¿Cuántos somos ya?

29 de julio de 2013

Never let you go. {172}

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—¿Y esto es lo que desayunan todos los jisters? –preguntó mi abuelo cuando terminó de beberse el frapuccino de vainilla.
—O a los que les gusta este café, directamente –respondí riendo.
—Prefiero los típicos cortados de tu abuela –dijo dejando el envase medio vacío en el mueble de al lado- Has venido muy pronto, ¿no?
—Quería estar contigo.
—Cuéntame chiquilla, dime qué tienes porque no te veo bien –dijo cogiendo mi mano. Noté su pulso temblar tras buscar mis dedos para entrelazarlos con los suyos, frágiles y muy delgados.
—No estoy teniendo mucha fe en que salgas de aquí –me sinceré.
—Yo tampoco –dejó soltar un sonoro suspiro, demasiado para mi gusto- Esta enfermedad me está robando todas las fuerzas –se intentó incorporar en la cama, pero la tos le venció y le coloqué mejor las almohadas- Tú sabes cómo me siento.
—No quieres continuar más esto.
—No –respondió cerrando los ojos.
—No me gustaría decirte adiós pero… -cogí todo el aire que necesitaba para pronunciar las palabras requeridas- tampoco quiero continuar diciéndote hola cuando sé que no lo deseas.
—Siempre que cierres los ojos me podrás decir hola las veces que quieras, y yo no estaré sufriendo, eso te lo puedo asegurar.
—¿De verdad es lo que quieres? –pregunté- ¿Quieres dejarlo ya?
—Quiero que se acabe ya este sinvivir –respondió con los ojos aún cerrados, las venas azules y moradas se teñían bajo los párpados- Quiero que todo el mundo deje de llorarme.
—Te llorarán después.
—Pero quiero que ahora no lo hagan, porque esto no hace más que debilitarme, no hace que me ponga mejor. Estoy viendo como todos sufren, quieren que aguante, y siento que solo estoy respirando por ellos. Pero, les haré más daño si sigo viviendo.
—Yo llevo días… intentando hacerme a la idea –dije con la cabeza gacha, acariciando sus cayos de tanto trabajar en la mar- No es fácil, ¿sabes? Perder a alguien a quien tanto amas, no es nada agradable. Pero si tienes que dejarlo ir para que esté mejor… ¿por qué no?
—Allá donde vaya, siempre, siempre estaré contigo. Y te velaré. Y te veré crecer como persona –besé el dorso de su mano y ésta se mojó con algunas lágrimas que ya habían procedido a descender por mis mejillas-  No se lo digas a nadie, pero siempre has sido mi favorita –solté unas carcajadas- Espero que Carlota no se entere de esto.

Seguí riéndome y limpié mis lágrimas.

—No he traído la guitarra aquí para nada –dije sacando el instrumento de la funda. Él sonrió- Quería cantarte una de las mías, pero supuse que no entenderías nada. Así que bueno, ésta la escuché por ahí y, no sé, me gustó mucho.

El abuelo asintió con la cabeza, cerró los ojos, tomó una bocanada de aire y sonrió, acariciando con la yema de sus dedos mi mandíbula inferior. Dejó caer la mano sobre la mesita de noche y empecé a tocar la canción.

Se acabó, ya no hay más 
terminó el dolor de molestar 
a esta boca que no aprende de una herida. 
He dejado de hablar 
al fantasma de la soledad 
ahora entiendo, me dijiste que nada es eterno 
y solo queda subir otra montaña 
que también la pena 
se ahoga en esta playa. 

Y es que vuelvo a verte otra vez 
vuelvo a respirar profundo 
y que se entere el mundo 
que de amor también se puede vivir 
de amor se puede parar el tiempo 
no quiero salir de aquí 
porque vuelvo a verte otra vez 
vuelvo a respirar profundo 
y que se entere el mundo 
que no importa nada más. 

