¿Cuántos somos ya?

28 de junio de 2012

Never let you go. {87}




- Chicas –habló mi suegra con la voz quebradiza-, no os vais a separar.
- ¿Qué? –preguntaron las dos confundidas casi en llanto.
- No pienso hacer que te separes de tu mejor amiga –contestó poniéndose de pie para coger el teléfono.
- ¿Qué dices, mamá? –cuestionó su hija extrañada quitándose las lágrimas que corrían mejillas abajo.
- Pienso convencer a tu madre –miró a Julia- para que te deje venirte conmigo a Atlanta a vivir.


|| ___ ||

Miré a mi amiga con los ojos abiertos como platos y el corazón latiéndome a cien por hora. No podía creerme lo que había dicho mi madre. ¡Iba a convencer a la madre de Julia para que se viniera a vivir conmigo mi sueño, a vivir a Atlanta! Me abrazó fuertemente mientras esperaba a que mamá diera el primer saludo. “Hola, soy ___ (tu madre). 
Quiero comentarte algo”, fueron las primeras palabras de mi madre. Nos separamos para tratar de oír la conversación, pero sólo se oía a mi madre. Justin y yo nos mirábamos de vez en cuando con una sonrisa en el rostro. ¡Por fin iba a tenerlo cerca de mí! Aunque a quien más miraba era a Julia. Quizá lo que más me ilusionaba era tener a mi amiga en la ciudad donde posiblemente cumpliría mi sueño. Si, amo a mi novio y tal. Pero, un amigo es para siempre, un novio es temporal. Siempre he pensado eso. Puedo tener la mejor pareja del mundo, pero nada es para siempre. En cambio, un amigo sí. Y más si tienes la suerte de poder llamarlo mejor amigo.

La conversación con mamá no estaba poniéndose bien. De vez en cuando suspiraba o chasqueaba la lengua frustrada, cosa que me hacía ponerme nerviosa, y por tanto, también a Julia. Nos cogimos de las manos esperando a que el rostro de mi madre cambiara y que una sonrisa nos avisara de que no nos separaríamos nunca. Pero por desgracia eso no pasó.

- ¿Qué te parece si hablamos sobre esto con más claridad en persona? –propuso mi madre. Esperó a que la mamá de Julia hablara- Claro, en tu casa a las cinco. No hay problema. Adiós.

Colgó el teléfono y nos miró con cierta tristeza en el rostro.

- Juro que convenceré a tu madre –prometió- No será fácil, pero lo haré.

Mi amiga se levantó y le dio un abrazo. Sonreí enternecida pero a la vez estaba apenada por si sus padres no aceptaban dejarla venirse conmigo. 
En parte los comprendía. ¿Tener que separarse de su hija? No agrada mucho la idea, la verdad. Pero, ¿y si ésta les prometía que estudiaría, que podría tener una vida mejor ya que en esa ciudad había más oportunidades para triunfar? A Julia le va mucho el tema de la fotografía, realizar cortos, etc. Podría estudiar algo relacionado con el cine. Aunque sólo fuera la encargada del sonido, la persona que le ponía los efectos a las películas. ¡Algo, lo que sea! Ya me estaba imaginando el futuro de mi amiga y ni siquiera sabía si le gustaba mucho esa idea.

Al cabo de un rato se marchó a comer a su casa. Me llamó para decirme que había intentado hablar con ellos sobre el viaje, pero estos le dijeron que no querían hablar sobre el tema hasta las cinco con mi madre.

***

- Estoy nerviosa –le dije a Justin en el coche.

Él me acompañaba, al igual que Chaz. Pero estos no iban a subir al piso de Julia. Se quedarían junto a Pattie y a Kenny dando vueltas por la ciudad, comprando, comiendo. Haciendo cualquier cosa que les apeteciera en ese momento. El guarda espaldas de mi novio conducía la furgoneta negra alquilada que en unos días tendría que ser devuelta. 

