¿Cuántos somos ya?

22 de noviembre de 2013

«Ángel; capítulo diez»

"but i believe in you"
{x}


Podríamos decir, como típicamente se hace, que los rayos de sol despertaron a Isabella. Pero no fue el sol, sino los ronquidos de Justin. Empezó a sentir calor y supo que era el cuerpo de su acompañante, pues la tenía abrazada de manera aplastante. Su brazo estaba alrededor de su cintura y su cara apoyada en su hombro, mientras que las piernas de ambos estaban enredadas entre sí. El cabello de ella estaba desparramado por la almohada y la sudadera se le había levantado hasta mostrar una perfecta visión de los bóxers de Justin. Intentó moverle el brazo, pero éste resistía contra su cuerpo. La respiración de Justin chocaba contra su cuello, erizándole la piel, poniéndosela de gallina. Se removió inquieta, no con miles mariposas revoloteando en su interior, sino con un enfurecido enjambre de abejas, de rastrevíspulas. El pecho de ésta bajaba y subía rápidamente, esto no estaba bien. Ambos estaban abrazados. Lo miró y por un momento quiso estar así para toda la eternidad, a su lado… siempre.

Pero eso no podía ser posible, no para ella, no con él.

Entonces Justin abrió los ojos, muy, muy despacio. Con el ceño fruncido visualizó el cuello de la chica, ascendió por su blanquecina piel hasta llegar a su mandíbula, a unos labios rosas finos, a una nariz pequeña y a unos ojos que quemaban. Había despertado libre de pesadillas, e Isabella estaba a su lado. Quiso esbozar una sonrisa, pero notó la confusión en el rostro de la chica.

―Vale, esto es incómodo –dijo ella ante la penetrante mirada de él, el cual acabó soltando una ronca carcajada- ¿De qué se ríe usted, Justin Bieber?

Éste se incorporó en la cama hasta quedar sentado contra el cabezal de ésta y se talló los ojos al mismo tiempo que estiraba los brazos. Era la primera vez en muchas semanas que dormía tan bien.

―¿Buenos días, princesa? –bromeó él roncamente.
―Cállate –le pidió Izzy lanzándole un cojín. Justin lo atrapó al vuelo y se quedó con él apoyado- Nos quedamos dormidos.
―Pues sí –se encogió él de hombros- ¿No habías dormido nunca con nadie?
―¿Por qué lo preguntas?
―Por tu cara de pecado capital que has puesto al verme –dijo él.

Isabella lo miró y llenó sus pulmones de oxígeno, alzando el pecho y el mentón, pero con la vista baja. Entonces Justin supo la respuesta y aquello le pareció enternecedor.

―Oh, ¿soy el primer chico con el que duermes? –preguntó con una sonrisa torcida.
―Justin –murmuró ella en voz baja y dura.
―¡Oh, la virginal, pura, casta e inocente Isabella ha dormido por primera vez con un hombre y ese he sido yo!
―¡Justin! –le reprendió ella, aunque sus labios se curvaban hacia arriba.
―¡Te he desvirgado!
―¡No seas idiota! –su voz se elevó unas octavas y se lanzó encima de él con el cojín listo para chocar contra él.
―Está bien, está bien –rio Justin cogiéndole de las muñecas, los cojines y la almohada estaban por el suelo- Cálmate leona.

Éste soltó unas carcajadas y dejó libre las muñecas de la chica para coger los cojines del suelo. Después, volvió a incorporarse contra el cabezal de la cama y entrelazó sus dedos detrás de la nuca.

―¿Qué? –preguntó Isabella torciendo una sonrisa al sentirse observada por Justin.
―Eres la primera chica que duerme conmigo a la que no he tocado.
―Prácticamente has dormido encima de mí.
―No me refiero a eso, y lo sabes –rio él- Anda, ¿tienes hambre? Vayamos a desayunar.

Antes de dejarla responder, la cogió de la mano y la levantó de la cama para arrastrarla hasta la cocina. Ésta estaba echa un asco. Platos sucios, vasos usados en la encimera, la basura a rebosar… Isabella negó con la cabeza mientras recogía una lata de cerveza vacía escondida en una esquina. Justin la miró y se encogió de hombros.

―No quiero que te ofendas, pero eres un cerdo.
―Las verdades duelen –dijo él mirándola.
―Y quién más te quiere te hará llorar –añadió Isabella recogiendo un par de papeles del suelo y haciendo una bola con ellos.
―¿Tú me quieres? –preguntó Justin poniéndose detrás de Bella, justo cuando esta se incorporaba del suelo de recoger la basura. Aquello le tomó por sorpresa y se giró rápidamente, abriendo los ojos como platos- No negación igual a afirmación.
―Es demasiado pronto para sacar este tipo de objeciones, pero se te coge cariño –le respondió Bella sonriendo- Y ahora empieza a recoger tú también.
―Creí que íbamos a desayunar.
―Sí, pero primero recoge –ella empezó a trabajar en la cocina mientras él la observaba negando con la cabeza- No te quedes ahí parado, ¡vamos, vamos!

Entre risas recogieron la cocina, el salón y la habitación para después darse un pequeño y rico desayuno con las sobras de la pizza de la noche anterior. Juntos, tumbados en el sofá y haciendo zapping, disfrutaron de una mañana tranquila y sin preocupaciones. Aquél momento estaba siendo especial para Justin, pues, mientras Bella estuviese a su lado, parecía no haber ningún problema rondándole.

Sonó su móvil y ese fue el único indicio que les recordó que la realidad estaba siempre presente.