Esta humilde canción 
la que está arrancándome la voz 
va llevándome a un latido diferente 
corre por mis venas la música de un alma libre 
y sin cadenas sin luz que perseguir. 

Y es que vuelvo a verte otra vez 
vuelvo a respirar profundo 
y que se entere el mundo que 
de amor también se puede vivir 
de amor se puede parar el tiempo 
no quiero salir de aquí 
porque vuelvo a verte otra vez 
vuelvo a respirar profundo 
y que se entere el mundo que no importa nada más. 

Y es que vuelvo a verte otra vez 
vuelvo a respirar profundo 
y que se entere el mundo que 
de amor también se puede vivir 
de amor se puede parar el tiempo 
no quiero salir de aquí 
porque vuelvo a verte otra vez 
vuelvo a respirar profundo 
y que se entere el mundo que no importa nada más. 
Que se entere el mundo que no importa nada más.

Una sonrisa, perfecta, tierna, real y profunda atravesaba su rostro. Los ojos estaban cerrados y supuse que estaba dormido,  pero su voz sonó ronca y somnolienta en la sala. Dejé la guitarra en su funda y traté de eliminar todo rastro de lágrimas que habían empapado mis mejillas desde que empezó la canción.

—Esa la escucha mucho tu tía –dijo sonriéndome- Es muy… bonita.
—No te ha gustado.
—Yo prefiero una de las de mi tiempo –admitió riéndose, pero la tos opacó la risa- ___.
—¿Qué? –me acerqué más a su cama pues su voz apenas sonaba audible.
—Fuiste la primera nieta que sostuve en mis brazos, la primera a la que regañé –dijo con voz débil pero aun así clara, apreté su mano con fuerza incitándolo a seguir- La primera que me hizo abuelo y la que me hizo amar a alguien más aparte de mi mujer e hijos. Supe que no serías la única, vinieron seis más después de ti –solté unas bajas carcajadas- Y te quiero vida mía, te quiero.
—Yo también te quiero.
—No me llores, no ahora que no tienes que decirme adiós. Te dejaré hacerlo cuando todo esto acabe –acarició mi mejilla- Pero escúchame bien, no quiero que te hundas cuando no esté físicamente contigo. Siempre estaré a tu lado, ¿te queda claro? –asentí con la cabeza, incapaz de proferir palabra alguna- Siempre.

Apoyé con cuidado la cabeza en su pecho y poco a poco empecé a observar una pequeña mancha oscura que se creaba por cada lágrima más que derramaba. Dejé de llorar cuando su voz y sus manos empezaron a acunar mi cabeza. Me cantaba las nanas de cuando era pequeña, me explicaba todo lo que se le pasaba por la cabeza y yo le hablaba también de lo primero que se me ocurría. Si estos iban a ser los últimos recuerdos que me quedaran de él, sin duda, serían los mejores. Pero pronto su respiración empezó a volverse más densa e irregular, aguda y rota como si estuviesen pasando por su garganta un hielo con bordes punzantes.

—¿Abuelo? –lo llamé incorporándome correctamente- Abuelo, ¿qué pasa?
—Llama a la abuela –me levanté de golpe del asiento y busqué si estaba fuera con el resto de la familia, tomándose un café o conversando con los doctores- y a una enfermera.

De pronto la máquina que había a su lado empezó a pitar. No sabía del todo qué era, pues no tenía mucha experiencia respecto al mundo de la ciencia, pero sí se podía ver claramente que marcaba el ritmo de los latidos de su corazón. Y no eran nada normales. Atropelladamente, salí de la estancia echa un manojo de nervios y busqué a la abuela, justo estaba conversando con una enfermera.

—¡Ayuda, mi abuelo está sufriendo un ataque!

La mujer rubia y mi abuela, de cabellera casi canosa por las raíces, me miraron y alarmadas corrieron hasta mí. Las tres entramos en la habitación y la enfermera empezó a comprobar su estado, el cual… era grave.

