¿Cuántos somos ya?

16 de noviembre de 2013

«Ángel; capítulo nueve»

 "and she swore see her eyes reddened to be holding back tears and finally one of them rolled down her cheek"
{x}


 El silencio era tan incómodo que Isabella no aguantó más y alargó el brazo para encender la radio. En ella sonaba una canción lenta, la voz de la cantante era oscura y grave, pero denotaba un auténtico sentimiento en la letra. Decía algo así como will you still love me when i'm no longer young and beautiful? Isabella reconoció en seguida el nombre de la cantante y sonrió para sus adentros mientras tatareaba la melodía. Justin, por su parte, la miró, y aunque la imagen era tierna de ver, la canción le parecía horrible.

―¿Qué es esto?
―Es Lana del Rey –respondió Isabella repiqueteando los dedos contra el volante al ritmo de la canción.
―¿Y te gusta? –inquirió él. Era obvio que no le agradaba.
―¿Por qué lo dices? –ella rio- ¿Qué te gusta a ti?
―Música muy distinta a la tuya.
―Cántame algo entonces –pidió mirándolo de reojo, la carretera era su principal prioridad en aquellos instantes, pero no podía evitar permitirse unos breves segundos para mirarle a los ojos.
―No, no, ni hablar –se negó Justin tímidamente. E Isabella juró que aquella era la primera vez que lo veía avergonzarse.
 ―Vamos, ¿por qué no?
―De verdad, no.
―Por favor –le insistió Izzy haciéndole un puchero rápido- Hazlo por mí, venga. Además, no creo que lo hagas tan mal. Es solo para escuchar qué tipo de música te gusta.

Justin suspiró. Aquella sería la primera vez que le cantara a alguna chica, exceptuando a su madre, obviamente. Entonces, abrió la boca, dispuesto a cantar, pero la fuerza le falló y acabó soltando una risita nerviosa a la que Isabella sonrió enternecida.

―Prometo que no me reiré.
―Está bien, está bien –aceptó él- Pero no te rías.
―Pinky promise –Isabella apartó la mano derecha del volante y alzó el dedo meñique, al cual se enroscó Justin con el suyo propio, ambos esbozando una sonrisa.
Uh oh, just as sure as the stars in the sky 
I need you to shine in the light 
Not just for the meanwhile 

For a long, long time, better believe it 

Uh oh, whenever you're not in my presence 
It feels like I'm missing my blessings, yeah 
So I sleep through the daylight, stay awake all night 
Till you back again, yeah, yeah 

You think I'm biased 
Too much I never get other 
You hit it right on the head 
Only been missing my lover 

Got a whole lot of texts in my phone and I don't reply 
But the next day bothers you, I 

You're all that matters to me 
Yeah yeah, ain't worry about nobody else 
If it ain't you, I ain't myself 
You make me complete 
You're all that matters to me.


La voz de Justin habia opacado perfectamente a la cantante de la radio, e Isabella, embelesada, volvió la atención a la carretera no sin antes haberle sonreído abiertamente. Pensó en la letra de la canción, en el porqué de aquella elección. Justin deseaba que Isabella sintiera la indirecta, que al menos una parte de él le correspondía.

―Justin –susurró su nombre con sorpresa-, cantas genial.
―No, solo…
―Cállate por una vez y no seas modesto –le pidió Bella riéndose- En serio lo digo, cantas muy bien. Además de que la canción… bueno, me gusta.
―Pensaba que este estilo no te gustaría –dijo Justin, mirándola, aprovechando que ésta tenía la vista puesta en la carretera únicamente iluminada por los faros del coche.
―Me gusta –repitió asintiendo con la cabeza, sonriendo, pues en parte, había sentido que iba para ella. Isabella se fijó por un momento en el indicado de gasolina, en el cual la aguja iba parándose a números cada vez menores- ¿Hay alguna gasolinera cerca?
―La más cercana estará a dos kilómetros –respondió Justin- ¿Por qué? ¿Vas mal en combustible?
―Fatal –comentó con el ceño fruncido- Si llegamos a la gasolinera sin que se agote estaremos de suerte.

