¿Cuántos somos ya?

21 de julio de 2012

Never let you go. {98}



- Hoy quiero ser yo mismo contigo –respondió parando en un semáforo en rojo.
- Ya eres tú mismo cuando estás conmigo, Justin –no entendía a lo que se refería.
- No, pero digo en cuanto a llevarte a comer a según qué sitios.
- ¡Me vas a llevar a un McDonald’s! –exclamé emocionada.
- Mierda, ¿cómo lo has adivinado?
- Awww qué tierno –dije enternecida.
- Es que siempre te estoy llevando a sitios… formales.
- Está bien cambiar de rutina de vez en cuando –le comenté sonriéndole una vez que el coche volvió a ponerse en marcha- A parte, McDonald’s es uno de mis sitios favoritos.
- Me alegro, porque el mío también –soltamos unas carcajadas y siguió conduciendo hacia nuestro destino.

Condujo en silencio hasta el local donde comeríamos. La verdad es que no era un silencio incómodo. Él miraba la carretera concentrado en no tener ningún accidente o no sobrepasarse de velocidad, y yo estaba pendiente del móvil. Julia y Chaz comerían en casa juntos. Al parecer Somers había estado toda la mañana buscando trabajo por el barrio y no había encontrado nada. Julia se dedicaría a ayudarle durante toda la tarde. Qué monos son, hay que ver. Aparcó en el parking que había y bajamos del coche suplicando mentalmente que no hubiese mucho alboroto. Queríamos estar tranquilos. Justin me cogió de la mano y le sonreí.

- ¿Ya tienes pensado lo que vas a pedir? –me preguntó.
- Sabes de sobras que siempre pido lo mismo.
- Hamburguesa con queso y sin pepinillos.
- Y con cebolla –le recordé.
- Eso –dijo riendo mientras entrábamos al interior del local.

La poca gente que había no pareció inmutarse de nuestra llegada. Claro, todo hasta que cruzamos el pasillo para caminar hacia el mostrador y pedir la comida. Mientras Justin hablaba con el cajero veinteañero, yo oía los cuchicheos de la gente hacia nosotros. Era algo incómodo, la verdad. Saber que hablan de ti y no poder hacer nada es una cosa que siempre me ha molestado. Pero supongo que tendré que acostumbrarme, ya que esta es la vida que me espera de ahora en adelante. El chico con el uniforme reglamentario de la empresa se dio la vuelta y empezó a poner en la bandeja nuestra comida.

- He pedido una grande de Coca-Cola –me avisó Justin- Tendremos bastante para los dos, digo yo.
- Sí, no suelo beber mucho mientras como.
- Yo tampoco –añadió sonriendo.

El dependiente nos entregó la comida y Justin se empeñó en pagar, como casi siempre solía hacer. Odiaba que hiciera eso, la verdad. Me sentía una puta mantenida y eso era lo que menos quería. Aparte, siempre llevaba dinero suficiente encima para pagarme mis cosas.

- ¿Aquí mismo? –preguntó pasando por el lado de una mesa que daba al cristal donde se veía el parking.
- Cómo quieras –me encogí de hombros y me senté en el banco de cuero rojo.
- Es para tener controlado el coche –dijo dejando la comida en la mesa.

Se sentó a mi lado y puso su mano en mi pierna. Pocas veces hacia eso, y cuando lo hacia, siempre conseguía ponerme nerviosa. Empezamos a comer mientras hablábamos de diferentes temas. Pero los principales eran el trabajo y nuevos proyectos en mente. Yo acababa de empezar, pero ya tenía varias cosas planeadas. Terminamos de comer y nos marchamos a dar un paseo.

- ¿Janet y Madison son majas? –preguntó mientras paseábamos por el parque cogidos de la mano.
- Por ahora sí –le respondí sonriente- Aunque ellas no han venido a hacer que me lo pase bien, han venido a hacer que progrese y que haga las cosas bien.
- Me encanta como piensas –dijo orgulloso de mí- Confío en que llegarás a ser alguien muy importante para millones de personas.
- ¿Tanto como tú lo eres? –aunque eso era obvio que jamás lo conseguiría. El éxito y el cariño que ha conseguido Justin es inigualable.
- O incluso más –me mostró de nuevo sus relucientes dientes y le sonreí enternecida.
- Es difícil eso, Justin –le comenté.
- ¿Por qué? –preguntó arrugando las cejas.
- Tienes muchísimo talento.
- Y tú también.
- Pero no tanto como tú –le reproché.
- Llevo más tiempo que tú, recuérdalo.
- Lo sé, es sólo que… -suspiré- ¿Y si no lo hago bien?
- Oye, yo también tenia miedo cuando empecé –dijo con tono cariñoso- Pero nadie nace enseñado.