—¿Qué le pasa? –preguntó mi abuela llorando, cogiendo mi mano con fuerza. Yo no tenía palabra alguna que pronunciar, simplemente me limité a ver cómo la enfermera le tomaba el pulso, comprobaba la bolsa del suero y llamaba a otros doctores- ¡¿Alguien me puede explicar qué pasa?!
—Por favor salgan de la sala, se les informara tan rápido en cuanto haya resultados.
—No, a mí no me separas de mi marido hasta que no me digas qué le está pasando.
—Por favor, salgan de la estancia –nos pidieron.

Más médicos llegaron ante la llamada de la auxiliar de la enfermera y yo simplemente me quedé ahí sosteniendo a mi abuela, a la cual le estaba dando un pequeño ataque de nervios y lloraba desquiciada por poder estar con su marido. La pantalla donde mostraba el ritmo cardíaco de mi abuelo empezó a sonar y mostrar gráficos demasiado exagerados y rápidos. Estaba asustada con lo que le estaba pasando, y el pánico me reinaba.

—¡Salgan de la sala, por favor! –rogaron gritando, cogiendo unos instrumentos médicos que acababan de traer.

Pero ya no necesitábamos salir. O llamar a más familiares. O esperar en una salita a que nos den resultados del estado de mi abuelo. Porque no, no habría resultados. Él acababa de morir. Su corazón había dejado de latir, había soltado el último suspiro.

—¿Diego? –la abuela murmuró su nombre con voz baja, soltó mi mano y se acercó a la camilla donde yacía el cuerpo inerte de su marido- Oh Dios mío, decidme que no es verdad. Por favor, no.

Se dejó caer al suelo mientras sujetaba con fuerza la mano de mi difunto abuelo. Los médicos la alzaron del piso y la sacaron de la sala mientras otros especialistas se quedaban en la estancia comprobando el cuerpo de mi abuelo. Ahí comunicaron a toda la familia lo sucedido. El pasillo entero se llenó de llantos, lamentos. Mi madre casi se desmaya, pero la abuela no logró ser tan fuerte respecto a eso. Cayó de bruces al suelo y tuvieron que atenderle, aunque cobró la consciencia prácticamente a los pocos minutos. Yo, en cambio, no podía hacer más que mirar la habitación repleta de médicos, transportando en camilla al abuelo, tapado con una sábana. Sin duda, aquellas no habían sido los mejores últimos recuerdos.

***

Todo el mundo lamentó la pérdida de mi abuelo y manifestó sus condolencias en Twitter, Facebook e incluso llamándome por teléfono. Todos mis amigos se habían puesto en contacto conmigo. Los de Atlanta me habían llamado, los de España me habían hecho compañía mientras se encargaban del papeleo de defunción de mi abuelo. No lo enterrarían, la abuela había optado por incinerarlo. Julia se había quedado conmigo mientras todos estaban en el tanatorio, no había querido ir y ver a mi abuelo. Quería conservar la última imagen, fresca y viva, de su sonrisa.

—¿Has llamado a Justin? –me preguntó Julia. Lancé la última piedra al mar y observé cómo ésta se hundía en las oscuras aguas del Mediterráneo.
—Anoche le envié un mensaje, no me respondió. Quizá esté haciendo cosas –respondí- ¿Sabes algo de él?
—No –se sentó a mi lado y miré el horizonte, el sol estaba empezando a esconderse y la luz diurna comenzaba a apagarse- Tampoco ha comentado nada en Twitter.
—Bueno, no es por ahí donde quiero hablar con él.
—Lo sé –suspiró- ¿Tú estás bien?

Cerré los ojos. Había llorado pocas veces, para ser honesta. En el avión con destino a España, aquí, pensé que me tiraría toda la estadía llorando, sollozando, hecha un mar de lágrimas. Pero la verdad es que han sido muy pocas veces, contadas con la mano incluso me atrevo a decir. Desde que el abuelo se marchó, solo he llorado una vez. Y fue estando a solas, cuando tuve que subir a casa y ponerme algo de ropa limpia. Mañana sería la incineración y, no sé, sinceramente, si podré estar en un lugar en el que queman el cuerpo de mi abuelo. Seguramente me quedaré con Julia en el muelle, donde ahora mismo estábamos, o en la playa. A solas.

