¿Cuántos somos ya?

6 de octubre de 2012

Never let you go. {129}



Vi como el autobús se marchaba. Justin se asomó a una ventana e hizo un corazón con las manos mientras me miraba. Le sonreí y tiré un beso. 
Y ahí, empecé a ver borroso porque los ojos se llenaron de lágrimas. Las limpié rápidamente, pero el rímel dejó indicios de éstas. James y Julia me abrazaron, y el con ellos dos, se unieron los demás. Pronto estábamos riendo por el gran abrazo colectivo que habíamos hecho en menos de un minuto.

- Anda, vámonos a casa –pedí haciendo una mueca- Quiero descansar un poco.
- ¿Qué llevas ahí? –me preguntó Cait mirando la camiseta.
- Oh –reaccioné.

Entonces la extendí, pudiendo ver así el dibujo. Era de color blanco y en el centro destacaba un “<3” seguido con el nombre y apellido más famoso actualmente; Justin Bieber. Me gustó. La fan que me la regaló fue maja. Rectifico, las fans que me la regalaron, fueron majas. Encima era de mi talla. ¿Quién quería agentes del FBI teniéndole a ella? Lo sabían todo, todo; absolutamente todo de mí.

- Jo, cómo mola –dijo Julia- Yo quiero una.

Me eché a reír.

- En serio, mola muchísimo –insistió mirándola con admiración.
- A saco –reí con ganas, ella siempre lo conseguía.
- Ya me la dejarás, pues –pidió sonriendo.
- No flipes –le di unas palmaditas en el hombro y a ella se le cambió la cara- Bueno, ya veremos.
- Qué tonta.

***

Llegamos a casa, comimos, etcétera. El domingo se me pasó demasiado lento. Y yo quería que se pasara rápido, para así llegar al lunes, pasar al martes, del martes al miércoles y así hasta llegar al catorce de diciembre. Que en verdad no era mucho. Bueno, era bastante, o al menos para mí. 
El lunes me pasó rapidísimo a decir verdad, quizá fue porque nada más salir de clase, a la una y media, en lugar de pasar por casa me fui directa al estudio. Me prometí a mí misma tener todas las canciones acabadas antes de irme de gira con Justin y así, después de llegar de nuevo a Atlanta, empezar a grabar para tener todas las Navidades “libres” para poder promocionar el disco.

Era viernes, y el cumpleaños de Beadles se acercaba. Concretamente al día siguiente. Julia, Caroline y yo nos encontrábamos en el centro comercial mirando qué le compraríamos. Caitlin estaba en no sé dónde preparando la fiesta de cumpleaños. Sería en casa de Cameron, un amigo muy amigo de mi amiga. Creo que tienen algo más que amistad, pues el chaval tiene que ser un poco memo o querer mucho a Cait para prestarle su casa y dejarle hacer una fiesta de saber cuánta gente.

- ¿Qué tal ropa? –preguntó Julia mirando una sudadera negra de chico.
- Es que tiene demasiada –comenté yo suspirando- Este niño tiene de todo, mejor le doy un beso en la mejilla, una mención en Twitter y ale, santas Pascuas.
- No, tía –dijo Caroline riendo- Si es que eso te pasa por venir el último día.
- Claro, como tú ya lo tenías comprado desde el miércoles.
- Yo no me acuerdo que le regalaste –preguntó indirectamente Julia.
- Unas supras blancas y negras con unos pantalones desgastados.
- Le ponen los tíos con pantalones desgastados –le susurré a Vílchez.
- Ah, amiga –comentó Julia alargando el ‘ah’.

Nos echamos a reír y seguimos deambulando por la tienda.