Le sonreí forzosamente. Muchas veces me he parado a pensar si de verdad yo sirvo o no para esto. Para las galas de premios, fiestas, conciertos, entrevistas o sesiones de fotos…, en fin. Son tantas cosas que siempre he soñado con hacer. Ya desde muy pequeña he querido ser famosa, que la gente sepa de mí como yo sé de mis ídolos. Que conozcan mi voz y que sonrían cada vez que la escuchen en la radio o en la televisión. Y ahora que puedo conseguir todo esto, me da miedo. Me da miedo continuar y cagarla. Perderlo. Hacerlo mal y que quede recordada como la inútil y patética ___ ___. Sé que como dice Justin, nadie nace enseñado, pero conociéndome será difícil enseñarme a hacer esto bien. Digo, necesitaré tiempo, paciencia y mucho apoyo.

El móvil empezó a sonarme y me sorprendió ver que el número que me solicitaba era el de mi representante. Justin se inclinó hacia la pantalla para poder ver quién me llamaba. Sonrió de lado y la música todavía seguía sonando.

- La primera llamada de tantas –dijo soltando un par de carcajadas.

Apreté el botón verde y me llevé el aparato a la oreja.

#Llamada telefónica#
- ¿Diga? –contesté. Aunque sabía perfectamente quien era.
- ___ , hola –me saludó ella con una voz amable.
- ¿Qué hay, Janet? ¿Todo bien?
- Genial, la verdad –comentó- ¿Te apetece hacer algo nuevo hoy?
- ¿A qué te refieres?
- Hoy empieza tu carrera como cantante.
- ¿Qué tengo que hacer? –pregunté entusiasmada.

- Pon el altavoz –me pidió Justin susurrando.

Le hice caso y ahora los dos oíamos la conversación perfectamente.

- ¿Recuerdas lo que propuse en el despacho de Usher? ¿Lo de colgar un vídeo tuyo cantando acústicamente ‘Blanco y Negro’ en mitad de la calle?
- Sí, claro –afirmé sonriendo. Justin simplemente me miraba con orgullo.
- ¿Te parece bien empezar hoy?
- Por mi perfecto.
- Bien, James te pasará a buscar a las cinco y cuarto. Estate preparada.
- ¿Me llevo la guitarra?
- Claro –me aclaró- Y recuerda, cinco y cuarto en la puerta de tu casa. James es muy puntual.
- Sí, adiós.
- Adiós, ___ . Nos vemos en un rato.
#Fin de la llamada telefónica#

Colgué el teléfono y lo guardé en el bolsillo delantero del pantalón tejano. La mano de Justin aun seguía agarrada a la mía, cosa que me encantaba. Me miró sonriente. Me importaba saber cómo reaccionaría y lo más importante, si accedería a acompañarme.

- ¿Me acompañarás? –le pregunté sonriéndole radiantemente.
- Creo que ninguno de los chicos se lo querrá perder –comentó divertido.
- Estoy emocionada.
- Y yo –dijo riendo- Y eso que el trabajo lo haces tú, no yo.
- Te habré pegado la emoción –los dos reímos y caminamos hacia el coche.
- Bueno, vamos a tu casa a decírselo a la parejita, te cambias y yo voy llamando a Cait y Chris si se quieren venir.
- Dudo mucho que quepamos todos en el coche de James –apenas lo conocía, ¿y si se molestaba al llevar tanta gente?
- Iremos en el mío –dijo cerrando la puerta de su asiento y poniéndose el cinturón de seguridad.
- De acuerdo –asentí sonriente.

Llegamos a mi casa sin problema. El tráfico hoy era rápido y por tanto no había atasco alguno que permitiera retrasarnos. Eran las cuatro y cuarenta minutos y yo tenía que ducharme y vestirme rápidamente. Aparte, teníamos que esperar a los chicos a que llegaran.

En casa estaban Chaz y Julia sentados en las sillas que habían alrededor de la mesa y mirando el periódico. Seguramente por lo del trabajo de mi amigo.

- Yep –dije como saludo dejando las llaves de casa en la mesita que había en el recibidor de la casa.

Los dos alzaron la vista a verme a mí y a Justin, el cual ya caminaba hacia ellos para examinar lo que llevaban ya hecho. Le enseñaron la hoja del periódico que estaban leyendo, justo donde salían anuncios de trabajo y Justin señaló con el dedo cierta parte del papel. Caminé hacia la cocina para servirme algo de agua.

- Chicos –les llamé- ¿Me acompañáis a hacer un pequeño trabajito?
- ¿Ir al estudio? –preguntó Julia
- James pasará a recogerme para ir a no sé dónde para cantar acústicamente.

Mi amiga miró a su novio como diciendo ‘tenemos que seguir buscando trabajo’, pero Chaz dobló el periódico por la mitad y lo metió en la mochila que colgaba en el respaldo de la silla en la que estaba sentado.