Pero no, no llegaron. El depósito se agotó cuando aún les faltaba medio kilómetro. Lo peor no era tener que arrastrar el coche hasta la gasolinera, sino hacerlo bajo la mojada y fría lluvia. Isabella se quedó quieta en el asiento, contemplando el limpiaparabrisas ir de izquierda a derecha, de izquierda a derecha, de izquierda a derecha. Suspiró e intentó no maldecir, así que se mordió la lengua, pero fue Justin el que habló, leyendo la mente de Isabella.

―Menuda puta mierda –murmuró. La miró y ésta clavó sus ojos en él- Tú guías el volante y yo empujo.
―¡No, Justin, no salgas! –pero fue demasiado tarde porque él ya estaba saliendo del vehículo hacia la tormenta del exterior. Isabella abrió rápidamente la puerta del piloto y salió del coche, también mojándose- Te dije que no salieras del coche, ¿no te lo dije?
―Tú mueve el volante –dijo poniéndose la capucha- Yo empujaré, ¿de acuerdo? –al ver que Isabella se resignaba, pues no quería que enfermara, repitió- ¿De acuerdo?
―Sí, sí –asintió finalmente la chica.

Bajo gotas de lluvia del tamaño de piedras, Justin e Isabella empujaban el vehículo hacia la gasolinera. Los músculos de Izzy estaban engarrotados del frío y a Justin se le caía el moquillo de vez en cuando. Isabella estornudó un par de veces seguidas. Después de quejas, insultos a la nada, gritos de frustración, caídas y más insultos, pararon el coche delante de la gasolinera.

―Gracias a Dios –murmuró la pelinegra apartándose el cabello de la cara.
―No, Dios no ha empujado el coche hasta aquí –contestó Justin pasando por su lado y metiéndose en el coche para sacar la cartera de la mochila.
―¿Qué haces? –le preguntó Isabella inclinándose hacia el interior del vehículo desde el lado del copiloto,  Justin estaba de la misma forma, pero en el lado opuesto, así que sus rostros pronto podrían toparse en cualquier momento.
―Sacar dinero para la gasolina, ¿tú que crees?
―Es mi coche, es mi gasolina, por tanto, yo pago –dijo Isabella frunciendo el coche.
―No –se quejó Justin.
―Oh, claro que sí –le dio un manotazo en la muñeca y la cartera cayó al suelo.

Justin alzó la vista y se topó con los oscuros ojos de Isabella mirarle fijamente, la cogió del rostro y ésta se puso rígida, tensa, casi pensó que le saldría el corazón del pecho.

―Eres una cabezona.
―Lo sé, pero pago yo –le sonrió y éste le soltó entre risas.

Isabella cogió la cartera y se la guardó en el bolsillo y empezó a llenar el depósito lo suficientemente como para no tener que preocuparse de repostar en dos días o tres. Pagó y tuvo una idea. Justin estaba en la tienda sacando de la nevera una lata de cerveza cuando Isabella pasó por su lado y se apoyó en la pared, a su lado.

―Si sigues mirándome así te desnudaré en medio de la gasolinera –le dijo Justin cerrando la puerta.
―Ignorando ese sucio y depravado comentario tuyo –habló la chica, haciéndole reír a él- he pensado en comprar un par de pizzas e invitarte a cenar como modo de agradecimiento por empujar el coche hasta aquí, ¿qué te parece?
―Me parece bien, solo si me dejas pagar un par de cosas.
―Soy yo la que te invita, idiota –le recordó Isabella.
―Pues yo te invito a ti también.
―Tu presencia me basta –le respondió ella, repitiendo las anteriores palabras que había formulado en el coche, justo cuando salían de la biblioteca.

Justin se acercó a ella y le quitó un mechón de pelo que se pegaba a sus sienes por culpa de la lluvia, poniéndolo detrás de la oreja. ¿Qué le estaba haciendo esa mujer a Justin? Él nunca había sido tierno, paciente, ni dulce. Él era posesivo, impulsivo y apasionado con las personas del sexo opuesto. Si Isabella hubiese sido otra, una chica cualquiera, la hubiese hecho suya más de una vez en el coche. Pero no, Isabella era diferente, era… especial.

