¿Cuántos somos ya?

8 de septiembre de 2012

Never let you go. {116}




- Jazzy, mi amor, ¿qué te pasa?
- Me duele, me duele mucho –sollozó con dolor en sus palabras.
- ¡Justin, Justin! –chillé histérica.

Pero no hizo falta que le llamara una tercera vez, sus fuertes pisadas resonaban ya desde las escaleras. Entró de una revoleada por la puerta, casi estampándola contra la pared del golpe que le había dado. Me vio y ni siquiera me había acordado que estaba en ropa interior, pero es que había sido tan rápido que no me había dado tiempo a cubrirme si quiera con una toalla.

- ¿Qué te pasa, Jazzy? –preguntó arrebatándomela de las manos. Al ver que no contestaba me miró a mí- ¿Qué le ha pasado?
- No lo sé, yo estaba en la ducha y he oído un golpe –le expliqué- Luego se puso a llorar, entonces me asusté, salí del baño y me la encontré en el suelo.
- Princesa, ¿qué te ha pasado? –le preguntó su hermano mayor apartándole los cabellos de la cara y enjuagándole las lágrimas. Puede que parezca que estaba tranquilo, pero no. No lo estaba. Estaba igual o más histérico que yo. Ambos temblábamos ante la idea de ver a Jazzy llorar y no saber qué hacer.
- Jazzy, mi amor, dímelo –habló Justin desesperado y con la voz quebrada.
- Me he caído y me duele mucho el tobillo –la niña se tocó la zona que le dolía. Estaba roja e hinchada.
- Llevémosla al hospital –dije una vez que hube analizado todo el hinchazón que el tobillo había logrado adquirir.
- Vístete rápido –pidió Justin.

Cogí una de las sudaderas que había dejado él en el sillón, unos tejanos míos del día anterior y busqué las converse para atármelas lo más rápido posible {http://www.polyvore.com/288_nlyg_116/set?id=57722231#stream_box}Corrí hacia la habitación donde se encontraba Jaxon y con delicadeza lo desperté. Justin estaba abajo poniéndole hielo a Jazzy para ver si se le bajaba un poco el bulto.

- Jaxon, cariño –lo llamé cogiéndolo en brazos. Éste se apoyó en mi hombro y siguió durmiendo- Hay que vestirte, la hermanita se ha hecho daño y tenemos que llevarla al médico.

En seguida Justin estuvo de nuevo en la habitación conmigo. Sostenía una bolsa llena de hielo en el talón de Jazzy.

- Joder, ___ , vístelo, por favor –me pidió apurado.
- Voy, voy.

Busqué la maleta de Jeremy y la abrí. Encontré lo que parecía ser ropa de bebé, y así era. También cogí unos pañales y toallitas húmedas para cambiarlo. No iba a dejar que fuera con el pañal sucio.

- ¿Has llamado a tus padres? –le pregunté mientras desnudaba al pequeño.
- No –respondió histérico.
- ¡Pues llámalos! –le  lancé el móvil que había dejado sobre el colchón hacia unos segundos y él lo cogió al vuelo.

Empecé a vestir a Jaxon sin dejar de oír el incesante llanto de Jazzy. Me estaba poniendo de los nervios y eso no era nada bueno para mí. 
Siempre acabo vomitando y creo que no sería buen momento para hacer eso.

- ¿Lo coge? –pregunté refiriéndome a que si su padre atendía la llamada.
- No, tío –volvió a marcar el número de teléfono y se llevó el aparato al oído- ¡Joder, el puto buzón de voz!
- Vamos bajando –le dije cogiendo a mi cuñado en brazos.
- Justin, me duele –se quejó de nuevo Jazmyn.
- Lo sé, princesa, lo sé –trató de consolarla su hermano mayor mientras bajábamos las escaleras- Ahora iremos al hospital.

Cogió las llaves y antes de que cerrara la puerta me acerqué a la nevera y cogí unos zumos para luego guardarlos en la bolsa de Jaxon, donde guardábamos los pañales, toallitas y demás cosas del niño. No iba a permitir que saliera sin desayunar algo, luego en el coche se lo daría. Al abrir la nevera con él aun en brazos, me fijé que el teléfono de Pattie estaba en la encimera. Y justo Justin la estaba llamando tras ver que su padre seguía sin contestar.

