¿Cuántos somos ya?

28 de junio de 2012

Never let you go. {86}




Volver a recordar esas palabras. Analizar el mensaje. Imaginarte los actos en tu cabeza y, acto seguido, morirte de nuevo. Terror, miedo, inseguridad.  Una ola de sensaciones inundó mi cuerpo, pero todas eran negativas. Eran malas. Que tu propio padre haga cosas de este tipo… no tiene perdón de nadie. Ni del propio Dios.

Estallé a llorar de nuevo. De nuevo sentía como si me estuviesen tirando a un pozo sin fondo y siempre oscuro. ¿Podría salir algún día de ese fatídico lugar definitivamente? ¿Podría, eh?

Justin me volvió a rescatar, me volvió a hacer ver la luz con sus acogedores brazos. Me abrazó fuertemente mientras me acariciaba la melena tiernamente. Lo que más me fastidiaba era el miedo de mi madre, el temor hacia él, hacia el hombre que supuestamente había sido mi padre durante quince años. ¿No se da cuenta que si lo encierran ya podremos estar tranquilas para siempre? Tenemos que superar este bache como sea.

- ___ (tu madre), tienes que denunciarle –dijo Pattie. Ella seguramente ya lo sabía.
- ¡Pero nos matará! –cuánto temor había en su voz, por favor.
- Mamá, si lo encierran no nos podrá hacer nada –dije en el pecho de mi novio.
- Pero…
- Superaremos este obstáculo, como sea, pero lo superaremos –hablé interrumpiéndola- Y para superarlo hay que poner a cierta gente en su lugar.

Mamá entendió lo que quería decir. Suspiró. Se limpió las lágrimas y dejó que Pattie le abrazara de nuevo. Chaz y Kenny no emitían palabra alguna. En cierta parte lo comprendía, ellos no pintaban nada y seguramente no sabrían ni qué decir. Me separé de Justin para ir a abrazar a mi madre, ésta rápidamente se soltó de mi suegra y se refugió en mí.

- Tenemos derecho a rehacer nuestra vida, y tú la primera –le susurré en el oído.
- Esto no se podrá olvidar nunca –dijo en medio de un sollozo.
- Nada se olvida –habló Justin. Me fijé en sus ojos, y sí, había llorado junto a mí-, sólo se supera.

Mamá le sonrió como pudo. No tenía ni fuerzas ni ganas para hacerlo y le comprendía.

- Mañana a primera hora estamos poniéndole la denuncia a tu… -le miré y comprendió que no quería llamarle nunca más papá- a ___ (tu padre).

Sonreí satisfecha, orgullosa y a la vez victoriosa. Tanto tiempo insistiendo en que hiciera esto, y le ha bastado una carta amenazadora para entrar en razón. Es cabezona y terca a más no poder. La abracé y todos se unieron al abrazo tras el comentario de Pattie: ‘¿Abrazo colectivo?’. Tengo a las mejores personas del mundo a mi lado para sacarme una sonrisa. Miré a mi lado izquierdo. Justin estaba ahí abrazando a todos, le sonreí y definitivamente pensé que todo saldría bien si lo tenía a mi vera día y noche. Nos separamos todos y sonreímos mi madre y yo juntas. Por fin me sentía bien y liberada.

- ¿Y a vosotros dos qué os ha pasado? –preguntaron las dos madres de la casa mientras  nos miraban a Justin y a mí.
- Pues que estábamos en la playa y nos ha pillado la lluvia –explicó mi novio.
- ¿Ha llovido? –cuestionó mi madre poblando la frente de arrugas.
- Ha tronado –le añadió más información Kenny.
- No me había ni enterado –dijo rascándose la cabeza con confusión.
- Iros a duchar que pronto estará la cena lista –anunció Pattie.
- ¿Por qué no cambiamos un poco los papeles? –propuse yo. Todos me miraron confusos- Es decir, vosotras os quedáis aquí sentadas hablando de lo que queráis, mientras Justin, Chaz y yo cocinamos algo.

Somers empezó a reírse y le miré mal. Si se piensa que se va a escaquear de prepararle la cena a las dos mujeres más bonitas de esta casa, lo lleva claro. Y Justin igual, aunque sólo sea para preparar la ensalada. Me ayudarían los dos aunque fuera a freír un mísero huevo.