Sólo faltaban un par de días para que él tuviera que irse. Tendría miedo de eso, quizá ahora mismo estaría por ponerme a llorar. Pero no, no lo haría. No por el simple hecho de que era fuerte. ¡Si no porque me iba con él! No podía ser más feliz en ese momento, aunque la preocupación se hacía presente en mi cuerpo sí o sí y no sabía como relajarme.

- No lo estés –me tranquilizó pasando un brazo por mis hombros- Verás como Julia y tú estáis dentro de unos días recorriendo el centro comercial con miles de bolsas.
- Y Cait también –dije riendo.
- Y Caitlin también –repitió él entre risas.
- Si ___ y Caitlin ya la lían lo suficiente, imagínate cuando estén las tres juntas –pensó Chaz en voz alta para después empezar a reírse solo.

El coche aparcó delante de un edificio cuando mi madre se lo indicó. Le di un beso a Justin y me bajé del vehículo. Quedamos en que mamá le llamaría para que nos vinieran a recoger.

- Bueno –suspiré-, a ver si hay suerte.
- Verás como sí, hija –dijo mamá acariciándome el brazo.

Caminamos hacia el edificio y mi madre llamó al timbre. Como seguramente ya sabían quién llamaba, o sea nosotras, no preguntaron. 
Abrieron la puerta y subimos las escaleras. Mamá conocía de sobras mi fobia hacia los ascensores, así que no se molestaba en ir ella en uno cuando iba conmigo. Ya de paso me acompañaba porque decía que así hacía ejercicio. Llegamos al tercer piso, dónde vivía Julia. Ahí estaba ella esperando en la puerta.

- Julia, cielo –le saludó mi madre amablemente. Yo sólo le di un beso en la mejilla.
- Pasad, mis padres están preparando el café y eso –dijo haciéndose a un lado para que pudiésemos pasar al interior de la casa.

Mamá y yo entramos y cuando Julia cerró la puerta, sus padres pasaban con una bandeja con cafés y pastas.

- ¡Hola, ___ (tu madre)! –nos saludó Luisa- ___ , cielo, ¿cómo estás?
- Muy bien, gracias –respondí cuando llegamos a su lado.
- Me alegro, cariño –dijo acariciándome la barbilla. Luisa era muy simpática conmigo- Anda, sentaos.

Mamá y yo nos sentamos en el sofá, al lado de Julia. Los padres de ésta estaban delante de nosotros.

- ¿Café? –preguntó Germán mientras alzaba un poco la cafetera.
- Sí, gracias –aceptó mi madre.
- ¿Tú quieres algo, cielo? –me preguntó la madre de mi amiga.
- No, gracias.

Mi madre dio un sorbo a su taza y la dejó en su platito un segundo más tarde. Se cruzó de piernas y se echó un mechón de pelo hacia atrás. Los padres de mi amiga miraban a la mía atentos, como si estuviesen esperando a que mi madre atacara con sus argumentos convincentes para que Julia pudiera viajar a Atlanta con nosotras. Mamá siempre había hecho entrar en razón a cualquiera. A grandes empresarios. ¿Por qué no lo iba a conseguir con los padres de la amiga de su hija, y a la vez, sus amigos?