―Acepto, pero antes tienes que dejarme en casa para cambiarme. Estoy empapado.
―Claro, sin problemas –sonrió ella, y se apartó de su lado para deambular por los pasillos llenos de comida, revistas o demás cosas- ¿Prefieres la margarita o la cuatro estaciones?
―La barbacoa –se encogió Justin de hombros, haciéndola reír y al mismo tiempo cogiendo la pizza que pedía su amigo.
―¿Fanta o Coca Cola?
―Cerveza –aquella respuesta no le gustó, así que volvió a preguntar, y esta vez Justin respondió correctamente- Coca Cola.
―¿Algunas patatas en especial?
―Mhm… elige tú.
―Doritos –musitó la pelinegra cogiendo la bolsa que tenía delante de sus ojos- ¿Chuches?
―Creí que las tías no comíais estas mierdas, que estabais siempre pendientes de las calorías y demás…
―Ya, pero yo no soy como las demás. Si quiero comer, como, me da igual que engorden o no. Es mi cuerpo al fin y al cabo, debe gustarme a mí, no a ellos.

Justin sonrió. Era tan diferente a las demás. Isabella siguió cogiendo comida, de vez en cuando pasándosela a Justin pues esta no podía llevar más en los brazos, se caían al suelo. Fue a pagar y el dependiente miró a Isabella de arriba abajo, esbozando una media sonrisa mientras colocaba los comestibles en las bolsas. Justin, sintiendo una punzada de celos, rodeó los hombros de la pelinegra y apartó unos mechones de cabello de su cara, dejándole claramente al trabajador de la gasolinera que la chica estaba con alguien. Isabella sonrió divertida, pagó y quiso coger las bolsas, pero Justin se lo impidió.

―Eres terco –le dijo Isabella a Justin a medida que salían de la gasolinera y corrían hacia el vehículo para dejar las compras en los asientos delanteros. Ambos se fueron a sus respectivos puestos y el coche arrancó- Entonces, te llevo a tu casa para que te cambies, ¿no?
―Por favor –le sonrió Justin sacudiéndose el cabello chorreante, haciendo volar un par de gotas hacia Isabella.
―¡Justin! –se quejó ella riendo.
―Oh vamos, más mojada de lo que ya estás no puedes estar –le recordó él.
―Estate quieto y déjame conducir –le pidió sonriendo y poniendo en marcha los limpia parabrisas.
―Sí, señora –aceptó él haciendo un saludo militar.

El camino de regreso a casa de Justin fue silencioso, exceptuando el ruido de la lluvia chocar contra el coche. Pusieron la radio, pero la música era baja y la tormenta opacaba las canciones. El único ruido era el agua, los limpiaparabrisas ir de un lado a otro y el sonido del motor. Llegaron al barrio de Justin en menos de veinte minutos y ambos bajaron del vehículo. El interior del hogar era cálido y en cuanto se encendieron las luces, todo quedó más iluminado que el exterior. A Isabella le reconfortó el repentino calor que su cuerpo sintió y los músculos se destensaron.

―Qué frío –se quejó Justin quitándose la chaqueta y los zapatos. Isabella hizo lo mismo para no manchar la casa- Siéntate, Isabella, ponte cómoda.
―No tranquilo, no quiero mojar el sofá ni nada –se excusó ella sonriendo.
―Oye, ¿y si en lugar de tener que conducir hasta tu casa de nuevo, cogemos la comida y cenamos aquí mismo?

Isabella miró a Justin, debatiéndose entre aceptar quedarse en su casa o no. Ganas de conducir de vuelta le faltaban, y el hecho de estar de nuevo en aquél frío vehículo no le agradaba para nada. Entonces, se decidió. Asintió con la cabeza y Justin esbozó una sonrisa.

―Entonces voy a por las bolsas, tú quédate aquí –se ofreció pasando por su lado, al mismo tiempo que le quitaba a ésta las llaves de las manos.

