¿Cuántos somos ya?

28 de junio de 2012

Never let you go. {88}

Antes de que empecéis a leer el capítulo, quiero 
que miréis con atención la fotografía que hay arriba
y analicéis por unos segundos la sonrisa de Justin
Jamás, jamás en estos cortos pero maravillosos
diez meses que llevo siendo belieber, 
JAMÁS le había visto sonreír así. 
Y Avalanna lo hace. Ella, la señora Bieber. 
Nuestra hermana y princesa a la vez. 
Recemos por esta pequeña 
porque merece seguir viviendo.
PRAY FOR AVALANNA.


|| Justin ||

Los nervios empezaron a carcomerme a medida que pasaba el tiempo y no notaba el suave aliento o acompasada respiración de mi novia. Me desesperaba no tenerla a mi lado. Ya lo pasé mal todo el mes que estuvimos separados, ahora no quería estar ni un minuto alejado de ella. 
La necesitaba a mi vera siempre. Sé que sonará estúpido, que soy joven para decir o sentir esto, pero estoy tan enamorado de ella que no me importaría compartir el resto de mi vida con ella.

La manera en la que me miró la primera vez…, me sentí yo. Me sentí Justin, el pequeño canadiense que canta por cumplir su sueño, no Justin Bieber la estrella del pop. La primera conversación, la primera caricia o el primer abrazo. La primera vez que mis labios rozaron su mejilla o sus labios. La primera vez que dormí con ella y me sentí especial, afortunado. Me sentía genial. Es mi mitad, mi media naranja. Es mi todo. Mi alma gemela, podría decir.

El teléfono de alguien empezó a sonar. Todos los presentes nos miramos para ver de quién era. Una mujer regordeta nos tuvo que pedir silencio mientras señalaba un cartel de su derecha que indicaba que los móviles tenían que estar apagados. Chaz era al que le estaban llamando. Lo cogió y se marchó a fuera para hablar mejor. Julia, se acercó a mí y suspiró.

- Tengo miedo, Justin –dijo.
- No tienes por qué tenerlos –en realidad, yo también tenia miedo, pero no quería que se dieran cuenta- Todo saldrá bien, ya verás.
- No entiendo por qué le pasa esto a ___ –pensó en voz alta- Ella es una de las mejores personas que conozco, es mi mejor amiga. ¿Por qué todo lo malo le tiene que pasar a la gente buena, eh?
- Supongo que todo pasa por alguna razón –respondí mirando hacia la nada- Es el destino.
- ¿Crees que nuestras vidas están ya planeadas?
- Eso pienso, vamos –me encogí de hombros- Creo que todo lo que le está pasando es porque más adelante todo le saldrá bien.
- Ojalá sea así –dijo soltando un profundo suspiro.

Chaz seguía hablando por teléfono. Mamá movía las piernas del nerviosismo y Kenny estaba con el móvil. Típico de él cuando no sabe qué hacer. Julia y yo nos sumimos en un silencio tras haber dejado zanjada esa conversación. Mi amigo volvió hacia nosotros y se sentó al lado de Julia.

- ¿Qué pasaba? –preguntó ella.
- Os lo diré más tarde cuando venga ___ .
- ¿Es malo? –cuestioné preocupado.
- Sí y no.
- Tiene algo bueno, ¿verdad? –adivinó su novia. Él asintió con la cabeza.

***

Aparte de que ya habían pasado como tres horas y estaba desesperado por ver a mi bonita novia, estaba también con la curiosidad carcomiéndome por dentro sobre la llamada telefónica de Chaz. Dijo que eran dos cosas, una buena y otra mala. Las piernas se movían inconscientemente, los suspiros iban y venían por la gran y solitaria sola. 
El silencio reinaba. Pero unos pasos acercándose a nosotros hizo que girara la cabeza hacia donde provenía el estridente taconeo. Me puse de pie al ver a ___ . Ella corrió hacia mí y me abrazó. Apoyó la cabeza en mi hombro y noté como sollozaba. ___ (tu madre) fue con mi madre a contarle lo ocurrido. Quise enterarme de lo que decían, pero estaba demasiado preocupado por el estado de mi novia. Esto había sido un momento muy difícil para ella, y tenía que comprenderla, saber tratarla y jamás sacarle el tema a menos que ella quisiera.

- Ya pasó, bonita –dije acariciándole la larga melena que le llegaba hasta la cintura- Ya está todo bien.

