¿Cuántos somos ya?

1 de octubre de 2012

Never let you go. {125}

Capítulo dedicado a Jaz Unicornia Awesome. Ya te felicité por Facebook ajksdhaskd. Que disfrutes, cielo.

El domingo por la mañana desperté a las nueve. Y por suerte, no hubieron pesadillas de por medio, con lo cual pude dormir sin jadeos ni nada relacionado con malos despertares a tantas horas de la madrugada. El cielo estaba cubierto por unas esponjosas nubes blancas y el azul predominaba con un sol reluciente. Me levanté e hice mi cama. Abrí las puertas del balcón y me fijé en que Justin aún dormía. Sonreí. Volví al interior de la habitación y busqué ropa en el armario. La noche anterior me había duchado, así que no iría a bañarme ahora. Me desvestí y guardé el pijama en un cajón de la cómoda para luego ponerme esto http://www.polyvore.com/cgi/set?.locale=es&id=59161343. Me lavé la cara y cepillé mi cabello, dejándomelo suelto ya que las ganas por hacerme un cómodo recogido no eran presentes en ese instante. Bajé al piso de abajo y tal y como pensaba, no había nadie. Me serví un zumo de naranja y comí tres galletas de chocolate. Tampoco tenía mucha hambre. 
Subí de nuevo a mi habitación y lavé mis dientes con pasta de menta. 
Recogí la habitación y metí en mis bolsillos cosas como el móvil, las llaves y la cartera con el dinero y las tarjetas dentro. Caminé hacia la habitación de mi madre y abrí la puerta lentamente para no hacer mucho ruido, aunque despertarse, lo tendría que hacer de todas formas.

- Mamá –susurré delante de ella, de cuclillas frente a la cama- Mamá –volví a repetir ya que no se enteraba- Mami –abrió los ojos y sonrió al verme- Voy a casa de Pattie.
- ¿Tan pronto?
- Ella está siempre despierta a estas horas –respondí.
- Bueno, ¿llevas el móvil?
- Sí, aquí –señalé mi bolsillo derecho.
- Está bien, adiós.
- Chao –besé su frente y me marché de ahí, pero al salir me crucé con una adormilada Julia, asustándome- ¡Niña, que me acabo de levantar, no hagas que me dé un infarto!

Ella soltó unas carcajadas.

- ¿Adónde vas? –me preguntó.
- A casa de mi Justin.
- Oish, tu Justin –me imitó.
- ¿Y tú que haces levantada a éstas horas? –era extraño.
- Me has despertado con los ruidos, mala persona –caminó hacia las escaleras y las bajó. Yo iba detrás de ella- ¿Y para qué vas a su casa?
- Pues porque ayer le prometí estar todo el día con él –caminé hacia la entrada- Dile a mamá que no me eche de menos.
- Ok –cogió el mando de la televisión y la encendió.
- Melona, me voy todo el día –quería un adiós de su parte y lo iba a conseguir.
- Vale –hizo una mueca de tontaca que es esta chavala’.
- Que te quiero, eh.
- ¡Que sí, que adiós, que te echaré de menos! –gritó ya sin paciencia.

Solté unas carcajadas.

- Chao –dije aun riendo.

Me marché de ahí y caminé hacia la casa de Justin. Que bien me venía tenerla al lado. Llamé al timbre y me atendió Pattie. Sonrió al verme.

- Hola, cielo –besé su mejilla y pasé a dentro.
- ¿Cómo estás, Pattie? –pregunté amablemente.
- Genial, ¿y tú?
- Igual –le sonreí- ¿Justin?
- Durmiendo –negó con la cabeza- Le he despertado ya dos veces y no me hace ni caso.
- Le despertaré yo, ¿sí?
- Claro –asintió sonriente- Suerte.

Reí. Subí las escaleras y me dirigí a su cuarto. Estaba de espaldas a mí. Tuve una idea. Saqué mi móvil y lo puse en un mueble dónde se podía ver toda la habitación. Le di a grabar y emitió un pequeño ‘pi’, pero Justin pareció no darse cuenta. Hice un gesto de silencio frente a la cámara y me acerqué sigilosamente a la cama.

- ¡Justin, terremoto! –grité tirándome a su espalda y zarandeándolo.

Él se giró sobresaltado y empezó a gritar.

- ¿Qué? ¡Mierda, corre! –se levantó de la cama, dejando ver perfectamente a la cámara su torso desnudo y su pantalón de chándal negro.

Empecé a reírme como loca y él pareció molestarse. Ahí se dio cuenta de la cámara que reposaba sobre una mesita y de que le estaba gastando la mayor broma del mundo. Él me miró ceñudo.

- No tiene gracia –pero yo seguí riéndome- Shawty, en serio.
- Anda que no –dije- Cuando lo vean tus beliebers y mis figthers se reirán muchísimo.
- ¡No! –corrió hacia el móvil pero yo le adelanté y lo apagué para guardármelo en el bolsillo del culo- ¡Dámelo!
- No –chillé riendo- Justin, que no te lo voy a dar.

Me abrazó por la cintura e intentó meter las manos en el bolsillo, casi echándome hacia atrás y obligándome a tener que colgarme de su cuello para no caer. Él empezó a reírse y me contagió. Intenté hacer que no cogiera mi móvil, pero no pude. La única manera fue besarle. Él rápidamente dejó de rebuscar entre los bolsillos e inmovilizó la mano siguiendo con el beso que yo misma había iniciado.