- ¿Estás diciendo que vas a cocinar? –preguntó mi madre sorprendida- Vaya, llevaba tanto tiempo imaginándome un momento así –todos nos echamos a reír- Está bien, pero lo que ensuciéis lo limpiáis vosotros.
- ¡Pero nosotros no sabemos cocinar! –se quejaron los chicos.
- Me ayudaréis de todas formas.
- Pero limpiarás tú –dijo Chaz. Justin le miró mal.
- ¿Pretendes que limpie ella sola toda la cocina? –cuestionó retóricamente. Él asintió- Agradece que no tengo fuerzas para pegarte.
- Bueno, dejaos de pegaros y vamos a ducharnos –dije cogiendo a Justin del brazo.

***

Después de ducharnos, Chaz, Justin y yo empezamos a cocinar. Bueno, más bien, yo cocinaba y ellos me pasaban los ingredientes y esas cosas. 

Preparé un puré de patatas con bistecs. Justin hizo la ensalada y Chaz puso la mesa. Bueno, al menos Somers hizo algo. Me imaginaba que se quedaría sentado en la encimera picoteando todo lo que cocinaba o dejaba en la sartén. La cena salió bien, no quemé, exploté o hice saltar por los aires nada. La cocina quedó intacta y nos fuimos a dormir. Hoy había sido un día muy largo y me apetecía descansar. Me hice un moño alto y me tumbé en la cama junto a Justin, el cual estaba liado con su móvil. Y Chaz… Chaz hablaba con Julia mientras se apoyaba en la ventana. ¿Es que no se cansaban nunca? Bueno, Biebs y yo estábamos así todo el día cuando me tuve que venir de Atlanta.

- Siento mucho lo que ha pasado –dijo en voz baja mirándome.

Suspiré apenada.

- Bueno, al menos mamá se ha decidido de una vez por todas ponerle la denuncia.
- ¿Crees que ganaréis el juicio? –preguntó dudoso.
- Sé que encerraremos a ese hombre –dije conteniendo las ganas de llorar- No volverá a ver la luz del día en su vida.
- Con que estéis lejos de él ya basta –habló.
- No creo que nos movamos de España.
- Quizá puedas usar con tu madre la excusa de venirte a Atlanta a grabar, para quedarte a… vivir.
- ¿Estás de coña? –pregunté sorprendida.
- No hablo en coña, ___ –respondió seriamente- Aparte de que estaría genial, tendrías más oportunidades de grabar y esas cosas. Y tu madre podría rehacer su vida tranquilamente.

Suspiré. Me gustaba la idea, pero tenía miedo de hacerme ilusiones y que mi madre se negara ante la idea. Tal vez debíamos hablar antes con Pattie y que ella tratara de convencer a mi madre. Total, se habían hecho muy amigas, quizá a ella sí que le hacía caso.

- Me gusta la idea –dije sonriendo levemente. Apenas me podía dar el gusto de sonreír.
- ¿Te parece bien si lo hablamos con mi madre mañana para ver qué opina? –propuso- Así ella puede hablar con la tuya y tratar de convencerla por si a nosotros no nos hace caso.
- Me acabas de leer la mente –dije riendo.
- Pensamos igual.
- Y que lo digas.

Chaz terminó de hablar por teléfono y se tumbó en su cama con los brazos por detrás de la cabeza. Suspiró y cerró los ojos. Al segundo los volvió a abrir y me miró.

- Amo a tu amiga –sonreí enternecida.
- Cuídamela, eh.
- Eso ni se dice –aseguró sonriendo.

Justin rió.

- Jamás te había visto así.
- Es el amor, hermano –dijo con una sonrisa tonta en el rostro.
- Y Julia está igual que tú, Chaz –le aseguré.

Me encantaba la idea de que mi amiga por fin encontrara a alguien que valiera la pena. Quizá no lo conozca de mucho, pero es un amor a primera vista, y hay que hacer caso a los impulsos. Y me alegro de que hayan empezado a salir sin rodeos, sin oportunidades perdidas como Justin y yo. Ellos fueron directos y mira cómo les va, genial.

