¿Cuántos somos ya?

21 de julio de 2013

Never let you go. {171}

Ay chicas, que ya falta muy, muy, muy poco para acabar la novela. Ay.

{x}

Desperté entrando el amanecer. El cielo estaba naranja pálido y teñía la blanquecina luz que entraba de las cortinas de colores amarillos. Noté un punzante dolor atravesarme la cabeza, de sien a sien. Como si me hubiesen clavado una flecha. Aquella era la sensación más molesta del mundo. Sentí mi alma pesar y los ojos cerrarse de escozor. Había estado toda la noche llorando y sin duda lo estaba ahora también. Tan solo la figura quieta y tranquila de Justin lograba confortarme. Seguía siendo igual de perfecto que siempre. Desde el primer momento pensé que verlo dormir era una de las octavas maravillas del mundo. Aún seguía pensando lo mismo. Por inercia acaricié sus pómulos teñidos de un suave morado, ahora no tan marcado como la noche anterior. Sus párpados se movieron, como si en su sueño estuviera buscando algo con la mirada. Y finalmente, estos se abrieron para formar instantáneamente una sonrisa mañanera. La mejor sonrisa que había visto en meses, sin duda. Pestañeó un par de veces tratando de liberarse del sueño al que aún se aferraba. Se incorporó en la cama, sirviendo sus codos como soporte, colocándose de la misma forma en la que yo estaba.

—Buenos días –saludó.

Me quedé sin habla. O bien era porque no me salía la voz, cosa que pasaba todas las mañanas, o porque simplemente su voz ronca y adormilada seguía provocando el mismo efecto en mí. Finalmente, hablé.

—Hola –traté de sonreír, pero fue una pequeña mueca. Aunque era lo más sincero que había hecho en meses.
—¿Cómo has dormido? –arrugué la nariz- Vale, lo supuse desde el principio. No dejaste de llorar.
—Y no dejaré de hacerlo hasta que sepa cómo está.
—Vamos, tu abuelo es fuerte. Seguro que supera esto.
—Justin ha estado muy enfermo anteriormente –le recordé desanimada. Él hizo de sus labios una fina línea llena de frustración.
—Si no sale de ésta, al menos se irá sabiendo que tiene una nieta que vale oro.

Sonreí y no pude evitar abrazarme a él, sentir su calor corporal y sus brazos aferrarse a mí tal y cómo yo estaba haciendo con él. Sin duda era mi puerto seguro, mi sol, mi fuente de vida. Y no pensaba perder una oportunidad como ésta. Dejaría de banda el orgullo y el daño que meses anterior me mataba. Ya tenía motivos suficientes como para seguir intentándolo, dar un paso adelante con él. Quizá volver a ser lo de antes. Quizá a volverle a confiar mi corazón.

—___ tienes que ir vistiéndote en nada tenemos que estar en el aeropuerto, han adelantado el vuelo y… -me solté de Justin y contemplé a una Julia ya duchada y vestida apoyada en el marco de mi puerta. Alzó las cejas al vernos a los dos en la misma cama y se aguantó la sonrisa- Vaya, no os esperaba… así.
—Ya, bueno –me encogí de hombros. ¿Están mamá y Thomas despiertos?
—Sí –miró de forma extraña a Justin y sonrió- Quizá deberías considerar el ponerte una camiseta, ___ (tu madre) pensará mal si ve que te has colado en la habitación de su hija a hurtadillas y encima os descubre en esta posición tan, bueno, incómoda.
—Mhm, sí –Justin se levantó, buscó su camiseta y se la puso. Julia soltó una carcajada y me miró, moviendo los labios de forma exagerada de la cual forma pude notar que quería hablar conmigo más tarde. Ella abandonó la habitación y nos dejó solos a Justin y a mí.
—Puedes ducharte si quieres –le propuse viendo cómo cepillaba su cabello con los dedos de forma improvisada.
—Oh, pero…
—Tengo… algo de ropa tuya –hablé. Él asintió y saqué del armario una de las tres cajas que había apiladas en una esquina. La apoyé en la cama y la abrí. Él se colocó a mi lado y sacó algo de dentro- Esas eran las Supra que me regalaste, ¿te acuerdas?
—Bueno, que te quedaste –me rectificó riendo. Yo coloqué detrás de la oreja un mechón de cabello que me molestaba, aparentemente algo incómoda- No importa, te quedan mejor a ti que a mí.
—Supongo –me encogí de hombros sonriendo. Saqué una camiseta negra en la que ponía ‘be fucking awesome’ de tirantes anchos, unos pantalones de chándal y unos bóxers- Siempre te dejabas ropa aquí –le expliqué.
—Lo sé –dijo mirándome y tomando las prendas- Gracias.
—Gracias a ti, por quedarte conmigo esta noche.
—Te acompañaría a España –y mi corazón empezó a latir con furia dentro del pecho-, pero hoy tengo una entrevista a la que no puedo faltar. Te juro por lo que más quiero, por ti, que iría. Pero…
—No importa –dije callándolo- Ya has hecho demasiado por mí, además tengo a Julia.
—No he hecho nada de lo que no merecieras –comentó, siendo ese su último comentario- Iré a ducharme.
—Claro –acepté.

Él se encerró en el baño y yo aproveché para salir de la habitación y buscar a mamá. Ésta hablaba por teléfono en la cocina, me apoyé en la barandilla de la escalera y aprecié su rojo escandaloso y marcado en el blanco de sus ojos. Tenía muy mala cara, efecto de no haber dormido nada en toda la noche. Todos parecíamos sufrir una resaca de dolor y agonía nocturna. Hasta a Thomas se le veía hecho polvo, el cual me dedicó una pequeña y forzada sonrisa. Bajé los escalones con los pies arrastras hasta llegar a mi madre; ella dejó el teléfono en cuanto me vio y se dejó caer en mis brazos.