- Buenos días, dormilón –dije entre sus labios.
Él rio.
- Me gusta que me despiertes.
- Tendrías que hacer caso a tu madre –le regañé para después volver a besarlo.
- Estaba esperándote a ti –me volvió a besar.
- Vístete –le obligué.
- Vísteme.
- Justin.
- Mi amor.
- Eres increíble –dije riendo.
- Tú eres increíble.

Y volvió a besarme, pero con más intensidad que antes. Subió mis manos hasta la cintura y apretó mi anatomía junto a la suya. Yo enredé con más fuerza mis brazos junto a su cuello, haciendo que me impulsara levemente hacia arriba. Quedando de puntitas porque él era más alto que yo. Deslizó sus manos hasta mi culo y lo alzó, obligándome a enredar mis piernas en su cintura.

- El viernes, cuando hiciste eso para recibirme, me volví loco –dijo refiriéndose a cómo estaba.
- ¿En serio? –pregunté riendo mientras bajaba los labios hacia su cuello y depositaba un beso mojado en su piel.
- Sí –me bajó y besó mi frente- Iré a vestirme antes de que esto pase a ser algo más…
- Sí, mejor ve a vestirte –acepté riendo.

Hice su cama mientras él se vestía justo delante de mí. No parecía importarle mucho y a mí tampoco. Nos habíamos visto ya varias veces en ropa interior. Se metió en el baño vistiendo con unos tejanos desgastados de color azul, una camiseta blanca de manga corta y encima una chaqueta gris con capucha. Y como no, sus típicas supras, ésta vez rojas. Mientras se lavaba los dientes y la cara, decidí meterme un poco en Twitter y estar en contacto con mis fans. A los cinco minutos Justin salió del baño y se colocó delante de mí. Me puse de pie y cogió mi mano para que saliéramos de la habitación.

- ¿Y a dónde vamos a ir? –pregunté mientras bajábamos las escaleras.
- Iremos a desayunar y después te llevaré a un sitio –respondió sonriéndome. Se dirigió a su madre y le dio un beso en la mejilla, sorprendiéndola- Mamá, vamos a ir a dar una vuelta, ¿vale?
- Tened cuidado –nos pidió.
- Claro –asentimos.

Salimos de casa y echamos a andar, hoy no iríamos en coche. Entrelazamos los dedos, como siempre solemos hacer cuando paseamos juntos.

- Cuando lleguemos a la cafetería, te daré algo –dije mirándolo.
- ¿El qué?
- Algo.
- Dímelo –pidió como un niño pequeño.
- Si me dices a donde iremos después de desayunar.
- Es sorpresa.
- Entonces lo mío también –le saqué la lengua.
- Mala persona.
- En realidad, no te esperes gran cosa.
- Si viene de ti, será de lo mejor.
- No, en serio –insistí- Es una tontería.
- Me gustará de todas formas –besó mi mejilla y le sonreí.
- Te lo daré en la cafetería.
- Pues entonces desayunaremos en el Starbucks, que nos cae más cerca.
- Qué impaciente eres, eh –dije riendo.
- Es que tengo curiosidad por saber qué es.
- Un detallito, nada más –insistí.

Me miró ceñudo e imité su mirada, tratando de intimidarlo. Pero no lo conseguí. Nos echamos a reír y seguimos caminando por las frías calles de Atlanta. Era raro, pues de momento no había nadie persiguiéndonos ni flashes cegándonos. Pero mejor así, no me gusta sentirme atosigada y menos si voy paseando con Justin.

- Por cierto, no creo que podamos pasar todo el día juntos –avisó Justin- Ryan se va a las ocho y media y bueno, me gustaría pasar la última tarde con él.
- Claro, desayunaremos y después nos iremos con los chicos.
- Bueno, si eso podríamos comer los dos solos –le sonreí- ¿Te parece bien?
- Comemos y nos vamos, eh.
- Pero antes te tengo que llevar a mi sitio.
- Que aún sigo sin saber cuál es –rio- Vamos, dímelo.
- Dime tú que me vas a dar.
- Dentro –dije cuando cruzábamos las puertas de la famosa cafetería.

Nada más entrar en el local, divisamos lo muy ocupado que estaba. Negamos con la cabeza, pero al ver que la entrada se colapsaba por más gente, entramos de todas maneras y nos sentamos en la mesa más apartada. Y la única libre. Justin, como siempre, retiró mi silla para yo poderme sentar y luego me acercó a la mesa. Le agradecí el gesto con una sonrisa y se sentó delante de mí. Observó durante unos segundos la cafetería y elevó las cejas al mismo tiempo que soltaba un bufido.

- Hemos escogido una mala, eh –dijo riendo.
- Mala no, llena –le acompañé en las risas.
- ¿Qué vas a pedir? –me preguntó.
- Un café con leche y unas magdalenas de chocolate –lo tenía claro desde el camino- ¿Y tú?
- Lo mismo.

Le sonreí.

- Me das lo que tienes para mí y te prometo que en cero coma estamos yendo hacia el sitio que te dije antes –me chantajeó.
- Justin, tus chanchullos no funcionarán conmigo.
- Pero, ¿por qué?
- Te daré tu regalo cuando lleguemos a tu sitio –le avisé.
- ¿Sabes? Eres mala.
- Pero me quieres de todas formas, admítelo.

Se quedó callado.

- Admítelo –siguió sin contestar- Justin, o dices que me quieres o grito.

Él alzó una ceja.

- Grita –abrí la boca para coger aire pero él ya había soltado unas carcajadas, frenándome- Te amo, niña. Te amo.

Sonreí victoriosa como una niña pequeña.

- Si que tardan en venir para atendernos, ¿no? –pregunté al notar que no venía nadie.
- Es que esto está súper petado.
- ¿Y si nos vamos a otro sitio? –propuse.
- ¿Starbucks? Ahí al menos la comida es buena –asentí con la cabeza- Parecemos idiotas.