Se separó lentamente de mí, pero se refugió en mi pecho. Le di un beso en la frente y caminamos hacia donde estaba todo el tumulto de gente.

- Bueno, gracias por todo –dijo ___ (tu madre) dándole dos besos a su abogado- Ha sido un placer trabajar contigo.
- El placer ha sido mío –contestó aquél hombre- Espero que todo te vaya bien en Atlanta.
- Gracias.
- Os lo merecéis –y dicho esto, se despidió de nosotros y se fue.

La sala se quedó en silencio durante un par de segundos, tan sólo se oía la agitada respiración de mi novia impactar en mi pecho y a veces en mi cuello, pues se inclinaba a darme cortos besitos en él. Incluso en el peor de los momentos no perdía su toque cariñoso conmigo. La abracé con más fuerza y fue ahí cuando ella empezó a hablar.

- Todo ha salido bien, gracias a Dios –rompió el silencio.

Julia y Chaz abrieron los ojos.

- Nos vamos a Atlanta –anunció mi suegra.

Julia fue a abrazar a ____ , por lo tanto tuve que separarme de ella durante unos segundos. En fin, que nos abrazamos todos de lo contentos que estábamos. La felicidad de uno, era la felicidad de otros. 
Éramos como una piña, una familia, todos formábamos parte de uno. Algunos más, algunos menos, pero nos queríamos al fin y al cabo.

- ¿Qué os parece si vamos a comer algo para celebrarlo? –propuse.
- Claro –aceptaron todos.
- Pero antes tengo que ir a casa, me he dejado unas cosas –pidió ___ (tu madre).
- Sí, así de paso me cambio los zapatos –pidió divertida mi novia enjuagándose las lágrimas que aun eran presentes en sus ojos.
- ¡No te vas a cambiar los zapatos, señorita! –le regañó pero con una sonrisa en el rostro.
- Mamá, las tiritas estas no funcionan –se quejó llevándose las manos a los pies.
- Lo siento, pero no me he gastado dinero para que sólo uses esos zapatos tres horas.

Ella suspiró agobiada y reí. Me abrazó por la cintura y pasé un brazo por los hombros para empezar a caminar hacia el vehículo estacionado delante del gran edificio. Al salir, como no, nos esperaba una oleada de flashes y preguntas. Algunas iban sobre el juicio que acababan de presenciar mi novia y mi suegra. ¿Tan rápido fluían los rumores? Bueno, no rumores del todo, pues esto sí que era verdad. Llegamos al coche y nos abrochamos todos los cinturones.

- Al menos déjame coger un bolso para meter mis cosas –pidió mi novia. 

Ella insistía e insistía, nunca se rendía. Lo que quería lo conseguía, y fuera como fuera, ella conseguiría cambiarse los tacones por unos zapatos planos. La conozco a la perfección.

- De acuerdo, de acuerdo –aceptó finalmente su madre con voz cansina.

Kenny aparcó la furgoneta delante de casa y ___  y su madre salieron. A los cinco minutos llegaron. Ella llevaba un bolso en su regazo y sonrió de lado.

- ¿Y ese bolso tan grande? –preguntó Chaz sorprendido por el tamaño. 

La verdad es que sí era grande.

- Ya sabes como somos las chicas, llevamos de todo –dijo riendo.
- Sí, es verdad.

Pero yo no me lo creía. Le pegué un leve codazo en las costillas y me miró captando que quería llamarle la atención. Le hice una seña con las cejas mientras miraba la cremallera del bolso y esta la abrió. Habían unas supras dentro. Solté una carcajada pero rápidamente me tapó la boca para que no hiciera ruido. Ambos reímos flojito y acto seguido se apoyó en mi hombro.

Llegamos al mismo restaurante que el otro día. Podríamos variar, pero como comimos tan bien la última vez, no habían ganas de buscar otro. Salimos del coche y saludamos a un par de fans que había cerca de la puerta y que nos miraban atentamente. Pedimos una mesa en la que cupiéramos todos y al minuto nos dieron las cartas para pedir lo quisiéramos comer. Pedimos y al cabo de un rato nos dieron la comida.

- Disculpad un momento –dijo ___  poniéndose en pie- Voy al baño.

Cogió su bolso y se lo colgó en un hombro. Solté un par de risitas pues me imaginaba lo que iba a hacer. A los dos minutos vino con una sonrisa en el rostro. Me fijé en sus pies y vi como sus supras negras resaltaban. La verdad es que no le quedaban del todo mal. Era un poco raro, pero era swaggy.