Se marchó por la puerta e Isabella caminó por el salón observando las diferentes fotografías. Se paró ante el cuadro de la última vez, en la que un niño pequeño y una mujer de grandes ojos azules sonreían a la cámara. Justin y Patricia, pensó Izzy. Sonrió ante la imagen de un inocente Justin, ajeno a agonía o sufrimiento, totalmente distinto al de ahora. Una mueca surcó su rostro. Caminó a la derecha, donde una mesita con distintas estampas, rosarios y porta cuadros llamó la atención. Supongo que este era el rinconcito de Pattie, pues lo religioso abundaba, y sabiendo que Justin no creía en estas cosas… Cogió el rosario de plata entre sus dedos y sintió un hormigueo recorrerle la piel de éstos. La puerta se abrió e Isabella dejó el collar en la mesita, para después girarse y sonreírle a Justin que, aún más mojado que antes, cargaba las dos bolsas de plástico.

―Deja que te ayude –se ofreció ella.
―Las dejaremos en la cocina –respondió Justin. Una vez ahí, las dejaron sobre la encimera y Justin se secó la cara con un paño- Oye, ¿necesitas una ducha? ¿Ropa seca?
―No tengo nada de ropa –se encogió ella de hombros.
―Puedo dejarte algo mío, no quiero que lleves mucho tiempo eso puesto, podrías resfriarte.
―¿Más? –rio ella.
―Más –respondió él sonriendo. Cogió su mano y la sacó de la cocina- Te daré alguna camiseta mía y una toalla, así podrás darte una ducha de agua caliente y hacer que se te quite el frío, vamos.

Ella le siguió hasta su habitación y sonrió. No era muy grande, pero tenía lo suficiente. Una cama, un escritorio, un armario y pósters o banderas colgando de las paredes. Justin abrió un armario y sacó una sudadera negra y unos bóxers.

―Espero que no te moleste –dijo tendiéndole la sudadera y la ropa interior- Es que, dudo que te apetezca ir sin bragas por mi casa mientras se seca tu ropa.

Isabella sintió sus mejillas enrojecerse y Justin se rio de ella, aunque en el fondo esa imagen le pareció de las más tiernas que había visto nunca.

―No me estoy riendo de ti, eh.
―Oh, es bueno saberlo –ironizó la pelinegra apartándose el cabello de la cara.
―Vamos, no seas tonta –la tomó de la mano y la sacó de la habitación- Aquí está el baño, coge una toalla del armario y tómate el tiempo que quieras.
―Puedes ducharte tú antes, si quieres.
―Hay dos baños, no te preocupes –le avisó él cruzándose de brazos.

Isabella contempló la pequeña estancia. Las paredes azules y a la mitad de éstas, azulejos con variadas flores decoraban las piezas. Un espejo con luces a su alrededor iluminaba más el cuarto de lo que ya estaba y un perchero tras la puerta colgaba varios albornoces y toallas. La ducha era estrecha pero lo suficiente para que cupiera una persona sin sentirse encerrada. Isabella miró a Justin y alzó una ceja.

―Oh, sí, perdona –reaccionó él incorporándose- Me voy, ehm, después pásame tu ropa para que la ponga en la lavadora.

Ésta asintió y antes de que Justin le sonriera y abriera la puerta para marcharse, le llamó, deteniéndose.

―Gracias –dijo ella en un susurro. Él ladeó la cabeza y sonrió, sin responderle nada más que con el movimiento de sus labios hacia arriba. Cerró la puerta y dejó a Isabella ducharse tranquila.

A medida que el agua caliente descendía por su cuerpo, Isabella se planteó varias veces la trágica y posiblemente futura muerte de Justin. Tenerlo a escasos metros de ella y saber que tendría que parar tal acontecimiento la tensaba por completo. No sabía qué estaba despertando ese chico en ella, pero iba más allá del “trabajo”. No solo se sentía responsable de salvarle la vida porque esa era su misión, sino porque… porque necesitaba que viviera. Sus pensamientos ascendieron como vapor de agua de su cabeza, esfumándose de ella en cuanto la puerta del baño chirrió.

―¿Isabella? –era Justin.
―¿Qué?
―Vengo a recoger tu ropa.
―Está… mhm, creo que en el suelo –le indicó gritando por encima del chorro de la ducha.

Justin se agachó y se la colgó en el brazo. Sus tejanos, su camisa, la chaqueta y la ropa interior. Sintió que de alguna manera traicionaba u ofendía la intimidad de la chica al recoger sus bragas y sujetador del suelo. Frunció el ceño. ¿Desde cuándo se sentía culpable de manosear la ropa interior de una chica cuando en teoría, se moría por hacerlo con todas? Salió del baño y metió toda la ropa en la secadora, junto a la de él, y prosiguió a preparar las pizzas para que cuando Isabella saliera ya duchada, estuviesen a punto de cenar.