Cogí su mano para salir del local.

- ¿Por qué? –pregunté tiendo.
- No paramos de dar vueltas.
- Bueno, tenemos toda la mañana.
- Sí, porque la tarde la pasaremos con Ryan y los chicos –fruncí el ceño extrañada, pensé que quería estar todo el día conmigo- Hoy por la noche se va de nuevo a Canadá.
- Oh, cierto –me golpeé la frente tras recordarlo- Se me había olvidado.
- A las nueve tendremos que llevarlo al aeropuerto.
- Entonces el fin de semana que viene estaremos los dos juntos, ¿vale? –le hice prometer.

Entramos al Starbucks y, a diferencia de la cafetería de antes, ésta estaba mucho más vacío. Justin no había respondido a mi propuesta anterior. Caminamos hacia el mostrador en silencio. En un incómodo y extraño silencio. Justin pidió lo suyo y lo mío y pagó sin que yo rechistara. Estaba demasiado desconcertada. Caminamos hacia una mesa después de que el dependiente anotara el nombre de mi novio para avisarlo y así ir a recoger el pedido.

- ¿Por qué te has callado así de repente? –pregunté frunciendo el ceño.
- Creo que el fin de semana que viene no podremos estar juntos –contestó.
- Bueno, pues el siguiente. No pasa nada –le sonreí y al ver que él seguía con el rostro inexpresivo me puse seria- ¿Qué pasa?
- Tengo que volver a la gira.
- ¿Volver? ¿Gira? ¿Cuándo?
- La semana que viene –abrí los ojos como platos- Cuando te conocí estaba de gira, sólo que estos meses he estado de descanso. Estaré hasta después de Navidades. Quizá por enero o así.
- ¡¿Qué?! –exclamé disgustada. Varias personas se giraron a verme. 
Bajé la cabeza avergonzada.
- Shawty, de verdad que lo siento.
- No, si lo entiendo pero…
- Es mucho tiempo, lo sé –terminó mi frase.
- ¿Y estaremos sin vernos tantos meses?
- Alomejor puedes unirte a mi gira –era buena idea- Pero tienes clases, es verdad.
- Y mamá no me dejaría estar tanto tiempo fuera de casa.
- Pues que se acostumbre, porque tú vas por el mismo camino –soltó unas carcajadas. Pero yo no. No estaba de humor- Princesa, por favor.
- Justin, es mucho tiempo sin verte.
- Lo sé, lo sé –me abrazó por los hombros- Pero se pasará volando y seguro que tu madre te deja quedarte algún tiempecillo conmigo y con el Team.
- Ojalá –suspiré y me apoyé en su hombro- ¿Y cuándo te vas?
- El domingo, mi amor –pasé un brazo por su cintura y hundí mi rostro en su cuello- No te preocupes, no perderemos el contacto.
- No quiero que te vayas.
- Hasta el domingo no me voy, cielo.
- Me da igual –me abracé más fuerte- Justin, te quiero.
- Yo te quiero más, princesa –besó mi cabeza y acarició mi melena- Pero te voy a prometer algo.

Alcé la mirada.

- Estaré aquí antes de que cumpas los dieciséis –mi aniversario era el 28 de enero.
- ¿Seguro?
- Sí, mi amor.

Justo en ese momento sonó por megafonía el nombre de mi novio y todo el mundo se volteó con curiosidad a mirarnos. Por un momento, mis mejillas se tornaron rosadas por habernos pillado en una posición un tanto incómoda. Pero después todo el pudor desapareció. Justin besó mi mejilla y se levantó a recoger nuestro desayuno. Saqué el móvil y twitteé esto:

“¡Chicas, Justin empieza con la gira la semana que viene!” “Aunque será difícil no verlo cada día, me conformo con que muchas de vosotras 
tengáis la oportunidad de cumplir vuestro sueño” “Os quiero, chicas”.

Justin llegó con una bandeja y la depositó sobre la mesa. Se sentó a mi lado y me sonrió.

- ¿Aun sigues en shock por la noticia?
- Algo así –me encogí de hombros- Es que serán dos meses.
- Convenceré a tu madre para que puedas pasar una o dos semanas conmigo, ¿vale?
- Puf –suspiré y cogí mi café. Le di un sorbo y lo volví a dejar en la mesa porque quemaba mucho y no podía sostenerlo mucho rato- Entonces no estarás para el cumpleaños de Christian.
- No –hizo de sus labios una fina línea.
- Te lo perderás todo, entonces.
- Me da pena irme, pero estoy deseando ver a mis beliebers.
- Lo sé, y ellas a ti –le sonreí como pude.

Aunque me fastidiaba mucho tener que separarme de él durante dos meses, la idea de que viera a sus beliebers, y ellas a él, me ponía feliz. El trato que mantienen es muy fuerte y envidiable. Son la familia más real y unida que jamás he visto. Ojalá yo pueda llegar a formar algo similar a lo que ha logrado Justin. Que es básicamente imposible, pero bueno, por soñar no se pierde nada.

- ¿En qué piensas? –preguntó colocando un mechón de pelo detrás de mi oreja.
- En… en ti y en tus beliebers –él sonrió- La verdad es que me alegro de que por fin vuelvas a verlas y a hacer lo que te gusta.
- Ojalá puedas venirte conmigo un tiempo –besó mi cuello rápidamente para no ser captados por cámaras- Estos dos meses se me harán aburridos sin tus tonterías.

Solté unas carcajadas.

