¿Cuántos somos ya?

1 de marzo de 2013

Never let you go. {151}



Mamá nos regaña diciendo que lo hemos salpicado todo, pero Thomas, riendo, le dice que no ha sido para tanto, que incluso le ha parecido divertido. Todas salimos de la piscina, obviamente, chorreando. Mamá va a por unas toallas y nos secamos en el jardín porque no quiere que mojemos el suelo de casa. Una vez secas, vamos a mi habitación y les dejo ropa. Decidimos irnos todos a comer, ellas, sus respectivas parejas –menos la mía que trabaja-y yo. Pero cuando ya estamos conduciendo hacia uno de nuestros restaurantes favoritos, el móvil me suena. Y es Biebs el que me llama. Quedamos en vernos ahí y así pasamos la tarde, todos juntos. A la semana siguiente, me toca currar. Pero a saco. No paro en estos siete días. Le comento a Janet lo sucedido en FAM y acepta con que vaya a ver a Dobby. El fin de semana que tengo libre, voy hacia las clínicas de la fundación con Julia, Justin, Pattie, Janet y mi madre.

- ¿Cómo está? –le pregunto a Tania, la veterinaria de Dobby.
- Las quemaduras progresan. Respecto a las dos costillas, bueno… eso tardará un poco más en sanarse. La pata está más o menos bien, puede apoyarla perfectamente.
- Me alegro mucho por este chiquitín –digo acariciándole el cuello y riendo al ver que jadea contento y mueve la cola de un lado al otro.
- ¿Qué se sabe de los maltratadores? –pregunta Justin.
- Mañana es el juicio. Lo tenemos ganado. Últimamente hay muchos casos de maltrato animal y no se va a dejar pasar ni una.
- ¿Qué pasará con él? –Julia es ahora la interesada.
- ¿Han encontrado amo? –digo yo- Sino podría quedarse conmigo.

Mamá, en ese instante, me mira mal. Yo sonrío inocentemente.

- De hecho, la pareja que vino a denunciar el caso, ha pedido los papeles para hacerse responsables del animal. Estábamos esperando a que llegaras para decírtelo. ¿Qué te parece?
- Que no veo a otras personas capaces de cuidar a este pobre animal. Si fueron ellos los que nos advirtieron del delito…
- Entonces supongo que les hará muchísima ilusión –dice contenta Tania.
- Carol quería un perro –dice Julia.
- Mientes –le callo- Tú querías un perro.
- No más animales en casa, por favor –pide mamá con voz cansada.
- Pero si solo tenemos dos.
- Bastantes –se aprieta el puente de la nariz- Cuando tengáis vuestra casa propia, hacéis lo que queráis.
- Pues ya sabes Julia, a independizarnos –ambas reímos y Dobby ladra- ¿Y a ti qué te pasa, eh? ¿Quieres jugar?

Empiezo a jugar con él, Justin me acompaña, Julia habla con la veterinaria sobre la cantidad de animales que tenemos aquí. Pattie y mamá, en cambio, se pasean por las instalaciones. Pasamos el día ahí, hablando con las empleadas y viendo cómo progresa la fundación. Después, nos vamos a casa. Julia hoy duerme con su novio y mamá ha invitado a Thomas. Yo, queriendo desaparecer de la escena entre mi madre y su pareja, me acoplo en la de Justin.