- ¿Y qué tal con Justin? –preguntaron ambas a la vez, haciendo que volvieran a estallar a carcajadas como muchas veces.
- Pues… -toqué el tacto de una chaqueta azul eléctrico que había llamado mi atención- Supongo que bien.
- ¿Supones? –preguntó Julia alarmada.
- No sé, no es lo mismo hablar por teléfono que cara a cara –respondí encogiéndome de hombros y mirándole el precio a la chaqueta. Me había gustado.
- Joder, creíamos que pasaba algo raro –dijo Caroline asustada.
- De momento está todo genial. Estamos los dos ansiosos por vernos de nuevo, la verdad.
- No me extraña.
- De veros cada día a estar un porrón de tiempo sin veros las caras, es para estar ansiosos –comentó Julia mirándome con seriedad. Solté unas carcajadas- Pero bueno, ya falta poco.
- Sí, menos de un mes –respondí- Aunque se me pasará lento.
- Procura no pensar mucho, porque cuanto más deseas que se pase el tiempo, más lento se te pasa –dijo Caroline.
- Y con Chris, ¿qué tal? –le pregunté yo ésta vez.
- No quiero hacerme ilusiones, pero ayer estaba en la biblioteca y me vino a buscar sólo para que fuéramos a tomar algo.
- ¿Que no quieres hacerte ilusiones? –pregunté yo retóricamente- Háztelas, cariño. Christian no pisaría nunca una biblioteca.
- O sea que, ¿le gusto? –preguntó con una sonrisa tímida en el rostro.
- Le sacaré información mañana, no te preocupes.
- Haremos que te líes con él –dijo Julia abrazando a Carol por los hombros.
- No, no –dijo rápidamente- No tan a lo bestia.
- ¿Qué?
- Si nos besamos, quiero que sea estando a solas, tranquilos y… cuando él quiera, la verdad es que me da igual. ¡Que me bese, joder!

Julia y yo nos echamos a reír. Carol era bipolar. Muy bipolar. Pero al menos tenía clara una cosa: estaba enamorada de Christian. Por mucho que lo intentara disimular, se le notaba. Y él empezaba a sentir cosas por ella, porque de momento, que entrara a la biblioteca solo para quedar con ella, muy normal no era. O al menos viniendo de su parte.

- Pues le diremos que se lance.
- Que no, que no quiero que lo haga porque vosotras se lo pedís –volvió a repetir- Quiero que lo haga porque de verdad le apetece hacerlo.
- Bueno, vale –aceptamos mi amiga y yo.
- Me llevo esta –dije refiriéndome a la chaqueta azul eléctrico que había visto antes.
- Pues vamos a la caja.

Esperamos en la cola y cuando llegó mi turno, pagué los cincuenta dólares que me había costado la chaqueta. La verdad, no me importó mucho lo que costara. Christian es de esas personas a las que no te importaría gastarte un porrón de dinero. Dimos un par de vueltas por el centro comercial, encontrándome con algunas fans para firmarles autógrafos, hacerme fotos con ellas, etcétera.

***

- ¿Pero qué dices? –le pregunté riendo mientras envolvía el regalo de Christian con papel que habíamos comprado exclusivamente para él.
- Que sí, que me dijo eso –insistió Julia. Aún no me creía que Sam le hubiese pedido hacerse una fotografía conmigo.
- Es que es imposible.
- Joder, me lo dijo por Facebook.
- ¿La tienes agregada? –pregunté dejando el regalo para mirarla, ahora extrañada.
- No, pero me envió un privado. Decía “por favor, sé que ___ y yo no nos llevamos muy bien, pero tienes que convencerle para que se quiera sacar una foto conmigo”.

Abrí los ojos como platos.

- Flipante –comentamos las dos a la vez.

Enganché el último trozo de cinta aislante y contemplé la caja de las Vans que al final había optado por complarle también. La chaqueta estaba en la bolsa de la tienda, con el ticket regalo por si no le gustaba o me había confundido con la talla. No era gran cosa, pero eso me pasaba por dejar las cosas para el último momento.

- ¿Qué tienes que hacer esta tarde? –preguntó Julia jugando con un tirabuzón que se había hecho esta mañana con las planchas.
- Pues me pasaré por el estudio y luego… no lo sé –respondí riendo.
- Te acompaño, Chaz está trabajando y dijo que después de salir quedaría con unos amigos.
- O sea, que yo soy tu segundo plato –me hice la ofendida cruzándome de brazos.
- Mhm… ella rio- No, no. Sabes de sobras que no.
- Bueno, yo tengo hambre. ¿Y tú?
- Yo también.
- Pues vamos a decirle a mamá que nos prepare algo –dije mientras cogía su mano y tiraba de ella  para salir de la habitación.