―¿Sí? –atendió Justin mientras sujetaba el teléfono con el hombro y agarraba un trozo de pizza de la caja.
―¡Hey, Biebs!
―¿Qué pasa Sean?
―Estamos Murray y yo en el parque que hay en frente de tu casa, ¿por qué no vienes y nos liamos unos petas?
―Tengo visita –respondió mirando a Izzy, que se trenzaba el cabello mientras miraba un programa sobre las nuevas tendencias en moda, o algo así.
―Se entera Marcie y te monta el pollo, ¿lo sabes? –le recordó ésta vez Murray.
―¿Y qué más da lo que diga esa zorra? –tras oír esa palabra, Nightmare se giró- Hablo de Marcie, sí Isabella.

Ella soltó una carcajada y continuó viendo la televisión.

―¡Así que no es una visita cualquiera, sino que es Isabella! –bramaron Sean y Murray, vitoreando y aplaudiendo como locos- ¿Ya ha caído hermano? ¿Ya es oficial? ¿Una más para la lista?
―Iros a la mierda, no me he acostado con Isabella.

Al oír eso, la pelinegra se giró a verlo con las cejas alzadas. Sorprendida, balbuceó en busca de un comentario, pero lo único que consiguió fue que Justin le mandara a callar dulcemente poniendo un dedo entre los labios de ella. Siguió hablando y cuando  -por fin- colgó, dejó escapar un suspiro de alivio.

―¿Qué ha pasado?
―Sean y Murray son peores que Marcie y Cassie cuando se juntan para cotillear. No hay quien los aguante, ¿sabes cuánto me ha costado convencerles de que entre tú y yo no hay nada?
 ―Bueno, teniendo en cuenta que eres un rompecorazones, es normal que no se lo crean.
―¿A qué te refieres? –preguntó inclinándose hacia Isabella.
―Que es lógico que piensen que nos hemos acostado después de decirles que he dormido en tu casa –explicó ladeando la cabeza- Tía que pisa tu casa, tía que acaba entre tus sábanas.
―Aunque ganas no me faltan de que suceda eso mismo contigo, prefiero esperar –dijo él, sacándole una media sonrisa a la chica, y un rubor que se extendió por todo el rostro- Siento que lo que fácil viene, fácil se va, y las cosas buenas no deberían acabar nunca.

Dicho aquello, Isabella sintió un poderoso picor sobre el hombro que fue extendiéndose a lo largo del brazo y que acababa en los dedos de las manos, en la yema de éstos. Se rascó la piel pero supo en seguida que la única forma de aliviar la escozor era pasándola por la mejilla de Justin, la cual había querido acariciar desde varios instantes anteriores. Esbozó una sonrisa y se mordió la lengua, tratando de hacer desaparecer aquél estúpido y repentino impulso. ¿Por qué sentía aquellas molestas ganas de acariciarle? ¿Por qué a él?

Aquello estaba siendo nuevo para ella. Tan nuevo como la sensación de ponerse ropa interior que no era la suya, y menos de una persona de su mismo sexo. Tan nuevo como la olor desconocida sobre su piel, llenando sus fosas nasales de un rico aroma que embriagaba y te hacía adicta, como un yonki a la heroína. Tan nuevo como estar en casa de un chico al cual conocía desde hacía un mes y ya había dormido con él. Tan nuevo como lo que ese mismo chico estaba despertando en lo más profundo de su interior.

Una “persona” como ella no podía permitirse volverse tan vulnerable, no podía dejar que estas cosas la afectaran tanto. No podía ser tan sensible respecto a esto, respecto… a un humano. Debía dirigirse a Justin desde el único y posible ámbito de ángel guardián. Velaría por él, lo ayudaría, lo consolaría, le sostendría pero jamás y bajo ninguna circunstancia debía enamorarse de él. Además, ¿qué sabía ella del amor, si nunca antes había sentido tal cosa? ¿Qué conocía ella de tal sentimiento si lo único que sabía era lo que estaba escrito en libros? No había sentido antes que éste le calentara la piel, le curvara los labios hacia arriba, le acelerara el corazón. ¿Era eso una amenaza? ¿Un peligro para ella? ¿Algo mortífero? No, era el amor. El desconocido temible y a la vez deseado amor.

―La ropa supongo que ya estará seca, ¿no? –le preguntó Isabella a Justin, rompiendo el silencio que se había formado durante minutos.
―Sí, ¿por qué? –ella no respondió, lo hizo él mismo- ¿Ya te vas?
―Es tarde.
―Solo son las doce –le recordó él, pero ésta se puso de pie.
―Debería irme ya, en serio.

La miró ya de pie, con las piernas descubiertas y la sudadera llegándole a más arriba de las rodillas. Su cabello despeinado caía como la melena de un león, su mirada reflejaba seguridad pero miedo al mismo tiempo, un popurrí de sentimientos que le encogían el pecho. Justin asintió y se puso también de pie, dispuesto a guiarla hasta la cocina, donde la secadora se encontraba. Ambos, en silencio, caminar hacia esa zona de la casa, y una vez allí, él le tendió su ropa.

―No tienes por qué irte, ¿lo sabes? –le dijo mientras ésta se ponía los calcetines en la misma cocina, apoyándose en el mármol de ésta- No me molestas.
―Lo sé –dijo ella ahora atareada con ponerse los pantalones- Pero… necesito. Quiero irme, tengo que hacer unas cosas.
―¿Qué cosas? –él preguntó, justo cuando Isabella debería proseguir con quitarse la sudadera y ponerse la suya- Oye, llévate mi sudadera si quieres.
―Pero es tuya –le dijo ella frunciendo el ceño.
―Y yo te la dejo –se encogió de hombros y torció una sonrisa.
―Está bien –dobló ella su camiseta y se la colgó en el brazo- Gracias, la verdad es que no me apetecía quitármela, se está calentita con ella.