- Bueno, supongo que ya todos sabemos porque estamos reunidos aquí –empezó mi madre- Creo que tendríais que dejar que Julia se viniese conmigo a Atlanta. Y con ___ , claro.
- Yo pienso que es mala idea –habló Germán- ¿Por qué tenemos que separarnos de nuestra hija? Este año empezará el bachiller, posiblemente también a trabajar. Aquí tiene la familia, la mayoría de sus amigos. ¿Por qué se tiene que ir sólo porque su mejor amiga se vaya a otro lugar por cuestiones personales?
- No es el fin, Julia –habló ésta vez Luisa- Sé que duele separarse de una mejor amiga, pero la verás siempre, tendrás contacto con ella por ordenador o por teléfono. Si hace falta te pagamos el pasaje para ir unos días ahí… Pero no podemos dejar que te vayas para siempre.
- Siempre podría volver –dijo Julia.
- Escuchad, en Atlanta hay grandes universidades, muchas oportunidades para encontrar trabajo. ¡Son todo ventajas! –bien, el plan de mi madre con sacar argumentos de estudio empieza a funcionar.
- Pero aquí también, ____ (tu madre) –habló Luisa.
- En Atlanta podré estudiar mejor inglés -¿Julia diciendo eso? No me lo esperaba.
- ¿Desde cuándo te va el inglés? –preguntó Germán.
- Desde que me enteré que Justin venía a España.
- ¿No os dais cuenta? Esto no es apartaros de vuestra hija, es proporcionarle un futuro mejor –habló mi madre- ¿Os imagináis que se saca una carrera como profesora de inglés? Si estudias ahí tienes más ventajas.
- Ahí no hay crisis –solté yo de repente. Todos me miraron mal ante mi comentario. ¡Vamos, en el fondo tenía gracia!
- Entonces, ¿qué decís? Son todo ventajas.

Luisa y Germán. callaron por unos segundos. Suspiraron. Se miraron cómplices y luego lo hicieron con nosotras. Julia y yo nos cogimos de las manos y cerramos los ojos. Podía oír perfectamente su pulsación acelerado y ella la mía. Ambos notamos el nerviosismo en nuestros cuerpos.

- ¿Cuándo decís que os vais? Es para ir comprando las maletas, creo que Julia necesitará bastantes por toda la ropa que tiene.

Julia y yo abrimos los ojos de sopetón. Nos miramos. La sangre nos huyó del rostro. Soltamos un grito ahogado y nos abrazamos a la vez que soltábamos lagrimones del tamaño de perlas. Escuché como mamá daba las gracias a los padres de mi amiga.

- ¿Entonces me dejáis? –preguntó Julia para estar más segura.
- Sí, hija, sí –contestaron los dos sonrientes.

Las dos nos levantamos del sofá y fuimos a abrazarlos. Creo que estaba yo más contenta que ella.

***

- Hola –saludé a Justin cuando entré en el coche. Le di un beso en la mejilla y me puse el cinturón.
- ¿Todo bien? –preguntó pasándome un brazo por los hombros.
- Todo genial.
- ¿Le dejan?
- Le dejan –sonreí y me apoyé en su hombro, así que él sacó su brazo y me rodeó la cintura.
- Chaz se encontraba mal y se ha quedado en casa –me avisó cuando puse una cara rara al comprobar que no estaba.
- ¿Y eso?
- Decía que tenía ganas de vomitar –dijo haciendo una mueca.
- Se había comido una caja entera de regalices y después se bebió tres latas de Coca-Cola –habló Kenny sin despegar la vista de la carretera.
- ¡Qué idiota! –dije riendo.
- Si, mamá se ha quedado con él para hacerle compañía –dijo Justin.
- ___ –me llamó mamá- Tengo que ir a comprar unas cosas. Pasaré a comprarte ropa decente para el juicio de pasado mañana.
- ¿Ropa decente? –pregunté incorporándome- Ya tengo ropa decente.
- No, no ese tipo de ropa, hija –contestó riendo.
- Pero…
- ¿Prefieres rosa o morado?
- Me da igual –dije cruzándome de brazos. Iba a perder la discusión con ella, así que no valía la pena hablar.
- No te enfades, si seguro que vas muy guapa –dijo mamá.
- No se trata de ir guapa o no –hablé- ¿No me irás a comprar tacones, no?
- Compraré unas tiritas, no te preocupes.
- ¡Mamá, sabes que me duelen mucho los pies cuando llevo mucho tacón!
- Que son esas que salen en la tele, las redondas y transparentes.
- Me da igual.
- Te voy a comprar yo la ropa, así que me da igual que te enfades –dijo zanjando el tema.
- Pues eso –me crucé de brazos y miré al frente.