- ¿Apagamos las luces ya? –propuse después de un pequeño silencio.
-Sí, tengo sueño –dijo Justin.

Chaz se inclinó y apagó la luz. Me acomodé en la cama y rápidamente noté los brazos de Justin rodearme. Suspiró en mi oído, cosa que me encantó. Me encantaba estar así con él. Me hacía olvidarme de todo, pero hoy eso no funcionaba. La cabeza no paraba de darle vueltas al tema de mi padre y la carta con la amenaza. Sé que con la denuncia todo se arreglará. Pero igualmente tenía miedo. Me puse tensa de repente. Inmóvil, más que nada. La imagen de mi madre sollozando a lo desesperada me había impactado muchísimo. Justin notó mi repentino nerviosismo y me apretó más junto a él.

- Estoy aquí contigo, princesa –me susurró en el oído- No pasará nada mientras estés a mi lado.

Me acurruqué a él. Como una niña pequeña cuando tiene miedo. Me envolvió en sus protectores brazos y escondí la cara en su pecho. Me besó la coronilla de la cabeza y suspiré lentamente, como si con ese suspiro tratara de expulsar todos los males pensamientos y sensaciones de mi cuerpo.


|| Horas después ||

Era temprano, lo podía notar por la poca luz que había. Me incliné hacia la mesita que había al lado de mi cama y cogí el móvil. Tan sólo eran las siete de la mañana. No tenía sueño. Quizá anoche no pude dormir bien, pero necesitaba darme una ducha, vestirme y salir a la calle para despejarme. Aunque sólo fuera un poco. Me fijé en Justin. Dormía profundamente. Besé su mejilla y me levanté sin hacer ruido. Cogí ropa del armario y me duché. Una vez bañada, me puse esto http://www.polyvore.com/cgi/set?id=48386318&.locale=es. Hoy no tenía ganas de arreglarme, quería ir simple. Me hice una coleta alta y salí del baño. Cogí el móvil y las llaves y me fui de la habitación.

En el salón estaba mi madre. Arreglaba su bolso mientras Pattie y Kenny hablaban sobre nosotros, que nos vigilara y que si pasara algo que la llamáramos.

- ¿Vas a comisaría? –pregunté haciendo presente mi presencia.

Mamá me miró y asintió con la cabeza.

- ¿Qué haces despierta a estas horas? –preguntó confusa mientras se colgaba el bolso en un hombro.
- No podía dormir –le expliqué acercándome a ella.

Me dio un beso en la mejilla y le sonreí.

- Tardaremos un poco –me avisó.
- ¿Queréis que vaya con vosotras? –pregunté mientras me apretaba más la coleta, la tenía algo floja.
- No, quédate aquí –pidió mi madre sonriendo.
- Está bien.

Se despidieron de mí y se marcharon. Kenny y yo nos encogimos de hombros y caminamos hacia la cocina para buscar algo de comer.

- ¿Qué tal estás? –me preguntó mientras se servía unos cereales en un bol.
- Bueno, la verdad es que aún  no termino de creerme todo esto –dije sentándome en la encimera y jugando con la pajita de mi zumo.
- Es muy fuerte –pensó en voz alta para después comer una cucharada de su desayuno.
- Pero bueno, hay que hacerse a la idea de que está pasando y… superarlo –me encogí de hombros y bebí de mi zumo.
- Lo superaréis –me aseguró sonriendo.
- Lo sé –le di la razón. Mamá y yo somos fuertes.
- Y volveréis a ser felices.
- Lo soy cuando Justin está conmigo –pensé en voz alta.
- Y él lo es cuando está a tu lado –sonreí enternecida.
- Y le doy la razón a Kenny –dijo una voz aterciopelada.

Justin apareció en la cocina con una bonita sonrisa en el rostro, el torso desnudo y el pelo alborotado. Saludó a su escolta con un choque de manos y después se acercó a mí para darme un beso en la mejilla.