Comimos y al rato nos fuimos. Ya en casa su madre se fijó en que se había cambiado los zapatos y le echó un poco de bronca, pero en el fondo empezó a reírse porque le había hecho gracia. En fin, que acabó siendo un día muy divertido.

- Oye, que nos tienes que contar una cosa –habló Julia mientras miraba a su novio.
- Ah, sí –dijo rascándose la cabeza con cierta duda.
- ¿Qué cosa? –preguntó mi novia mientras dejaba el bolso encima del escritorio. Nosotros ya estábamos sentados en la cama de piernas cruzadas.
- Una –dijo simplemente- Es que hoy me ha llamado mi madre y me ha contado algo muy fuerte, y quería decíroslo porque bueno… en el fondo estáis implicados.
- Vale, pero cuéntamelo cuando termine de cambiarme, tengo mucho calor con esta ropa –dijo mi novia cogiendo ropa del armario.
- ¡No tardes! –pedimos todos.

Se encerró en el baño y al cabo de tres minutos o así, salió vestida de esta forma http://www.polyvore.com/cgi/set?id=48385880&.locale=es. Mientras se acercaba a nosotros se iba haciendo un pequeño moño, dejando su flequillo de lado. Le quedaba bien. Se sentó de piernas cruzadas a mi lado y suspiró haciendo que Chaz empezara a narrar lo que había pasado con esa misteriosa llamada telefónica en la sala recibidora del tribunal.

- Mi abuela Evelyn –vive cerca de mi casa, a un par de calles- se ha puesto muy enferma, y mi madre quiere tenerla controlada y tal.

Asentimos con la cabeza para que prosiguiera.

- El caso es que nos vamos a mudar a su casa, a Atlanta –abrimos los ojos como pudimos y la primera en reaccionar fue Julia, la cual se tiró a sus brazos para besarle efusivamente por toda la cara.
- ¡Estaremos todos juntos! –exclamó ___  con una gran sonrisa en la cara.
- Bueno, sólo falta Ryan –dijo Chaz.
- Sí, él vive aún en Stratford –informé yo.
- ¿Ya le ha pedido para salir a Lisa? –preguntó mi amigo.
- No, dice que le da miedo estropear la amistad –respondí yo encogiéndome de hombros.
- No conozco su relación –habló mi novia-, pero si los dos se gustan, creo que tendrían que salir.
- Claro, lo dices por nosotros –dije-, porque como sabes que a nosotros nos ha ido bien…
- Justin, no es eso –trató de explicarse mejor- Es que si de verdad se gustan, si de verdad se quieren, la cosa puede salir bien.
- La verdad es que tiene razón –dijo Chaz.
- Ya, pero sabes como es Ryan –me encogí de hombros y seguí-: es muy tímido.
- Bueno, cambiando de tema –nos interrumpió Julia antes de haber tosido un par de veces para acaparar nuestra atención- ¡Que vamos a estar juntos, Chaz!

Y acto seguido empezó a darle besos por toda la cara; por la nariz, la frente. Pero sobre todo en la mejilla. Incluso las mordía. Era muy graciosa. Lo bueno es que el tonto de Chaz tenía una sonrisa tan boba en la cara que alomejor si le hubiese pegado, quizá no le habría dicho ni ‘mu’.

- ¿Qué os parece si llamamos a los chicos? –propuso ___ - Tenemos que contarles que.. nos vamos.
- Sí, ¿los llamo yo? –preguntó Julia sacando su móvil del bolsillo.
- Vale –aceptó.

***

- No me puedo creer que te hayan dejado irte a Atlanta –dijo Laura refiriéndose a Julia.
- Si hablas de estudios mis padres aceptan a todo –contestó riendo.
- ¿Y piensas estudiar? –le preguntó María. Julia no era muy estudiosa. Nada, por así decirlo.
- Sí, quiero hacerlo –la miramos raro- Quiero sacarme una carrera.
- ¿Qué quieres estudiar? –cuestionó su novio.
- No lo sé, no lo tengo claro –se rascó la cabeza y rió- Pero pronto lo decidiré.
- Algo relacionado con cámaras y editar vídeos –dijo ___ .
- Pero antes necesito una buena cámara –habló Julia.
- Yo te la regalaré –contestó mi novia con una sonrisa.
- ¿Qué dices? –preguntó su amiga abriendo los ojos como platos.
- Como regalo de cumpleaños.
- Pero falta mucho –habló esta vez Chaz.
- ¡Pues se lo doy adelantado! –respondió ___ riendo.