- ¿Y por dónde irás?
- Bueno, como Europa ya la he recorrido –me sonrió, fue cuando él y yo nos conocimos- Me toca Latino América.
- Wow –exclamé sorprendida.
- ¿Qué pasa, mi amor?
- Siempre he querido viajar a Latino América.
- Más motivos para convencer a tu madre, entonces –dijo sonriente- ¿Te imaginas? Tú y yo por las calles de Venezuela. Sería precioso.
- O de Argentina.
- ¿Argentina te gusta?
- No la he visitado –contesté entre risas- Pero es la que más me llama la atención.
- Jo, quiero llevarte de viaje –dijo mientras besaba mi mejilla y acariciaba la otra.
- Pero no nos hagamos ilusiones que todo depende de mi madre.
- Yo la convenzo –solté una carcajada- ¿No me ves capaz?
- Mamá es muy testaruda, por eso lo digo.
- Entonces ya sé a quién te pareces –nos echamos a reír- ¿Has acabado ya?
- Sí –asentí con la cabeza levemente mientras sonreía.
- Pues vámonos, que te tengo que enseñar el sitio secreto.

Nos levantamos y cogidos de la mano salimos de la cafetería. Por el camino, ésta vez más agitado por que nos encontramos a fans y paparazis, lograron que nuestro andar fuera más apresurado de lo que nos habría gustado. Iba todo el rato perdida en los brillantes y bonitos ojos de Justin. La verdad es que nunca había imaginado que unos ojos marrones pudiesen cautivar tanto mi atención. No se necesitan unos ojos verdes o azules para que sean bonitos. Con unos mieles triunfas. Y sino, que se lo digan a Justin.

- Hey, shawty –me llamó para que reaccionara. Le sonreí esperando su respuesta- Ya hemos llegado.

Y justo en el momento que dejé de embobarme con los ojos de mi novio, me pude fijar al cien por cien de la preciosidad de paisaje que tenía ante mi campo de vista. Un parque, pequeño, pero acogedor. Lleno de hierba y algún que otro banco blanco desgastado por el tiempo. Árboles pelados por culpa del otoño, que hacia que sus hojas cayeran al suelo, resecándose e incitando a los niños pequeños a tener que pisarlas porque el sonido que hacen al crujir es adictivo. Alguna que otra pareja paseaba, pero Justin y yo éramos los únicos adolescentes que pisaba esa zona.

- Ahora es cuando sueles decir que vienes aquí cuando estás triste o a inspirarte, ¿no? –pregunté riendo.

Él me acompañó en las carcajadas y caminamos hacia el primer banco que nos cruzamos.

- No, la verdad es que no –reconoció sentándose a mi lado y pasando un brazo por mis hombros, acercando mi cuerpo al suyo para que no tuviera tanto frío- Pero los primeros días, cuando llegué aquí a Atlanta para cumplir mi sueño, no tenía trabajo. Estaba la discográfica parada porque estábamos en verano, en vacaciones. Y era difícil hacerlos trabajar así tan de repente. Entonces no tenía nada que hacer, y como me moría de ganas por ir a grabar, mamá me mataba el gusanillo de cantar llevándome aquí.
- Es precioso.
- Lo sé –reconoció mirando al vacío- Te diría que eres la primera chica a la que llevo, pero mentiría.

Le miré precipitadamente, pidiendo una explicación con la mirada.

- Caitlin fue la primera, recuerda que la conocí aquí {Sé que dije al principio de la novela que Cait y Chris eran amigos de la infancia de Justin, pero era porque aún no lo sabía muy bien. Así pues, los Beadles son amigos desde que Biebs llegó a EEUU. ¿Sí?} –trató de excusarse.
- Mhm… -le sonreí- No importa. Lo importante es que ahora estamos juntos.

Aunque no por mucho tiempo, pensé.

Me acurruqué en su pecho y él me abrazó, para darme más calor. 
Entonces algo empezó a vibrar. Era mi móvil. Atendí a la llamada sin ni siquiera fijarme en quién me solicitaba.

#Llamada telefónica#
- ¿Diga? –pregunté. Pero no se oía nada más que cosas raras- ¿Hola? –y vuelta a lo mismo- ¿Hay alguien ahí?

Miré en la pantalla el número que marcaba, y era el de Julia.

- ¡Julia! –grité para que me oye. Y en ese momento, lo que parecieron ser risas y gritos, cesaron. Se escuchó el ruido de cómo cogían el teléfono y pedían silencio.
- ¿Quién?
- ¿Cómo que quién? ¡Me has llamado tú, burra!
- Ay, Melona –dijo riendo- Lo siento, habrá sido sin querer.
- Mira que llegas a ser tonta.
- Es que lo tengo en el culo.
- ¡Pero qué dices!
- ¡Digo en el bolsillo, en el bolsillo del culo, no en el culo del culo, el de…!
- ¡Que sí, que sí! –la interrumpí entre risas- Que te he entendido.

Se echó a reír.

- Bueno, te dejo. Estoy aquí con los chicos en casa.
- No tardaremos en llegar.

- Comemos con los chicos, ¿vale? Quiero estar con ellos, Shawty –me informó Justin, que había estado pendiente de la conversación- No te molesta, ¿verdad?
- Qué va, Just –le sonreí.

- ¿Melona? –oí como me llamaba mi amiga.
- Estoy aquí, es que estábamos hablando de que no iríamos a comer solos, que lo haríamos con vosotros.
- Pues tu madre se ha ido a comer con Thomas –solté unas carcajadas- Pero bueno, llamamos a Pattie y seguro que nos hace algo, que la mujer es más maja que toas’ las cosas.
- ¡Julia, no seas mal educada! –le regañé- Pattie no es nuestra chacha.
- Anda, mal educada no –se defendió- Pero nos dejó bien claro que se necesitábamos algo, que acudiéramos a ella.
- Pero…

- Que si eso os quedáis en mi casa y ya, mi amor –aclaró Justin riendo.