- No entiendo por qué te molesta tener a Thomas en casa, es un tío majo –dice desatándose las Supra.
- No es que me caiga mal, es que me da asquito ver como se besan él y mi madre–hago una mueca.
- Te recuerdo que tú también tienes novio y te gusta besarte con él.
- Sí, pero no tengo una hija que lo tenga que contemplar cada dos por tres –él ríe y deja el par de zapatos en su respectivo sitio. Prosigue quitándose la camiseta.
- Hay nuevas ideas para el álbum navideño.
- ¿Ah sí? –pregunto interesada, apartándome un mechón de pelo que cae ahora en mi cama- ¿Y de qué se trata?
- Pues, vamos a hacer una versión de ‘all I want for Christmas is you’ –informa, se quita el pantalón y queda completamente semidesnudo. Ay, sino fuera por esos bóxers verdes- ¿Qué miras?
- ¿No puedo mirar acaso?
- Yo te he preguntado antes.
- A ti –respondo.
- ¿Soy sexy?
- ¡Qué creído!
- Sólo preguntaba –se pone el pantalón corto de chándal y se queda así, sin camiseta- ¿Y bien?
- Justin, te lo he dicho mil veces.
- Es que me gusta oírlo –se sienta en frente de mí, apoya sus manos en mis muslos y se inclina para besar mis labios- Aún no has dicho lo sexy que soy.
- ¡Eres muy sexy, Justin! –lo halago al fin, haciendo que sonría- ¿Contento?
- No sabes cuánto –se acerca lentamente a mí y, cuando va a besar mis labios, pongo la mejilla y acaba besando esta- No acabas de hacer eso.
- No acabo de hacer eso –río.
- ___ ___ no te rías de mí –dice ahora con el ceño fruncido.
- Qué sexy eres cuando frunces el ceño, Bieber –comento poniendo morritos. Aplano las arrugas de su frente con los dedos y sonríe- Qué bonito ahora.
- No me conseguirás desenfadar –dice arrugando su frente otra vez.
- Oh –exclamo. Me tumbo- Entonces avísame cuando se te pase el enfado.
- ¡___! –me grita, medio enfadado, medio a punto de echarse a reír- ¿No vas a rogarme que te perdone?
- ¿Has visto este tweet? –lo ignoro, enseñándole el móvil que recién acabo de agarrar de la mesita de noche- Te lo leo. “Hater: ¡TE ODIO MARICÓN!  Justin: ¡CHÚPAMELA!  Belieber: También te odio, Justin.”

Me empiezo a reír, en cambio, él se queda callado. Paro y me lo quedo mirando. Ambos alzamos una ceja al mismo tiempo y sonreímos torcidamente, reprimiendo las carcajadas, pero le doy una leve patada en el estómago y se deja caer hacia atrás en el colchón. Aprovecho y trepo hasta él, logrando sentarme en su abdomen.

- Ríete –le obligo. Él niega con la cabeza- Ríete, Justin –vuelve a negarse. Cojo sus mofletes y los estiro, sabiendo que eso le molesta- Ríete, la concha de tu madre.
- Ja-ja-ja –dice falsamente. Yo paro de molestarlo pero me quedo en la misma posición, me cruzo de brazos y él y los coge, descruzándolos. Pone mis manos en sus mejillas y de un tirón, me coge de la nuca y me besa- Fea.
- Tu prima.
- Mi prima es guapa.
- No.
- ¿Por qué?
- Porque se parece a ti.
- ¿Me llamas feo?
- Sí.
- Muy bien.
- Muy mal.
- ¿Eres tonta?
- Soy Justin –me empiezo a reír aunque él no haya soltado ni una carcajada- ¿Estás con la regla o qué mierda?
- Bipolar.
- Tu culo –y ahora es él el que ríe- ¡Ves!
- ¡Veo!
- ¿Me vacilas?
- Always –le pego una leve bofetada- Duele.
- Ajo y agua.
- ¿Ah? –chasqueo la lengua- Siento no ser tan intelectual como usted.

Lo miro con asco y él me devuelve la mirada. Me inclino y beso sus labios.

- Eres más tonto que un bocata de pelos.
- Eso no es ser tonto, es ser asqueroso.
- Es ser tonto porque lo digo yo y punto.
- Te quiero –dice así porque así.
- Yo también –le sonrío y le vuelvo a besar.

La puerta se abre y una Pattie sorprendida, que acaba de taparse la cara con ambas manos, entra. Me quito de encima de Justin y me siento justo como anteriormente estaba. Justin, en cambio, sigue tumbado, le pego un puntapié en la rodilla y se sienta bien. Entonces, mi suegra, deja un espacio entre los dedos para ver bien y al comprobar que estábamos correctamente, se destapó la cara y caminó hacia nosotros.

- ¿Qué pasa mamá? –pregunta Justin. Le deja un espacio y se sienta entre los dos.
- ¿Es que no puedo pasar a saludaros? –Justin arquea una ceja- Mañana hay misa.