Trataba de estar seria, pero el tontaco de Justin me hacía reír por culpa de las cosquillas que sentía cuando me soplaba suavemente en el oído. Era un cosquilleo agradable.

- Justin, no hagas eso –dije encogiéndome de hombros para que estos taparan mis orejas.
- Me gusta hacer eso –y lo hizo de nuevo.
- Ya, pero a mí no –me quejé empujándole por el pecho.

Kenny dejó a mi madre en el centro comercial. Rezaba de camino a casa porque no me comprara unos tacones que hicieran daño, o una falda de estas pomposas. ¡Agh! Odio cuando me quiere vestir de princesita. Sabe que lo odio. Yo con mis Vans o Supras a todos lados, son mucho más cómodas y swaggys. El guarda espaldas de mi novio aparcó delante de casa y salimos del vehículo.

***

Al día siguiente desperté mejor que nunca. Había dormido lo suficiente para estar todo el día de un humor excelente. Hoy tenía en mente pasármelo bien, aunque iba a ser difícil, pues teníamos que hacer mucho papeleo por la mudanza y todo esto. Si podíamos irnos de España unos dos o tres días después del juicio mucho mejor. Eran las nueve y media de la mañana. Todos estábamos despiertos y por lo tanto no teníamos que esperar a nadie para salir. Teníamos que ir a ayudar a Julia a comprar unas maletas mientras los adultos hacían todo el tema del papeleo.

Llegamos a casa a eso de las once y media. Nos habíamos entretenido y de paso nos quedamos en el parque con los chicos. Lucas y Adriana ya habían vuelto de estar unos días con sus abuelos y les pusimos al corriente de todo lo que se habían perdido. Las chicas lloraron como desesperadas al enterarse que Julia y yo nos marchábamos, cosa que hizo que las dos lloráramos también. Dijeron que antes de que nos fuéramos tendríamos una party hard, pero nos conformábamos con pasar una noche juntos, viendo películas y jugando a cualquier cosa. Al llegar casa nos esperaba una larga charla. Julia se quedaba a comer, así que podría enterarse perfectamente de todo lo que dijéramos.

- Bueno, ya está todo hecho –habló mi madre mientras pinchaba la lechuga en el tenedor.
- ¿Qué? –exclamamos todos a la vez.
- ¿Cómo lo habéis hecho? No habéis tardado ni medio día –dijo Justin después de haber dado un sorbo a su vaso de agua.
- Muchas llamadas telefónicas –dijo Pattie riendo.
- ¿Dónde viviremos? –pregunté con curiosidad.
- Sorpresa –dijeron los adultos con una sonrisa en el rostro. Incluso Kenny lo sabía.
- ¡Vamos, decídmelo! –pedí entre risas.
- No.
- Pues a mí –dijo Justin.
- No, también es sorpresa –habló su madre.
- No me gustan las sorpresas –se cruzó de brazos y puso morritos, cosa que me hizo reír- No te rías, a ti también te están dejando con la intriga.
- Sí, pero no pongo esa cara de niño enfadado.
- Dame un beso –pidió sonriendo.
- Justin, no.
- No te he pedido que me lo des en la boca, te lo estoy pidiendo en la mejilla –sentí como me avergonzaba.

Tierra trágame, pensé en aquél momento. ¿Cómo se le ocurría hacer esa clase de comentarios delante de mi madre y de la suya cuando sabe de sobras que soy un poco mal pensada? Le miré mal y negué con la cabeza.

- Pues me lo darás luego –dijo para seguir comiendo.

Todos rieron menos yo. Estaba roja como un tomate y seguro que lo habían notado todos los presentes de la mesa.