Diez minutos más tarde Isabella salió con el pelo cepillado y luciendo una sudadera que le llegaba a las rodillas. Se había mirado al espejo un par de veces para comprobar los bóxers de Justin moldeados a su cintura. Le hacía un poco de bolsa en la parte delantera, y pensar en lo que se escondía en ella cuando estaba en su cuerpo le hizo ponerse roja. Puso la toalla en el cesto de la ropa sucia y salió, buscando a Justin por las habitaciones. Éste estaba colocando en la mesa de enfrente de los sofás un par de vasos, las patatas y unos platos.

―Las pizzas se están haciendo –le indicó Justin. Ella le sonrió y se rascó el cuello- Puedes venir y sentarte, no voy a morderte.

Aunque las ganas no le faltaban. Le hizo caso y se sentó de piernas cruzadas a su lado, estirando el brazo para coger uno de los doritos de la bolsa. Lo masticó y cerró los ojos. Su estómago llevaba rugiendo varios minutos en la ducha y necesitaba comer en seguida.

―Calma leona, o acabarás comiéndome a mí también –le paró Justin cuando prácticamente se había acabado media bolsa viendo unos programas absurdos de la televisión.

Isabella rio y soltó la bolsa para levantarse en cuanto el sonido del horno les advirtió que las pizzas estaban hechas. Justin la imitó y juntos fueron a la cocina. En ésta buscaron unos guantes para sacar la bandeja del horno y no quemarse, las sirvieron en unos platos grandes y con un cuchillo la cortaron a partes iguales. De camino al salón, Isabella robó una porción del plato y fue comiéndosela hasta el sofá.

―Mhm, buenísima –degustó la pelinegra sonriendo.

Pasaron la noche riendo, comiendo y viendo la televisión. La noche cada vez se cernía más sobre las calles y los cristales se tintaban de vapor. La secadora había dejado de hacer su trabajo hacía más de media hora y Justin lo sabía, pero no quería decirle nada a Isabella porque eso significaría que se fuera de casa. Y no, no quería eso.

―Se está haciendo tarde –dijo Isabella rascándose la cabeza. Su cabello ya estaba seco y caía en cascada por sus hombros, oliendo al champú de Justin.
―Podrías quedarte a dormir. No quiero que conduzcas con las calles mojadas y tan tarde.
―¿Te estás preocupando por mí, Justin Bieber? –preguntó Isabella sonriendo.
―Siempre lo hago –respondió con el rostro serio. Ella pestañeó dos veces, quizá eso, queriendo saber si eso había sido un sueño o si estaba en la vida real. Si Justin de verdad le había dicho aquellas palabras.
―Me quedo a dormir –aceptó sonriéndole.
―Bien –dijo él levantándose- No sé si tendrás sueño, pero ven, te enseñaré dónde dormirás.

Ella aceptó la mano que le tendía y se puso de pie, pisando, descalza, el frío suelo. La madera crujía ante las pisadas de ambos. Cruzaron el pasillo y llegaron a…

―No pienso dormir en tu habitación, ¿dónde lo harás tú?
―En el sofá.
―Ni hablar, no voy a dejarte dormir ahí, es tu casa.
―Y por eso decido yo dónde duerme cada uno. Tú, a mi habitación, no hay más que hablar.
―Me niego –se cruzó ella de brazos y frunciendo el ceño.
―No me provoques, Isabella Nightmare.
―Oh, no me intimidas para nada diciendo mi nombre completo –pero retrocedió unos pasos, chocando con una puerta.
―¿Y por qué estás tirando hacia atrás? –preguntó divertido, torciendo una sonrisa.
―Porque… quiero.

Y cuando su cuerpo quedó completamente entre Justin y la puerta, ésta última se abrió, casi haciendo caer a Isabella sino fuera por los rápidos reflejos de Justin que la hicieron sostenerse entre sus brazos. Dentro del dormitorio, Isabella se alejó despacio de su amigo y contempló con la vista las paredes en las que estaban ambos encerrados. Encendió la luz y entonces se percató de quién era, pues Justin había cerrado los ojos y tensado la mandíbula.