- Justin, que tu madre se ha dejado el móvil aquí, deja de llamarla.
- ¿Y ésta mujer por qué mierda se deja el teléfono? –se preguntó a sí mismo levantando el tono de voz.
- Justin, cálmate o los niños se pondrán más nerviosos –le aconsejé mientras caminábamos hacia el coche.

La gente nos miraba raro, como si estuviéramos haciendo algo fuera de lo normal. Yo vestida con las ropas de mi novio y sin peinar, con el pelo mojado. A penas sin haberme arreglado mucho. Jazzy llorando y el pequeño Jaxon alucinando por el panorama que se había montado en menos de diez minutos. La verdad es que sí era para flipar un poco.

Justin abrió el coche y ató a Jaxon a su sillita. Yo me puse detrás con Jazzy y así tratarla de consolarla un poco y aguantarle la bolsa de hielo sobre el inflado tobillo. Mi novio se puso a conducir rápidamente hacia el hospital.

- ¡Justin, no corras tanto o nos estrellaremos!
- La niña no deja de llorar.
- ¡Estás histérico, cálmate un poco!
- Estoy calmado, joder.
- Yo también estoy de los nervios, pero no creo que sea nada grave.
- ¡Como se nota que no tienes hermanos! –y bum, hostia mental que me di a mí misma.

Me callé, acomodándome en el asiento. Jazzy se había calmado bastante, pero no paraba de sollozar levemente. La mano se me había quedado dormida por culpa del hielo de la bolsa que sostenía sobre el tobillo de mi cuñada. Jaxon se estaba quedando dormido a pesar de los gritos que habíamos montado Justin y yo a penas diez segundos atrás.

- Jazzy cariño, ya llegamos –susurré acariciándole el cabello. Tenía la cabeza apoyada en mi regazo.
- Me duele, ___ .
- Lo sé, mi amor. Ahora te lo mirarán en el hospital y verás como no tendrás nada.
- ¿Falta mucho? –preguntó entre un sollozo.
- Un poco –respondió esta vez Justin. Me lanzó el móvil como pudo, ya que estaba conduciendo- Prueba a llamar ahora a mi padre.

Suspiré y marqué el número de teléfono de Jeremy. Habríamos llamado a Erin, pero compartía el teléfono con su marido. Me acerqué el aparato al oído, pero nada.

- Jeremy, soy ___ –al menos le dejaría un mensaje de voz- Jazzy se ha hecho en el tobillo y Justin y yo la estamos llevando al hospital para que se lo miren ya que dice que le duele mucho. Jaxon también se ha venido con nosotros, él está bien. Por favor, venid en cuanto podáis. Estamos atacados. Adiós.
- Mi padre no suele mirar los mensajes de voz que le dejan –dijo Justin.
- Pues a ver si hay suerte y éste lo escucha –recé para mí misma.

***

- No tiene nada –aseguró de nuevo el doctor tras las varias preguntas por parte de Justin- En serio.
- ¿Y por qué se le ha hinchado tanto? –preguntó él señalando el tobillo de su hermana, la cual estaba sentada en una camilla especifica para revisiones.

Jaxon jugaba con mi cabello aun mojado mientras le daba de beber el zumo que había cogido segundos antes de salir de casa. Era de naranja, y parecía que le gustaba mucho pues apenas parecía que respiraba.

- Ha sido por el golpe, el impacto –respondió el hombre de unos treinta años- Pero no es nada grave, no se ha roto nada.
- ¿Y no me pondréis ninguna venda? –el doctor negó mientras le sonreía- ¿Y no tendré que caminar con esos palos largos?

El doctor soltó una carcajada.

- No, cielo –contestó alegre- Ponedle esta pomada, es para que no le duela tanto y se le baje la hinchazón.

Rebuscó entre un armario y le dio a Justin una caja con unas grandes letras en color negra. Justin lo tomó y lo hizo girar entre sus nerviosas manos. Asintió con la cabeza y me miró.