Justin me mira, yo me encojo de hombros y él mira de nuevo a su mamá.

- ¿A las diez? –pregunta mi novio, refiriéndose a la hora que hay que despertarse.
- Sí. La misa es a las once.
- Está bien –acepta Justin.
- Gracias chicos –nos dice. Le da un beso en la frente a su hijo y otro a mí- Descansad. Solo descansad.
- Dormiremos mamá, te lo juro.

Yo río avergonzada. Pattie nos sonríe antes de irse y se va. Cierra la puerta y me tiro encima de Justin otra vez, éste suelta una carcajada.

- No hace falta que vengas mañana a misa, sino quieres.
- Es que quiero ir.
- Ambos sabemos que no vas a poder levantarte a las diez para ir a la iglesia.
- Que sí.
- ¿Y qué te pondrás? –me pregunta, acariciándome la mejilla.
- Pues, ropa.
- Qué novia más inteligente tengo.
- ¿Verdad que sí? –miro con superficialidad- Tengo swag.

Él ríe exageradamente.
- Lo tengo, ¿vale?

- No empecemos con las mentiras, ___, no empecemos.
- Al final no duermo contigo.
- Vale, vale, te creo –dice besándome las manos desesperadamente. Suelto una carcajada y él se una a estas- ¿Nos vamos a dormir ya?
- ¿Quieres dormir? –le pregunto con una ceja arqueada.
- No, pero está mamá aquí, así que no nos queda otra –hago un puchero- Jodida pervertida.
- Tu culpa –beso su nariz y me quito de su estómago. Me tumbo en la parte izquierda de la cama y él se pone en la derecha. Ambos nos tumbamos mirándonos el uno al otro y besa mis labios- Que duermas bien.
- A tu lado siempre –musita. Alarga el brazo, apaga la luz de la lámpara y la habitación se sumerge en la oscuridad y en el silencio de nuestras respiraciones. Pronto caigo a los brazos de Morfeo, en un sueño profundo. Pero a las diez, Justin me da un almohadazo y abro los ojos, asustada- A levantarse, hija del Señor. Tiene usted que librarse de sus pecados.
- Ya voy –contesto perezosamente, estirándome en el colchón.
- Recuerda que tienes que ir a tu casa, ducharte, vestirte y venir aquí a desayunar –me informa Justin mientras busca algo en su armario.
- Que sí –lo ignoro y me doy la vuelta, de cara a la ventana, donde los rayos del sol calientan mi piel.
- ¿Pero tú me has oído? –y recibo un golpe con unos pantalones tejanos en mi cadera- ¡Vamos, levanta!
- ¡Dios mío Biebs, eres insoportable! –chillo, librándome de las sábanas y clavando los talones en el frío suelo.
- No te enfades.
- No estoy enfadada –mascullo, poniéndome las chanclas y atando mi melena en una cola de caballo.
- Lo estás –se acerca a mí y alisa las arrugas que repentinamente se han formado en mi frente- No te estreses –suspiro fuertemente- Va, te quiero.
- Y yo a ti –me abraza durante unos segundos y le doy una palmada en el culo- ¿No era que debía darme prisa? Pues suéltame.
- Cabezona orgullosa –besa mi frente, coge la ropa y se encierra en el baño.
- Iré a casa a vestirme y eso, ¿vale?
- Claro, avisa a mi madre –chilla desde el lavabo.

Cojo mis cosas y busco a Pattie, la cual está en su habitación maquillándose. “¿Aún estás así?”, me pregunta al verme. Le digo que voy a casa a alistarme y ella asiente con la cabeza al mismo tiempo que me recuerda que debo darme prisa. Voy a mi casa, saludo a mamá y a Thomas y les informo de que iré a misa con Pattie y Justin, no muy convencidos aceptan con la cabeza y subo a mi habitación a ducharme. Una vez limpia, me visto con esto http://www.polyvore.com/cgi/set?id=73634691&.locale=es. Ato mi cabello en un moño flojo, dejando un par de mechones sueltos y me maquillo, pero no muy exageradamente. Vuelvo a casa de mi novio y juntos nos vamos a la iglesia. Ahí, Pattie saluda a sus amigas, padres de familia, sacerdotes. Justin y yo somos amables con todo el mundo y correspondemos a los saludos. Una vez dentro de la casa, prestamos atención y somos respetuosos. Desde niña he ido a un colegio de monjas y por tanto, siempre me han inculcado la religión. No soy tan cristiana como Justin y Pattie, pero sí creo en un Dios.