―¿Dónde está ella? –le preguntó Isabella inocentemente.
―Aquí no –aquella respuesta había sido la misma que la última vez que preguntó por su madre.
―¿Entonces dónde? –insistió ella. Sabía que se arriesgaba a que Justin se arrepintiera y la echara de su casa, pero necesitaba avanzar un paso para ver si su confianza en ella crecía como sus sentimientos hacia él.
―En… en el hospital –respondió finalmente, con la mirada alejada de Bella, y ésta juró ver cómo sus ojos se enrojecían por estar reteniendo las lágrimas y finalmente una de ellas rodaba mejilla abajo.

Ella frunció el ceño y se mojó los labios, pues estos de repente estaban secos por la hiriente expresión de Justin. Vacilante, se acercó a él y alzó el brazo hasta tocar con sus dedos la mejilla de él, limpiando la lágrima que había dejado un rastro mojado en su piel. Justin, sorprendido, alzó la vista y se topó con los ojos oscuros de Isabella, concentrándose, quemándole el alma, solo a él. A nadie más. Cogió la mano de ella y la apretó contra su mejilla, sintiendo un horrible fuego en su interior que lo extinguía, que le dejaba cenizas.

―Lo siento –dijo ella en voz baja, un susurro, solamente audible para Justin.
―Ella… la extraño tanto –se sinceró.
―¿Necesitas hablar? –le preguntó Isabella aún con la mano en su mejilla. No respondió- Sabes que puedes confiar en mí, Justin. Sabes que estaré contigo para lo que sea.

Él la miró, vio sinceridad en sus ojos, vio confianza, vio en alguien en quien sostenerse. Vio a Isabella. Intentó sonreír, una sonrisa cargada de tristeza, los verdaderos sentimientos de un chaval de dieciocho al que le había abandonado su padre después de haber dejado en coma a su madre. Los sentimientos de un chaval que tenía que luchar solo en una guerra que le quedaba muy grande. Vio a Isabella, y vio su puerto seguro al mismo tiempo.

Justin hizo descender despacio la mano de Isabella, pero no la soltó. Tiró de ella suavemente para sacarla de la habitación y conducirla a la suya, donde con un poco de calefacción caldeando el ambiente se sentaron en la cama. Justin se apoyó en el cabezal e Isabella se cruzó de piernas delante de él. Entonces, él, empezó a contarle todo, hasta los mismísimos detalles. Dónde había tenido que meterse desde que su madre entró al hospital, las veces que había visto la nevera vacía por no tener dinero, las veces que… que había querido abandonarlo todo, pero no lo hizo, no lo hizo por su madre.

―Y tú me das fuerzas, Bella –acabó Justin diciendo- No sé cómo, ni por qué. Pero siento que desde que llegaste, me ayudas.


Ella sonrió y sin pensárselo dos veces, gateó hasta él y lo abrazó, quedándose apoyada en su pecho. Justin se congeló, todo él se tensó, pero finalmente envolvió sus brazos alrededor de la chica. Aquél había sido el abrazo más sincero, más verdadero, más cargado de sentimientos que jamás en la vida le habían dado.


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Holiii. Mil que no me paso por aquí, sorry, el instiputo me tiene esclavizada y no he podido estar ni en Tw -cosa rara. Bueno, aquí os traigo un nuevo chapter que espero os guste. A mí me ha hecho mucha ilusión escribirlo porque es como que hay mcuha intimidad entre Justin y Bella, las cosas se están poniendo serias entre los dos ay, ay, ay. Bueno gordis, comentadme mucho, alegradme la noche, ¿vale? Os quiero mucho, mucho, muchísimo. Un beso darlings♡♡

PD: Dejadme vuestros users si queréis que os avise para el próximo capítulo.
PD2: A la derecha hay una encuesta, ahí podéis opinar sobre Ángel, me gustaría que os pasaráis. 