- ¿Ves? Nos invita su propio hijo, no pasa nada.
- Eres de lo que no hay.
- Hombre, por supuesto –dijo con orgullo- ¿A qué hora vendréis? Son las once.

- Dile que a las doce y media o así.

- Pues a eso de…
- Las doce y media, sí. Lo he oído.
- Vale, borde.
- Okidoki, mosardona.
- Eres tonta, en serio.
- Chaz me solicita.
- Qué mentirosa, si seguro que está jugando a la play con los chicos y no te hace ni puto caso.
- ¡Eh, no te pases! No es mi culpa que Ryan se haya comprado el nuevo FIFA –empecé a reírme- Que sí, como se nota que me quieres, eh.
- Va, va. No te piques.
- No, ahora en serio. Os dejo a solas –soltó unas carcajadas- Os veo luego, tortolitos.
- ¡Chao!
#Fin de la llamada telefónica#

- Joder, cielo –se quejó- Hablas mucho por teléfono, eh.
- Qué dices –guardé el móvil en mi bolsillo.
- No me imagino a tu madre cuando vea las facturas.
- Oye, que tampoco hablo tanto.
- Que no, dice –se empezó a reír.
- Al menos yo lo utilizo para hacer llamadas serias, no bromas a las cuatro de la mañana.

Se empezó a reír como un auténtico loco.

- No tiene gracia –dije seriamente.
- ¡Anda que no! –y siguió carcajeando- Chaz diciéndote que… -y estalló de nuevo a risas.

Por orgullo, quise contenérmelas. Pero no pude. Acabé riéndome con él.

- ¿Ves como te hizo gracia?
- Me has pegado la risa, no flipes –le di un golpe en el brazo.

Rio dulcemente y besó mi mejilla una vez más.

- ¿No me tienes que dar algo? –me recordó.
- Oh, mierda.
- Esa boca.
- Tú eres también un mal hablado –le ataqué buscando las pulseras en uno de los muchos bolsillos que tenía el pantalón.
- ¿Lo encuentras o te ayudo yo? –preguntó sonriendo de lado.
- No, ya está –lo saqué- Es una tontería, pero bueno –cogí su muñeca y subí un poco las mangas- No tendrías que haberte hecho muchas ilusiones, sólo es una pulserita –até los dos extremos e hice que el nudo quedara mirando abajo- Ya está.
- Qué bonita –comentó sonriendo y observándola- ¿Por qué hay dos?
- Porque una es para mí. Es igual que la tuya –se la entregué y puse el brazo de modo que pudiera ponérmela- Átamela, por favor.

Lo hizo, y todo con suaves caricias sobre mi piel. Anudó la fina cuerda de colores y sonreí al ver que los dos teníamos la misma. Era muy bonito.

- Me encanta, en serio –dijo Justin- Muchas gracias.
- No hay de qué –besé su mejilla.
- ¿Nos echamos una foto? –propuso sacando el móvil.
- Vale –acepté.
- Pero que se vean las pulseras.
- Vale –asentí de nuevo alargando la ‘e’ con pesadez.

Alzó el brazo con el móvil en la mano. Con su mano libre abrazó mis hombros, dejando caer su mano por encima de mi pecho. Yo agarré su mejilla y la besé, cerrando los ojos. Cuando el flash indicó que la foto estaba hecha, dejé de posar tontamente. Justin siguió con la misma posición pero bajó el otro brazo para mostrarnos la imagen. Era preciosa. La subió a Instagram poniendo como título algo así “mi felicidad y la de muchos”. Besé sus labios, cosa que no había hecho mucho en toda la mañana. Y eso me extrañaba, pues siempre que estaba con él aprovechaba para rozar su boca con la mía en cada momento. Pero hoy no. Y no sólo hoy, sino estos últimos días. Y es que me he dado cuenta de algo. No hace falta estar besándose todo el rato para demostrar que eres su pareja, sino escuchándolo y sintiéndote cariñosa con otros gestos. Aparte, él y yo seguimos siendo muy buenos amigos, y no perdemos ese tipo de relación. Podemos estar todo un día hablando, que no tendríamos que estar callados por escasez de temas.

- ¿Qué tal si nos vamos ya? –preguntó.
- Sí. Porque como nos encantemos por el camino como hemos hecho antes, llegaremos a casa a las tres de la tarde –respondí riendo mientras me levantaba.
- Mira que eres exagerada.
- No soy exagerada –me defendí –abrazando su cintura tras notar su agarre por mis hombros.
- Claro que lo eres –y besó mi cabeza dulcemente.
- Jo, Justin –me había dado un venazo de los míos.
- ¿Qué te pasa ahora? –me preguntó riendo.

Hundí la cabeza bajo su brazo.

- Bipolar –me susurró al oído.

Soltamos unas carcajadas y aproveché para morderle, pero no muy fuerte. Él soltó un alarido, pero más por el susto que por el daño.

- ¡Loca, quieres que la prensa te acuse por agresión! –dijo riendo mientras corría detrás de mí.
- Claro que no –seguí corriendo, pero de espaldas, para tenerlo controlado- ¡Corre más, Bieber! Mi abuela te ganaría en una carrera.
- ¿Qué has dicho? –giró su gorra y empezó a correr más rápido mientras se agarraba los pantalones. En ese momento empecé a reírme- Te pillaré, ya verás.