—Vi morir a mi abuelo –respondí- No estoy muy bien que digamos. Sabía que esto sucedería, incluso había hablado del tema con él. Lo que no sabía era que sucedería tan pronto.
—La verdad es que ha sido muy repentino –comentó mirándose las puntas de su cabello. Había cambiado bastante el estilo de su pelo. Ahora estaba más corto, escalado y casi rubio. No sé, era un color extraño, pero le quedaba bien- ¿Irás a la incineración?
—No –me levanté y cogí la mochila del suelo- Iré a hacerme un tatuaje, lo más seguro.
—¿Sobre qué hora?
—Las diez, mi familia estará en el tanatorio más o menos a y media, rezarán y por la tarde irán a buscar las cenizas –le informé- ¿Por qué? ¿Quieres venirte?
—No te dejaré sola, ya lo sabes –se encogió de hombros- ¿Qué quieres hacerte?
—Quiero un atrapa sueños, y que las plumas de éste se vayan convirtiendo en pequeños pájaros.
—¿Y dónde?
—En el omoplato derecho. Me saldrá bastante caro, y dolerá, pero valdrá la pena.
—En honor a tu abuelo –dijo asintiendo con la cabeza. No era una pregunta.
—En honor a mi abuelo –repetí.

Saqué el paquete de tabaco de la mochila y me encendí un cigarrillo. Tras la primera calada, Julia puso cara de asco y se apartó de mi lado para dejar un par de centímetros de distancia entre nosotras.

—Odio que fumes.
—Y yo odio que el cáncer sea más que un signo zodíaco.

***

Contemplé el dibujo en el espejo, sujetándome con fuerza el sujetador por la parte delantera para no mostrar nada inapropiado delante del tatuador. Julia grababa con la cámara mientras admiraba cómo en mi piel habían dibujado un perfecto atrapa sueños y unos preciosos pajaritos. Había un poco de sangre, la zona tatuada estaba roja e hinchada, pero se podía apreciar perfectamente el nuevo tatuaje. Mamá me querría matar, seguramente, pero por mucho castigo que impartiera, el tatuaje seguiría ahí.

—Supongo que debo sentirme afortunado, podrías haber llamado al mejor tatuador de la ciudad y me has llamado a mí –habló el hombre.
—Quería hacerlo rápido, si tuviese que haber llamado para citarme con alguien más profesional, posiblemente ya tendría que volverme a Atlanta –respondí todavía admirando el tatuaje.
—¿Podemos hacernos una foto? –preguntó.
—Claro, solo ponme la vaselina y el papel protector para que pueda ponerme la camiseta.

Daniel, que así se llamaba el tatuador, me hizo caso y después nos hicimos la foto. La subió a su cuenta de Instagram y más tarde subió otra del tatuaje que acababa de hacerme. Al poco tiempo había tenido bastante controversia y temas de conversación en la red social del pajarito. Le pagué, unos trescientos euros, casi, y nos fuimos. Al salir lo primero que hice fue sacar un cigarro del paquete de tabaco, y aunque la fulminante mirada de Julia me obligaba a apagarlo y tirarlo a la basura, seguí fumando.