Él sonrió y se giró a cerrar la puerta de la secadora y a tenderle los zapatos, que estaban a un lado. Ella se los puso, siendo meticulosamente observada por Justin. Cuando alzó la vista, se topó con sus mieles y calientes ojos, haciéndole agujeros en el cuerpo. Quemándole.

Salieron de la cocina y atravesaron el salón para llegar finalmente al pasillo. Justin, con el abrigo de Isabella colgando del brazo, se dirigió a ella y con la mayor delicadeza que jamás antes había empleado en alguien, se la puso.

―Gracias por todo, Justin –le agradeció ella de nuevo mientras se sacaba el pelo del interior de la chaqueta.
―Las puertas de mi casa están siempre abiertas –dijo él dejando caer los brazos a cada lado de su cuerpo. Ella sonrió y le miró- Me lo he pasado bien contigo.
―Sí, y yo –asintió Bella con la cabeza- Llámame si necesitas algo.
―¿Puedo llamar también si te necesito a ti?

Justin pronto se mordió el interior de la mejilla, arrepentido de aquél arrebato. ¿Por qué había dicho aquello? ¿Y por qué a ella, por qué a Isabella? Ésta sonrió y sin pensárselo dos veces le besó la mejilla. Sabía de sobras que no debía hacerlo, que solo empeoraría las cosas. Que sus pensamientos estarían igual o más revueltos que antes, pero… valía la pena intentarlo.

―Adiós Justin –se despidió de él, acariciándole el nombre con la lengua.

Y cerró la puerta tras su paso, dejando a un estúpido y embobado Justin en el pasillo. Un beso en la mejilla no era la gran cosa, nada comparado con los miles que se había dado. Pero para él, había sido inclusive mágico. Era como ver los regalos bajo el árbol el día de Navidad, o cuando te regalan tu primer móvil, o cuando sacas tu primer diez. Ese beso había sido sin duda el sentimiento más maravilloso que en esos momentos Justin podía sentir.

***

El lunes por la mañana, los estudiantes del High School dejaban el fin de semana a un lado e iniciaban una semana dura e intensa de clases. Se despertaron a las siete, llegaron al instituto a las ocho y empezaron a trabajar a y media. O al menos, eso pasaba con la mayoría de alumnos. Justin, como siempre, llegaba tarde. La puerta del aula de matemáticas se abrió estrepitosamente, asustando a los que se sentaban en primera fila e incluso al profesor. Los ojos de éste inspeccionaron al alumno de arriba abajo y dándose cuenta de quién era el que llegaba tarde, decidió seguir con la clase. No era que le importara demasiado los retrasos o ausencias de Justin Bieber.

Isabella, sentada en su habitual asiento, frunció el ceño al comprobar cuán agitada era la respiración de su amigo, el nerviosismo de llegar a punto, la velocidad en la que sacaba los libros y se sentaba a su lado. ¿Desde cuándo Justin Bieber se ansiaba por llegar a clase, y más un lunes por la mañana? Ésta no sabía, que el motivo era ella. La mismísima Isabella Nightmare era la única excusa a la que Justin recurría para seguir yendo a clases.

―Buenos días, princesa –le saludó Justin en voz baja, como la mañana en la que despertaron juntos en su cama. Solo que esta vez había una diferencia, no lo decía con retintín o burla, sino seriamente, como si no fuera una broma. Hablaba totalmente en serio. Isabella era una princesa… o no, alomejor era un ángel.
―Buenos días –le respondió sonriendo- ¿Desde cuándo te importa ser puntual?
―Desde que mi compañera es tan guapa –se encogió él de hombros.
―Ya veo –asintió Bella con la cabeza- Ahora calla, tengo que coger apuntes.
―A sus órdenes –asintió él sonriéndole burlonamente.

Y pasaron las clases, y con ellas las horas, y pronto estaban todos los alumnos reunidos en la cafetería. Bien comiendo o descansando de una jornada continua e intensa de clases. Isabella, con su libro bajo el brazo, cogió una bandeja y puso en ella un sándwich integral y un zumo de naranja. El sándwich no era porque había iniciado una dieta, sino porque era lo más light del menú ese día. Justin estaba en su habitual mesa, sentado con Marcie –la cual no dejaba de mirar a Isabella por el rabillo del ojo-, Cassie, Sean y Murray.

―Mhm, voy a ir a por unas servilletas –dijo Marcie levantándose de la banca.
―Pero… si ya hay aquí –le señaló Cassandra su bandeja y los dos papeles blancos.
―Necesito más –se excusó sonriendo inocentemente. Aunque Marcie tenía de inocente lo mismo que Justin de tonto. Algo estaba mal.

Marcie se acercó a la cola, donde los alumnos esperaban su turno para ser atendidos a que les dieran su comida. Isabella estaba ahí, sacando los tres dólares del bolsillo para entregárselo a Jolene, la mujer cuarentona que trabajaba en la cocina. Cuando la pelinegra se dio la cuenta, Marcie la sorprendió.