- … En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén.
- Swag –susurra Justin, al mismo tiempo que el cura.

Me empiezo a reír, en voz baja, pero me río. Le contagio las carcajadas a Justin, el cual se tapa la cara. Pattie nos mira y nos regaña con la mirada, pero es inevitable, seguimos riéndonos.
- Iros fuera, iros fuera antes de que nos echen –nos pide, empujándonos.

Salimos de los bancos y nos marchamos de ahí, riéndonos, con dolor de barriga y las lágrimas a punto de saltar. Una vez fuera, la situación empeora y perdemos el control. Nos sentamos en un banco para tratar de relajarnos y, vaya si lo hacemos. Me desprendo de la chaqueta y la dejo sobre mi regazo. Apoyo la cabeza en el hombro de Justin y suspiro al mismo tiempo que limpio una pequeña lágrima que está a punto de caer mejillas abajo.

- Tu madre nos mata –digo riendo.
- Lo sé, pero no lo he podido evitar –responde- Pero puedo echarte a ti las culpas.
- Si hombre –me enervo rápidamente.
- Sí mujer –me mira con una media sonrisa- Tú has sido la que te has empezado a reír.
- Pero porque eres un payaso.
- Ah, o sea que eso soy, ¿un payaso? –asiento la cabeza con lentitud y él empieza a hacerme cosquillas- ¿Ahora qué, eh? ¿Ahora qué?
- ¡Justin, basta! –chillo intentando pararle las manos- ¡Vamos, ya está bien!
- No, eso por decir que soy un payaso –al final logro coger sus manos- ¡No!
- ¡Sí! –se suelta y me coge de la cintura, atrayéndome a su regazo- ¡Justin!
- ¡___!
- Deja de hacer el idiota.
- No hago el idiota.
- Cierto, no puedes hacer algo que ya eres –sentada en sus piernas, giro un poco la cabeza, rozo mis labios con los suyos y de un rápido movimiento, los beso- Pero eres mi idiota.
- Si llegara a ser sacerdote… -esto no tiene buena pinta- Sería un sacerdote con swag.
- Me imagino al padre Bieber, con túnica negra, gorra “Tosa” al revés y cadenas de oro.
- Molaría, eh.
- Iría a misa cada domingo solo para verte.
- Tú podrías tocar el piano o cantar –propone.
- ¿Te das cuenta de las chorradas que estamos soltando? –le pregunto entre carcajadas- Esto no tiene ni pies ni cabeza.
- Tú sí que no tienes ni pies ni cabeza –dice mordiéndome el hombro descubierto.
- ¡Auch!
- Lo siento –besa el lugar donde ha mordido y sonrío- ¿Qué haremos después?
- Ni idea –me encojo de hombros- Mañana tengo una entrevista.
- Lo sé.
- ¿Lo sabes?
- Sí.
- ¿Y eso? –pregunto, arqueándole una ceja.
- Se lo pregunté a Janet.
- Qué cotilla, Bieber.
- Lo siento si me preocupo por la agenda de mi novia –besa mi mejilla fugazmente- La que por cierto está a rebosar últimamente.
- Ya sabes, la fama me llama.
- Creces, cariño, creces –sonrío cual niña pequeña- Y no por esos tacones que llevas puestos –automáticamente borro mi sonrisa- ¿Qué tienes con la altura, shawty?
- Siempre he sido bajita.
- ¿Y qué? Yo también.
- Pero…
- Eres perfecta y ya, cállate –besa mis labios y nos quedamos un rato así, en silencio, no hace falta más. Solo miradas y silencio. Hasta que las dos grandes puertas de la iglesia se abren y de ellas empieza a salir gente, entre este grupo, Pattie. Me levanto rápidamente de las piernas de mi novio y me siento al otro lado- Hola mamá, ¿te he dicho que vas muy guapa hoy?
- Qué vergüenza Justin Bieber, qué vergüenza he pasado –dice, con la mirada seria.
- Pattie, también ha sido culpa mía –digo, sintiéndome mal solo porque lo regañe a él.
- No cielo, el payaso aquí es él. ¿Cómo se te ocurre hacer el tonto en la casa del Señor, hijo? –le pregunta retóricamente- Eso es una falta de respeto muy grave.
- Lo siento mamá, no volverá a ocurrir.
- Eso espero jovencito, porque el padre Bennet se ha disgustado mucho. No me ha dicho nada malo porque entiende que eres un adolescente con las hormonas por los cielos, pero poco le ha faltado para echarme el sermón –Pattie toma una respiración. Una respiración profunda. Cierra los ojos durante unos segundos y luego los vuelve a abrir, mirándonos a los dos- Sois de lo que no hay.
- ¿Un abrazo colectivo? –propongo, para romper el hielo.