—Ignoraré el humo que sale de tu boca –dijo mirando hacia la cámara- El tatuaje es muy bonito.
—Me gusta como lo ha hecho.
—Sí, no está nada mal para no ser un profesional, le tendrían que pagar más.
—Es buen dibujante –aseguré- Ahora, ¿qué hacemos? No me apetece estar en casa y sinceramente, ir al tanatorio es lo que menos quiero hacer.
—Pues no sé –se lo pensó, aunque parecía tener una decisión al fin y al cabo- ¿Qué tal el parque?
—Demasiada gente.
—¿El centro comercial?
—Demasiadas tiendas y muy poco dinero encima.
—¿Una cafetería? –optó.
—No tengo hambre.
—¿Una hostia en la cara? –dijo ya enfadada, haciéndome reír. Me puse las gafas de sol para tratar de pasar desapercibida y lancé la colilla al suelo- ¿Vamos a ver a Lucas?
—No quiero estar con nadie.
—Oh, vale gracias.
—Excepto contigo, claro –me apresuré a decir, sonriendo como una niña buena.
—Entonces, ¿adónde quieres ir?
—A casa, vamos.
—¡Pero si acabas de decir que es ahí donde menos quieres estar!
—Quiero tumbarme, no sé, no hacer nada. Y quiero tranquilidad –me encogí de hombros- No sé lo que quiero, en realidad, pero.

Julia suspiró y frotó mi brazo cariñosamente.

—Vamos a casa entonces, anda –aceptó.

Ya en casa, me puse ropa cómoda y picamos algo de comer. Pusimos un par de películas y cuando mamá vino, lo hizo con los ojos llenos de lágrimas. La abracé y comimos los cuatro juntos; ella, Thomas, Julia y yo. Por la tarde, fueron a recoger las cenizas al tanatorio. No quise ir a ese lugar, pero sí tendría que reunirme con mi familia en casa de la abuela para, al menos, estar un rato con ellos. No quería que pensaran que no me importara o algo, aunque lo que menos quería era relacionarme con temas de defunción o veneración a alguien que estaba muerto. Sinceramente, esas cosas nunca me han gustado. Hacer eso no hará que resucite, ni mucho menos. Sí que es tenerlo en mente y demostrar que lo sigues teniendo presente, pero no haces más que martirizarte a ti misma y sufrir como tonta por alguien que, por desgracia, no volverás a ver jamás. Julia me esperaría en el muelle o donde quisiera que yo fuera después de haber cenado con mi familia. Me puse la misma ropa de antes {http://www.polyvore.com/370_nlyg172/set?id=77244896} y peiné mi cabello en una coleta alta de caballo. No me maquillé, tan solo me puse unas gafas de sol oscuras y salí de casa para dirigirme a la de mi abuela, donde estaban todos mis primos, los cuales no habían podido o querido ir al tanatorio.

—Hola chicos –saludé.

Carlota lloraba sobre el hombro de su hermano, Paula y Edgar se consolaban a sí mismos aunque poco llegaban a consolarse pues ambos sollozaban con pena en lo más profundo de sus gargantas. Algunas primas más de Andalucía también lamentaban la pérdida de su abuelo, tío o primo segundo. Diego ha sido, es, y será una persona muy querida por todos sus familiares, y no era de extrañar que se encontraran aquí hasta los más alejados de la familia, los que vivían más lejos de todos nosotros.

Me senté en un sillón, el de la punta del salón. La casa parecía estar extrañamente vacía, aunque era claro lo que faltaba: su presencia. El abuelo había dejado un extremo vacío en el corazón de todos los suyos, cualquier bar, cualquier plaza en la que él hubiese estado en sus antiguos días, ahora no serían los mismos lares de siempre.

Ninguno de los presentes respondió mi saludo, mas no se los eché en cara. Contemplé el cuadro que había a mis espaldas. Era el barco donde trabajaba mi abuelo, y apenas se le veía bien, pero sabía perfectamente que era él. La fotografía, en color blanco y negro, casi tirando a sepia, producto del paso de los años, había hecho que se me secara la garganta y se me formara en seguida, un nudo en ésta. Los ojos se me aguaron y me quité las gafas para atrapar las lágrimas que corrían mejillas abajo.  No quería llorar, no me apetecía hacerlo.