Y tenía razón. Me alcanzó. Me abrazó por detrás y caminamos a zancadas por culpa de la precipitada bajada de velocidad. Casi caemos por culpa de su abrazo. Cogí sus manos, las cuales reposaban debajo de mi pecho y reí sin pudor alguno mientras él lo hacia en mi oreja, provocándome algún que otro escalofrío.

- Estás loca.
- Estoy loca por ti, querrás decir –alcé un poco el rostro, girándolo hacia él para mirarlo.
- Sí, algo así –no habíamos dejado de caminar en ningún momento y temía por chocarnos contra alguna farola o poste ya que no mirábamos al frente- Pero te quiero de todas formas.
- Yo también. Aunque seas un creído y un testarudo.
- No soy creído.
- Entonces yo no soy bipolar –“chantajeé”
- Sí, sí lo eres –amenazó contra mis labios.
- Dame una razón –susurré en su boca.
- Antes estabas con tu bajón. Después empezaste a gritarme mientras corrías. Más tarde comenzaron tus típicos ataques de risa. Y ahora…
- ¿Y ahora?

Estábamos quietos. Parados. Los dos juntos. Abrazándome por detrás y yo reteniendo sus manos sobre mi vientre para evitar que escapara. Sin importarnos los comentarios de la gente ni los qué dirán de después. No nos importaba nada. O al menos a mí. Porque no hacíamos nada malo. Sólo disfrutábamos de una de las pocas mañanas que podíamos pasar juntos.

Me miró a los ojos, pero solo un segundo. Se fijó en mis labios entreabiertos, chocando con los suyos. A punto de que encajaran como dos piezas de un rompecabezas. Haciendo clic. Haciéndonos perder el control y la cordura. Ya que cada beso, por cortos que fueran, era una calada más al tabaco del amor. Que por cada vez que inhalabas el humo, más adictivo te volvías. Y sabías de sobra que era malo, que tarde o temprano te dejaría secuelas. Pero qué más da si en ese momento lo estás disfrutando. Qué más da si la calada que estás dando ahora, te perjudicará el día de mañana. Simplemente lo disfrutas, lo disfrutas como nunca.

- Seduciéndome –acabó.

Y juntó nuestros labios. Y fue por poco tiempo. Pero fue intensivo, de lo mejor. Droga. Pura droga. Nos giramos y vimos a un paparazzi escondido detrás de una farola. Y eso fue como un ¡bum! De vuelta a la realidad. Me había sumergido completamente a un mundo irreal, donde nada más existía a excepción de Justin y yo.

- Vámonos antes de que monten un show –susurró en mi oído.

Asentí un poco desorientada. Caminamos hacia mi casa juntos de la mano, meciendo nuestros brazos al mismo tiempo. Sonriéndonos de vez en cuando aunque no hubiese tema de conversación. De vez en cuando caía algún beso, algún efusivo y repentino abrazo. Pero todos eran respondidos y agradecidos con una leve pero bonita sonrisa.

***

- Ryan tío, eres idiota –le insultó Chaz pegándolo en el hombro.
- ¡Que se lo vas a dislocar, tanto pegarle! –le regañó su novia.

Los demás soltamos unas carcajadas.

- Pero déjalo mujer, si va a ser la última vez que nos veamos en mucho tiempo –Butler pegó a su amigo mientras daba énfasis a las palabras.
- Imbécil, mi brazo –se apartó Somers sobándose la zona dolorida.
- Bueno, dejaros ya de tanto cachondeo que al final perderá el avión –nos regañó Caitlin con aire de madre. Sonrió a su amigo y lo abrazó- Te echaré de menos, amigo.
- Y yo a ti, Cait –besó su mejilla y fue a despedirse del hermano- Bueno bro’, me ha encantado verte. Espero que no se vuelva a repetir lo de la tal Jennifer esa.
- No, si entre Julia y ___ , está más que amenazada –dijo riendo mientras nos miraba.
- No me extraña –contestó Ryan- Si es que estas dos juntas son un peligro.

Julia y yo nos sonreímos mutuamente. Se acercó a Chaz y a Julia y los abrazó a los dos. A ella, intentándole no hacer mucho daño. Pero a Somers trató de matarlo con el brazo que lo agarraba.

- Ya sabemos que vas al gimnasio, pero no hace falta que demuestres tu fuerza contra mí –se quejó Chaz intentando apartar el brazo de su amigo.

Soltamos una carcajada .

- Julia, me ha encantado conocerte, en serio –le dio la mano como había hecho con el resto de los chicos, pero ésta vez con unos gestos más rápidos y diferentes- Como la clavas, Vílchez.
- Tú verás –dijo con el mismo tono de vacileo que él había empleado.

Soltaron unas carcajadas y optaron por darse un abrazo de despedida, como todo el mundo.

- Cuídate, tío –le deseó a Chaz.
- Igualmente.

Le sonreí, pues se acercaba a nosotros. Ryan extendió la mano para apretársela a Justin, y éste último dejó libre mis hombros. Rieron mientras hacían su típico saludo y se abrazaron como dos viejos amigos.

- Me ha gustado estar de nuevo en tu casa, Bieber –le dijo Ryan.
- Sabes que mi casa es la tuya. Y que puedes venir cuando quieras –le recordó como tantas veces el humilde de mi novio.
- Te quiero, tío.
- Yo más, hermano –se abrazaron de nuevo.
- Bueno, bonita –me abrazó- Muchísimas gracias por este fantástico fin de semana.  El mejor sin duda, y todo gracias a ti.
- No tienes que agradecerme nada –sonreí aunque no me pudiese ver. 
Estaba de puntillas, pues no llegaba, y abrazando su ancha espalda.
- Claro que sí, rubia –aunque no tan rubia. Más bien castaña- Bueno, no tan rubia –me leyó la mente.