- Por cierto, también estáis matriculadas –dijo mi madre mirándonos a mí y a Julia.
- ¿Ya? Joder, habéis hecho de todo en unas tres horas.
- Es lo que tiene tener tantos contactos –dijo Pattie fardando mientras reía.
- ¿En qué escuela estamos matriculadas? –preguntó Julia.
- No vas a saber el nombre, capulla –comenté riendo.
- Tú tampoco –le saqué la lengua.
- Bueno, para que os hagáis una idea –habló mi Pattie- Estáis en el mismo que Caitlin y Christian Beadles.
- ¡¿CÓMO?! –exclamó Julia levantándose de la silla- ¿QUE VOY A IR AL MISMO INSTITUTO QUE CHRISTIAN?
- Ejem, hola –dijo Chaz que no había hablado desde que habíamos llegado.

Julia se sentó soltando unas carcajadas un tanto falsas. Le miró y le dio un beso en la mejilla. Obviamente no estaba enfadado, sólo se lo hacia. Le conocía perfectamente.

- Espera, espera –dije yo- ¿No es…? ¡HOSTIA, VALE, YA SÉ CUÁL ES!

Todos me miraron raro. Estaba completamente alterada. Me enteraba que me iba a vivir a Atlanta, mi mejor amiga se venía conmigo, estábamos matriculadas en el mismo instituto que Christian y Caitlin, mis otros mejores amigos que conocí este verano. ¿Cómo queréis que actúe? Estaba siendo bastante normal estos días, eh.

- Madre mía, cielo –dijo mi madre riendo- Creo que te ha dado una insolación.
- Bueno, molo de todas formas.

Todos soltaron unas carcajadas.

- Pero ella y yo no iremos a la misma clase –dijo Julia señalándome.
- Tú irás a primero de bachiller con Cait, porque tiene tu edad –le informé- Y yo iré con Christian a cuarto de eso.
- ¡Já, pringada!
- Bueno, yo voy a grabar un dueto con Justin Bieber –le saqué la lengua.

Justin empezó a reírse y me reí yo también. Seguimos comiendo mientras hablábamos de lo que nos depararía Atlanta. Lo que quise saber es lo que haríamos con este piso. No lo venderíamos. Mamá dijo que lo dejaría por si acaso a mí me daba el brote y de aquí a unos años quería venirme para independizarme, aunque posiblemente eso no pasaría. Creo que mi vida ahora está en Estados Unidos, porque ahí es donde está Justin.

Respecto al tema del trabajo… La empresa de mamá era multinacional. Habían varias distribuidas por todo el mundo, y como daba la casualidad de que en Atlanta había una, pues la enviaban ahí. ¡Todo marchaba sobre ruedas!

***

- No, así no –dijo Justin corrigiéndome. Hizo la nota mejor y me la pasó.
- Yo no sirvo para esto –me quejé dándome por vencida entregándole la guitarra de nuevo.
- Si lograste escribir una canción para mí, ¿cómo no vas a poder tocar One Time?
- Porque no sé –dije en tono obvio.

Lucas reía mientras que Adriana grababa con su móvil. Las chicas comían y miraban la escena que estábamos montando en mitad del parque. Julia y Chaz simplemente estaban en su mundo de yupi, a su bola, sudando de nosotros. Mejor, que sino son muy pesados.

- Ven, entonces –dijo palmeando el suelo que había entre sus piernas. Quería que me sentara ahí.
- ¿Qué?
- Que vengas, así te enseño mejor.
- Ya, claro –empecé a reírme.
- En serio, shawty.
- Oh, vale, vale –me levanté sólo por el simple hecho de haberme llamado shawty.

Me puse entre sus piernas y él colocó su guitarra de tal forma para que yo pudiese tocar los acordes y él igual. Empecé a tocar las primeras notas correctamente gracias a él. Presionaba mis dedos contra las cuerdas y prácticamente él movía mi mano para que la música sonara.