- ¿Cómo estás? –me preguntó sentándose a mi lado.
- Bien –le respondí- ¿Por qué te levantas tan pronto?
- Eso mismo te podría preguntar yo.
- No tenía sueño.
- ¿Qué te pasa? –preguntó preocupado.
- No sé, quizá sean los nervios –me encogí de hombros- ¿Y tú por qué madrugas?
- Pues porque no te vi a mi lado y me asusté –le sonreí.
- ¿Has llamado a Scooter? –preguntó Kenny.
- No, ¿le llamo ahora? –me miró esperando mi respuesta.
- Como quieras.

Fue a buscar su móvil y vino.

- Pues le llamo.


|| Justin ||

#Llamada telefónica#
- Hey, Biebs –dijo cuando descolgó el teléfono.
- ¿Qué hay, Scooter? –pregunté como saludo.
- ¿Todo bien por ahí?
- Sí, perfecto.
- Me alegro –contestó amablemente- ¿A qué viene tu llamada?
- Tengo algo que proponerte.
- Claro, dime.
- ¿Por casualidad no te han llegado vídeos de ___ cantando una canción?
- Sí, en Twitter hay varios –contestó- ¿Es suya esa canción?
- De hecho, sí.
- Vaya, pues es buena.
- Bueno, mamá tuvo una idea, y la quería compartir contigo.
- Dispara.
- Quiere que hagamos un dueto con esa canción –le expliqué.
- Pero tú no sabes español, y menos cantar.
- Lo sé, pero quiere que hagamos la canción a lo Rihanna y Bisbal.

Calló durante unos segundos.

- Es buena idea, ¿pero cómo grabaremos? Ella vive en España.
- He pensado en que quizá podamos llevarla a Atlanta a grabar y ver qué reacción tiene en las beliebers.
- ¿Insinúas que ese dueto puede ser el inicio de su carrera musical?
- Exacto –afirmé sonriendo.
- Me gusta la idea, Biebs.
- A mí también –dije- ¿Qué me dices?
- Que acepto -¡bien!- Cuando vengas a Atlanta quiero verte acompañado de tu novia.
- Eso está claro, Scooter.
- En ese caso avisaré a Usher –dijo finalmente.
- De acuerdo, adiós.
- Mándale saludos a ___ .
- Lo haré.
- Hasta pronto.
#Fin de la llamada telefónica#

Dejé el móvil en la mesa y miré a mi novia sonriente. Ésta comprendió que mi manager había aceptado que cantáramos el dueto y me abrazó.

- ¡Es genial! –exclamó entusiasmada.
- Te vendrás conmigo a Atlanta, cielo –eso era lo que más me ilusionaba.
- ¿Tú otra vez a Atlanta? –bromeó Kenny- La que me espera.
- ¡Eh! –se quejó mi novia.
- Es broma, es broma –dijo mi guarda espaldas rápidamente mientras reía.
- Si en el fondo me quieres, Kenny.
- Claro que te quiero –dijo sonriente.
- Pues no la quieras tanto que es mía –dije receloso abrazándola.
- Uh, Biebs –rió ella- Sabes que no tendría nada con él.
- Ni yo con ella –puso cara de asco y reímos.
- Aparte, si para darle un beso en la mejilla tengo que buscar una escalera –seguimos riendo.
- Bueno, ¿quién es la buena persona que me prepara el desayuno? –pregunté estirándome.

Los dos empezaron a silbar mientras miraban hacia otro lado que no sea mi cara. Comprendí el mensaje y reí. Igualmente estaba jodiendo, obviamente me haría el desayuno yo sólo. No soy un mantenido. Cogí la caja de cereales que había al lado de Kenny y saqué un tazón de la estantería. Me serví la leche y comí tranquilamente sentado en la encimera al lado de mi novia.

- ¿Me acompañas al centro comercial? –dijo de repente casi asustándome.
- Claro, ¿a qué?
- Tengo que ir a por una cosa.
- ¿El qué? –pregunté con curiosidad.
- Ya lo verás –respondió sonriendo. Se bajó de la encimera y retiró mi cuenco de cereales vació de mi regazo para dejarlo a un lado. Me cogió de las manos y me hizo bajar. Kenny ya no estaba en la cocina, se había ido al sofá a estar con el móvil- Ve a vestirte, anda.
- ¿Pero qué hora es? No creo que abran las tiendas tan temprano.
- Son las ocho, mientras llegamos ahí se nos hacen y media –me informó. ¿Y se cree que abren a esa hora?
- El centro comercial estará cerrado.
- Pues nos damos una vuelta hasta las nueve o hasta que abran.