Bajamos las escaleras corriendo y nos tiramos las dos al sofá, donde estaba mi madre, la cual hoy tenía el día libre. Ella se asustó, pues estaba leyendo un libro la mar de tranquila y no se esperaba que dos hambrientas fueran a interrumpirla.

- Hola, chicas –nos saludó sacándose las gafas de leer- ¿Qué queréis?
- Comida –respondimos al mismo tiempo. Ella se echó a reír.
- Poco habéis tardado en pedírmelo –dijo mientras se levantaba. 
Nosotras la seguimos- ¿Qué os apetece?
- Carne –contestamos a la vez.
- ¿Lo llevabais pensado de antes? –preguntó tras nuestras contestaciones al mismo tiempo.
- No –dije yo- Pero somos así de especiales y nos sale solo.
- Ya, especiales –comentó mamá con sarcasmo mientras preparaba la comida- Por cierto, ¿qué haréis esta tarde?
- Yo ir al estudio.
- Y yo ir al estudio con ella –respondió Julia señalándome.

Mamá se echó a reír.

- ¿Y después? –preguntó. Hoy era el día de las preguntas.
- Ni idea, saldremos a dar una vuelta o algo.
- Pues no tardéis.
- ¿Por? –preguntamos mientras nos acercábamos al mismo tiempo.
- Pues porque ya empieza a hacer frío y se hace de noche más pronto, no quiero que estéis en la calle solas tanto tiempo.
- Mamá, no tenemos seis años –me quejé.
- No, tenéis quince y diecisiete, pero es como si tuvieseis la edad de una niña pequeña.
- ¿Pero qué dices? –se quejó ésta vez Julia- Que yo soy muy madura, eh.
- Sí, tú sobretodo –dije riendo.
- Que te pires –me sacó el dedo del medio.
- ¿Veis como parecéis niñas pequeñas?
- ¡Empezó ella! –nos acusamos señalándonos.

Mi madre negó con la cabeza.

- A las siete en casa.
- Siete y media –pedimos ambas.
- Seis y media –rebajó chantajeándonos.
- Siete –aceptamos dándole la mano.
- Y llamas a James.
- ¿Para qué?
- Pues para que te lleve al estudio –contestó con tono obvio mi madre.
- Pero si la llevo yo –Julia arrugó las cejas.
- No, que os lleve James y así podrá estar controlándoos después.
- ¡Mamá! –me quejé.
- Que no quiero que vayáis solas.
- Pero vamos con Cait.
- Más razones para que vayáis acompañadas por James.
- ¿Pero qué pasa si no vamos acompañadas? ¿Nos van a violar? –preguntó Julia poblando su frente de arrugas.
- Con lo guapas que sois, seguro –dijo mamá añadiendo un poco de condimento a la comida.
- Estás tonta.
- Un respeto –pidió ella tras mi comentario.
- Pues lo llamo y le digo que después de comer me pase a buscar, que sino la señorita se preocupa por nuestra virginidad tan preciada.
- ¡___ ! –me regañó.
- Jo, ¿qué? –me quejé- No se puede decir nada.
- Cuida ese vocabulario –me dio un manotazo en el hombro.
- Pero si lo he dicho todo súper culto –Julia estalló a carcajadas- Y tú no te rías, imbécila.
- Esa palabra no existe.
- Pues me la invento yo –le saqué la lengua.
- Aún falta un poco para la comida, si queréis podeis iros a vuestra habitación.
- ¿Nos das permiso o llamo a James para que me acompañe? –pregunté retóricamente.
- Como vuelvas a contestarme no sales de casa en un mes –me amenazó.
- Claro, ¿y cómo grabo?
- No grabas, directamente –me estaba empezando a asustar.
- ¿Y mis fans? –alcé una ceja.
- Te vas a España, te escondo en un bunker y ale, adiós fans.

Abrí los ojos como platos.

- Joder, das miedo, mama.

Ella se echó a reír.

- Anda, ves a tu habitación ya, pesada –me dio una palmadita en el culo cariñosamente- Y tú también –le dijo a Julia.