—Supongo que Julia te avisó que el avión salía antes –anunció en mi oído mientras besaba repetidas veces mi piel.
—Sí.
—Ves a vestirte.
—Mhm, mamá.
—Dime –se aferró a mi espalda y oí cómo un sollozo escapaba de su garganta.
—Tardaré un rato –dije.
—¿Por qué? –me separó tomándome por los hombros y estrechó sus ojos en los míos.
—Justin está usando la ducha –abrió la boca pero no dijo nada- Es que ha pasado la noche conmigo.
 —¿Cómo?
—Bueno, se coló por el balcón y… eso.
—¿Dormisteis?
—No sé si eso va con segundas, pero sí… dormimos.
—No voy a regañarte ni a darte ningún sermón ahora, ___. No estoy de humor.
—Solo te avisaba por si lo veías –Thomas, que estaba sirviéndose una taza de café, hizo el amago de reírse, pero supongo que reprimió las ganas por mi madre- Iré a ver si me ha dejado el baño libre.
—¿Te acompañará al aeropuerto? –preguntó alzando más la voz pues estaba subiendo las escaleras con prisas.
—No lo sé –me detuve antes de perderla de vista- ¿Por qué?
—No quiero mucho revuelo de fans y esas cosas –dijo cogiendo la taza que su prometido lo ofrecía- Nada, vete ya o perderemos el vuelo.

Subí los últimos escalones que me quedaban y entré a la habitación. Justin estaba colocándose sus zapatos. O bueno, los míos. Pero qué más daba de quién eran. Abrí el armario y saqué lo primero que vi, una sudadera, unos pantalones y unas botas anchas también tipo Supra. Algo casual, nada arreglado. Le lancé una rápida mirada a Justin y vi cómo éste me miraba. Sonreí y cogí una toalla de la cómoda.

—Le dije a mamá que pasaste la noche conmigo –le informé agarrando algo de ropa interior. Él se fijó en el conjunto negro que estaba revolviendo en el cajón.
—¿Se quejó?
—No tenía ganas de hacerlo –respondí riendo. Cerré el cajón y sujeté con firmeza el sujetado y las bragas ya que de tanta ropa que llevaba en las manos, caerían al suelo- No tardaré mucho en ducharme.
—No te preocupes por mí, bajaré a saludar a tu madre y a Thomas.
—Claro –acepté asintiendo con la cabeza y metiéndome en la ducha.

Dejar que el agua cayera por mi tensado y cansado cuerpo no me servía de alivio. Además, sentía una bomba de relojería a punto de explotar dentro del pecho, y el estómago lo tenía demasiado revuelto como para aceptar si quiera un vaso de zumo o una taza de té. No quería pensar en nada, pero la situación no era la más indicada como para tratar de dejar la mente en blanco. Todo lo que acudía a mí eran rápidas imágenes de mi abuelo siendo hospitalizado y atado o entubado a miles de máquinas. No sé si estaba llorando o las gotas caían muy seguidas por mis lágrimas, pero lo que sí podía afirmar era que volvía a tener el pecho desgarrado, como si hubiesen pasado por ahí miles de cuchillas afiladas y punzantes. La herida volvía a estar abierta, y tenía pinta de no poder sanar nunca.

Salí del baño ya vestida y con el cabello suelto {http://www.polyvore.com/386_nlyg171/set?id=90324385}. No me maquillaría, me pondría unas gafas o una gorra con la capucha para tapar mi rostro de las posibles cámaras que hallara en el aeropuerto. Recogí un poco la estancia y busqué las maletas ya preparadas para tenerlas a mano cuando tuviésemos que irnos. Abajo estaban todos: mamá, Thomas, Julia y Justin. Aunque ahora había más personas. Los chicos se habían pasado por casa, incluidos también Janet y James. Pattie era una de las recién llegadas, cruzaba la puerta justo cuando yo pasaba por el salón para llegar a la cocina. Saludé a todos con un simple asentimiento de cabeza y abrí la nevera para sacar un tetrabrik de leche. Me lo bebí a morro y tiré el envase de cartón vacío a la basura. Me senté en la encimera y abrí un estante que tenía justo encima para sacar a tientas el primer paquete de comestibles que mis manos alcanzaran. Era una bolsa de bollos. Cogí uno y lo mordí. No me sabía a nada, no podía disfrutar de la comida ni del sabor de ésta. Simplemente, no podía disfrutar ni de la simple compañía de mis amigos o Justin.

—¿Cómo estás, ___? –me preguntó Caroline.

La miré y enarqué una ceja. No quería ser borde con ella, pero la respuesta hacia su cuestión era más que obvia. Ella bajó la vista y Christian le apretó suavemente el brazo, haciendo que esta comprendiera mi situación. Bajé de la encimera y me senté al lado de mi madre, la cual conversaba con las mujeres de la sala sobre el estado de mi abuelo.

—Está bastante… grave.
—¿No hay nada que puedan hacer? –preguntó Pattie.
—Se está muriendo –hablé yo claramente, recibiendo la atenta mirada de todos los presentes- Mi abuelo lleva así muchos meses, apenas le queda fuerza para nada. Y creo que él no quiere seguir luchando.
—___ -me regañó Lucas al notar la furiosa mirada de mi madre.
—El abuelo está sufriendo mucho –dije frunciendo el ceño- Me duele admitirlo, admitir que se tiene que ir, pero es la verdad. No podemos dejar que una persona siga insistiendo hacia un final que no es claro.
—¡Tu abuelo seguirá vivo! –chilló mi madre.
—Cielo, vamos, cálmate. No le hables así –la tranquilizó Thomas- Es el estrés, estamos todos muy tensos y la noticia nos ha dejado muy mal.
—¿Por qué no lo comprendes, mamá? –le pregunté retóricamente a pesar de saber que reaccionaría peor- ¿Querrías tú seguir viendo cómo todos se desviven por algo que tú no quieres? Él ya no puede más, está dando demasiado de sí.
—Cállate –me pidió frotando sus sienes.
—Shawty –Justin cogió mi muñeca.
—Simplemente yo no quiero seguir viendo como todos os ilusionáis por unos resultados que no vais a obtener. Me está costando, y mucho, pero creo que me tengo que ir haciendo a la idea de que no lo volveremos a ver.

Me levanté de la mesa y comprobé la hora del reloj que había colgado en la pared del salón. Anuncié que teníamos que irnos y subí las escaleras para ir a buscar mi maleta. Justin se ofreció ayudarme y ahí fue cuando derramé unas últimas lágrimas a escondidas, las cuales él estuvo presente para limpiar.