El caso es que nos lo pasamos genial aquella tarde. Lucas y Adriana también estaban. Como siempre, él se había bajado la guitarra. Tocamos un poco y ___ parecía absorberse en su mundo cada vez que cantaba o tocaba el instrumento de su amigo. De vez en cuando desconectaba y entraba en Twitter para seguir a mis beliebers o twittear un poco. Me di cuenta que en las menciones, mucha gente hablaba de ___ . Se habían enterado del percance de su padre y le mandaban todo el apoyo del mundo. Le estaban cogiendo mucho cariño y eso me gustaba.


|| Dos días después ||

Hoy partíamos. Hoy era uno de esos días en los que te despiertas con un cosquilleo en el estomago incesante a causa de los nervios. Hoy era la última mañana que pasaba en España junto a ___ y sus amigos. Miré el reloj de la mesita de noche. Las nueve de la mañana. El avión hacia Atlanta salía a las dos de la tarde. Teníamos tiempo de despedirnos de todo el mundo, bueno, al menos ella. Las maletas estaban listas, los pasajes también, todo estaba listo. El piso donde había estado durmiendo durante diez días en compañía de mi novia, familia y amigos no sería vendido. ___ (tu madre) no quiso.

Miré a mi derecha y contemplé la perfección en el rostro de ___ . Dormía profundamente. Unos cuantos mechones de pelo se habían colado para taparle la cara. Se los aparté y se los coloqué detrás de la oreja. Suspiró. Amaba verla dormir. Me puse de costado aguantándome la cabeza con una mano. Le acaricié la mejilla y noté como ésta la retenía contra su cálida y suave piel. Una sonrisa se esbozó en su rostro y comprendí que estaba despierta. Abrió los ojitos lentamente y no pude evitar soltar una amplia sonrisa. Movió mi mano de tal manera que la palma de esta reposaba en sus labios. La besó dulcemente, haciendo que notara un cosquilleo recorrer todo mi cuerpo. Llevábamos casi dos meses juntos y aun seguía poniéndome nervioso como la primera vez.

- Buenos días, princesa –sabía que amaba que le dijera esto cuando ella despertara.
- Buenos días, rey.

Me incliné y le besé la frente. Ella se sentó en la cama, apoyando la espalda en el respaldo de madera. Se apartó el flequillo de la cara con una mano y al segundo se tapó la boca para bostezar.

- ¿Qué tal has dormido? –le pregunté admirando su manera de respirar.
- A tu lado siempre duermo bien –contestó apoyando la cabeza en mi hombro. Rodeé su cintura con un brazo y ella me abrazó por el vientre.
- A partir de hoy no nos separaremos nunca –dije sonriendo.
- Eres lo mejor que me ha pasado en la vida.
- Y tú, cariño, y tú –murmuré mirando su alborotado cabello.
- Oye, Christian y Caitlin no saben nada, ¿no? –preguntó.
- No, quedamos en que les haríamos una sorpresa. ¿No te acuerdas?
- Sí, por eso –dijo- Era para asegurarme de que no les habías dicho nada.
- O sea, ellos saben que yo vuelvo a Atlanta –comenté-, porque se me han acabado las vacaciones y tal, pero no saben que tú, Julia y Chaz os venís a vivir.

Ella sonrió tontamente.

- Es que aún no me lo creo –dijo para luego besarme efusivamente la mejilla.

De pronto un cojín impactó contra mi pierna. Oímos unas risitas y ___ y yo nos separamos para quedar inclinados hacia la cama que había al lado de la nuestra. Chaz y Julia reían. Les devolví el golpe con el cojín y éstos empezaron a reírse de nuevo. ¿Qué se habían chutado?

- ¿Qué, contentos, verdad? –preguntó mi novia retóricamente- Pues venga, levantaos que aún queda día para despedirnos de la gente.
- ¿Pretendes que salgamos a la calle a las nueve de la mañana? –cuestionó Julia. Su amiga asintió con la cabeza- Sí, mejor. Tenemos que despedirnos de las chicas.
- ¿Cómo? ¿Julia haciendo caso a la gente? –dijo Chaz mirando como su novia se levantaba de la cama.
- Eh, que en el fondo soy buena persona –ella rió.