Me empujó dándome un golpe en el culo y me eché a reír. Últimamente lo hacía mucho. No me disgustaba, la verdad. Entré en la habitación y Chaz aún dormía. Normal, ¿a esta hora quién se despierta? A excepción de ___ y yo. Cogí ropa y me fui a duchar. Una vez “peinado” y vestido, salí de ahí y encontrarme con mi novia en el salón. Estaba hablando con Kenny sobre mí.

- Espero que estéis diciendo lo swaggy que soy –bromeé sentándome al lado de ella y pasándole un brazo por los hombros.
- Claro –dijeron los dos riendo.
- No, en serio –me puse serio- ¿De qué hablabais?
- De cómo fue trabajar en Never Say Never –contestó Kenny.
- Una pasada –respondí.
- Quiero verla –dijo mi novia.
- ¿Llorarás? –le pregunté divertido.
- Probablemente.

Solté unas carcajadas y me puse de pie. Miré la hora que marcaba mi reloj y me sorprendí. Había tardado como media hora duchándome, por tanto ya eran las nueve.

- ¿A qué hora abrían el centro comercial? –le pregunté a ___ mientras se levantaba.
- A las diez.
- Falta una hora para que abran –dije.
- Bueno, ¿vamos? –preguntó colocándose bien la camiseta.
- ¿Necesitáis que os lleve?
- No, Kenny –respondí sonriendo.
- Tened cuidado, ¿vale?
- Claro.

***

- Ven, es aquí –dijo pasando por una joyería.
- ¿Qué pasa? –pregunté confundido.
- Me he auto regalado una cosa.

Me eché a reír y entré junto a ella a la tienda. Las pocas personas que había se giraron a vernos con cara de asombro. Supongo que aún no estaban acostumbrados en tenerme en tiendas españolas con la agradable compañía de ___ . Noté como mi novia miraba mal a la dependienta, rubia y con tetas seguramente postizas hasta el cuello. 
No sé qué ganaban las chicas teniendo tanto escote. Un hombre de verdad no se fija sólo en el exterior. Es más valioso una personalidad que un cuerpo bonito. Aunque si se puede tener de los dos, mucho mejor, la verdad. Nos acercamos al mostrador y la chica miró a __ con los ojos abiertos.

- Tú eres la del otro día –dijo señalándola.
- Sí –respondió mi novia tajante.
- ¡Ahora entiendo por qué la letra J! -___ chasqueó la lengua harta- ¡Era la letra de Justin Bieber!

Miré a mi acompañante con una sonrisa en el rostro. ¿Se había comprado un collar con mi inicial? Qué tierno de su parte hacer una cosa así. Siempre me ha parecido muy bonito que las chicas se pusieran colgantes, pulseras o anillos con la inicial de algún ser querido.

- Sí, vale –contestó borde- ¿Me das ya el pedido, por favor?
- Claro, claro –se fue un minuto y volvió con una bolsita morada y el logo de la tienda dibujada en ella- ¿Te importaría sacarte una foto conmigo? –me lo decía a mí.
- Sí, claro.

Ella salió del mostrador con una cámara en las manos y se acercó a mí. Se la dio a mi novia, la cual la aceptó sin replicar ni nada. Sabía que esto era parte de mi trabajo, y me halagaba saber que no le importaba que este tipo de cosas las sabía pasar por alto o simplemente no se ponía celosa cuando chicas como la rubia dependienta de la tienda, se acercaban a mí para pedirme un autógrafo o fotografía. El flash salió de la cámara y mi fan la cogió para ver la foto. Sonrió y me dio un abrazo.

- Es un honor haberte conocido –dijo con aquella voz de pito que tan fastidiosa me parecía.
- El honor es mío –sonreí.
- Hasta otra –se despidió.

Salimos de ahí y miré la bolsa que llevaba ___ en la mano que tenía libre, pues la otra se la había agarrado yo nada más salir de la joyería.