- Sí, vamos –contestó Somers por los dos.
- Iré a llamar a los Beadles mientras te duchas –dijo Justin sacando el móvil de su bolsillo.

Subí las escaleras rápidamente y me metí en la ducha. Salí envuelta en una toalla y me sorprendí al ver a los chicos esperándome en la cama. 
Me pasó lo mismo hace un tiempo cuando estaba de vacaciones con Justin, justo salía de la ducha y ellos estaban ahí. Excepto Julia, claro. En fin, que me asusté y empezaron a reírse como idiotas, cosa que hizo que me ruborizara un poco.

- O vosotros sois muy rápidos en venir –me refería a Christian y a Caitlin-, o yo soy muy lenta duchándome.
- Tú eres muy lenta duchándote –contestaron los dos riendo.
- Ehm… -giré sobre mis talones y me topé con el armario. Saqué algo de ropa y me encerré de nuevo en el baño.

Me sequé el pelo y me hice una coleta alta dejando al lado mi flequillo. Me vestí así http://www.polyvore.com/249_nlyg_98/set?id=53906451. Me pinté las uñas de color negro y salí dando saltitos. Saqué el móvil del bolsillo y aún faltaban diez minutos.

- Te robaré la camiseta, ¿vale? –dijo Julia mientras yo cogía la guitarra y la dejaba encima de la cama.
- Cuando quieras te la dejo, ya sabes que mi ropa es tuya –dije abriendo la funda y mirándola con admiración.
- Está un poco vieja –comentó Justin.
- Era de Lucas –le recordé- La tiene desde hace muchos años.
- Te regalaré una nueva –dijo.
- Ni hablar, esta es perfecta –cerré la funda y le miré- Aparte, es un regalo.

Un toqueteo de nudillos en la puerta hizo que todos nos giráramos a ver quién era el que entraba a mi habitación. Era mamá. Acababa de llegar de trabajar. Llevaba colgando de un hombro su típico maxi bolso donde le cabía cualquier cosa. Le sonreí y ella pasó a sentarse a la cama con nosotros.

- Janet me ha llamado –dijo mientras me colocaba un mechón de pelo detrás de la oreja- ¿Te ha dicho que James pasará a buscarte a las cinco y cuarto, verdad?
- Sí, hace un rato me llamó.
- Y supongo que vosotros iréis con ella –adivinó mirando a los chicos que esperaban en mi cama con una sonrisa en el rostro.
- Así es –le confirmé yo riendo.
- Yo iré también, cielo –comentó- Deja que me ponga ropa más cómoda.
- No tardes –le avisé cuando ya salía de mi cuarto.

A las cinco y cuarto el claxon del coche de James ya sonaba. Los chicos, mamá y yo bajamos las escaleras algo apresurados. Yo con mi guitarra en mano y con los nervios a flor de piel. Mamá vendría conmigo en el coche de mi guardaespaldas, el cual nos esperaba apoyado en el gran y negro vehículo.

- Un gusto, señora –dijo refiriéndose a mi madre- James.
- ___ (tu madre) –le dio dos besos y me miró- Y supongo que sabrás quién es ella.
- Encantado de conocerte en persona, ___ –dijo James con una sonrisa encantadora.
- Lo mismo digo –le respondí sonriente.
- Bueno, será mejor que subamos –dijo abriendo las puertas del coche con un pequeño mandito que reposaba en su bolsillo del pantalón- Janet se alterará si no llegamos a tiempo, y el parque al que vamos queda un poco lejos.
- Si no te importa –dije cuando ya estábamos en el interior del coche poniéndonos los cinturones- Unos amigos míos me acompañarán.
- Claro que no –éste empezó a conducir hacia mi destino- Acabo de ver a Justin entrar en su coche con un par de chicos y chicas de tu edad.
- Ehm… sí –afirmé sonriendo.
- Tu novio, Justin –no era ni siquiera una pregunta. Estaba bien informada.
- Así es –asentí con la cabeza mirándolo de reojo. Estaba sentada a su lado, en el asiento del copiloto.
- Es buen chaval –comentó mirando a la carretera- Mi sobrina no deja de hablar de él.
- ¿Belieber?
- A muerte –soltamos unas carcajadas- Cuando se enteró que iba a ser tu guardaespaldas se puso como una loca.
- Ojalá me la presentes, James.
- Uno de estos días –dijo mirándome ahora que el semáforo se había puesto en rojo- Para Navidades vendrá aquí a pasar unos días, así que seguramente tendré que llevármela.
- Le diré a Justin, así ella puede conocer a su ídolo.
- Sería muy amable de tu parte –el coche ya se puso en marcha.
- No es nada, en serio –le sonreí.