—¿Sabéis a qué hora llegarán? –preguntó Cristina.
—Pues no lo sé, tienen que estar al llegar, la misa solo dura una hora o así –respondí yo. No hubo respuesta alguna.
—¿Dónde has estado durante la incineración? –preguntó Paula.
—Me he hecho un tatuaje –respondí apretándome más la goma del cabello para que la coleta se mantuviese firme en su lugar.
—¿En serio? –preguntó Carlota, la cual ahora había dejado de llorar- ¿Podemos verlo?
—Claro –me levanté la camiseta y deslicé el tirante del sujetador a un lado para que se pudiera apreciar mejor el dibujo.
—¡Está guapísimo! –exclamaron.
—¿Te dolió? –preguntó Gabriel- Es muy bonito.
—Dolió un poco, sí.
—Y mi hija como siempre, destrozándose la piel con tatuajes –oí la voz de mi madre llegando por la puerta seguida de todos los familiares adultos que habían asistido a la misa.
—Este seguro que te gusta –me giré de modo que le daba la espalda y la oí exclamar algo- Yo sabía que te gustaría.

Me bajé la camiseta y sonreí. Abracé a todo el mundo, les di besos y pregunté cómo estaban. La abuela aún lloraba y sujetaba un pañuelo con fuerza, el cual estaba empapado de lágrimas. Me dirigí a un pequeño mueble donde yacía un jarrón verde apagado con una insignia dorada en la que estaba grabada el nombre de mi abuelo. Alrededor del jarrón habían varias flores y fotos de él. Besé el recipiente donde estaban las cenizas de mi abuelo y suspiré. No lloraría, no lo haría, pero la situación me impedía seguir siendo fuerte. Nos sentamos todos a hablar, a recordar todos los momentos vividos con uno de los mejores hombres que la Tierra perdió. Algunos lloraron nostálgicos, otros de rabia por no haber podido decirle adiós en su debido tiempo. Después de una agradable charla que estuvo llena de lágrimas y sollozos, cenamos. Aunque fuimos pocos los que nos quedamos, el resto se fue a sus casas.

—Oye mamá, sé que es tarde, pero voy a ir al puerto con Julia.
—No importa, llévate el móvil –me avisó. Thomas acariciaba sus hombros y besaba de vez en cuando su mejilla.
—No sé a qué hora volveré.
—Solo ten cuidado y llámame por si necesitas algo, yo estaré con Thomas y con tu abuela aquí, más tarde nos iremos a casa.
—De acuerdo –me despedí de los dos y de mi abuela para después ir corriendo hacia el muelle donde dos personas me esperaban- ¿Julia?


Ambos se giraron. Julia y una segunda persona más. Era alto, algo fornido y vestía todo de negro con una gorra roja al revés, tapando sus ojos con unas oscuras lentes. Lo reconocí al instante. Era Justin.


___________

Feas del culo, llevo un par de días sin subir pero tengo mis motivos. El primero es que apenas he estado cogiendo el ordenador porque he estado fuera y porque mi padre ha estado hospitalizdo con neumonía y no podía dormir en casa, así que no disponía del portátil para escribir. El segundo es porque estoy liada con otras novelas. Y el tercer motivo es la inspiración.

Espero que el capítulo os haya gustado y bueno, no os olvidéis de darle RT al tweet al que podéis darle click a la 'x' que hay debajo de la foto. Comentad qué os ha parecido y demás, ¿sí? ¡Esto ya se acaba!

Besos a todas.

28 comentarios:

  1. ME HA ENCANTADO EL CAPITULO BUENO ESO YA TE LO HE DICHO , HE LLORADO, Y ME HE QUEDADO CON GANAS DE MAS, ESPERO QUE SUBAS PRONTO - CRISTINA @ButeraPopcorn

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  2. OOOLA K ASE, DE FIESTA O K ASE. Esperé bastante para que Julia comente primero eh. Así que no es mi culpa si soy primera.

    Jipsters, que cosa. Comencé riendo y al final lloré. WHY ESCRIBES TAN PERFECT?

    Es raro que pueda comentar, mi Internet es más lento que un caracol. Hice un esfuerzo grandísimo.