- Pues ya está, podéis iros –Justin cogió en brazos a su hermana- Si le vuelve a doler aunque lleve puesta la crema, me venís a ver.
- Muy bien –asintió mi novio- Muchas gracias, doctor.
- Es mi trabajo –me despedí de él con una agradecida sonrisa y cerré la puerta.
- ¿Ves como no tenías nada, princesa? –le pregunté a Jazzy mientras acariciaba su mejilla con la mano que tenía libre. Jaxon había cogido por sí mismo el zumo.

Ella me sonrió y se apoyó en el hombro de su hermano. Y Justo cuando íbamos a salir del hospital, entraron Jeremy, Erin y Pattie con el rostro frustrado y las respiraciones agitadas. Al vernos se relajaron un poco, pero una Erin nerviosa cogió a su hija en cuanto la vio.

- Mi niña, ¿estás bien? ¿Te duele mucho? ¿Qué te ha pasado? –y empezó a besarla efusivamente en la frente y mejillas.
- Chicos, ¿qué ha pasado? –preguntó Jeremy.
- Jazzy se había caído mientras me duchaba. Salí y al parecer le dolía mucho el tobillo, y éste estaba rojo e hinchado.
- Así que la llevamos al hospital –prosiguió Justin.
- ¿Y qué tiene? –preguntó Pattie mirándonos.
- Nada, le han recetado ésta pomada –la mostró Justin.
- Oh, mi pequeña –se lamentó Erin.
- No pasa nada, mami –rió Jazzy- Justin y ___ me han sabido cuidar muy bien.
- No lo dudo –me miró a mí- Gracias por vestir y darle de desayunar a Jaxon.
- No ha sido nada, en serio –sonreí.
- Vámonos ya –propuso Jeremy- Estamos ocupando toda la entrada.

Salimos del recinto y éstos se metieron en un coche. Justin y yo nos subimos al que habíamos utilizado para venir, pues, no lo íbamos a dejar aquí aparcado. Me senté como copiloto y en silencio, Bieber encendió el motor.

El vehículo quedó en silencio, apenas se oían las llantas y el sonido que hacían el resto de coches que pasaban a toda velocidad por nuestro lado. Ni siquiera sonaba la radio. Estaba incomoda. Justin no me había hablado muy bien que digamos. Sí, su hermana pequeña se había hecho un tremendo daño, no paraba de llorar y encima eso se le había hinchado como una pelota de pin pon; su padre no atendía a nuestras muchas llamadas y Pattie se había dejado el teléfono en casa. Era motivo para alterarse, pero creo que no me tendría que haber hablado tan mal.

El coche se detuvo delante de su casa, sacó las llaves y nos quedamos callados. Yo mirando al suelo y él a mí. No iba a girarme para verle. No ahora que mi orgullo estaba cubriéndome por completo como si se tratara de una capa transparente.

- ___ –pero no le dejé acabar. Abrí la puerta y la cerré de golpe.

Caminé hacia la puerta de su casa, quería ver cómo se encontraban los niños y subir a por mis cosas. Despedirme de los adultos e irme al estudio a componer algo. Me paré delante de la puerta para esperar a que Justin sacara las llaves y abriera la puerta. Ahí dentro estaban todos pendientes de Jazmyn y Jaxon.

- Ya habéis llegado –dijo Pattie sonriéndonos.
- ¿Cómo estás, cielo? –le pregunté a Jazzy después de haberle devuelto la sonrisa a mi suegra.
- Bien, ¿me pones la crema? –preguntó elevando la caja donde se encontraba lo que le había recetado el médico.

Justin cerró la puerta.

- No ha dejado que se la ponga –dijo su madre riendo.
- Bueno, no tengo que hacer nada –me encogí de hombros y me acerqué hacia donde estaba mi cuñada sentada, en el suelo- Quítate el calcetín, mi vida.