―Hola Isabella –le saludó ella con una sonrisa cínica- ¿Qué tal el fin de semana?
―Mhm… bien –se limitó a responder mientras echaba para atrás su cabello. Visualizó su mesa al final de la cafetería y se dirigió hacia ella aún teniendo a Marcie a su lado- ¿Y el tuyo?
―Ya sabes, un poco de fiesta, alcohol… sexo –soltó una carcajada tan falsa como su simpatía hacia el ángel en ese momento- Supongo que a ti tampoco te habrá faltado, ¿eh?
―¿A qué te refieres? –preguntó dejando la bandeja en la mesa, pero sin sentarse. Justin estaba contemplando la escena desde su asiento y si las cosas se ponían tan mal como su cabeza estaba maquinando, no dudaría en sacar de ahí a Isabella.
―Sabes a lo que me refiero, estúpida mosquita muerta –dijo entre dientes, acercando su rostro al de Isabella- Ya te dejé el ojo morado la última vez, no hagas que te marque el otro.
―Preferiría que no me amenazaras, pero de todas formas, si lo haces, me gustaría saber el motivo.
―Deja de hacerte la santa, Isabella. Has estado en casa de Justin, has dormido con él. ¿Piensas que voy a creerme que no ha pasado nada entre vosotros dos?
―Sinceramente, con lo neurótica e insegura que eres no me extrañaría que te creyeras tal cosa. Pero por si te apetece oír mi aportación, no, no me he acostado con él ni tengo intenciones de hacerlo. Justin es solo un amigo.
―¡A mí no me engañas, sucia zorra de mierda! –gritó dándole un golpe al extremo de la bandeja y haciéndola caer al suelo. La bebida se abrió y el sándwich y el libro se mojaron de ella.

Justin en seguida se puso de pie, al igual que el resto de sus amigos y casi toda la cafetería. Las mesas más cercanas no se levantaron, pero observaron el panorama de todas formas. Estuvieron atentos a cada milímetro que Marcie hacía hacia Isabella. Debían meterse, evitar que se produjera esa pelea, pero sabían que no tenían nada que hacer contra la pelirroja, ésta podía hacerles la vida imposible si quisiese.

―¿Qué pasa aquí? –preguntó Justin apareciendo en la escena, seguido de Cassandra, Murray y Sean.
―¿Marcie? –inquirió Cassie, sabía que esto había sido obra suya. Isabella no era una chica que cayese mal, y le molestaba el hecho de que su amiga estuviese siempre incordiándole. No es como si ésta le hubiese hecho algo malo. Para nada.
―Lo único que pasa es que, aquí, la mosquita muerta, se abre más de piernas que…
―¿Que tú? –acotó Justin poniéndose al lado de Isabella- No sé si es que no lo entiendes por culpa de tu retraso, que podía ser una opción; o porque yo me explico mal, pero deja en paz a Isabella –y dijo aquellas últimas palabras como cuchillos apuñalándote, como una picadura venenosa. Lo hizo con odio. Odiaba a Marcie y sus estúpidos celos.

La pelirroja se quedó mirando a Justin y a Isabella, juntos, él mirándole a ella y ésta con el ceño fruncido clavando la mirada en Marcie. Los contempló a los dos y se mordió la lengua al admitir que Justin estaba preocupándose más por la nueva que nunca antes había hecho con ella. Le fastidiaba el hecho de que la hubiese olvidado tan rápidamente, que la santita del colegio de monjas le robara el corazón, que no se comportara como un cerdo calientacoños, sino como un caballero. Un hombre. Isabella estaba consiguiendo la mejor parte de Justin, y eso era lo que más le molestaba a Marcie. Justin se estaba abriendo a una persona completamente desconocida, cuando en teoría esa tendría que ser ella, Marcie. Ella tendría que ser la única mujer a la que deseara. Pero estaba claro, era obvio que ya no era ella, sino Isabella. Isabella Nightmare.

―¿Qué tiene ella? –preguntó ésta vez en un susurro, mirando con asco a la pelinegra- ¿Qué te da ella que no te haya dado yo?

Isabella se tensó, Justin apretó la mandíbula y el resto del alumnado de la cafetería seguía atento a la conversación.

―Lo pasábamos bien Justin. Siempre lo hemos hecho bien juntos. Y de repente… ¿ya no soy nada? ¿Solo he sido una más?
―Desde el primer momento lo fuiste, Marcie, y eso te parecía bien porque sabes que yo no he sido más que un ligue más para ti. No sé de qué te sorprendes –le respondió Justin.
―¡Ella no te va a aportar nada!
―Marcie –la intentó calmar Cassandra.
―¡Suéltame! –se zafó la pelirroja del agarre de su amiga, alejándose bruscamente de ella- ¡¿Qué tiene ella?! ¿Por qué todo el mundo la trata como si fuera alguien especial, alguien de otro mundo? ¡Es una tía normal y corriente, la adoráis, ni que fuera un ángel caído del cielo!

Isabella clavó aún más intensamente sus oscuros ojos sobre los castaños de la chica que ahora soltaba maldiciones por la boca mientas era arrastrada por Murray y Cassandra. No querían que volviese a montar otro numerito.

―¿Estás bien? ¿Te ha hecho algo? –le preguntó en seguida Justin, tomándola por el rostro y girándoselo de un lado a otro para comprobar que no hubiese ningún indicio de golpe.
―Sí, sí –respondió con suavidad.
―Oye, Isabella, siento que Marcie sea tan…
―¿Esquizofrénica, enferma mental y neuróticamente insegura? –le acabó la frase a Sean, éste asintiendo- No tenéis que sentir nada, bastante hacéis por estar de mi parte.
―Es una cría –murmuró Justin soltando el rostro de Isabella y sentándose en la banca de la mesa- Si vuelve a hacerte algo, a decirte cualquier cosa, prométeme que me lo dirás.
―Justin, sé defenderme yo sola.
―Sí, pero nosotros podemos pararle los pies –contestó Sean- Escucha, me es indiferente lo que haya entre vosotros dos –dijo mirándolos a ambos, Isabella ahora bajando la cabeza para que no descubriesen su enrojecimiento-, es más, me alegraría por ello. Pero Marcie no tiene que ponerse así, y no quiero que arruine relaciones por sus estúpidos celos.
―Gracias Sean –asintió Isabella sonriéndole- No quiero daros problemas con ella, es amiga vuestra y…
―Mía no –dijo Justin- Nunca ha sido buen amiga, solo se ha preocupado por ella misma. Y si hacía algo por los demás, era porque detrás de ello había un beneficio. Así que por mí como si se pudre.