Miré por retrovisor y pude ver el coche de Justin perseguir el de mi guardaespaldas. Christian iba como copiloto, y el resto detrás. Saqué el móvil y me conecté a Twitter. No viene mal tocar algo al aire libre después de un primer día de clases. El parque de San Rafael me espera, tuiteé. Guardé el teléfono en el bolsillo y pasados unos veinte minutos, James ya estaba aparcando cerca del gran parque. Justin le imitó y pronto nos reunimos todos.

- No tendrías que haber puesto nada de que venías aquí –dijo Julia negando con la cabeza. Seguro que había visto lo que publiqué en Twitter minutos atrás.
- ¿Por qué? –pregunté riendo mientras caminábamos hacia donde estaba Janet.
- Mira ahí –dijo señalando con la cabeza la zona de la fuente.

Miré donde me indicaba Julia y quedé atónita. Habían varios grupos de chicas de mi edad o menores que yo esperándome o esperando a no sé quién ahí. Todas con sus móviles y cámaras en las manos. No podía creer que estuvieran ahí por mí. No, seguramente lo hacían porque sabían que conmigo vendría Justin. Nos encontramos con mi representante y nos saludamos todos.

- Me gusta tu ropa –me halagó Janet.
- Gracias –dije sonriendo.
- Pero apuesto lo que quieras que Madison optaría por algo más… emperifollado.
- No quería arreglarme mucho, no pegaría con el lugar al que vengo a tocar –le expliqué encogiéndome de hombros.
- Tienes razón –dijo guiándome hasta un pequeño banco que había cerca de la fuente.

Todas las chicas que posiblemente me esperaban a mí se giraron para mirarme. Cuchichearon entre sí. Observaban con detenimiento a mis amigos, pero al que más era a Justin. Saqué la guitarra de la funda y ésta la dejé en el suelo. Dejé el instrumento sobre mi regazo y miré aquella pequeña multitud de gente que me miraba. A un lado estaban los chicos. Janet me grababa con una cámara tan buena que Julia no podía despegar los ojos de ella.

- Ehm… Alomejor muchas no me conocéis, o quizá sí –empecé a hablar mientras afinaba las cuerdas del instrumento al que sujetaba- Puede que me hayáis escuchado cantar, pero al grano, ¿os suena ‘Blanco y negro’?

Todas, por muy raro que me pareció, gritaron un eufórico ‘sí’ mientra alzaban las cámaras sobre sus cabezas para grabarme a mí. Aquél tumulto de gente había aumentado y la plaza se había llenado bastante. Era increíble.

Terminé de afinar la guitarra y carraspeé un poco la garganta para empezar a cantar. La gente me miraba atenta, escuchaba mi voz con detenimiento y los flashes inundaban el lugar. Quizá parezca extraño, pero me sentí cómoda cantando para toda aquella gente. Era porque había actuado varias veces. Y no oficialmente siendo conocida gracias a Justin, sino hace un par de años. Siempre me paraba en mi barrio a cantar con mis amigas en mitad de las calles. Y con Lucas el primer día que lo conocí. Los dos empezamos siendo amigos gracias a la música. Es increíble, la verdad. Jamás me había sentido tan libre haciendo lo que más me gusta, cantar.

Una vez que hube terminado de tocar la canción, sonreí ampliamente al pequeño y acogedor publico que había hecho lo posible por venir a verme. Algunas chicas se acercaron a mí y me pidieron una foto. Yo encantada me las hice, eran bastante simpáticas. Otras simplemente iban hacia Justin. No me importó lo más mínimo. Yo haría lo mismo si mi ídolo estuviese a pocos metros de mí.

***

- ¿Tienes deberes? –me preguntó Julia nada más llegar a casa.
- No –le respondí subiendo las escaleras para entrar a mi habitación.
- Yo sí –se dejó caer en mi cama y suspiró mirando al techo- Odio el instituto.
- Más bien tendrías que odiar el bachillerato –le rectifiqué cogiendo una toalla para ir a ducharme.
- ¿Puedo decirte algo? –me giré para mirarla antes de meterme en el baño.
- Claro –me apoyé en la puerta mientras sujetaba la ropa con las manos.
- ….

5 comentarios:

  1. Ole,pero si ya hay fans y todo que chupii.
    Este capi me ha gustado mucho.Voy a leer el último :)

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  2. ssndcdjfvbghrfe he cantado en publico, me muero.
    S I G U I E N T E :)

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  3. NOO DIOS LO DEJAS ASÍ, GUARRA. A POR EL SIGUIENTE.

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  4. holaaaaa no se q comentar pero ta no se me encanto como me van gustando todos los capitulos pero ta no se era por comentar algo chauuu vsy a leer el ultimoooo besooo

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  5. Me ha encantado la parte de las fans y el videoclip y eso. kdjfdsfjhdsvkloefienj ¿Que va a decir? Es de tontos estar preguntandoselo aquí, voy a leerme el siguiente y lo sabré, voy:)

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