—Siento no poder ir contigo.
—No querría que vinieras, tampoco –me sinceré- No tendrías que estar consolándome todo el rato. No soy muy fan de que me veas llorar.
—Sin embargo lo he hecho muchas veces, verte llorar digo. No es problema para mí estar contigo bajo estas circunstancias. Tú estuviste conmigo en algunas de similares.
—Déjalo –dije intentando reprimir las ganas de insistirle en que me acompañara. En verdad me moría de que estuviera conmigo, era lo que más deseaba aparte de poder ver por última vez a mi abuelo.
—Sabes que te quiero, ¿verdad? –insistió después de ver que no respondía- Lo sabes, ¿verdad que lo sabes?
—Lo sé –respondí suspirando y escondiéndome en su pecho. Rodeó mi espalda con fuerza y enterró la cara en la curva de mi cuello, besándolo varias veces seguidas.

Abrieron la puerta no fue hasta que ese alguien carraspeó para hacernos a Justin y a mí separarnos de ese sentimental abrazo. Lucas apoyó el brazo en el marco de la puerta y miró a Justin de mala manera, pero al posar la mirada en mí se aserenó bastante.

—¿Es que no te han enseñado a llamar? –le preguntó Justin con una fulminante mirada.
—Eh, para –le indiqué, no quería una pelea ahora mismo.
—Estamos esperándote –dijo Lucas ignorando el comentario del canadiense- Nos vamos ya al aeropuerto, ___.

Asentí con la cabeza y cogí la maleta, pero Justin rápidamente me la arrebató de las manos y optó por bajarla él. Nos reunimos todos en el salón. Chaz abrazaba y acariciaba a Julia de tan dulce manera que incluso habría deseado que Justin hiciera lo mismo conmigo. Mamá y Thomas estaban hablando mientras ella balanceaba entre sus dedos las llaves de casa. Janet y James me miraban con cierta preocupación y el resto, más de lo mismo. Lucas sostuvo la puerta abierta hasta que todos salimos de casa. Mamá cerró con llave y no fue hasta que Pattie habló, que todos empezamos a despedirnos.

—Os llamaré en cuanto… sepa algo –les dije a Cait, Chris, Caroline y Chaz- Gracias por todo.
—No agradezcas nada, fea –dijo Carol sonriéndome. Rodeó mi cuello con fuerza y nos abrazamos.
—Cuida de mi Julia –me dijo Chaz cuando le tocó abrazarme. Yo me eché a reír- Ojalá pudiese ir, pero no me deja. Dice que en estos momentos solo quiere estar contigo y con tu familia.
—Yo habría hecho lo mismo por ella –respondí separándome. Proseguí a abrazar a los Beadles, a mi representante y luego a Pattie- Gracias por todo lo que has hecho por mi familia, Patricia.
—Cuando me llamas Patricia es que la cosa es seria –dijo soltando una carcajada de por medio. Tomó mis hombros y besó mi mejilla- Eres fuerte, y tu madre también. Lo superaréis.
—Sí, eso espero.

Justin me miraba mientras su mano apretaba con fuerza el asa de la maleta. Notaba sus nudillos volverse blancos y las venas marcársele en el dorso de la mano. Sus dedos parecían engarrotarse tras el fuerte y firme amarre, pero no fue hasta que rodeé su torso cuando pareció relajarse. Se soltó de mi maleta y acaricio mi melena, la cual caía en cascada por mi espalda como cortina de satén. Besó mi frente y coronilla tantas veces como el tiempo me lo permitió.

—Llámame cuando llegues a España, aunque interrumpas la entrevista –me dijo- Me da igual. Quiero saber cómo te encuentras en cada momento, ¿te queda claro? –me abrazó con fuerza de nuevo sin dejarme responder al menos alguna de sus condiciones y besó mi frente- Te quiero.

Me separé de él y besé la comisura de sus labios. James metió mi maleta en el maletero y volví a mirar por última vez aquellos ojos mieles que tan tocada de la cabeza me dejaban. Sonreí y cogió mi mano, la entrelazó por unos breves segundos y me besó los nudillos del cetro.

—Te quiero –murmuré antes de meterme en el coche.

El vehículo arrancó y las calles empezaron a quedarse atrás a medida que avanzábamos sobre el mañanero asfalto de la carretera. El interior del coche era puro silencio. Ni Lucas ni Julia se molestaban en hablar. Tampoco la radio se oía. El único sonido que interrumpía el callado momento era la atropellada respiración de mi madre sobre el hombro de Thomas. Yo simplemente me dediqué a ver cómo dejaba atrás las calles de mi barrio. No me gustaba ir al aeropuerto, siempre que iba era para despedirme. Técnicamente, no iba al aeropuerto de Atlanta para despedirme de alguien, pero sí cogía un vuelo para decirle adiós a una persona. A mi abuelo. Sabía que el adiós estaba asegurado, lo supe desde el principio aunque todo el mundo me contrariara respecto a lo fuerte y duro que es.

Una vez en nuestros asientos, con los cinturones abrochados e ignorando las ya conocidas recomendaciones de las azafatas, miré a mi madre, a la cual tenía al lado.

—No quise ofenderte o hacerte sentir mal con lo que dije antes en casa –hablé. Ella me miró. Había unas oscuras bolsas bajo sus ojos, signo de no haber dormido en días- Por nada del mundo deseo que el abuelo nos deje, pero creo que sería mejor así si él tuviese que sufrir.
—Lo sé –asintió con la cabeza y frunció los labios- Yo no quise reaccionar de aquella manera pero… estaba demasiado estresada y, ya sabes hija, perdóname.
—Solo si me perdonas tú antes –cogió mi mano y me acarició los nudillos antes besados por Justin con la yema de su pulgar.
—Te perdono –me sonrió y besó la sien de mi cabeza.

Hubo un momento de silencio en el que ninguna de las dos sabíamos qué decir, pero pronto fue roto por su tonto comentario.