Isabella suspiró y se encogió de hombros tras la mirada de Sean. Ésta se agachó y recogió la bandeja y el estropicio del suelo, lamentándose por el estado del libro. Por suerte no se había echado a perder del todo, pero el dorsal de las páginas estaba mojado y tintado de la sustancia oscura del refresco.

Marcie no volvió a aparecer por la cafetería, y tampoco se la cruzaron por los pasillos o clases. Cassandra les advirtió, tanto a sus amigos como a Isabella, que se había marchado a casa y que no quería saber nada de nadie. Por suerte le había hecho entrar medio en razón, pero el odio hacia Isabella seguía ahí. Terminaron las clases y la estampida de alumnos por salir del instituto sucumbió las puertas de salida del edificio. Justin, Murray y Cassandra estaban saliendo por las salidas de emergencia para ahorrarse los empujones.

―¿Estáis juntos Isabella y tú? –preguntó Cassandra- Porque he visto a Marcie celosa muchas veces, pero no cómo ésta.

Bieber suspiró y miró a su amiga.

―No tenemos nada, pero es evidente que Marcie se ha dado cuenta que por mí parte hay atracción hacia Isabella.
―Así que te gusta –le dijo Murray.
―No sé qué tiene esa mujer, tío, pero… me encanta.
―Y el señor mojabragas de Seattle, Justin Bieber, está enamorándose de una mujer. Wow –Sean le palmeó la espalda a su amigo y ambos rieron- Nunca te había visto tan pendiente de alguien, hermano.
―Es por eso que Marcie está desquiciada de los nervios –explico Cassandra- No le gusta que su “platónico” haya dejado de desearla, que quiera a otras mujeres.
―La que me preocupa es Isabella, no la idiota de Marcie. La pobre no se lo merece. Es tan buena persona, tan inocente, tan… dedicada a los demás.
―Y tú eres tan… tan cursi y tan enamoradizo –bromeó Murray riéndose de él, echando a correr pues sabía que pronto empezaría a perseguirle para pegarle. Y no falló, Justin corrió tras él dispuesto a pegarle.
―¡No seas nenaza y déjate atrapar, teñido! –gritó Bieber mientras reía.

Carcajadas por su parte y por la de sus amigos que iban detrás contemplando la escena. Más alumnos saliendo del instituto. Empujones, algún que otro insulto e Isabella finalmente saliendo del tumulto de gente, chocándose con alguien. Libros, llaves y móviles al suelo. Y encontronazos de ojos oscuros con unos mieles. Justin se incorporó del suelo enseguida y con un “lo siento”, ayudó a Isabella a levantarla del suelo.

―¿Estás bien Bella? –Bella, la llamó Bella de nuevo. Y esa vez delante de todos sus amigos- Lo siento, estaba haciendo el gilipollas.
―Siempre lo haces, Bieber –le dijo Murray con la respiración agitada.
―Ja, ja –rio falsamente- Qué gracioso eres Murray.
―Lo sé –sonrió orgulloso, haciendo reír a los demás.
―Oye Isabella, esta tarde vamos a tomar algo a un bar –habló Cassandra- ¿Te apetece venir?

Isabella paseó sus ojos des del afroamericano a la chica, y de la chica a Murray, para llegar finalmente al chico de cabello despeinado y sonrisa ensanchada. Sonrió, pero se encogió de hombros al mismo tiempo que se colgaba mejor la mochila.

―Me encantaría, pero tengo cosas que hacer.
―Vamos Bella, vente –le insistió Justin cogiéndola de las manos y balanceándole los brazos. Aquél gesto le había recordado a un inocente, feliz y despreocupado Justin que aún conservaba el cariño y compañía de su madre- Por favor.
―Justin…
―Si es por Marcie, no te preocupes. No le hemos dicho nada –le aclaró Sean.

La pelinegra suspiró y tras la insistente mirada de su mejor amigo, acabó asintiendo.

―Está bien, está bien –aceptó- Pero no puedo llegar muy tarde.
―No te preocupes, estarás en casa antes de que acabe Bob Esponja –bromeó Justin pasando un brazo por sus hombros.
―No seas idiota –le dijo ésta riendo.
―¿Sabes dónde está Gladys?
―Es ese bar que está cerca de la Plaza del Rey, ¿no? –preguntó Isabella.
―Esa misma –la felicitó Justin con una sonrisa.
―Bien –asintió Cassie- No queda lejos, pero tengo algo de frío así que iré en coche. Murray, Sean, ¿venís conmigo?
―Claro –aceptaron ellos.
―Isabella, Justin, ¿subís vosotros también? –les ofreció la castaña sacando las llaves del bolsillo.
―No, podemos ir los dos en el mío –sonrió Nightmare.

Cassandra y los dos restantes chicos, sonrieron ante la posibilidad de un acercamiento por parte de la pelinegra hacia su amigo Justin. Asintieron con la cabeza y se separaron para montarse en sus vehículos respectivos.