Justin se sentó al lado de su padre y apoyó la cabeza en la espalda de éste, abrazándolo con un brazo por la cintura. Sentí la mirada de éste clavado en mí, y por un momento me arrepentí de mi último ataque de orgullo. No me gusta estar mal con Justin. Puse el pie de Jazzy sobre mi regazo y empecé a untárselo de crema mientras le hacia un suave masaje.

- Me haces cosquillas –dijo entre risas.
- ¿Sí? –pregunté sonriéndole- Pues aun no he tocado ni la planta del pie.
- Pero la crema hace cosquillas –se argumentó con aquella voz tan dulce y que tanto me encantaba.
- Pues… ´

Empecé a hacerle cosquillas en la planta del pie y empezó a reírse, al igual que los demás. La risa de Jazzy era tan contagiosa que incluso me la pegó a mí. Dejé de hacerle cosquillas y acabé de untarle la crema. Se fue a poner de pie, pero antes la cogí y pasé sus piernas por mi cintura, a un lado de mi cuerpo.

- No apoyes el pie, tontita –le recordé. Me senté en el sofá, al lado de Pattie y ésta me sonrió.
- No sabía que te gustaban tanto los niños pequeños.
- Son mi debilidad –hablé mientras rehacía las coletas de Jazzy- Siempre me han gustado.
- Si quieres te regalamos dos bebés –bromeó Jeremy.
- Por mí vale –me encogí de hombros- Pero creo que a Justin no le gustaría mucho la idea de que le quitara a sus hermanitos.

Él alzó la vista en cuanto dije su nombre. Me sonrió tiernamente y yo le devolví el gesto. Estaba realmente precioso así apoyado en su padre. 
Pura perfección. Volví a mirar a mi cuñada, pues me estaba sintiendo incómoda sabiendo que todos se habían dado cuenta de mi repentino aturdimiento ante la belleza de Justin.

- No te pongas el calcetín ahora, deja que la crema se absorba bien –le dije a Jazzy.
- Oye, tengo hambre –se quejó Justin.
- Pero si es temprano –comenté en voz alta mirando el reloj que marcaba mi móvil.
- Ya, pero con esto de Jazzy he pillado hambre –se excusó riendo.
- ¿Te traigo unas galletas? –le preguntó su madre levantándose.
- ¡Sí, sí! –pidieron los niños por su hermano.
- ¿Tú quieres, ___ ? –me preguntó Pattie tras haber soltado unas carcajadas por la gracia de los niños.
- Sí, no he desayunado y tengo hambre.

Fue a la cocina, dejando el hueco que había a mi lado, libre. Justin se levantó y lo ocupó él, pasando un brazo por mi cintura y haciendo que mi cabeza reposara sobre su pecho. Suspiró e hice lo mismo. No, mi orgullo no sería mayor que mis ganas a estar siempre con él aunque me hablara mal. Era una tonta, lo admitía. Pero es que lo amaba tanto que me daba absolutamente igual que me levantara el tono de voz. A parte, sólo ha sido una vez.

- Perdóname, princesa –susurró en mi oído- No quería hablarte mal antes.
- No pasa nada –respondí del mismo modo. Besé su mejilla y me sonrió- Te quiero.
- Yo te quiero más –murmuró, haciendo que su aliento impactara en mi piel.
- Aww, sois tan tiernos –exclamó Erin mirándonos- Hacéis muy buena pareja, en serio.
- Gracias –contestamos los dos. Apoyé la cabeza en su hombro y pronto sentí un suave tirón en mi pelo. Miré hacia abajo, Jazzy aún seguía sobre mi regazo y quería acaparar mi atención- ¿Qué pasa, cielo?
- ¿Puedo ponerme ya el calcetín?

Acaricié un poco su tobillo para ver si la crema ya se había absorbido y asentí con la cabeza mientras le pasaba la prenda de ropa a la pequeña, pero al ver que no podía ponérselo, le ayudé.

- ¿Tienes primos pequeños, ___ ? –me preguntó Jeremy.
- Sí, pero viven lejos de mí –contesté dejando a Jazzy al lado de su hermano, ya que quería jugar un poco con él- Ellos viven en Galicia, ya que son de parte paterna.
- ¿Él era de Galicia? –preguntó Erin.
- Bueno, es –le corregí- Aun no ha muerto.