Me besó la mejilla y se separó de mí cuando sonó el último aviso.

- Adiós, chicos –se despidió por última vez- Os echaré de menos.
- Igualmente –respondimos nosotros.

Agitó su mano mientras caminaba de espaldas y se giró para echar a correr hacia la cola del papeleo. Todos los presentes suspiramos a la vez, haciendo que soltáramos al instante una carcajada.

- Anda, será mejor que nos vayamos antes de que lleguen las fans –nos recomendó Kenny, que había venido por todo el tema de la seguridad.

Justin volvió a rodearme los hombros con sus brazos y nos dirigimos a casa.


|| Miércoles ||

Qué nervios tenía, por Dios. Encima el profesor llegaba tarde. ¡Y yo quería acabar con esto ya! Christian se repasaba los apuntes que Carol le había estado pasando estos días como un loco. Algunos se preparaban las chuletas, otros estudiaban por primera vez. Yo, al contrario de todos, me comía las uñas. Sabía que si me volvía a mirar el libro mis nervios aumentarían y me quedaría en blanco.

- ¡El imbécil no llega! –me quejé en voz alta mientras daba un puñetazo en la mesa.

Justo en ese momento se abrió la puerta. El profesor entraba con un paquete de hojas bajo el brazo y su típica maleta de cuero marrón bajo la otra. Lo dejó todo en su escritorio y lo miramos prestando atención. Empezó a pasar hojas a todo el mundo.

- Disponéis de cuarenta y cinco minutos. Lo quiero todo en bolígrafo azul. Nada de típex –la última hoja fue agarrada por mi compañero de atrás después de mis muchas bromas de dársela o no dársela- Si pillo a alguien copiando le suspendo la asignatura. Podéis empezar.

Y con la hoja en blanco ya delante de mí, empecé a ponerme nerviosa. Y más nervios. Más nervios. Y más. Y venga a quedarme en blanco. Entonces cerré los ojos y masajeé mis sienes mientras pensaba en el truco que me había dado Carol días antes: repite las palabras en tu mente al ritmo de tu canción a favorita. Y con la melodía de Common Denominator, pude acabar el examen en menos de cuarenta y cinco minutos.

18 comentarios:

  1. JOPE, TIO. YO ES QUE MUERO CON ESTOS CAPÍTULOS. De verdad, tía, es superior. Y... mi justin se va de gira. Lloro. Tu verás que ahí pasa algo, que me lo huelo, fijo. Que me ha encantando. Y que subas pronto. Te quiero muchísimo, fea<3

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  3. me encanta segunn¡¡¡¡¡ esta chulisimaaaaaaaaaaaaaaaaa no quiero que se vaya de gira que se quede :( buenoooo no hace falta decirloooo peroooo eres la mejo escritora que conosco a mi nunca me a gustado la lectura porque era aburrida y antisocial pero esta me llena del todo la necesito es como una droga sube pronto porfissssss
    XOXO:NALU

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  4. MIIIIII RYAN, NO TE VALLAAAAAAAAAAAAAAS :(((((
    jo, que monos Justin y tú. sdjkfnsd ksjfn skjdksdnkjsdfnkds
    JAJJA y yo, llamándote con el culo JAJJAJAJAJA MEEEE MEO, DIOS. Y a ver tu examen, melona y el de Chris, claro. TENÉIS QUE APROBAR, un claro ejemplo de mi, vayJAJAJAJJJAJAJAAJJAJA que chistosa soy. JAJAJAJAJAJA bueno melona, me ha encantado este capítulo y todos. Ya tu sabe, no hay ma naaaaaaaaaa'. JAJAJA mmmmi dios. kjdxnfkjsdfkjsdf te amo melona<333

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  5. me encantoooooooooooooooooooooooooooo salvo por la parte de que se va de gira ¡que venga a Uruguay! locooooo
    KJHGFDFGHJHGFDSDFGHJHGFDFGHJHGFDFGHJHGFDFGHGFDSFGHGFDFGHGFDFGHGFDSFGHJHGFDVBNBVCXCVBVCXZXCVBNDSDGHJHTRERTYUIUYTREWRTYUDJNHVCXVBNBVCXCVBNHBGFDFGHGFDFGHJHGFDSCVB VVCXVBNVCVBNBGFVVGGBVV LPM no puedo esperar más se que me voy a sacar la máxima nota yo lo se :P no joda yo que se cuanto me voy a sacar.
    que MAL que se fue Ryan lpm!!! tqm besos a todas :P

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  6. JAJJAJ ME OLVIDE DE PONERLO EN EL OTRO COMENTARIO : JAJAJAJJAJJAJAJJAJJAJAJAJJAJAJAJJAJAJAJJAJ JULIA LLAMANDO CON EL CULO AJAJJAJAJAJJAJJJAJAAJAJJAJAJAJAJJAJJAJAJAJAJAJAJA LLORO DE LA RISA :p JAJAJAJAJJAJJ BUENO YA ME PUDRI DE PONER JAJAJAJJAJAJ ASI QUE BESOS TQM BYE :)

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  7. ooooooh CASI ME OLVIDO FELIZ CUMPLE Jaz Unicornia Awesome :p BESOS QUE LA PASES GENIAL QUE TERMINES BIEN TU DÍA (ACÁ SON LAS 17:17) BESOS BYE

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    1. lo mismo digo pero me da peresa escribirlo :) pacha lindop