—¿Usasteis precaución? –yo alcé una ceja en símbolo de querer una explicación respecto a su pregunta- Ya sabes, anoche.
—No hicimos nada, mamá –me apresuré a responder- Justin estuvo conmigo para… hablar y consolarme.
—Ya sé cómo se consuelan los adolescentes, he sido una, ___.
—Mamá, en serio –dije reprimiendo una sonrisa.
—Bueno, bueno. Está bien –aceptó ella sonriendo- Espero que volváis. Ahora que se sabe toda la verdad y se ve que él nunca ha dejado de quererte, podríais volver a retomar la relación.
—Estoy considerando eso, créeme –dije mirando las nubes que se cruzaban con las alas del avión a través de la ventanilla.

Más silencio. Y esta vez fui yo quien lo rompió.

—¿Qué hay de la boda, mamá? –pregunté.
—Thomas y yo hemos estado hablándolo y… -cogió aire para mirarme. Su prometido estaba al tanto de la conversación que estábamos teniendo, lo miré y él frunció el cejo- La hemos aplazado. Quizá para un año o bueno, lo que haga falta. No es tiempo para casarnos, no después de todo lo que está pasando.
—Lo comprendo –respondí- Hacedlo en cuanto podáis, el caso es que os queréis y estáis juntos. Eso es lo importante. Unos papeles no aseguran ningún amor.
—Estás inspirada, por lo que veo. Deberías escribir una canción –dijo mamá divertida.
—Ni la música me consuela ahora.
—No puedo creerme eso –contestó Thomas- No puedo ni quiero. Es tu mejor amiga, tu guitarra. Te la has traído, lo he visto.
—No va a ponerse ahora a tocar, cielo –le dijo mamá.
—Sería todo un espectáculo –sonreí ante el comentario de mi padrastro- A tu abuelo le gustaría oírte. Procura tocarle algo antes de irnos.
—Lo haré –le aseguré sonriendo.  

***

Ya en España, lo primero que hicimos, Julia y yo, fue llamar a los chicos. Le hice una perdida a Justin y hablamos durante el trayecto en el que el taxi nos llevaba al piso donde antes vivíamos. Se me haría raro volver después de todo lo que viví ahí. No todo era malo, pero lo que sin duda destacaba entre esas paredes, sí. Lo era. Era malo. Los recuerdos eran horrorosos. Aunque bueno, quizá si me concentraba en recordar cuando Julia, Chaz, Justin y yo dormíamos en mi habitación durante sus vacaciones, la cosa cambiaría. Lucas se fue con su familia, lo comprendía perfectamente. Además, fui yo la que le insistí que se marchara, estaba demasiado pegado a mí. No es que me molestara, ni mucho menos, simplemente que no veía justo que siguiera a mi lado cuando no quería a nadie más. A nadie excepto a Justin.

Me di una ducha pero me puse la misma ropa, saqué la guitarra y empecé a tocar un par de notas. Salteadas, nada que tuviera sentido. Miré a mi alrededor y a las paredes que me rodeaban. Estaban tan vacías como lo estaba yo por dentro, y no podía quejarme del incondicional soporte de amigos, familia e inclusive fans, pero en mi pecho no había nada más que un desgarrón que se abría y desangraba cada vez que pensaba en todo lo malo que sucumbía mi vida. Los dedos se clavaron en las cuerdas e hice que una aguda y rota nota perforara mis tímpanos. La puerta se abrió y Julia entró, se sentó en el colchón que había, pues ninguna cama lo sujetaba.

—Las visitas no pueden pasar a verlo hasta las siete –comprobé mi reloj, pero no había cambiado el horario al de España- Son las seis.
—Podríamos ir al hospital o a casa de mi abuela, seguro que están todos ahí. Quiero verlos.
—Tu madre se está dando una ducha –me anunció Julia.
—¿Y tus padres?
—Están también en casa de tu abuela esperándonos.

Asentí con la cabeza y guardé el instrumento en su funda. La cerré y lo dejé apoyado en la pared, con cuidado de que no cayera.

—Justin me ha llamado –dijo Julia- Está contento pero a la vez destrozado.
—También he hablado con él. No sabía que la entrevista duraría tanto, mira que hice lo posible por evitar llamarlo en el horario laboral, pero…
—¿Qué te dijo?
—El presentador le preguntó quién era, él respondió mi nombre y oí al público chillar. El tipo le dijo que si de verdad atendería a mi llamada y Justin le dijo que sí, que cualquier cosa que tuviera que decirle era más importante que hablar sobre la vida de Selena, la cual no le importaba.

Julia sonrió mostrando una perfecta dentadura. Podía ver cómo en cada comisura de su boca relucían dos dejes de diversión y alegría.

—De verdad te ama –dijo- Siempre lo ha hecho, nunca dejó de hacerlo.
 —Lo sé –respondí encogiéndome de hombros- Y sabes que mis sentimientos son recíprocos.
—¿Entonces qué hacéis parados como idiotas?
—No lo sé, pero tiempo al tiempo.

Ir a casa de mi abuela no mejoró mucho mi estado de ánimo. Todo lo contrario. Ver ahí como todos me lloraban o abrazaban era lo peor que jamás había vivido antes. A la única que no tuve oportunidad de ver fue a mi abuela, ella estaba con el abuelo en el hospital. No se había separado de él desde que lo hospitalizaron. No quería llorar, pero la ocasión me lo pedía a gritos. No derramé ninguna lágrima, pero supuse que después tendría que vaciarme quisiera o no, o la tensión y el fuerte nudo en la garganta acabarían matándome. Más tarde en el hospital, fuimos por grupos de tres en tres yendo a la habitación de mi abuelo para hablar con él o traerle pequeños regalos. Algunos optaban por las flores, otros simplemente por la comida. Yo preferí traerle un portarretratos que había llevado de Atlanta con una foto nuestra de cuando era más pequeña. Cuando tocó mi turno, el de mamá y Thomas, mamá cogió mi mano con fuerza y no la soltó hasta que la débil sonrisa del abuelo irradió la habitación.

Sentí mi corazón caer a mis pies y romperse en miles de pedazos, esparciéndose como vidrios rotos por todo el piso. Sentía ganas de recogerlos, pero sabía de sobras que por cada intento de reunirlos y recomponerlos, haría que sangrara y me hiriera más. Me acerqué hasta la cama del hombre pálido y delgado y me dejé caer en el sofá de cuero negro en el que tantas noches había estado durmiendo la abuela.