―Oye, gracias –le dijo Isabella a Justin mientras abría la puerta del piloto y se sentaba en su asiento.
―No me las des. Estaba preocupado por lo que Marcie pudiese hacerte –respondió él ya en su sitio, poniéndose el cinturón.
―No quiero que haya problemas en vuestro grupo por mi culpa. No quiero que… os separéis.
―La única que consigue esto es ella misma con sus comportamientos de cría pequeña.

Isabella se calló y arrancó el motor para hacer que el coche pronto se pusiera en movimiento. La radio se encendió y sonó wake me up.

―Marcie estaba acostumbrada a ser la primera mujer a la que recurriera. Pero llegaste tú y le arrebataste el puesto. Le molesta que consigas un efecto aún más fuerte que el que ella tenía en mí –habló Justin- Aunque claro, el único efecto que conseguía ella era el deseo sexual. Tú me despiertas en todos los sentidos Bella, nunca me había sentido tan vivo.

El coche se detuvo en un semáforo en rojo justo un segundo después de haber acabado Justin sus palabras. Isabella aprovechó la oportunidad para inclinarse hacia su compañero y besarle la mejilla.

―¿Y esto? –preguntó él cuando su amiga volvió a su posición inicial.
―Me apetecía –respondió con un encogimiento de hombros- ¿Te ha molestado?
―Me ha molestado que durase tan poco –sonrisas, mariposas en el estómago, ¿amor, era eso amor?

Y silencio.

―Le habrías caído bien a mi madre –dijo Justin. Un suspiro escapó de sus labios.
―¿Los médicos no han… bueno, visto algún progreso?
―Sigue igual –respondió- Hace una semana o así que no voy a visitarla. No es que crea mucho en estos temas, pero siento que cuando le hablo, ella me escucha.

Isabella sintió una pena presionarle el pecho, aplastarle los pulmones y arrebatarle el aire. Se sentía rota por dentro y sufría el dolor de Justin. Sus huesos se engarrotaron y un tic hizo que sus cejas se juntaras de frustración.

―Me gustaría que me acompañaras a visitarla este viernes, Bella, si no es mucho pedir –pero pronto se arrepintió de esas palabras, pues habían sonado lo más vulnerables y débiles que nunca. Se mordió el interior de la mejilla y luchó por estabilizar la respiración- Bueno, no importa. No hace falta.
―Eh, eh –ella paró el coche en seco, frenó de repente cerca de una cera donde no pudiese molestar a nadie- Iré, ¿vale? Claro que te acompañaré. Estoy aquí para todo, ¿me entiendes?
―Nunca podré agradecerte todo lo que haces por mí.
―Y no tienes por qué hacerlo.

Justin sonrió, aunque más bien le salió una mueca. Isabella, Isabella, Isabella. Toda ella rondaba por su cabeza y no había forma de quitársela, de olvidarla, de alejarla de sus pensamientos. Se había convertido en su droga. Dependía de Isabella. Llevó su mano hasta la de ella y la agarró con fuerza, con mucha fuerza, pues tenía miedo de que al soltarla, su mundo se viniera abajo. Entrelazaron así sus dedos.

―Eres un ángel, Bella.
―Pensé que no creías en estas cosas.
―Pero creo en ti.


______________

Holiiii caracolis Sé que después de este apoteósico, apocalíptico y puto final me vais a odiar, pero soy una 'japuta y me gusta dejaron con la intriga. Reclamaciones a mis padres, pls. Quería deciros que, ¡joder, llevamos más de 600k visitas en el blog! *mpaktada sosia* Y las lectoras suben y suben. Por cierto, hola y bienvenidas a las nuevas C: asdfgjkl

Espero que el capítulo os haya gustado y que me comentéis mucho, mucho, mucho, ¿shi? ¿me haréis so happy? Espero que sí, pls.

Y pues nada más, muchas gracias por seguir aquí, por leerme y por todo, todo, todo. Os quiero millones

41 comentarios:

  1. NECESITO MÁS *-*
    El detalle de las rastrevíspulas ha sido totaaalmente genial. Y que hayan dormido juntos ha sido tan moniiiisimo, son tas perfectos juntos dios... De verdad que espero que acaben juntos y que tu nunca dejes de escribir genialidades como esta !!! Espero tener dentro de poco delante de mis ojos el siguiente capitulo :3

    ResponderEliminar
  2. Esta novela es una droga,madre mía,pero mujer ¿como puedes ser tan cruel?
    dios son tan abjdnhbaskjdhaksjhd JUNTOS que me dan ganas de entrar en la novela y gritarles ¡HIJOS MÍOS ESTÁIS ECHO EL UNO PARA EL OTRO! y luego salir haciendo la croqueta. JAJAJAJA
    Mina ¿como puedes ser tan jodidamente perfecta en esto de escribir eh?
    Creo que eres un ángel más :D
    SIGUIENTE CAPITULO!

    ResponderEliminar
  3. Me encantaa me encanta, me encanta!!!