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  8. feliz cimpla a jaz ji y siguelaaaaa no quiero que justin se vaya :(( pero esa es la triste realidad me podrias dedicar uno a mi? ya que tamvien estoy en piensalo y si es un si el 26 ji siguelaaaa (((((((((((:

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  9. Tía, no sé de donde te sacas las palabras, pero puedes describir hasta una mierda seca con palabras cursis JAJAJAJAJA Ains, que conseguiste acabar el examen pronto pensando en Common Denominator c': Y yo pasándole los apuntes al Christian JAJAJAJA Ay mai... Bueno, besicos chachis para la antes choni. Sí, Juanma me ha confesado que eras choni D:

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  10. Me encantooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!, ¿como escribis taaaaaaaaaaaaaaaaan bien? AMO tu novela, la AMO. Que lastima que Justin se va de gira, pero yo se que vas escribir que van los dos juntitos y que no se separan, yo se que lo vas a escribir porq como sos tan buena persona, LO VAS QUE ESCRIBIR, LO VAS A ESCRIBIR, porq si no te mastoooooooooo. jajaj. Meencantatunovelameencantatunovelameencantatunovela, laamolaamolaamolaamo. subi pronto. Chaoooooooooooooooo! besos

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  11. dhjsgvkuhdgbskjhxgvausdihjgbkvsdjcbszxjhvkbsdj,hgbvkxhvbsdlhjbvosdjhvgjsdhifhbgdsgfvui al fin termine de leer.hoy a las 7:30 masomenos vi el capitulo en computacion y tube que esperar hasta las cuatro cuando salia de ingles.yo sali feliz de que iba a leer el capi y ma me hiso acordar que tenias psicologo.llegue a casa despues del pcicologo y mi heermano estaba en la compu entonces me puse a escuchar mucica y me acorde de la compu de mi madre unas horas despues.ta la agarre y lo empese a leer, la jdghwhsjgcfhw de mi prima me llamo para hablar de mis uñas y de una cancion que odio.le dije que ta que despues seguiamos hablando por que parecia una cotorra que no paraba de habblar.despues segui lellendo y me llaman para comer kvbzjdfvkfskvksdjbksdjbfkdsnkdhta comi tranquila y despuas comi el postre.termine de leer el capitulo y jo, estoy comentando dskbjhskdbvksdgbkvbs jajaajajajajjaj+
    awwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww que lindo capitulo.sbdfgide por que no se nos fue de control y por que enves de cambiarse kebfkdegfwsdgu ya sabes dhcbduighbfvudgbvugkdsbvkjbdhkbfvsdbkjbgkjsdbvkjdbskbvgdfigbofhbhfrhbjedbfjbeuofghbieukghbcfiebwoifebwfhoewewewghffhoewhfghgio awwww que soy tierna le regale una pulsera <3 efheruiojhguir se va de gira :( ojala me dejen ire con el y ya de paso violarlo aun que tecnicamente no seria violar por que el se dejaria fsdgeuiewfghieasgfuegewgeg me imagino el lugar que me llevo justin <3 <3 cgbewgfouewgfuguegfuirjg otro escrito,examen o parcial. no me acuerdo que era dgfidohfukgukhfsjdhfgwkgflgeifguiewghpiahicf odio con mi alma y mi vida estudiar y odio todo lo que tiene que ver con eso gfhdgfhrgshgdvsdfhnjovdshgykjdgflkdugbkfgdbkjahhgf bueno cahu un beso.

    jo estoy super feliz
    1)escrivi una cancion dedicada a avalana
    2)subiste capi
    3)ya escribi pila de camnciones son 5 :) y una es en ingles :)
    4)voy a mandarme la fiesta del siglo y les pago el pasaje fjbgidfgbfdjghkujdfh na joda.
    5)tengo compu nueva
    6)pili tiene suprasssssssssssssssssssssssssssssss y si yo subo ingles me compreooooooooo :)
    7)pili esta escriviendo una novela y yo aparesco y voy a ser la novia de mi chrisi chris <3 <3 <3
    8) yo tmbn escribo una novela pero no la voy a subir a ningun lado.osea la escribo por que soi
    9)ta son muchas cosas asi que me despido
    chauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
    beso <3

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    1. CASI ME OLVIDO JO QUE VENGA A URUGUAY :) YO VOY A SER OLLG MG JDISGIUEDIUDIYUFIDSIFUGIDUGISEF NAAAAAAAAA JODA JODA JDBSUKGFDJGFVDHS

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  12. Ay es verdad, me habia olvidado de contarles que VOY A TENER SUPRASSSSSSSSSSSSSSS SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!!! WOWOOWOWOOWOWOWOWOWOOWOWOWOOWOWO!!! y la novela que escribo que comparada con esta es una total e inmensa MIERDA no la pienso subir a ningun lado, la escribo por escribir, para pasar el tiempo y no aburrirme.

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  13. Yeeeeeei!!!!! maraton, me facino esta parte:
    - ¿Qué pasa, mi amor?
    - Siempre he querido viajar a Latino América.
    - Más motivos para convencer a tu madre, entonces –dijo sonriente- ¿Te imaginas? Tú y yo por las calles de Venezuela. Sería precioso.
    Soy Venezolana! y me enamore mas :3
    Bueno, A por el otro!

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  14. Mina Mina Mina, me encanto el capitulo, siguela mañana.

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  15. Aww, perdon pero ayer no tuve internet. Me hiciste sentir especial, jndfjwnf GRACIAS *O*!

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  16. Pero que cuqui, por dios. A ratillos me lo he ido leyendo, caca de 4º, no tengo tiempo pa' na'.
    Me ha encantau.
    Y me voy a seguir con los deberes y demás mierdas.
    Besis. <3
    Cris.

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