27 comentarios:

  1. "as cosas se están poniendo serias entre los dos ay, ay, ay." AY AY AY AY AY MINA AY AY AY.
    Es que hay tantas partes en este capítulo que me han encantado...
    ¡¡QUE SE QUEDA A DORMIR EN SU CASA!!
    "Justin, sintiendo una punzada de celos, rodeó los hombros de la pelinegra y apartó unos mechones de cabello de su cara, dejándole claramente al trabajador de la gasolinera que la chica estaba con alguien."
    Esto si que me ha matao. Te lo juro que he empezado "ayyyyyy miraaaaa". Dios, que monis es.
    Si me pongo así cuando solo pasa eso, no me puedo imaginar cuando se besen por primera vez o algo.
    Aaaaaaaaaaaais *suspiro* Bueno, espero el siguiente con MUCHAS ganas. <3

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  2. Espero el siguente con ansias jajaja PEEFECTO♡♥♡♡

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  3. jwehkjjhkjfsdhkjskdfjkhjskhjasdkhjsdk ¡ALABAD SEAS MINA! Me ha encantado encantado no esta muy genial igual que los demás.
    Quiero beso ya y que sean novios o algo así.
    Muchas gracias siempre te esfuerzas en todos los capitulos.
    ESPERARE CON ANSIAS.

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  4. AAAAAAAAWWWWW. QUE ILUSIOOOOON, QUE ALEGRIA, QUE TOOOODO. ESTE EA MI CAP. FAVORITO SIN DUDA. QUE MONOOOOOSOS, ME ENCANTAAAAN. SUBRE PRONTO. UN BESO, REINA.♡♥

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  5. Me ha encantado el capítulo, sobre todo la parte en la que están en su casa y Justin se sincera con Bella.
    Me has dejado con ganas de leer más, espero con impaciente el siguiente capítulo. Espero que puedas publicarlo pronto
    Besos

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  6. dioa santo, me encantó el capítulo, me encanta la novela, me encanta como escribes, me encanta todo enserio. Amo con toda mi alma está novela, espero que la sigas pronto porque si no me muero

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  7. Weee!! Capítulo nuevo.,Me encantaa eres la mejor novelista. Esta esta siendo la mejor novela que he leído. Muchas graciias por escribirla. Un beso

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  8. Weeee!! Nuevo capítulo. Me encanta,enserio. Eres la mejor novelista. Esta esta siendo la mejor novela que he leído, muchísimas gracias por escribirla, eres la mejor! Un beso. Me llamo Génesis por cierto hehe.

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  9. Aw aww awwwwwwwwww.
    Tío, cuando ha cantado all that matters. O SEA QUÉ PRENTENDES MINA. ¿MATARME? ps, vas por buen camino.
    Joe, Justin es tan adorable con Isabella, muérome. Yo quiero, jo :((
    Es que son tan jodidamente cuquis juntos. Es que ni me quiero imaginar cuando empiecen a salir. asdfgfhgkjhsh.
    Cuando le ha contado lo de su madre, esta frase: ―Y tú me das fuerzas, Bella –acabó Justin diciendo- No sé cómo, ni por qué. Pero siento que desde que llegaste, me ayudas. >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> infinity.
    Vaya, que la espera ha merecido la pena.
    Sube cuanto antes, feis <33

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  10. DIOSSSSSS.... que capitulo!!!
    ash me encanto mierda !! esta buenísimo....... al fin le contó al fin !! entendes lo que es eso...!!!!!?!!?!!?!?!!?!!? dios no lo creo !!
    tatatatataaatatta es que esto no se que decir .. PERFECTO repito esto es PER-FEC-TO
    seguila cunado puedas saludos..

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  11. KGSDBFKVERBGFHVNERFJGDNVREJFHNG VREHFGLHNRFDHGERUFHGUERLHGNURHDBNFGUKVBFDNG que emocionanteee, cada vez se pone mejorrr jajajajaj me encanta, escribis muy demaciado bien jajaja. Como todo el mundo hablaba de Hush Hush y de lo bueno que estaba y eso, lo lei, es el mejoor libro que lei y eso que lei varios, hacia tiempo que tenia ganas de leerlo pero no se porque no me lo compraba, hasta que empezaste con la novela y no se me entro mas curiosidad por el libro y me lo compre, ahora que ya lo termine de leer se lo preste a una amiga y quedo re enganchada con el libro jajja ahora estoy leyendo el 2. Bueno en fin que me encanta como escribis y que subas otro pronto porque necesito otro capitulo, se esta poniendo re wooooow jajjajajajaj Besoo