Los dos aceptan, Pattie entre dientes, y Justin sonriendo con burla. Cuando nos separamos, nos da un golpe en la cabeza a cada uno.

- Y que sea la última vez –nos reprende.
- Sí, mamá –contestamos ambos, con tono cansino.
- Bien, vayámonos ya –dice, colocándose correctamente el bolso- ¡Ah no!
- ¿Eh? –preguntamos Justin y yo a la vez.
- Tu madre ha dicho que vayamos a comer todos juntos. Nos espera en La Trastevere.
- Pues andando –contesta Justin entusiasmado, al darse cuenta que el restaurante es italiano. Río, cojo su mano y rodeo los hombros de Pattie para acercarla a mí. Le susurro un ‘lo siento’ por lo de antes, y ella niega con la cabeza al mismo tiempo que sonríe, dándome entender que no pasa nada.


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7 comentarios:

  1. asfdghjkhgfsdfghj puto Biebs,la verda me gustaría ir a misa con él,no sería tan desswag me lo acabo de inventar JAJAJAJAJAJAJJAJAJA en el nombre del padre del hijo del espíritu Santo SWAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAG,ahora sigo leyendo tu maratón.

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  2. Jajajajajaja me lo imagine y todo :') la ameeee <3

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  3. jajajajajajajajajajajajajajajaj Bieber sacerdote jajajajajajjaaj tendria mucho swaggggggggggggggggggggggggggggggggggggg jajjja pobre pattie :/

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  4. asdksjadf GENIAL, jaja en la missa eso me acordo a mi y a mi amiga cuando fuimos de excursion con la nuestra classe de religion a Montserrat y fuimos a la missa durante mas de media hora, y nos empezamos a reir de la nada y no podiamos parar ademas estabamos al principio del todo y la gente nos miraba con cara de ¿WTF? y yo y mi amiga alli riendo y mirando el alrededor ,luego nos tuvimos que tapar la cara con las bufandas que llevavamos, y el profesor alli mirandonos con cara "Os la estais ganando" despues de 25 minutos más o menos tuvimos que salir. - @ShesTHABocaGirl

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  5. skdejfrhbiroedjqcnfvbhhfipdkv ame el capítulo y me reí un montón con el payaso de Bieber. Voy a por el siguiente. TKM <3

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  6. JAJAJAJAJAJAJAJA HA SIDO MUY GRACIOSO LO DEL SWAG y a Justin de cura....oh dios xD ¿enserio? ME ENCANTA XD
    Gracias por el capitulo :)

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  7. ASDFSGDHJHKGJHGFDSGHJGKGJHGSZDGGGJJHSGFXGJSGXFDJH Madre del amor hermoso.
    Que capítulasoh por dio'.
    Me he meado de la risa. Literalmente. #ComentarioSerio.
    Cuando Justin se enfada es amor. AMOR. AMOR. AMOR.
    ES QUE ME MUERO SOCORROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.
    Y sí, es, ha sido, y será un auténtico payaso, totalmente.
    Voy al siguiente. Te quiero max. <3

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