    Espero el siguiente :')

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  3. Me encata sube prontoo amor ♡♥♡♥♡

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  4. Hshshsgdjkfxjbscwgieoqkdbdbsjshdhejjs. Aaaayyyyy. "Jipsters"JAJAJAJAJAJAJA. I CAN'T. Lol. Bueno, que el capítulo es sjdhjsjajxhs nshdhdnmsbshd y más djsjdhdjksjdhdnd.
    Y sí, admito que lloré. Soy muy sentimental. Lol.
    Espero el próximo. (:
    Besis.

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  5. SABES COMO HE LLORADO?! SABES COMO.EH LLORADO?!?!?! No, no lo sabes. Pero imagimatelo.
    Joeeeeeeeeeeee El abuuuuuu :'((
    Sibes qur me cago en to' Ya lo sabia, me lo esperaba y aun asi............. He llorado como un jodida magdalena Ainssssssss
    Por lo menos Shastem esta ahi
    Gracias por avisarme por TW. Besacooos:D
    @Feladestinyhope

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  6. MIIIIINNNNNAAAA!!
    ¿cómo se te ocurre dejarla ahí?¿Sabes lo que muero por leer el siguiente?
    Buff,está perfecto enserio.Ojalá no terminara NUNCA; pero como todo lo bueno,se acaba.
    En fin,que es P E R F E C T A.
    SSSSIIIIGGGGUUUIIIIEEENNNTEEE!

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  7. ME HAS HECHO LLORAR!!! me encanta como escribes, pero te has superado! felicidades!

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  8. Nooo! Diego se fue :( capitulo trajico :/ igual me gusto, eh! Me encanto el final, que aparece Justin <3. Quiero el proximoooooooooooo, porfa, subi prontoo. Beso

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  9. MINAAAA ? Pero que bolas tienes tu paa dejar esa vaina por ahi ! Osea jelou;
    Dios es que me he imaginado to santo cristo que feo..
    Y la rayita esta de mierda que es un piedra que no llora la loca esa hasta yo he llorado...

    ESPERO CON TODA MI ALMA QUE SUBAS PRONTO O HAGAS MARATON.

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    Respuestas
    1. Pero oye no tan largo que no quiero que se acabe....

      Loviu

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  10. dhgbliusagcliugbcvliudsgflkudgsfkjgsldigskuygfkusygdukysgdsaygdkjhsgvdkasgkuyfsdcfskudyfauyfdsfdaaxjhfckzjxhfmjhcfzjhfc
    por q cortas el capitulo ahi q ****** quiero saber q pasa
    las muertes me persiguen bo :( ayer en una se murió jb y termino (las mujeres de bieber) y hoy se muere mi abuelo en esta ademas de q voy a prender a 2 profesores fugo igual no tienen q morirse osea me da lo mismo con solo q se quemen ta ta ta me fui de te ma como te decia me gusto mucho el cap y pobre de rayis y de su familia :(( pero hai esta bieber y lo podemos violar y arreglar todo

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  11. Wow, sabes?, ya me iba a molestar, pero luego vi lo que escribiste y me tranquilicé.

    Que tu padre se mejoré.

    SIGUELA :D

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  12. ME ENCANTO! Odio que lo dejes en lo mejor! Me encanto, casi lloro :(
    Espero que tu papá se recupere :)
    Espero (También) que subas pronto :D
    Eres la mejor escritora!
    Espero que hagas otra novela :3
    Te quiero, siguela :3
    Atte: Andrea :D

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  13. Joder esta novela me encanta pero trata de subir novelas que quero ver que pasa plisss espero a que subas mas capitulos bueno bye sube pronto

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  14. te amooooooooooooooo.... sos lo mas escribiendoooo.. me encanta la novela siempre termino llorando... ojala que cuando se termine subas mas novelasss...