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  12. fuck shit que es esto hacerme llorar sii eso me encanto el capitulo esta JODIDAMENTE ASDFGHJKLÑ si este es asi no espero el otro sera kjabecwhffwsdjvb ahora leo esto JUSTIN ES UN ANGEL hay cuantas emociones alfin lo conoci y leo esto de verd me siento rara no tengo palabras para ningunos de tus capitulos son perfectos de verd
    by: swag
    me podrias seguir @miledis_sierra
    ahh nick es divino hahahha

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  13. Ahhhh dios, este capítulo ha sido sencillamente P.E.R.F.E.C.T.O, enserio.
    Sube el siguiente pronto porfavor pues me morire poquito a poquito hasta que subas el siguiente, resumiendo, si no quieres quedarte con cargo de cociente por haber hecho que una chica haya muerto por tu culpa, sube capítulo. JAJAJAJA vale no, tómate tu tiempo para escribir no te presiono, no te presiono.
    Habísame cuando subas porfa @rocio_zdg
    Besos ^^

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  14. No se si sabrás que ya son ¡¡¡¡¡600,498 visitas!!!!!!
    Ay , me emociono hasta yoo JAJAJAJ
    Bueno, no me voy a liar mucho por que lo que te voy a decir no es algo que no te hayan dicho ya.
    Me encanta angel mucho mucho mucho kjhgfdsfghjk
    Este capítulo ha sido mi favorito hasta ahora. La ultima parte, cuando se lo confesa (aunque ya Bella lo supiera) ha sido muy bonita.
    Espero que subas pronto.
    Gracias por escribir <333

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  15. Ay Yasmina me encanta , cada cap te superas
    Por favor , sube pronto

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  16. Avisa por twitter cuando subiras mas o menos
    no puedo esperar al siguiente !!

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  17. que monis los dos de verdad
    Lo malo es que marcie se puede meter entre ellos dos y fastidiarlo todo...espero que eso no pase jajaja
    siguiente!

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  18. ooow me ha encantado, espero que pronto puedas seguir publicando*-* tengo muchísimas ganas de saber si Isabella le da algo de ayuda a Justin o sólo duermen abrazados o.. asjdladskj!!!

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  19. "¿Qué te parece "Ángel"?"
    La duda ofende.
    ME ENCANTA. OSEA WHAT. ES PERFECTA.
    SUBE PRONTO PLIS.

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  20. es genial, me encantó.
    Sigueeee :D

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  21. Necesito decirte que Angel me gusta demasiado. Es perfecta, Mina.
    Gracias por escribirla.

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  22. HOY VENGO CON LA NECESIDAD DE FANGIRLEAR. ACABO DE LEER EL CAPÍTULO Y LO ÚNICO QUE NECESITO ES FANGIRLEAR CON ANGEL.
    JOERRRRRRR. ES QUE HA SIDO MUY GDFHJKHDFTHJKHGFDGHJKHGFGHJK. NECESITO PRONTO EL SIGUIENTE POR QUE SI NO ME MUEROOOOOOOOO.
    TUS NOVELAS SON MIS FAVORITAS (NLYG Y ANGEL xd)
    BUENO QUE ESO QUE NO RESPIRO. KAJASKLJSDKJWSAKSJDLKWJDWDSKJKAJSLASKJDSJKAS SUBE EN CUANTO PUEDAS PLEASEEE<333 ilyyyy

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  23. holaaaaa chicas necesito un favor enormote se prodrian pasar por mi nueva novela les dejare el link: njbgaberope.blogspot.com y comenten que les parece y si quisieran leer más para subirles el primer capitulo, se los agradecere muchisimo, las quiero besos, muackkkkk......

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  24. He leido que si suben los coments pues subes tu cap, asi que aqui estoy.
    Bueno, a mi me encanta la novela, solo lleva 9 caps pero esta genial. Tienes que seguirla (cuanto antes mejor jajaja)

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  25. MINA TENES QUE SUBIR JKHGFDFGHJKHFDFGHJHGFDGHJK

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