Así pasamos la tarde. Canciones, besos, fotos, risas. Lo que es una tarde divertida entre amigos. Llegamos a casa y cenamos. Los nervios se apoderaron de mí cuando mamá empezó a hablar sobre el juicio. 
Teníamos a uno de los mejores abogados de la ciudad, y casualmente era uno de los mejores amigos de mamá. Ganaríamos el caso sí o sí. 
Pero aunque estaba totalmente confiada de que mi futuro sería mucho mejor a partir de mañana nada más salir del tribunal, tenía ciertos miedos, cierto nerviosismo. Era normal.

Julia hoy dormía en casa. No iba a venir al juicio, pero se quedaría junto a Justin, Pattie, Chaz y Kenny esperándonos fuera. Estábamos las dos muy nerviosas, casi a punto de llorar. Tenía una presión en el pecho que me impedía respirar, pero cuando notaba que ella, Justin y Chaz me abrazaban, aquél malestar desaparecía por completo. No sé qué haría sin ellos. Mamá empezó a preparar la ropa que nos pondríamos mañana. Ella iría con un traje negro. A mí me había comprado una faldita negra con flores, una camiseta fina de media manga color pastel y unos taconazos negros de terciopelo. Perfecto mamá, yo también te quiero. 
Cuando me salgan ampollas en los pies haré que me las chupes.

Nos fuimos a dormir, hacía un calor insoportable. Pensé que al tumbarme en la cama todo se arreglaría, que me relajaría, estaría más fresquita y tal, pero el burro de Justin se empeñó en abrazarme y hacer que coja calor.

- Justin, apártate un poco que me estoy asfixiando.

No contestó. Traté de moverlo a un lado, pero era imposible. Cada vez que le movía un centímetro él se pegaba más a mí. Estaba sudando la gota gorda y no iba a tardar en desesperarme y en comenzar a hiperventilar.

- Justin, por favor –dije con tono cansino empujándole a un lado.
- ¿Qué? –preguntó con voz dormida. Obviamente estaba actuando.
- Que te quites, que hace mucho calor.
- Lo siento, yo tengo frío –y dicho eso, me abrazó más.
- ¡Justin!
- A callar, coño –pidió Julia lanzándome un cojín.
- ¡Claro, como tu novio no es un lapa que te abraza más apropósito para que pases más calor!

Y dicho esto, todos empezaron a reírse a carcajada limpia. Me molesté tanto que me fui a dormir al suelo con la almohada. Tenía calor y encima se reían de mí, perfecto. Dormiría mal, pero al menos estaba fresquita y al lado de la ventana.

- Shawty va, vuelve a la cama –oí a Justin.
- No, aquí se está bien –dije sobándome contra el suelo.
- Va, que estaba de coña –pidió riendo- No te abrazo, va.
- Que no, pesado.
- Mi amor.
- No me llames mi amor –pedí suplicante. Me volvía loca cuando me llamaba así.
- ¿Por qué? –preguntó riendo.
- Porque siempre acabo haciéndote caso y ahora no quiero.

Se calló. Me extrañó que la habitación se quedara en silencio tan repentinamente cuando él siempre tiene la última palabra en la boca. Cerré los ojos y sentí el frío suelo en mi cuerpo. No era muy agradable, la verdad, pero al menos no hacia calor. Me relajé y traté de dormirme, pero noté el cuerpo de alguien encima del mío. Tras sentir un beso en el cuello y una risita en mi oído, supe que era Justin.

- Va, vuelve a la cama –me pidió en el oído.
- ¿Vas a chafarme y asfixiarme?
- No –dijo con la voz cansina a la vez que soltaba una carcajada.
- Entonces vale –me levanté del suelo cuando él no estaba encima.

Di un paso, pero rápidamente él me alzó para poder dejarme en sus fuertes brazos. Me llevó hacia la cama y me dejó en ella suavemente. Cuando mi cuerpo estaba totalmente en el colchón, me dio un beso en la frente. Se tumbó él también y yo le di un beso en los labios. Le di las buenas noches y dormimos sin montar ningún escándalo más.


|| Al día siguiente ||

- ¡___ , despierta, tenemos el juicio en una hora y media!