Soltó una carcajada avergonzada.

- Conozco a tu madre, pero no a tu padre –dijo ella- ¿Dónde está?

Jeremy la miró amenazante, él sabía lo que había pasado meses atrás, pero al parecer ella no. Justin agarró mi mano con fuerza, sabía que me costaba hablar de eso. No era algo que me gustaba ir diciendo, ni siquiera lo sabían mis fans ni la prensa, así que imaginad que rezagada era para estas cosas.

- Mamá se separó de él hará unos meses –le expliqué.
- Oh, lo siento, cielo –se disculpó mirándome afligida- Supongo que tuvo que sentarte mal. ¿Cada cuanto vas a verlo?
- Yo no voy… a verlo –contesté con pena pero a la vez algo enfadada.

Claro, él había hecho mi vida un infierno. Y sobre todo la de mamá. Pero seguía siendo mi padre. Y le echaba de menos. Mucho de menos. Ha ocupado mi corazón de durante quince largos años, y a pesar de todo, lo sigue ocupando. Pero el destino está escrito, y si Dios ha puesto ese obstáculo en mi vida es por algo. Pero sigo sintiéndome mal cada vez que recuerdo lo que pasó en la cocina, a las tantas de la noche y con mamá llorando justo delante de mí. Jamás se me borrará ese recuerdo.

- ¿No tiene tu custodia? –preguntó. Jeremy le dio un leve codazo en los hombros y fue ahí cuando comprobó que me estaba costando hablar demasiado del tema. Mis ojos habían empezado a cristalizarse y mi garganta luchaba contra el fastidioso nudo en la garganta.
- Ni la tendrá –murmuré. Justo en ese momento se sentó Pattie a mi lado, dándome las galletas que tan amablemente se había ofrecido a darme.
- Siento haberte sacado el tema –se disculpó Erin conmigo. Justin frotó mis brazos dulcemente.
- Tranquila, no pasa nada –sonreí como pude- Es sólo que me da rabia recordarlo de nuevo…
- No hace falta que me lo cuentes, en serio –insistió arrepentida.
- No importa, es sólo que me da impotencia –cuando papá maltrataba a mamá me sentía una mierda, porque no era lo suficientemente fuerte como para evitar que la golpeara. Y recordarlo hace que me sienta impotente- Él nos maltrataba a mí y a mamá.

Pattie abrió los ojos al darse cuenta del tema que estábamos hablando. Jeremy mantuvo su serio rostro fijo en mí, en cambio, Erin, se sorprendió tanto que formó una ‘o’ con su boca del asombro que le había causado la noticia.

- Pero gracias a ellos –miré a Justin y a Pattie- pudimos rehacer nuestra vida.
- ¿Gracias a ellos? –preguntó Erin.
- Bueno, Justin me apoyó muchísimo, pero sino fuera por ella –pasé un brazo por los hombros de mi suegra y besé su mejilla-, no estaría ahora mismo aquí.
- Sabes que no fue nada.
- Pero siempre estaré agradecida por eso, Pattie –ella besó mi frente y me abrazó fuertemente por la cintura, frotándomela maternalmente.
- Te quiero, niña.
- Y yo a ti –contesté sonriéndole.
- Y a mí nadie me quiere –se hizo el marginado, Justin.
- Pues claro que sí –contestamos ella y yo a la vez para abrazarlo al instante.

Soltamos unas carcajadas después de haberle abrazado y mi móvil sonó. Era mamá. Atendí a la llamada y noté la mirada del resto de mi familia, porque sí, ahora era mi familia, fija en mí. Me avergoncé un poco, pues siempre me he sentido incómoda al sentirme tan observada, pero al fin y al cabo tendría que ir acostumbrándome.

#Llamada telefónica#
- Hola, mamá –la saludé sonriendo. Los demás hicieron lo mismo que yo, sobre todo Pattie.
- Mi niña, ¿dónde estás?
- En casa de Pattie –contesté- ¿Por qué?
- Pues por preguntar, llevas sin aparecer desde ayer.
- Lo siento –solté unas carcajadas- Es que he tenido… bueno, hemos tenido una mañana movidita. Bastante, por así decirlo.
- ¿Qué ha pasado? –preguntó preocupada.