***

Estábamos Cait, Julia y yo dando un par de vueltas por Atlanta. Acompañadas de James, como no. Caroline se había quedado en casa porque decía que su madre le obligaba a estudiar, aunque sabíamos de sobras que el examen de la semana que viene lo quería tener estudiado a la perfección, como siempre. Christian se había ido con unos amigos, Chaz también. En fin, tarde de chicas, sino fuera por mi guarda espaldas, el cual reía por cualquier gilipollada que decíamos o hacíamos.

- ¿Y cómo haremos para que Christian no sospeche de la fiesta sorpresa? –pregunté yo.
- Es que es eso, porque claro, no le harás ponerle una venda en los ojos, como las películas –dijo Julia- Sospechará, ese niño no es tonto.
- Pues iré con Cameron y con mi hermano y a éste le diré que me acompañe que tengo que buscar una cosa. Entonces entrará en casa y vosotros gritaréis el típico ‘sorpresa’.
- Claro, y te crees tú que te acompañará a casa de tu novio solo a coger una cosa tuya.
- Oye, que no es mi novio –me miró ceñuda- Y sí, me acompañará.
- Pues como se joda el plan, me reiré –comentó Julia.
- No hará falta que te rías –le avisó Caitlin.
- Perdón que interrumpa, chicas –dijo mi guarda espaldas- ¿Pero adónde queréis ir?
- No sé, yo estaba siguiendo a Caitlin –respondió Julia.
- Pues yo seguía a ___ –contestó confusa Beadles.
- Pero si yo te estoy siguiendo a ti, Melona –dije señalando a mi amiga.

James se echó a reír.

- Pues vamos bien –comentamos los cuatro a la vez.
- ¿Qué tal si vamos a tomar algo caliente? Hace frío –propuso Caitlin.
- Claro.

Estuvimos dando vueltas hasta encontrar una cafetería que no estuviera muy llena. Cada una pagó lo suyo y después nos fuimos a casa, pues empezaba a llegar mucha gente y James temía por mi seguridad y la de las chicas. Nos dejó a cada una en su casa y se marchó.

Nada más llegar, me di una ducha, me conecté a Twitter, llamé a Justin y me dormí sin haber cenado. No tenía hambre y hablar con Biebs me había dejado un poco mal. Lo extrañaba y cuando me daba cuenta de que aún quedaba mucho tiempo para que nos volviéramos a ver, me ponía nerviosa y la barriga me dolía muchísimo. Así pues, me dormí, derramando un par de lágrimas, pero me dormí.



|| Christian ||

Pues nada. Dieciséis años ya, qué rápido pasa el tiempo. Mamá me había despertado con una bandeja de tortitas en la cama. Incluso me dejó comer ahí, con lo maniática que era ella para la limpieza. Papá me dio unas palmadas en el hombro y me dio su regalo. Una cuchilla de afeitar. Al instante me toqué la barbilla para ver si había rastros o indicios de una posible barba, pero nada. “Es para cuando te empiece a salir, la tengas a mano”, dijo él tras mi reacción. Mamá me regaló un disco duro nuevo, el otro que tenía estaba ya demasiado gastado. Y Caitlin, bueno, ella aún no me había regalado nada. O posiblemente iría a comprarlo la misma mañana, como normalmente solía hacer por culpa de su olvidadiza memoria.

Después de haber desayunado, duchado, vestirme, ir a dar una vuelta con Rufus y los chicos, pues ___ y las demás tenían cosas que hacer, llegué a casa y comí tan rápido como pude. Hice un vídeo, lo edité y lo subí a Youtube. Intuía, no sé por qué, que si la tarde seguía así, me aburriría demasiado. Pero cuando Caitlin llegó a mi habitación con las cejas arrugadas, me extrañé.

- Christian, tienes que acompañarme a casa de Cameron –me pidió sentándose en la cama, a mi lado.
- ¿Para qué?
- Me olvidé algo el otro día.

La miré mal, ella y Cameron tienen buena relación y no me gustaría saber qué hacen en sus tiempos libres cuando van a casa de él. Sacudí la cabeza para tratar de olvidar ese repentino pensamiento. ¡Pero si solo son amigos!