Qué manera de despertar más bonita. Los chicos alzamos las cabezas de la almohada de sopetón. La puerta se cerró y con eso me quedó claro que debía darme prisa. Mucha, por así decirlo.

- Buenos días –dije estirándome en la cama.

Me iba a quedar desperezándome en ella, pero Justin me dio un tirón en el brazo y me hizo incorporarme rápidamente. Él se levantó de la cama y yo hice lo mismo. Cogí la ropa que yacía encima del escritorio y una toalla. Me fui al baño a ducharme y tardé sólo quince minutos en vestirme, peinarme y maquillarme lo mínimo. Iba así http://www.polyvore.com/cgi/set?id=49287077&.locale=es. Cuando salí, Julia ocupó mi lugar.

- Me gusta cómo vas vestida –dijo Justin con una sonrisa.
- Ya, si no fuera porque ya están empezando a dolerme los pies, sería la hostia –bromeé mientras me llevaba la mano a los pies y me quitaba los tacones.
- Pero no te los quites ahora –exclamó riendo.
- Luego me los pongo –los dejé en una esquina.

Me acerqué a la cama y Justin me ayudó a hacerla. Chaz hacia la suya y la de Julia, estaba un poco callado, pero después supe que era por el sueño al verle bostezar de manera exagerada. El móvil marcaba que eran las ocho. A las nueve y media era el juicio. Sentí nervios al instante. Fui al salón con los chicos –aún sin vestir- a desayunar. Mamá, Pattie y Kenny ya estaban completamente listos. Me senté en una silla y empecé a comer rápidamente. Hoy estaba hiperactiva y Justin lo había notado.

Me cogió de la mano por debajo de la mesa y me la acarició con el pulgar. Alcé la vista y le sonreí. Me dio más fuerza la sonrisa que él me dedicó. No sé, fue como mágico. No conseguiría encontrar las palabras perfectas aunque viviese mil años. Él siempre conseguía que me sintiera bien, que borrara de mi mente cualquier pensamiento malo o dañino para mí…, en fin, que estando con él era feliz.

- Todo saldrá bien –me aseguró.
- Lo sé, pero los nervios no los perderé hasta que no salga del tribunal –suspiré profundamente y él me besó en la frente para después estar tres o cuatro segundos abrazándome.

***

Cuando por fin estuvimos todos duchados y vestidos, desayunados y con las fuerzas suficientes como para levantarnos, salimos de casa y cogimos el coche para ir hacia el tribunal donde se celebraría el juicio que marcaría para siempre mi vida. El vehículo se detuvo delante del gran edificio y nada más al salir me topé con dos o tres periodistas. Justin salió después de mí y me rodeó la cintura con un brazo. Le miré y sonreí al verle vestido tan bien. Llevaba una camisa blanca y unos pantalones largos de color azul, tejanos vamos. Unas supras negras y unas gafas del mismo color que los zapatos. Le quedaba tan bien que a su lado me veía feísima. Ignoramos las preguntas de los paparazis y entramos en el edificio, era una sala grande, pero no era ahí donde se iba a celebrar el juicio. Eso era como el recibidor.

Esperamos unos minutos, ya que aún no nos habían avisado de que teníamos que entrar ni nada. Justin se puso a mi lado y cogió mi mano para entrelazarla. Beso mi cabeza y suspiré profundamente para tratar de relajarme. Al minuto llegó un hombre que se me hacia familiar. Era el abogado.

- Ya podemos ir pasando, chicas –dijo amablemente.

Miré asustada a mi novio y él me besó de manera dulce para darme fuerzas. Le retuve a mí cogiéndole de las mejillas y noté como sonreía.

- Ves, anda –dijo al ver cómo se levantaba mi madre y me esperaba junto a su amigo y a la vez abogado.