—Y yo que creía que estarías dando uno de tus conciertos por ahí –dijo riéndose, y maldito el momento en que lo hizo, la tos lo hizo ahogarse. Después de unos segundos de tensión por mi parte, habló de nuevo-: ¿qué te has hecho en el pelo, tonta? Con lo bonito que lo tenías.
—Me cansaba mi antiguo color, yayo –le dije sonriendo.
—Al menos no te ha dado por pintarte las puntas de colores como tu prima Carlota. Qué cosa más fea, Virgen del Carmen –mamá y yo soltamos unas carcajadas, y el abuelo la miró- Hija mía, qué bonita estás. Sin duda los años no pasan para ti, eh.
—No digas eso, papá. A todos nos pasan por igual –dijo sonriendo agarrando con fuerza la que antes habría sido la morena y callosa mano de un pescador- Pero qué bien te cuidan, ¿no? ¿Quién te ha traído esos bombones?
—Tu hermana, creo que quiere engordarme.

Solté unas carcajadas.

—No insinúes que lo estoy, niña tonta, porque puedo lanzarte el suero a la cabeza de una revolada –me amenazó con tono burlón- Thomas, hijo mío, ¿sabes hablar español? –Thomas me miró y evité reírme- ¿Sabe hablar español tu marido, hija?
—Ehm… un poquitou –solté unas carcajadas y Thomas se encogió de hombros inocentemente- Lo sientou, no sé hablar mucho bien.
—Muy bien –le corregí.
Grasias.
—No, no que lo hayas hecho muy bien, sino que se dice muy bien, no mucho bien.
—Ah, vale –se rascó la cabeza y yo volví a reírme.
—Dale tiempo, yo tampoco sé mucho inglés –el abuelo empezó a decir algunas palabras en la lengua natal de Thomas- My… ¿cómo se dice hija en inglés?
Daughter.
My daughter is very… mhm,  joer’, is very bonita for you, pero… me –se señaló exageradamente el pecho mientras decía ‘me’ queriendo decir ‘i’- accept the… matrimoneishon.
—Ole –dije riendo, contagiándole las carcajadas a los demás.
—Ay, ay no me hagas reír mucho niña, que me duele el pecho –tosió un poco más y la cama se sacudió bajo él- Ya está, ya está –dijo cuándo apreté fuertemente la mano que tenía libre, la otra la sostenía todavía mi madre.
—¿Estás mejor? –pregunté.
—Sí, sí –asintió y tosió un par de veces más antes de hablar definitivamente- Bueno, ¿qué tal estáis vosotros? –me miró- ¿todo bien?
—Todo perfecto.
—¿Qué tal con el Biber?
—Bieber, papá –le corrigió mi madre- Y todo está perfecto.
—En realidad solo somos amigos –dije sonriendo.
—¿Y dónde está? ¿No ha venido contigo? –negué con la cabeza.
—Está trabajando.
—Los novios se han quedado en casa, por lo que veo, porque a Julia tampoco le acompaña su pariente. El chico este de los pelos largos, ¿cómo se llama?
—Chaz –contesté riendo.
—Si es que vaya nombres tienen los de tus tierras –dijo mirando a Thomas- Con lo bonito que es Daniel o Martín. No, Chas. Dime tú dónde encuentras una estampita con el significado de Chas.
—Déjalo abuelo, si Julia te escuchase… -solté un par de carcajadas.
—¿Y tú qué tal estás? –preguntó mamá.

El abuelo soltó un suspiro, medio dramatizando para romper el hielo, medio aclarándonos la situación.

—Sin fuerzas.
—Las sacarás de algún lado, papá, no pierdas la esperanza.
—Nunca perdí nada, se fue sola –fruncí el ceño y traté de respirar hondo- No me queda mucho tiempo.
—¡No es verdad! –mamá respondió histérica y Thomas le presionó suavemente el brazo para calmarla.
—¿Por qué estáis todos ahí fuera, pensando que puedo salirme de ésta? El cáncer es más fuerte que yo, y con este último patatús no creo que aguante mucho.
—No es verdad –mamá ya estaba derramando lágrimas bañadas de maquillaje negro.
—Hija por favor, no me hagas esto, no llores –le pidió el abuelo cogiendo sus manos, mostrando las muñecas atadas a una pulsera de hospitalización- Por favor, hace mucho tiempo que no te veo, no quiero que estés así.
—Mamá –hablé yo- Por favor.

Estaba conteniéndome las lágrimas y hacerlo no me resultaba nada bien. Sentía algo obstruido en los pulmones que no me dejaba respirar del todo bien, y la garganta se me estaba secando a una velocidad inimitable, el pulso me temblaba y estaba haciendo lo posible para que la voz sonara clara y estable.

—Mamá –hablé de nuevo- Hemos venido a ver al abuelo, no a llorarle.
—Tu hija tiene razón, escúchala que es muy lista –dijo el hombre mirándome. Mamá se secó las lágrimas y trató de sonreír- Con lo fea que te pones cuando lloras, si es que, anda, dadme todos un abrazo. Tú también muchacho, que ya eres de la familia.

Sin hacerle ningún daño, todos lo rodeamos y justo cuando nos separábamos, la puerta se abría para que Gabriel, Edgar y Paula entraran con un ramo de flores entre las manos. Me levanté del sillón y besé la frente de mi abuelo.

—Venga ya, hombre, que estamos esperando a ver al yayo –comentó Paula con una sonrisa curvándose de sus labios. Sonreí y la abracé- ¿Cómo estás, prima?
—Muy bien.
—¿Y el gordo?
—Gabriel –lo regañó mamá.
—Déjalo, yo seré gordo, pero él es un secajo –habló el abuelo, a lo que todos nos echamos a reír- ___ cielo, ¿y esto de aquí?
—Quédatela, tengo una copia en casa –sonreí y me acerqué a él de nuevo para abrazarlo- Mañana pasaré a verte.
—Por favor –besó mi frente y apartó un par de mechones que caían por mi cara- Estai estron, hija. Que tú eres muy fuerte.
Estai estron tú –dije riendo.

Caminé hacia mis primos, los cuales saludaban a mamá y a Thomas y me despedí de ellos.

—¿Ha dicho estai estron en vez de stay strong? –preguntó Paula.
—Es bilingüe, déjalo –besé su mejilla y me marché.