Él le palmeó el culo tras salir del colchón y soltó unas carcajadas. Julia le lanzó un cojín en la cara y cogió la ropa que la noche anterior se había preparado en la silla. Constaba de unos shorts, camiseta blanca y sandalias del mismo color. Se cambió en el baño con ___ , la cual salió así http://www.polyvore.com/cgi/set?id=48482224&.locale=es. Se dejó el pelo suelto y al verme ya vestido sentado en la cama me sonrió. Se sentó a mi lado y besó mi mejilla. Los chicos salieron a desayunar al salón.

- Llevas mi camiseta –dije acariciándole la melena.
- Lo sé –contestó estirándola para ver mejor el dibujo- Pero ahora es mía. Me la regalaste, ¿recuerdas?
- Te queda bien.
- También lo sé –admitió riendo.
- ¿También sabes que eres un poco creída?
- Sí, pues habló el indicado –dijo poniendo los ojos en blanco.
- Pero yo tengo swag.
- ¿Y yo no? –preguntó haciendo un puchero.
- Bueno, si te vas a poner así tendré que decirte que sí.
- No, pero no lo hagas por pena –pidió riendo.
- ¡Pero si sabes que eres lo más swaggy que hay en este mundo! –reí mientras la achuchaba contra mí.
- Bueno, bueno, quiero llegar viva a los dieciséis.
- ¿Y por qué a los dieciséis?
- Porque a esa edad se puede conducir –me explicó.
- En Atlanta.
- ¡Idiota, cumpliré los dieciséis estando en Atlanta! –rió mientras me empujaba.
- Oh, lo olvidaba –dije dándome un golpecito en la frente como símbolo de no haberme acordado.
- Qué idiota –negó con la cabeza.
- Pero me quieres.
- No lo sé.
- Dímelo –le pedí.
- No.
- ¿Por qué?
- Tengo dignidad –pues la dignidad se le cortó rápido, me abalancé sobre ella para empezar a hacerle cosquillas- ¡Basta, Justin, basta!
- Dime que me quieres.
- No, no te lo diré –dijo riendo a más no poder.
- No pararé –le amenacé sin dejar de hacerle cosquillas.

Cogió mis manos, pero pronto me libré de ella. Me coloqué encima de ella, pero sin dejar que mi peso le hiciera daño. Posé las manos a cada lado de su cuerpo e incliné mi cabeza hacia ella, haciendo que nuestros labios se rozaran. Ella dejó de reírse, pero la sonrisa aún la mantenía.

- Di que me quieres –susurré en sus labios.
- No te quiero, Justin.
- ¿No me quieres? –pregunté tragando saliva.
- No te quiero, te amo –y besó mis labios como aquella primera vez en Atlanta.

Se colgó de mi cuello, haciendo que mi anatomía quedara totalmente pegada a la suya. Podía notar su pecho subir y bajar a causa de la acelerada respiración. Enredó los dedos en mi cabello y lo acariciaba una y otra vez, masajeándolo. Sus labios encajaban perfectamente con los míos, como si de dos piezas de puzle se tratara. Aproveché que tenía la boca un poco abierta para meter la lengua. Ella enredó la suya con la mía y estas iniciaron una guerra en cuanto se encontraron. Nuestros pulmones suplicaban oxígeno, pero los labios pedían que no se separaran nunca. Masajeé su cintura por debajo de su camiseta, disfrutando de su piel, de su suavidad y calidez. Se separó de mi boca, pero pronto volvió a dar suaves besos en mis labios. Giró sobre mí, quedando encima de mi abdomen. ¿Qué hacía? Me sonrió quedando a escasos milímetros de mi boca. Besó mis labios de nuevo y se levantó con una pícara sonrisa en la cara. Cerró la puerta y me dejó ahí en la cama, confundido, excitado y con el corazón a cien.

Por un momento pensé que quería hacerlo, pero ¿tan pronto? Después me di cuenta que ella no era de esas. Que ella esperaría al indicado, al que de verdad amara. Y una corazonada me decía que ese iba a ser yo.
Sacudí la cabeza tratando de hacer desaparecer esos pensamientos, pues sólo conseguiría hacer que enloqueciera o perdiera la calma. ¡Es que la muy jodida siempre lograba ponerme nervioso con cualquier cosa que hiciera!

Me levanté de la cama y me llevé una mano al pelo con frustración. Aun seguía teniendo la respiración agitada. Salí de la habitación, esta ya estaba recogida gracias a Chaz y a mí. Estaban todos desayunando con una sonrisa en el rostro. ___ (tu madre) estaba sirviéndoles a todos un tazón de cereales con leche, mamá dejaba galletas en un plato y rápidamente Chaz y ___ fueron a coger la misma, hecho que provocó un pequeño ellos. Me senté en una silla y reí ante el manotazo de mi novia a Chaz.