Le hice caso y seguí a los dos adultos. Recé de camino hasta la sala dónde se haría el juicio. Jamás había sentido tanto miedo y felicidad a la vez. Era un trastorno bipolar.

16 comentarios:

  1. Me recuerda al juicio de mi padre y mi madre :c En fin.
    NKDSJFNKDSFKDFN a por el siguiente.

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  2. Eres la puta hostia! :D joder, ya el juicio!
    Quiero.. Jodeer que tus capítulos son los maas mejores del mundo:D amo a todos los personajes oc? Pues oc.

    Hdiwkebrheodisbdldiydwmdldgwbmdoxxhbekeifhdbskwodbndkskdjdhdbdkj HOSTIA PUTA:D

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  3. <akfsajkf No Se Qe Desir y Ahora El Siguiente e_é

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  4. Voy a por el siguiente.
    Espero que todo les salga bien.

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  5. me encantaaaa que nerviooooos jkadnjf ahora leooo el otrooo uhh :$

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  6. SKJDVNKASJDVNAKJDNV ME ENCANTAA! A ver que pasa en el juicio :S Voy a leer el siguiente capitulo :)

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  7. Bkcxgjfhbnfhjcvsdshjgghvdfhjbfybg Mueroooo de nervios
    Haber que pass ahora :S

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  8. fygyhuijokyrtyfhujditegyhf dios. Espero que todo vaya bien. A por el siguiente. <3

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  9. Bueno anoche me lei el capitulo con lo cual se lo que pasa pero haré como si no lo supiera:
    ADAJFKASP0GFTAGTPLAGTEAGTKLPÑETLKDE ¿QUE PASARA? ESPERO QUE VAYA BIEN Y QUE LO ENCIERREN (Eso fué exactamente lo que dijeanoche cuando lo leí)
    :)

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  10. aaaaaaaaaaaaah qué nervios. y qué tierna la parte en la que Justin no me dejaba dormir, fue muy 'cucki' como dicen jajaja

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  11. JULIA SE VIENE A ATLANTA. ASDFGHJKL. MUERO.
    ESPERO QUE ENCIERREN A ESE PUTO.
    Casi me da un infarto. JAJAJA.
    Cris.

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  12. BIEEEN, la verdad es que tenia mis dudas con que dejaran que Julia se viniera a Atlanta. Y lsdkjfdsajkflasdjf al colegio con Christian ladkjfhadkñjgnñadkjgh y con Cait añskjndsñkjañkjn quiero ser yo askjdfsfkcjdsñ voy por el siguiente, haber que pasa en el juicio. Besos<3

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  13. JODEEEEEEEEEEEEEEEEEER buaaaah sawthyjuisuethdyhuisuetssezhy*------------------------* corro en circulooooos:')

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  14. MIERDAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA COMO LE HACES EH? EH? Y JULIA SI SE VIENE CONMIGOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO Y AHHHHHHHHHHHH PERO MI DIOSAAAAAAA Y Y Y YTODO LISTO Y ESTUDIAR CON CHRISTIAN Y CAITLIN, Y AHHHHHHHHHHHHHHHHH Y JUSTIN Y UN SINGLE CON EL, AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA CORRO EN CIRCULOS!!!
    AME ESTA PARTE, ME REI TANTO:
    "A mí me había comprado una faldita negra con flores, una camiseta fina de media manga color pastel y unos taconazos negros de terciopelo. Perfecto mamá, yo también te quiero.
    Cuando me salgan ampollas en los pies haré que me las chupes."
    JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ AY DIOS MIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO BUENO TE AMO SERSI, CHAOOO SIGO LEYENDOOO :):):

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  15. Interesante,interesante.Que cuki mi Justin es tan asjdkflkdsñ lo a m o es tan perfecto.
    Besos!

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  16. Estoy que no paro de llorar.Practicamente mi vida fue aai, quitando mi relacion con justim por desgracia.... Jajajajjajaa :/ me encanta esta novela!!!!

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