Al llegar a casa me duché, me puse el pijama, cogí la guitarra, toqué un par de notas y me dormí mientras esperaba alguna llamada telefónica diciendo ‘todo está en orden, el abuelo está perfectamente’. Deseaba amanecer y que mamá me dijera ‘el abuelo ha pasado buena noche, podemos pasar a visitarlo a las once’. Pero, algo me decía que la cosa pintaba mal, que estaba difícil. Empecé a preguntarme qué sería de mí si mi abuelo me faltara, qué sería de la abuela; el tener que vivir sin el hombre que tantos años la ha acompañado. Qué sería de mi madre, de mis tíos. Tiene que ser duro perder a un padre. Yo lo perdí, pero no es lo mismo. No podía hablar con nadie, porque estaba sola en la habitación. Julia se había quedado esa noche con sus padres, le había insistido mucho, llevaba demasiado tiempo sin verlos y aunque la situación no fuera del todo apropiada, debería aprovechar el tiempo para estar con ellos.

La penumbra no me incitaba a dormir, todo lo contrario. Y aunque tratara de poner la mente en blanco, más recuerdos sucumbían mi cabeza. Necesitaba estar con alguien, comentarle lo tan vacía y extraña que me sentía. Y la persona a la que más deseaba en ese instante estaba a quilómetros de mí. A tientas cogí el móvil del suelo, lo desbloqueé y busqué su nombre en mi lista de contactos.

Te necesito”


Pulsé enviar y dejé que el móvil yaciera aún encendido sobre mi pecho, esperando a que vibrara tras recibir una respuesta. Pero no la hubo. Y esperé, y esperé. Y casi pude ver la luz del sol atravesando la ventana con fuerza e insistencia, reclamando un despertar de mi parte. Pero no hacía falta despertar, porque no estaba dormida. Estaba absorta de tanta realidad en este mundo de mierda en el que tantos años me tocaría vivir.

37 comentarios:

  1. ¡¡Creo que primer comentario!! Ha sido aijfbwhuigwrabgtaerbt enserio, me encanta, la adoro y me da penita que ya se acabe, la empecé a leer hace un año y joder. Síguela pronto cielo, estoy impaciente por saber lo que pasa :))
    Y siento si molesto pero para quien quiera aquí dejo el link de mi novela. <3
    http://tuhistoriaconjuustinbieber.blogspot.com.es/

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  2. memeo con el capitulo, jurao. y mira que se supone que tenia que llorar o ponerme triste. pos no, yo me taba meando
    "Qué cosa más fea, Virgen del Carmen" me da, jurao, me da.
    bueno, ya mismo se acaba, y sos, no quiero.
    aaaah y con lo de: si te escuchara Julia
    me meeeeo x2
    aish bueno playera, tkm si?<333333333333333333333

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  3. Dios!!!
    Me encanta, eres la mejor enserio.Espero que algún día seas escritora,escribes perfecto Mina.
    Un besito,adiós.
    SSSSIIIGUUUUIIIIEEENNNTTTEEE!! (((((((:

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  4. ''Ay chicas, que ya falta muy, muy, muy poco para acabar la novela. Ay.'' PERO AMOS A VER CHIQUILLA, TU K KIERES? DEPRIMIRME? PORQUE ASÍ LO CONSIGUES, EH.
    No puede serrrrrrrrrrr, que se esté acabando :(( Me niego, es que NO. Y PUNTO. PORFIIIIIIIIIIIIIIIPLS.
    El capi genial, perfect, como always. Yo estoy como el abuelo, bilingue. JAJAJAJA.
    Tío, no se puede morir, por favor, que me voy a pegar una pecha de llorar, verás :(
    No tardes en subir, pero a la vez no subas, porque si subes, pues se va acabando y no quiero, jo.
    Tkmil. ♥

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Dios Mio !! Siguela Que pasará con el abuelo de rayitas y Just contestara el mensaje ?!! Siguela , hay me da un coso que la termines :(( bueno eres tan sjdxzzhssjd amo como escribes !! *--* shai
    javi

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  7. Ay mai que al yayo no le gusta mi pelo de verdad, via lloráh.
    Sigo esperando que me cuentes tu secreto para escribir así de bien. JAJAJA.
    Ma encantao'.
    Besis.
    Cris.<3

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  8. Me encato mucho porfa siguela que queto ver que pasa con el abuelo y que va a pasar con justin y _(tn)

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  9. Pobre abuelito y toda la familia rayis :/ intuyo que justin y rayis dentro de poco vueven, primero porq la nove esta por terminar y no van a terminar juntos y segundo porq rayis esta q se muere por volver con el :3 me da lastima que se termine esta novee, esta tan buena, pero bue, todo tiene un final no? ademas vas a hacer otra, que tambien va a estar muy buena, porq escribis demaciado bien ajjaja subi pronto que me da intriga, beso

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  10. Siguelaaa la amo ♡♥♡♥♡♥

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  11. DIOS MINA. IRRADIAS PERFERCCIÓN ESCRIBIENDO.
    NO QUIERO QUE ACABEEEEEEEEEEEEEE. :''''(
    Y por favor te lo pido. Empieza a escribir el 172 jajajajaj.
    Besis. <3
    ("Estai Estron")

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  12. Perfección* Que me equivoqué. :$

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  13. Santa mierda, ha sido perfecto. Niña tuh kiere matarme o k t pasa? 100pre asiendo capitulos perfetos, ziempreeee. Ojalá yo tener un yayo así de swagoso, (solo tengo un yayo, ah) Yo i Yastin nos amamos i keremos bolber lla, lo k pasa e k somo mui tontakos. Quiero tener un novio como él, asdfgñ. Él me apoya en todo, llegas a vomitar (iugh) arcoiris de lo dulce que es. No me gustaría verme en una situación similar, aunque algún día sé que pasará. He sentido como si estuviera en esa situación. Tuh nobela ziempree tranmitiendoh sentimiento. X eso la amoh.
    Eso de que queda poco me ha dado un vacío enorme. Espero que escribas otra si quieres y puedes. Perdón por no haber comentado los anteriores capítulos, de verdad que lo siento. Tuve complicaciones, hasta cambié el blogger, uh. También perdón por el testamento asdfgñ, bueno, al fin y al cabo te lo debía por estar ausente (?
    Pos eso shawty, ha estado muy, muy, muy perfecto y espero el próximo con los brazos abiertos.