    ResponderEliminar
  4. mina como coños dejas eso hay esto es ...... PERFECCION mundos diferentes personas contrarias pero echos el uno para el otro no hay mal que valga y la marcie esa que se tire de la torre effiel.. siuela pronto me dejas assdfghjklldbb echas lios
    by: swah
    la amo la amo

    ResponderEliminar
  5. HOSTIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.
    DIOS MINA YO TE JURO QUE ME AHOGO EN PERFECCIÓN.
    LA HA DEFENDIDO DELANTE DE TODOS SGSHSVSHEIEHSGSYSJSV Y HA ADMITIDO QUE HAY ATRACCION HACIA ELLA. QUE LE ENCANTA DBSHEWGWGEJEHEVEYDUVS LA HA DEFENDIDO DELANTE DE TODOS EGWHSJDVGFESJSYS
    YA QUIERO SABER QUE VA A PASAR EN EL BAR.
    BUENO, ESO. xdd
    Siguela pronto por que me da un yuyu esperando asjsvaks.
    -@kidrauhlbreaks

    ResponderEliminar
  6. TÍO MINA, QUE NECESITO MÁS POR FAVOR TE LO PIDO, ESTOY VICIADÍSIMA, ES QUE ES DEMASIADO AMOR.
    Jurao tío que me muero de la puta ternura con Justin, es demasiado. Es que es el 'típico chulito' PERO CON ISABELLA NO Y :'''''''''''''''''''''') OMFG.
    Es que la trata como si fuera una princesa, una ángel, nunca mejor dicho.
    ''―Eres un ángel, Bella.
    ―Pensé que no creías en estas cosas.
    ―Pero creo en ti.''
    En estas partes estoy como 'aish, aishh, aishhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh yo también quiero joeeeeeeeeee'
    srsly. Lo necesito.
    Por favor no tardes en subir que te rajo. Literal.
    kiseeeeeeeeeeeees ♡ ♡

    ResponderEliminar
  7. la olor
    retintin
    tu lo que quieres es matarme, me meo
    jajajajajajajajajaja me ha gustado mucho, la leprosa de marcie se podia tirar de algún barranco en serio, que pesada
    yo soy isabella y le estampaba las bandejas en la cabeza, joder. ESQUE NO SE DEFIENDE! Es como pasó en mi instituto,le pegaron a una y lo unico que hizo fue decir: que haces? POS MUCHACHA TE ESTÁ PEGANDO QUE HACES TU QUIETA
    Uf esque me pone de los nervios. QUE HAGA ALGO ISABELLA YA SE QUE ES TRAQUILA pero hasta los más tranquilos hacen algo no se
    estoy indignada melona
    Justin es muy mono con isabella aw
    bueno no te voy a decir que la subas pronto porque vas a subir el viernes asique, espero al viernes wajaja
    te quiero melonaa<3

    ResponderEliminar
  8. caracol col col saca los cuernos y veras el sol

    ResponderEliminar
  9. por cierto, que son rastrevíspulas ???

    ResponderEliminar
  10. tu y tus frases filosoficas jajjajaja

    ResponderEliminar
  11. holis
    dios pero que ganas de joderme la vida tenes eh ...
    digo por que mierda dejas el capitulo así laconchadelmono !!!!!
    solo a vos se te ocurre escribir tal perfección!!
    dios por favor sigila sino me voy a ,morir !! tenes que seguirla!!
    como haces para escribir tan perfectamente?
    como mierda se te ocurre todos los capítulos así???
    ash seguila plisss
    ta chau salu2ssss !!

    ResponderEliminar
  12. EL GIF EL GIF EL GIF EL GIFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFF.
    AY QUE PERFECCION DE TODO.
    BUENO, ME HA ENCANTADO Y TODAS ESAS COSAS QUE PASAN CUANDO LEES ALGO GENIAL.
    CHAOOOO.

    ResponderEliminar
  13. NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO. NO. NO. NO. NO ME PUEDES DEJAR ASÍ. ME NIEGO. AY TÍA, LAS FUCKING RASTREVÍSPULAS ASDFGHJKL. AYER VI EN LLAMAS Y HA SIDO COMO AY AY AY QUE NO PUEDO.
    Y ESO, QUE ME HA ENCANTADO. MUCHO. MUCHO. MUCHÍSIMO. TE HAGO UN MILLÓN DE HIJOS. MINI JUSTINS ASDFGHJKL. AGHHHH. BUENO ME VOY ME VOY. TKM MINA.
    CRIS. <333333 (@lookinglikeudo)
    <69 JERJER.

    ResponderEliminar
  14. Puta madreeeeeeee!! Exijo otro capitulo, no lo podes dejar por ahi jajajajajajaja escribis demaciaaaado bien, la verdad no se como haces. Ame el capitulo, se esta poniendo to re cjknmfjnkgjnf?vgh, necesito otro cap, no me podes hacer esto de dejarlo ahi, porfaaa otro pronto si? Besoo

    ResponderEliminar
  15. stalkearte ya es costumbre.
    Espero que subas.
    Me encanta mucho tu novela, en serio. Justin es muy monis y ay kjhgdfghkjkhgfdfghjkhgfh.
    Siguienteeeee.

    ResponderEliminar
  16. tu novela es tan perfecta que duele

    ResponderEliminar
  17. aw mina en serio.
    No sabes lo que puedes hacer solo escribiendo esto.
    Me haces soñar. ¿Lo sabes? Si no lo sabias, te lo digo. Hablo muy muy en serio.
    Necesito, si, necesito con ansias el siguiente , por que, ¿como voy a estar tranquila sin saber que pasa?
    Seguro que cuando la termines (espero que la hagas infinita , pero como es imposible me tengo que joder.. jajaja) me la volveré a leer.
    Espero que como ya llegan las vacaciones de navidad y eso, escribas y subas más seguido , por que te juro que me muero.
    Es todo muy gfgdsfghj. Me encanta. Lo juro. Me encanta.
    Siguela, ily.

    ResponderEliminar
  18. ADORO ESTO.
    ADORO ESTA NOVELA.
    ADORO A JUSTIN (eso es normal)
    ADORO A ISABELLA.
    TE ADORO A TI.
    SIGUELA.