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  15. Minaaa estas loca como coños dejas eso hay no soy sentimental pero llore no el abuelo siguela pronto esta super y no quiero que jamas termine pero puffff
    By:swag
    Justin que hombre me mato ♥.♥

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  16. Minaaa estas loca como coños dejas eso hay no soy sentimental pero llore no el abuelo siguela pronto esta super y no quiero que jamas termine pero puffff
    By:swag
    Justin que hombre me mato ♥.♥

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  17. No tienes idea de lo mucho que me encanta tu novela.
    En este capítulo estaba a punto de llorar, oh por dios. Y digo a punto porque de verdad lo estuve. Muy lindo capítulo. ¿Y sabes? no me importa el tiempo que tardes porque la verdad siempre voy a disfrutar leerlo.
    Oh, por cierto, el final me ha dejado impaktada, así como lo vez impaktada. Es que no jodas que lindo, chau, yo quiero un amigo/ex novio/novio/más que amigo así.
    ¡Síguela en cuanto puedas!

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  18. Ay.
    No pue serrrrrrrrrrrrr, qué mal, que triste, que todo. He llorado sae. Pobre abuelo, pff. Me da muchísima pena Rayis, está super mal, jo.
    El tatuaje que se ha hecho >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>
    Este capítulo ha sio to' emotivo, en plan triste, pero a la vez muy asdfghjkjhgfds ¿entiendeh?
    Y al final, cuando ve a Justin, OMFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFG ES QUE LO SABÍA, SABÍA QUE IBA A IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIR. ME LO COMO, QUE ES AMORRRR.

    No subas, porque si subes se va acabando, y no quiero :_( POR FIIIIII, NO SUBAS. POR EL AMOR DE DIOS.

    tkmil.

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  19. TIIIEEENEES QUEE SEGUIIIRRLASS YAAA!!!
    ME ENCANTAA !!
    JUSTO CUANDO ENTRA JUSTIN EN ESCENA ACABAS EL CAAP, EREES MALVAADAA!!

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  20. AGGHHHH ME ENCANTÓ, DALE FUERZAS A TU PADRE,CARIÑO :*

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  21. Loré, lloré y lloré con este capítulo. Perfecto como siempre Mina. Si alguna vez tuviste falta de inspiración para algún capítulo de esta hermosa novela nunca lo noté jfdsklg
    Espero que tu padre se mejore :)
    Besos, te adoro ♥

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  22. HERMOSOOOO *--* Espero que tu padre se mejore, (OBVIO SI), fnjks ame el capitulo SUBE OTRO JODEH! ♥ cuales son tus otras novelas? me dio curiosity

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  23. ¿YASMINA VEGA TÚ TE CREES QUE ES NORMAL DEJARME ASÍ? ESTA INTRIGA NO PUEDE SER BUENA. ME VA A PETAR LA PATATA, AVISO.
    CAGÜEN LA LECHE.
    Me ha encantado, que lo sepas. JAJA.
    Besiiiiis.
    Cris.<3

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  24. DOS COSAS
    1-AMO TU NOVELA MAS QUE HA MI VIDA
    2-MIERDA COMO DEJAS LA NOVELA ASÍ, TE ENTIENDO QUE NO PUEDAS SUBIR CAPÍTULOS SEGUIDOS TOMATE TU TIEMPO MINA TE QUIERO. TODAVÍA NO SUPERO LA MUERTE DE SU ABUELO
    ES DOLOROSO PERDER A UN SER QUERIDO YO HACE 1 MES CREO PERDÍ A MI ABUELA Y QUE DIGAMOS NO ESTOY MUY BIEN PERO TU NOVELA ME HACE SUBIR EL ANIMO TE QUIERO BESOS Y CUÍDATE
    ATTE :CATA:3

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  25. YASMINA VEGA DE LOS SANTOS SANTÍSIMOS (NO SE QUE MAS VIENE). QUE A FALLECIDO EL YAYO :'C TÍA SUBE PRONTO POR DIOS QUE EL JUSTINO HA LLEGAO'..

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