    Te quiero, besos de nutella.

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  14. me da ha mi que Justin ira a España, se pronto guapii. Te juro que estoy llorando y riendome

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  15. Siempre lloro con tus capitulos, a veces de alegria y otras veces de tristeza pero siempre me roban mas de una lagrima, es tal la manera en la que escribes cada capitulo y tal la manera en la que me meto en ellos que es como si yo lo estuviese viviendo en ese momento, y en este capitulo en particular me he derrumbado enserio, y me da mucha pena que se este acabando, por que la verdad es que da gloria leer tu novela por que me encanta como escribes, por que en cada capitulo expresas sentimientos diferentes y eso

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  16. Cada vez que leo um capitulo tuyo siempre me robas lagrimas, a veces de alegria y otras veces de tristeza, por que escribes de tal manera que haces que me meta de lleno en ellos y es como si yo lo viviese, en cada capitulo expresas siferentes sentimientos y en ese en particular me has robado mas de una lagrima, por que pensar que yo puedo verme en una situacion asin y es que me derrumbo, enserio escribes de maravilla y da gusto leer tu novela y me da mucha pena que ya se vaya a acabar, espero el proximo con muchas ganas, besos(:

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  17. Lo siento te he enviado dos veces casi el mismo comentario, por que pense que se me habia borrado el primero pero veo que no jajaja

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  18. Nada, estoy enamorada de tu novela; amo como esribis. Llore muchisimo, pero igual me encanto el capitulo. Por favor subi rapido!
    Bianca, Argentina.

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  19. Oh mina te adoro este capitulo me ah encantado vas superando los capitulos aww que no se muera el abuelo :'( justin que amor y rayis divinos please siguela pronto ... yo querer a mina
    By:swag
    Pd: no quiero que acabe jamas no me dara algo

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  20. AIIIIIIIII QUE SE NOS ACABA LA NOVELA! SHORO :'( SHORO MUSHO
    NO MATES AL ABUELO POR LO QUE MAS QUIERAS, QUE ME DEPRIMES Y ESTAMOS EN SUMMER TIME.
    CUANTO APOSTAMOS A QUE SHASTEM APARECE POR AI. "Te necesito" AAAAAAAAAW
    Y ME MOFO EN SERIO EH, LA VIRGEN DEL CARMEN
    XD
    EEEEEEEEEEEEEEEEEEN FIN SERAFIN, GUDBAI BEIBI, HASTA EL PROXIMO CAPITULO
    @Feladestinyhope

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  21. Ha estado genial pero Mina nos depromes cob eso de que ya queda pokito nena xk muxa gente amamos tu novela asike wapa sube cuanto antes porfa no nos tebgas tnto sperando tqmmmm... A e escrito una nove y es:

    http://believeinusparati-andreaybiebs.blogspot.com.es/?m=

    spero ke la leas y aber ke pasa con Rayis y Biebs el fibal sobre todo asido genial piff

    Atte: Andrea

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    1. ._______________________________________________________.

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  22. SIGUELA! Me encanto! Sigo esperando el beso entre Justin y Rayis :3
    Me da cosita el abuelo, y habla perfecto ingles.
    Siguela, por favor :3
    Aunque falte poco para que se termine, la voy a disfrutar :( Igual ha sido perfecta en todos los sentidos, me hiciste soñar con tu novela! GRACIAS!
    Espero que la sigas pronto :)
    Atte: Andrea :D

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  23. carajos q me habia mandado el propio comentari y bueno ahora lo tengo q hacer de nuevo ! a la mierda con todo !!!!
    —¿Ha dicho estai estron en vez de stay strong? ajajajjajajjajjajajajajajjaajjajajajajajajjajajajaj q casi me meo con eso ajajjjajaja y con otras cosas tambien pero eso ajajajajjjajajajjaajajajaj
    bueno en el comentario anterior te puse lo mucho q significaba esta novela en mi vida cosa q voy a hacer un video por q ni em pedo lo escribo de nuevo para q se borre como ya me paso 2 veces !!! y ta me encanto el cap y no se q voy a hacer cuando termine poer que...(va a estar en el video) bla bla bla a si y seguila q la amo !!!

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    1. wowowowowowowoowo la 3ra es la vencida !! pude publicar, la lastima es q todo el esfuerso q hice en mandarme todo el largo comentario no salio pero si voy a hacer el video lo prometo !! cuando termine te juro q subo un video hablando de la novela y de vos y de lo desgraciada q soy por q no pude publicar lo q voy a decir y bla bla bla !! beso :)

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  24. Siguela me encanto es una da las novelas auease gustan

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  25. DIOS NO SE SI QUIERES MATARNOS O QUE?
    HOLA COMO LA PUEDES DEJAR HACI?
    OSEA ESTA MUY BUENA ME MATASTE CON EL FINAL
    POBRE ABUELO EL NO SE MERECE ESTO XD
    POBRE RAYITA CON LO QUE ESTA SUFRIENDO POR SU ABUELO Y LO UNICO QUE LA HACE SENTIR MEJOR QUE ES JUSTIN ESTA LEJOS XD
    ESPERO QUE LA SIGAS PRONTO Y TE QUIERO BESOS
    S
    I
    G
    U
    E
    L
    A

    P
    R
    O
    N
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    O

    T
    E

    Q
    U
    I
    E
    R
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    E
    S
    O
    S

    A
    D
    I
    O
    S

    ATTE:CATALINA :3

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  26. 27/07
    holiss se que me tarde un poco pero hoy termino de leer los dos capitulos que faltan... me encanto la novela es muy linda y emotiva... te podria decir que exprimistes mis lagrimasss.... No Quiero Que Se Termine :(
    Buenoo Besosss... Tenes Una Super Imaginacion Y Eso Me Gusta... Espero Que Cuando Termines La Novelas Subas Otras.....