    ResponderEliminar
  19. im overboaaaaard and i need yQUE SUBAS. NECESITO QUE SUBAS. Sin presiones e jajaja

    ResponderEliminar
  20. "El coche se detuvo en un semáforo en rojo justo un segundo después de haber acabado Justin sus palabras. Isabella aprovechó la oportunidad para inclinarse hacia su compañero y besarle la mejilla.

    ―¿Y esto? –preguntó él cuando su amiga volvió a su posición inicial.
    ―Me apetecía –respondió con un encogimiento de hombros- ¿Te ha molestado?
    ―Me ha molestado que durase tan poco –sonrisas, mariposas en el estómago, ¿amor, era eso amor?"
    ¿¿¿AMOR???? ¿¿¿ESO ERA AMORR???? MINA, NECESITAMOS RESPUESTAS.

    ResponderEliminar
  21. "―Sí, y yo –asintió Bella con la cabeza- Llámame si necesitas algo.
    ―¿Puedo llamar también si te necesito a ti?"
    THE LOVE IS IN THE AIRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR.
    OMB OMB OMBBB SUBEE

    ResponderEliminar
  22. "―Marcie estaba acostumbrada a ser la primera mujer a la que recurriera. Pero llegaste tú y le arrebataste el puesto. Le molesta que consigas un efecto aún más fuerte que el que ella tenía en mí –habló Justin- Aunque claro, el único efecto que conseguía ella era el deseo sexual. Tú me despiertas en todos los sentidos Bella, nunca me había sentido tan vivo."
    VALE VALE.
    ESTOS HAN SIDO MIS MEJORES MOMENTOS.

    ResponderEliminar
  23. me he leido el cap unas 3 veces hoy más la del día que lo subiste y sigo sonriendo como tontaa

    ResponderEliminar
  24. espero que subas este vierneeees! :)

    ResponderEliminar
  25. 1 cosa mala y 1 buena
    la mala: no subiras el viernes :(((
    la buena: tendremos mas tiempo para ponerte comentarios! yay!!
    sube pronto plisss

    ResponderEliminar
  26. me volvi a leer los 10 capítulos y chica!!! tengo ganas de otro mas!!

    ResponderEliminar
  27. No puedo contener la emoción de leer el siguiente.
    ¡Necesito saber que pasa!
    I hope you up soon..

    ResponderEliminar
  28. siempre que veo ahora a una pelinegra con alguien rubio con la calle me acuerdo de vos!!!
    No es trola jajaja
    mE Encantó el capitulo. Buenisimo. Espero el siguiente.
    -Cami<3

    ResponderEliminar
  29. ola de nuevo yo si ana
    oye me puedes seguir en twitter es @annitha............=)
    ah¿suiguela la amo la nove

    ResponderEliminar
  30. estoy en clase de informatica, y no puedo comentar mucho, pero te dejo este comentario para decirte que la sigas jhgfdghjk

    ResponderEliminar
  31. Estoy muriendo con lo hermoso que es Justin. Tienes que seguirla, me gusta tu trabajo, siempre vengo y reviso si ya has subido. Continua, por favor.

    ResponderEliminar
  32. ayer me puse a ver los juegos del hambre (la primera) otra vez, y yo estaba; "van a salir las rastrevíspulas, van a salir"
    Y cuando dijeron "son rastrevispulas" yo por dentro: MINAAAAAA MJHNVDFGHJHDFGHJHF.
    Me acordé de Ángel mucho y fangirlee jejep.
    Bueno, espero que subas pronto y esas cosas que se hacen cuando tienes a lectoras con ganas de saber lo que pasa JAJAJA.
    Chaoo<3

    ResponderEliminar
  33. ay yo tmbn la vi hace pokito!!
    Y me pasolo mismo que a vos jajajaja:3
    Todas estamos de acuerdo en que la sigas pronto!

    ResponderEliminar
  34. Te voy a decir lo que me gusta y lo que no de tu novela.
    ME GUSTA: Los personajes. Justin , por supuesto, me encanta ya de por sí, JAJAJA , pero lo cuentas de una forma que , no sé. Isabella, oh la pura y virginal Isabella, JAJAJAJAJAJA, ella también me encanta. Cassie y Murray y Sean. También me gusta mucho que hagas los capítulos largos (para mi son largos y eso kjhfdsfghkl) y la forma en la que narras y cuentas lo que sucede. La forma en la que has enfocado la historia. Y lo que me imagino que pasará también me gusta mucho. Espero que pase lo que me imagino, pero estoy segura de que no pasará JAJAJAJA. Y la idea de que Bella sea un ángel que tenga que salvar a Justin de ese tipo de cosas como las drogas y eso, me gusta también. Y sobretodo que Justin parezca el típico malote, pero que en verdad tiene un corazón que no le cabe en el pecho y que sea super dulce con Bella, ais.
    LO QUE NO ME GUSTA: no. me. gusta. Marcie.
    JAJAJAJAJAJAJAJA Apuesto a que a nadie le gusta Marcie.
    Bueno, espero que subas pronto.
    Ciao.

    ResponderEliminar
  35. te he dejado un comentario algo grande eh te quejarás JAJAJAJA

    ResponderEliminar
  36. siguelaa porfaa soy nueva lectora y acabo de terminar de leer never let you go y me ha encantandoo y con esta vas en los mismos pasos... esta super lidaaa me encantaa en lo especial que se ha convertido bella para justin es tan hdydkhsdcuhkdhuchf OMB

    ResponderEliminar

¿Por qué no me sacas una sonrisa con un comentario tuyo? Vamos, es gratis.