- ¿Y no es más fácil coger otra galleta? –preguntó Julia retóricamente.
- ¡Esta la había cogido yo antes! –se quejaron los dos a la vez.

Siguieron tirando de la galleta hasta que se rompió en varios cachos de formas desiguales. Se miraron y soltaron los pedazos en el plato.

- ¿Ves lo que has hecho, apanflinao? –le insultó mi novia dándole otro manotazo en el brazo.
- Vaya dos –dijo Kenny riendo después de haberle dado un sorbo a su café.
- Sois idiotas –habló Julia mientras ponía más leche a su tazón.
- Y tú muy lista –le insultó sarcásticamente su amiga.
- ¡Anda que tú! –defendió Chaz a su novia.
- Tú calla, mongolo –dije yo metiéndome.
- ¿Quién te ha dado vela en este entierro? –preguntó Kenny seriamente.
- ¡Eh, no vale! –me quejé cruzándome de brazos- Se supone que eres mi guarda espaldas, tienes que defenderme.
- Anda, anda –dijo riendo- Me acaban de despedir –bromeó.
- ¡No! –se quejó rápidamente ___ - Kenny no digas eso nunca, que yo no quiero que Justin tenga otro guardaespaldas.
- Aw, qué tierna –habló mi escolta- Como te quiero.
- Si es que somos una familia, todos nos queremos –habló mi madre sonriendo.
- Echo de menos a Alfredo –dije yo cambiando de tema.
- Bueno, ahora empezarás a trabajar, hijo –me recordó mi madre- Así que lo verás pronto.
- Buf, palaco –se quejó mi novia.
- ¿Qué te pasa a ti ya con la vaguería? –pregunté riendo.
- Pues que si me tengo que levantar pronto para grabar contigo el dueto paso.
- Eh, no –dije alzando un dedo- Me prometiste que grabarías conmigo sí o sí.
- Ash, es que no me gusta madrugar.
- Pues acostúmbrate porque falta poco para que se acaben las vacaciones –le recordó Julia, cosa que provocó en ___ un ataque silencioso de histeria.
- Me deprimo –se quejó hundiendo la cara entre sus manos.
- Va, que será tu último año –le animé yo.
- Y después a disfrutar la vida –añadió Chaz bailando. ___ alzó el rostro.
- Tú calla que aún sigo enfadada contigo por lo de la galleta.
- ¡Sólo es una galleta! –dijo señalándola con la mirada.
- ¡Pero le había cogido mucho cariño! –gritó haciendo que lloraba.

Ambos reímos y ésta se apuntó a las risas. Era divertido pasar mañanas así en compañía de gente a la que quieres. Miré de reojo a mi novia con una sonrisa en el rostro. Daba la casualidad que tenia a Chaz a mi lado, y éste me pilló mirando a ___ . Se pensó que le observaba a él y se pasó la lengua por los labios queriéndose hacer el sexy. Estallé a carcajadas y le di un golpe en la nuca sin parar de reír. Pronto la mesa se unió a las risas y pasamos la mañana desayunando de esa forma.

Bajamos con los chicos un rato a la calle. Las amigas de Julia y ___ no paraban de llorar y abrazarlas, estaban realmente unidas. Recuerdo lo mal que lo pasé cuando tuve que irme de Stratford para ir a cumplir mi sueño, para estar donde ahora mismo estoy. Fue realmente duro separarme de mi familia, amigos y lugar donde siempre he vivido. Y ahora, ahora estaba viendo con mis propios ojos lo que debió ser un sufrimiento para mis amigos.

Eran las doce y media del mediodía. Habíamos estado mucho rato paseando y haciendo fotos para recordar siempre este lugar. Lucas me había contado una cosa respecto a ___ , una sorpresa para ella. Lo vi muy tierno y amable de su parte. Se conocen de hace poco, pero ha estado para ayudarla en momentos difíciles como lo de su padre. Y no sólo él, también ha estado ahí Adriana, María, Ana, Laura, Judit… Todos en general, hasta mis propias beliebers le han mandado señas de apoyo a mi novia, gesto que ella respondía con mucho cariño. Se llevaban bien mutuamente.

___ no quiso que los chicos vinieran al aeropuerto, decidió que era mejor despedirse en el parque o en cualquier otro lado. No quería porque, en cierta parte, algunos no tenían coche, y seria un lío y todo eso. Pero eso no quitaba que no se iban a poder despedir. Mi móvil empezó a vibrar en el interior del bolsillo. Lo saqué y comprobé que era mamá.