Pattie, que al parecer había estado atenta de la conversación, pues aun estando de forma que yo sola lo pudiese escuchar, ella también lo oía un poco. Me hizo una señal con los dedos para que le pasara el teléfono y así hice. Me recosté en el hombro de Justin sin dejar de mirar a mi suegra con el aparato apoyado en el oído.

- ___ (tu madre), soy Pattie –sonrió, mamá le había saludado- Qué te iba a decir, ¿tienes algo que hacer? –como respuesta hubo un ‘no’- ¿Te apetecería ir a comer con nosotros a algún restaurante? –de nuevo sonrió- No sé, todos. Tu familia, la mía, Will y Sandy.

No. Mierda. Christian vendría, pues ellos eran sus padres. Mi estómago empezó a descomponerse lentamente. La idea de ver a Caitlin me entusiasmaba, pero ver a su hermano no estaba entre mis planes. Justin notó que repentinamente empezaba a estar tensa, bajó un poco la mirada hacia mi rostro y dio un suave toque en mi barriga para que le mirara.

- ¿Qué? –pregunté tratando de ser indiferente.
- ¿Qué te pasa? –Pattie aun seguía hablando con mi madre animadamente. 

Erin y Jeremy jugaban con sus hijos. Justin trataba de sacarme información sobre mi actual comportamiento. Y yo estaba que me moría ante sólo imaginarme a mí y a Christian matándonos en pleno restaurante. Bochornoso.

- Nada –contesté tratando de sonreírle. Aunque más bien me salió una mueca.
- Ya, no lo estás –afirmó- Te conozco.
- Odio que me conozcas tanto –pensé en voz alta.
- ¿Es porque posiblemente vendrán los padres de Christian? –preguntó.
- No, por ellos no me preocupo –y era verdad- Ellos me caen muy bien.
- Bueno, me rectifico –sonrió con pesadez- ¿Es porque posiblemente vendrá Christian?
- Sí –asentí.

- Bueno, adiós ___ (tu madre). Nos vemos.
#Fin de la llamada telefónica#

Me pasó el teléfono y lo guardé en el bolsillo delantero de mis tejanos.

- Tu madre irá a buscar a Julia, que está aun en casa de su amiga y ahora se dirigirá hacia aquí –informó tras haberla mirado.
- Oh, vale –asentí sonriendo.
- Bueno, Justin –miró a su hijo-, sube y recoge un poco la habitación, que con las prisas se te ha olvidado hacerla.
- Voy contigo –me levanté junto a él.
- Pero no se lo hagas –me amenazó Pattie- Que sé que muchas veces le recoges tú la habitación.
- Es que en el fondo me gusta –dije riendo mientras abrazaba a su hijo por la espalda a la vez que caminábamos.
- Pues tiene que hacerlo él.
- Yo no tengo inconveniente en que ___ recoja mi cuarto –bromeó Justin subiendo las escaleras.
- ¡Como me entere yo que ella te recoge más veces la habitación no sales de ahí hasta que cumplas los dieciocho! –gritó ésta vez que estábamos llegando al pasillo.

Él la ignoró, aunque le había escuchado perfectamente, pues soltó unas carcajadas tras el comentario de su madre. Entramos en la habitación y la verdad es que sí estaba todo hecho un fiasco. La cama sin hacer y varios cojines por el suelo. Miles de sudaderas en la silla que había al lado del armario. Zapatos y más zapatos ocupaban gran parte de la alfombra que Justin tenía. Los dos nos miramos y negamos con la cabeza al mismo tiempo.