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  27. FUUUCK! Me leí como 30 capítulos en unas dos semanas. NO PUEDO CREER QUE HALLA DEJADO DE LEER LA NOVE! DDD: La ame *---* enserio perdón :c. Si no me recuerdas soy unicorniaawesome xD o ''Jaz Prancevic'' (Feisbuk) indirecta ;) okya xDD Voy a comentar sha de ahora en mas, aunque ya termine. QUERO QUE RAYIS SE QUEDE EMBARACHADA Y SE CASEN *----* Plish cumpleme el sueño y nunca la termines :c QUE SIGA HASTA QUE MINA MUERA(? DD:

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  28. Aun me acuerdo de esta parte del "Capitulo {03}":

    - ¿Qué les has dicho? ¿Y qué te ha pasado? ¿Por qué lloras? –preguntó Justin
    - Les he dicho que estabas cerca del teatro, que está bastante lejos de aquí; que te había visto y eso, y que ha sido la experiencia más bonita de mi vida –dije riendo.
    - ¿Y por qué llorabas? –preguntó atónito.
    - Para que fuera más creíble –dije mostrándole una sonrisa torcida.
    - Wow. Eres buena actriz –dijo Justin.
    - Gracias.
    - Bueno, vamos? –me preguntó él.
    - Sí, claro –le contesté yo- ¿Adónde quieres ir?
    - Dónde tú quieras. Pero espera…
    - Dime –dije sonriendo.
    - Aún no sé tu nombre –dijo poniéndose las manos en los bolsillos. ¡Que tierno! ¿Qué? ¿Cómo que qué tierno? Ya deliro, ya deliro
    - Me llamo ___ ___.
    - Yo Justin, encantado –dijo apretándome la mano.

    Solté unas carcajadas.

    - Así que Justin, eh? Es raro no te conozco de nada. ¿Eres famoso? –pregunté irónicamente.
    - ¿Yo? ¡Qué va! –estallamos a risas.
    - Bueno vamos, ¿o te quieres quedar en este callejón de por vida?
    - Vamos, vamos –dijo él sonriendo.

    Caminamos un rato hasta que pasemos por delante de una cafetería, en la que Justin se detuvo.

    - ¿Entramos? –dijo señalando las puertas de la cafetería- Tengo hambre
    - Claro -acepté entre carcajadas.

    Justin me abrió la puerta y me dejó pasar a mí primero. Nos sentamos en una de las mesas que había al final de todo, para que no le reconocieran.

    - Dios tengo un hambre que me muero –dijo Justin llevándose las manos a la barriga.
    - Ahora nos atenderá la chica, no te preocupes –dije sonriéndole
    - Bueno, cuéntame algo –dijo él.
    - ¿Qué quieres que te cuente? –pregunté.
    - Algo sobre ti –dijo sonriendo.
    - ¿Qué tal si tú me preguntas y yo re respondo?
    - De acuerdo –dijo él- Empecemos –yo reí- Mmm… ¿Cuántos años tienes?
    - 15 –dije.
    - ¿Y cuándo cumples los dieciséis?
    - El 28 de enero –le contesté.
    - Soy más grande que tú –dijo sonriendo.
    - Sí, lo sé. Tengo una Wikipedia con patas que me habla mucho de ti, ¿sabes quién es?
    - Mmm… ¿Thais? –preguntó él.
    - Sí –le afirmé riendo.
    - Me cae bien. Está loca, pero me cae bien –dijo.
    - Y tanto que está loca. Antes de habernos chocado estaba arrodillada en el suelo y diciendo “Por favor Dios, haz que vea a Justin” –dije imitando la voz de mi amiga.

    Justin rio.

    - ¿En serio?
    - Sí –respondí riéndome- Me hizo mucha gracia cuando dijo “OMB, Justin Bieber me ha abrazado”.
    - Sí, a mí también. Pero ya estoy algo acostumbrado. Es salir para comprar el pan o algo por el estilo, y tengo a miles de fans rodeándome o pidiéndome autógrafos… -dijo rodando los ojos.
    - ¿Y no te cansas de ellos? –pregunté.
    - Claro, es agobiante. Y ya no te hablo de los paparazzis, no poder tener vida íntima, cualquier cosa que haces sale en los periódicos y revistas.
    - Pero es lo que has escogido –dije- Tú querías ser cantante, y estas son las consecuencias.
    - Sí, lo sé. Pero a veces… No digo me que arrepienta de ser lo que soy, pero a veces me gustaría ser alguien normal.
    - Te comprendo.

    En ese momento llegó una chica con una libretita en la mano.

    - Hola, ¿qué queréis? –preguntó la chica con voz dulce.
    - Yo una Coca-Cola. ¿Tú? -dije mirando a Justin.
    - También una Coca-Cola –dijo en español.

    La chica lo anotó en su libretita.

    - Un momento, ¿tú eres Justin Bieber? –preguntó la chica. Justin asintió- ¿Puedes firmarme un autógrafo? –dijo dándole la libretita. Justin se la firmó y se la entregó- Gracias. Enseguida os traigo las bebidas.
    - Vaya, tienes fans por todos lados –dije yo mirándole.
    - Sí –se sacó la gorra, hizo un hairflip y se la volvió a poner. Oh, no. Lo odio. Odio cuando hace eso, me pone nerviosa.
    - No hagas eso por favor –dije riéndome.
    - ¿El qué? –preguntó él extrañado.
    - El hairflip. Lo odio, me pone nerviosa.

    Justin rió y volvió a sacarse la gorra y hacer el hairflip, yo me reí, porque aunque me molestara me hizo gracia.

    - Eres gracioso –dije aún riéndome.
    - Gracias.

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  29. SIIIGUUUEEELLLAAA PRRRROOONNNTTTOO!!!!!!!!!!!!!!!

    ME ENCANTAA!
    NO HA CONTESTAADOO!
    LO NECXESITO!
    NO PUEDO ESTAR SIN EL... :(
    LO AMO CON MI VIIDA!
    LO ES TODO PARA MII!!

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  30. ASFDSGFDDS CARAPAN, que cohone'? me he leído la novela ENTERa en cosa de menos de 1 mes(?
    Y estaba CAGANDO LADRILLOS diciendo: no pillo a Mina, fijo que cuando la acabe yo sigo por el cap 140 o algo así, y veo que llego y yo: olo pero qué? ¿POR QUÉ? nonononono, leo pa'tr'as como los cangrejos si hace falta.
    S
    U
    B
    E
    PRONTIS.
    Asias carachancla. Besitos <3

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