#Llamada telefónica#
- ¿Hola, mamá?
- Hijo, ¿dónde está ___ ? Su madre le está llamando y no contesta.
- Está aquí a mi lado, tranquila. Tendría el móvil apagado o sin batería.
- Bueno, era para decir que ya nos vamos.
- ¿Ya? –pregunté mirando rápidamente al abrazo que le estaba dando ___ a Judit.
- Sí, cielo –contestó- Pasamos a buscaros al parque, ¿vale? Dile a las chicas que se despidan ya, que estamos de camino.
- Está bien, hasta ahora.
#Fin de la llamada telefónica#

Me dirigí hacia ellas, ya que me había apartado un poco para poder hablar mejor con mi madre. Estaban riéndose de no sé qué. Me sabía mal explicarle a mi novia que ya era hora de irse, que era hora de dejar toda su vida aquí. Era el momento de decir adiós a lo que más quería aunque el futuro le deparara cosas mejores en Atlanta. Me daba pena hasta a mí.

- Shawty –la llamé. Ésta me miró y me abrazó por la cintura- Ya es la hora.

Ésta dejó de respirar por un segundo, después su ritmo cardiaco volvió a ser el mismo de antes. Miró a las chicas, las cuales tenían ya los ojos aguosos por las lágrimas que pronto derramarían. Julia no se lo pensó más de dos veces y se tiró encima de sus amigas a abrazarlas. Se abrazaron una por una mientras soltaban lágrimas y sollozos. Lo que más me dolía era el llanto de mi novia mientras abrazaba por última vez a las chicas. Oí el claxon de un coche. Giré la cabeza y vi la furgoneta negra de alquiler de Kenny. Suspiré y puse una mano en el hombro de mi novia. Ésta se giró y me abrazó mientras lloraba.

- Ya están ahí para recogernos –le anuncié en el oído lentamente para que no se alterara.

Se separó de mí y siguió llorando.

- No nos olvidéis nunca, eh –pidieron a Julia y a mi novia.
- Llamadnos todos los días –dijo Adriana limpiándose las lágrimas.
- Y queremos ese dueto pronto –ésta vez la que habló fue María mientras nos señalaba a mí y a ___ .

Lucas dio un paso hacia delante, justo en frente de ___ . 
Tenia los ojos aguosos y cristalizados. Le miré y esbocé media sonrisa. 
Era un buen tío, en verdad. Se limpió la lágrima que estaba cayendo de su ojo derecho en ese momento y sonrió como pudo.

- En este poco tiempo te has convertido en algo más que una amiga –se dirigió a mi novia- Te considero una hermana más.
- Aw –exclamó enternecida mientras se enjuagaba las lágrimas con el dorso de la mano.
- Por eso quiero que tengas algo que siempre te recuerde a mí.

___ miró a su mejor amigo con interés en los ojos. Rodeé sus hombros con mi brazo para darle más fuerza y relajación, la notaba nerviosa y alterada.

Lucas se descolgó del hombro su guitarra. La extendió y ___  la cogió con una sonrisa.

- Para ti, hermana –anunció su mejor amigo.

Ella se la colgó en el hombro izquierdo y saltó a los brazos de Lucas para abrazarlo y llorar en su cuello con desesperación. El claxon de Kenny sonó de nuevo. Perderíamos el avión si las despedidas no cesaban.

- Cielo, tenemos que irnos –anuncié de nuevo.

Nos despedimos todos por una última vez y corrimos hacia el coche. ___ y Julia se giraban para saludar a cada paso que daban. Una vez en el coche, el llanto de las chicas inició de nuevo.

- Chicas, no es el fin –habló mi suegra- Volveréis a verlos pronto.
- ¡Ya los estoy echando de menos! –gritó Julia.
- Y yo –mi novia se tapó la cara con las manos.

Le abracé por los hombros y le apreté más a mí. Recostó la cabeza en mí y notaba su sollozo tan cerca que me entraban ganas de llorar a mí también.

- Ya, mi amor –le susurré para después besarle la coronilla.
- Vamos, piensa que ahora estarás con Cait, Chris… -trató de animarla Kenny.
- Alfredo, Usher, Scooter –seguí yo.
- Conmigo –levantó la mano Chaz para llamar la atención.