- Vamos a necesitar ayuda, eh –dije bromeando.
- Voy a necesitar ayuda –se rectificó- Ya has oído a mi madre, no puedes ayudarme.
- ¿Y desde cuando haces tú caso a tu madre? –pregunté mientras me agachaba a recoger el par de Supras que yacían en una esquina.
- Desde siempre, al fin y al cabo la amo y tengo que respetarla ante cualquier cosa –cuando me levanté quedé demasiado cerca de él. Tanto, que del ¿susto? se me cayeron los zapatos al suelo- ¿Nerviosa?
- No –mentí agachándome, pero él lo hizo al mismo tiempo que yo- ¿Qué te hace pensar eso?
- No lo sé, dímelo tú –estaba intentando seducirme- Te queda preciosa esa sudadera mía.

Se acercó a besarme, pero como sus padres y Erin eran muy propensos a interrumpirnos, no quise ser de nuevo pillada en mitad de los muchos fogosos besos que Justin me daba. Por eso, intenté apartarlo, pero como estaba de cuclillas, perdí el equilibro y caí de culo, apoyando la espalda contra la puerta del armario. Él cayó delante de mí, en el hueco que dejaban mis piernas. Prácticamente me acorraló, colocando sus brazos a cada lado de mi cuerpo, casi pegados a mi cintura. Aunque hacia fuerza contra el suelo para no caer encima de mí.

- Justin –traté de respirar, pero su cercana presencia me lo impedía.
- ¿Sí, shawty?
- Me pones nerviosa –admití.
- Eso quería oír –murmuró para después besarme.

10 comentarios:

  1. SAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAANTO CIELO. Y A QUIÉN NO LE PONE NERVIOSA EL SHASHTEM. A QUIEN. SDKJFNSKDJFNKJDSF
    Mare mía, me encanta, y uh, Christian va a la cena.
    ¿Sabes? Creía que a Jazzy le habían pegado, loco. JAJAJAJAJAJ pff, en serio. JAJAJA
    Me encanta :3
    Te amo melonancia. sdkfnskdf espero el siguiente.

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  2. Menos mal que no era nada grave lo de Jazzy... Sdfgjkljnxsb Sigo leyendo <3

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  3. Jo no esta es 117, pensaba que si :c No te he echo el comentario muy largo porque estoy desde el movil y me cuesta escribir. Espero el siguiente :3

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  4. OEWGIERUEERNENGINETIGNIENINIUNIEONGIOE *CORRIENDO EN CIRCULOS* *w* Me ha encantado chochito mío, estoy aquí con la Julia en el Skype comentandolo todo xDDDDDDDDD Po' eso que está mu chachi y que quiero triquitriquitriquiiiiiiii okya.

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  5. jo. justo estube toda la puta semana diciendole a pili ibamos a ira al hospital ! y q `paso ahajajjajaj q capa soy me gusto mucho el capitulo. sos una idola amo como escribis y la imaginacion q tenes !! chao beso me encanto el capi :)

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  6. Me encanto el capii:) pobre jazzy, aunque por suerte no le paso nada. jajaj y es verdad sol me paso diciendo: "vamos a ir al hospital..." y otras cosas obvio pero como nunca escribis lo que sol piensa q va a pasar descartamos la idea de ir al hospital jaja . bueno en fin, me encanto el capituloo. Chao voy a seguir leyendo:) besos

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  7. ¿Y A QUIÉN COÑO NO PONE NERVIOSA EL NIÑO ESTE? Akfijebskzifhwnsx<33 Jo, me encanta. Menos mal que la pequeña no se hizo nada grave. Siguiente:))

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  8. UHHHHHH MENOS MAL QUE NO LE AH PASADO NADA A JAZZY!

    COMO PARA NO PONER NERVIOSA EL JUSTINO MI MADRE.JOO JUERO QUE TUS MARATONES ME ENCANTAN,Y SON LARGAS SGHASGASDUGHASLD PARTY HARD.

    SIGO LEYENDO <3

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  9. Hostiaaaaaaaaaaas menos mal que lo de jazzy no ha sido nada, porque me asusto y... bah, QUE TERNURANCIA DE CAPITULO:33, sigo leyendo<3

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  10. MUERO LENTAMENTE...Hostia como he flipado con este capítulo, cada día amo más esta novela. Me encanta. Voy a por el siguiente, te quiero JUAPA<3

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