- ¿No puedes ir tú?
- Vamos, mamá no me deja ir a su casa si no voy contigo.
- ¿Por qué? –pregunté confundido.
- Pues porque… me ha castigado.
- ¿Qué has hecho?
- ¡Christian, no es el día de las preguntas, tú acompáñame y ya! –perdió la paciencia por completo, justo lo que quería conseguir. Se arrepintió de su comportamiento y respiró hondo- Le contesté mal antes y como Cameron está esperando en la puerta, dijo que si no iba contigo,  no me dejaría ir.

Yo resoplé cansado. Vaya mierda de cumpleaños. Caroline en su casa encerrada y haciendo deberes. ___ y Julia en el estudio. Los chicos que por la tarde habían quedado con otros colegas y que como ya nos habíamos visto por la mañana, podríamos quedar al día siguiente o directamente vernos el lunes en el instituto. En fin, que más aburrido no podía ser.

- Voy, espera que busco la gorra.

Ella sonrió y me dio un abrazo.

Me levanté, busqué mis zapatillas y me las puse y a continuación busqué la gorra, la cual estaba escondida detrás de la cama. Cait se fue de la habitación mientras me recordaba que estaría abajo esperándome con su mejor amigo/posible futuro novio. Bajé y él, tan amable, me felicitó. Me subí al coche, concretamente en los asientos de detrás y vi un paquete. 
Llamó mi atención. Era para mí, ponía mi nombre.

- Oye, Cait –la llamé. Ella se giró- ¿Y esto? –pregunté cogiendo el regalo envuelto en papel rojo y negro.
- ¡Cameron, te dije que lo guardaras en el maletero! –le regañó mi hermana.
- Lo siento, Cait –se excusó mientras conducía.

Mi hermana suspiró.

- Ábrelo.

Le hice caso y me topé con una flamante caja dorada. La abrí. Dentro de la caja había otra más pequeña. Miré a Caitlin, se estaba riendo. Abrí la pequeña y había una más pequeña aún. Tanto, que me desilusioné del regalo que posiblemente habría. La primera caja era tan grande que pensaba que sería un portátil nuevo, una cámara o algo por el estilo. Abrí la caja azul marino, la más pequeña. La última que quedaba. Unas llaves.

- ¿Unas llaves? –pregunté agitándolas.

El vehículo de Cameron cesó el movimiento y fue aparcado delante de su casa, donde justo a un metro, había otro coche con un gran lazo rojo. ¡Dios mío, era para mí!

Salí del coche para observar el mío. ¡Era precioso! Cait y Cameron reían animadamente por mi reacción, y normal que lo hicieran. Empecé a contemplarlo. Los cristales eran  oscuros, pero no llegaban a ser tintatados. Y sí, era de color rojo, como el lazo. Abracé el capó de mi nuevo vehículo y empecé a gritar de alegría.

- Prueba los asientos de detrás, son una maravilla –dijo Cameron.

Le hice caso y metí las llaves en la cerradura de los asientos de detrás. Y en cuanto abrí la puerta, tres chicas se abalanzaron sobre mí.

- ¡Joder, quitad! –grité cuando estaba en el suelo.

Ni si quiera me había dado cuenta de quiénes eran, pero cuando me levanté mientras sacudía mi camiseta, me di cuenta. ¡___ y Julia! ¡Y Caroline! Ella tan guapa como siempre. Llevaba el pelo con un par de tirabuzones, al igual que Julia. ___ había optado por alisarse las suaves ondas que cubrían su gran melena.

- ¡Chicas, sois idiotas! –empecé a reírme.
- Felicidades, Chris –contestaron las tres a la vez soltando un par de carcajadas.
- Menudo susto me habéis dado –puse la mano en mi pecho, notando los apresurados latidos de mi corazón.
- Menudo cochazo, eh –dijo Julia.
- Es una pasada –contesté yo mirándolo.
- Bueno, vamos a dentro a coger eso –comentó mi hermana mirando a las chicas.
- ¿Y por qué no habéis ido mientras? –pregunté confuso.
- Porque quería ver qué hacías.

Las chicas y yo fuimos hacia mi hermana y Cameron, éste último sacó las llaves de su casa y abrió la puerta. Estaba todo oscuro y alguien cerró la puerta.

- Joder, que está todo oscuro –palpé la pared buscando un interruptor y cuando lo hice…
- ¡Sorpresa! –gritó una multitud de gente.