Logramos sacarle una sonrisa y una carcajada. No era fácil consolarla, la verdad. Pero cuando podíamos le hacíamos feliz en menos de un segundo. Era débil, lo era y no lo reconocía. Pero por suerte tiene un novio que sabe más de ella que sí misma. Besé su mejilla y froté su espalda tiernamente mientras esperábamos en silencio –aunque el sollozo de Julia todavía era presente- hacia el aeropuerto, donde mi futuro, el de ___ y el de casi todas las personas de este vehículo, irían a mejor. 

18 comentarios:

  1. JADBSKJDSFKJ MAS MONO QUE ES MI CHAZ, COJONE.
    sdfndskjdskfndf A por el siguiente ya, man.

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  2. Joder tia, ya van a Atlanta! :') toos maas monosos cuando se despieden.
    Amo, enseerio, amo todos tus capítulooos, logran sacarme una sonrisa y lágrimas en ellos.
    Ajajajajjaa allí veras a Alfredo, Chris, Cait... ¡Y a mi! Dice Chaz:) hahahah
    Te quiero tortuga amorosa<3

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  3. ksfljaskfj YA VAN A ATLANTA WOW QE RAPIDO AKFJSK AHORITA EL OTRO

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  4. MEEE ENCAANTAAAAA!!! :) Voy a por el siguiente capitulo :D

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  5. Hayy Justin es muy demasiado archi mega ultra plus tierno :') me hacen llorarrr buaaaaaaaa okno :|.

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  6. Ngnsubkgfg que cuki :')
    Amo tus caps tia, enserio. <3<3<3<3<3

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  7. SI! TOOOOOOOMA QUE ME VOY A ATLANTA! OE OE OE OE OE OE OE OE OE OE OE CON JUSTIN!!! Y ENCIMA ALLI ESTARAN CHRIS, CAITLIN Y RYAN! <3

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  8. JOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOODER:'( Que bonito todo, pobrecitos y que guay:') Lucas que monoso tío *sí hablo raro, no soy normal* Joder que bien escribes, me encanta enserio:')hfjdyhuijgfduyhjgfhuijer besis <3

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  9. me encanto no pude comentar la compu no me lo permitía :( me encantooooo me voy a atlanta yupi

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  10. aaaaaaaaaw ésta parte fue re genial
    - Y después a disfrutar la vida –añadió Chaz bailando. ___ (tu nombre) alzó el rostro.
    - Tú calla que aún sigo enfadada contigo por lo de la galleta.
    - ¡Sólo es una galleta! –dijo señalándola con la mirada.
    - ¡Pero le había cogido mucho cariño! –gritó haciendo que lloraba.
    jajajajaja chaz es muy fun.
    hey, un favor, un lindo favor. QUIERO ESTAR CON LUCAS. OH LUCAS, TE PARTO EN 80. Si? Si? Si?! SI!? SI!?!?!?!?!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!11
    SI?1 porfavplis? como dicen. SíiiiiIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII?

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  11. Jo, tía, que mono Lucas, me ha regalado su guitarra. :')
    Cris.

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  12. Joder, que bien, todo ha salido bien y ahora a AATLAANTAA aksjhfdfjkhdfgdak Me ha dado una pena las despedidas, además, me gustaba ver mi nombre en una novela, ahora saldrá menos, en fin, ñakjsdfndkasjf a AATLAANTAA jajajajjajajjaj Y Lucas, que mono él. Voy a leer más.

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  13. Por cierto, que casi se me olvida. Justin, el real digo no el de la novela, me parece un cielo con lo que está haciendo por la pequeña Avalanna, cuando me enteré de la historia, akdfadñslkfj que mal me sentí, en serio, pobrecita, y espero que mejore por que tan solo es una niña, que tendria que tener un futuro por delante y poder jugar, sin que sus padres y los demás esten pensando en lo que puede pasar, espero que sean todos muy fuertes, ya que ella se nota que sí lo está siendo. Y bueno, que nada más, que esta niña tiene la suerte de tener tanta gente que la apoya, anima y reza por ella. Voy a seguir leyendo que me enroyo para variar.<3

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  14. <ty7uathyuthukisuehyjkñoi7rtjhethdgyyjjjatyra*-* que me vooy a ATLANTA weweweeweeweweweweweweweweewewewewewewewewew :)

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  15. HHSDUFHJDBGFRHSGNFUYRNSJH QUIERO VER YA A MI CHRIS!!!! ME ENCANTA!

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  16. Por asi lloro y to' que monos y que swaggy tenemos Justin y yo fua' somos supr chahcis.
    Besos!

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