Me quedé petrificado, pero pronto empecé a reírme. De la pared colgaba un gran cartel donde ponía ‘felices 16, Christian’. Había una mesa llena de comida, bebida y regalos. Estaban todos mis amigos. ¡Todos! Bueno, menos Justin y Ryan.  Empezaron a felicitarme, a abrazarme, etc. 

8 comentarios:

  1. kjdfnksjdfnkdsjf el cumpleaños de Chriiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiis skjfndskjfnkjdsnfksjdf <333333. Me lo comoo. Y dios, un coche. MUERO. Pero yo también tengo uno, y mas antes que el. JÁ.
    JAJAJAJAJA en fin, SERAFIN >:C
    sdkjfn me gusta mucho :)
    Te amou, melona <3

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  2. jjajajaj me encantoooooooooooooooooajaj jajajajaja ME CAGUE DE LA RIZA CUANDO DICE QUE SALIMOS DEL AUT !!! JAJAJAJAJJA :) ME PARECIO DIVERTIDISIMO :p JAJAJAJA BESOS TQM !! BYE

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  3. ARGEIURHIUGIRNEIUGNEIRGIER MUERO MUERO MUERO Y SIGO MURIENDO AROIWUGERHGIUERGHIUERGIOERHIUGHERIUGHIERHIEOHGPOEHRGUOEHRIGHEOHREOGHERIOUGHEIOGHERIUOGHEIUROGHEIRUGHIEURGHEIUGHEIRUHEIOGHRIOHEIOGHERIUOHGERIUHGIUHREIU SIGUIENTE, EH, QUE VIENE LO MEJOR, LA PARTY Y EL CASI BESO, O INCLUSO BEOS *O*

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  4. gwabyidfcbsduovfgbnsdgbvrfshvbfjsdvbjfd me encantoooooo!! es el cumple de Chris♥! le regalaron una auto! yo quiero uno! jajajajaj bueno en fin, el otro capi capas que lo leo mañana, porq me voy a la casa de una amigaa dormir y esa amiga se mudo hace poco y todavia no le pusieron el internet, se lo tendrian q haber puesto ayer, pero los muy putos no fueron, y capas q se lo ponen hoy, si se lo ponen hoy puede ser q lo lea y si no lo leo mañana y ta, no te aburro con historias q no te importan, o sea lo unico q te queria decir era eso que capas q lo leo mañana, pero CAPAS. estuvo re diver el capi:). besos

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  5. HAAAAAAAAAAAAAAAY EL CHRISTIAN YA TIENE 16666666, EH DIECISEEEIIIIISSSSS. Me encantó el capi, yo quiero ese auto, por más que no sepa como es, yo lo quiero.
    Carol me acaba de adelantar el capi en ese comentario de allá arriba, ¡¡¡QUE VA A HABER CASI BESO CON CAROLINE Y CHRISTAAANNNN ASDFGHJKLKJFD!!!*Oppan gangnam style*.

    Bueno, bueno, dejo de boludear, no tengo mucha inspiración para comentar, pero que te quede claro que me encantó leer todo eh. Me voy, beeeesos, te quiero un montón, soy adicta a las comas, chauuuuuu :)))))).

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  6. dfljxcnhbvoljsdbksnflkjhcnxbjhvnbdsxjhfvbld me encanto ♥ pa yo quiero una auto para mi cumpleeeeeeeee! sdjgfiudsgiodzugfbhzxkhsdbkhgfkdfjh esta demas el capiiiiii! por dios yo me cago toda si saln tres personas de mi auto y me tiran al piso.yo me muero de un paro caríaco!! ajajjajaajajaj jo

    christian y carol se na,na,na,na,na y no se que cantarrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr por eso puse na,na,na,na,na ajjajajajjajajajjajaajajaj
    bueno que quiero leer el otro :)

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  7. Q bonito me a encantado ,espero q lo sigas printo,q ya echo a Justin hahahh bueno ,te quiero,besos,

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  8. asdfghjklñ ME ENCANTO! Quiero que pase el mes ya para ver a mi Justin!! jaja y lo de chris que le regalan un coche! Siguente YAA! :D
    Anto.

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