- ¿Puedo verlo? –pregunté ansioso.

Ella se sentó en un banco que nos quedaba cerca. Se puso la bolsa en el regazo y sacó la pequeña caja de terciopelo de color negro. Dejó la bolsa a un lado y abrió la coja. Un collar de oro relució. Me fijé en la inicial que destacaba y le besé la mejilla.

- Me gusta que seas así de bonita con estos detalles.
- Ni que te lo hubiese comprado a ti, Bieber –dijo riendo.
- Me da igual –me encogí de hombros con una sonrisa- Siempre he querido que llevases algo con mi inicial. Aunque esperaba comprártelo yo, la verdad.
- Bueno, pues te he adelantado –me besó fugazmente los labios y reí. Hoy estaba de un humor excelente.
- Te quiero –dije pasándole un brazo por los hombros y acercándola a mí.
- Y yo a ti.
- ¿Puedo ponerte el collar? –pregunté.
- Prefiero esperar a llegar a casa –contestó.
- Está bien, sólo me hacía ilusión ver tu cuello con mi letra.
- Tonto –dijo riendo.

Le besé de nuevo la mejilla y ella guardó la caja en la bolsita. La cogió y nos levantamos del banco para seguir caminando.

- ¿Te apetece tomar algo? –le pregunté- Tengo algo de sed.
- Claro, tengo ganas de tomar un batido, hace tiempo que no bebo ninguno.

Caminamos hacia la tienda más próxima que teníamos. Pedimos unos batidos de fresa con plátano y nos lo bebimos por el camino de regreso a casa. Nos topamos con algunas beliebers. La mayoría eran conocidas o amigas de ___ . Llegamos a su casa. Julia y Chaz estaban ahí viendo la televisión. Mi madre y mi suegra estaban en la mesa hablando junto a Kenny. Ya habían vuelto de poner la denuncia. Miré la hora que marcaba mi reloj. Las once menos diez. Nos acercamos a los chicos y los saludamos. Después pasamos a saludar a los adultos.

- ¿Dónde habéis ido? –preguntó mi madre.
- A dar un paseo –respondió ___ rápidamente.
- ¿Ya habéis puesto la denuncia? –pregunté.
- El juicio es en dos días –respondió mi suegra. Con eso me daba la información que necesitamos.
- Si lo ganamos…
- Nos vamos de España.

Julia se levantó rápidamente del sofá y miró a la madre de su amiga con rabia en el rostro. Se acercó a la mesa y cogió una silla para sentarse. Chaz hizo lo mismo.

- ¿Cómo que os vais de España? –preguntó con desesperación en el rostro.

En cambio, ___ estaba con cierta ilusión y nerviosismo en el cuerpo. Igual que yo. La simple idea de tenerla día a día en mi ciudad, cerca de mí. Sin tener que coger un vuelo cada vez que la quisiera ir a ver… era simplemente un sueño hecho realidad. Por fin podíamos estar juntos sin kilómetros por medio.

- Ayer Pattie me comentó que os escuchó hablar sobre Atlanta –nos miró a mí y a su hija-, de que cuando tú te fueras a grabar el dueto, que podíamos quedarnos a vivir ahí para rehacer nuestra vida y así cambiar un poco de aires, de facilitarnos más la vida porque así tú podrías comenzar tu carrera como cantante profesional, ya que Usher tiene el estudio ahí.

Miré a mamá. ¿Cómo se había enterado si estábamos en la habitación y encima lo hablábamos en voz baja? ¿Es que las paredes son de cartón y ahora me entero? ¿O quizá es porque tiene mejor oído de lo que pensaba? Seguramente es la última opción. La veo más creíble.

- No podéis iros a Atlanta –suplicó Julia-, no puedes, ___ . No puedes dejarme sola.

Su amiga la miró con pena en los ojos. De repente toda esa ilusión que veía reflejada en su rostro segundos antes, ahora había desaparecido. Se estaba imaginando un futuro junto a mí como yo estaba haciendo y se había olvidado por completo que su mejor amiga iba a desaparecer de su vida durante un tiempo. Quizá no del pensamiento, pero sí en estado físico.

- Julia, yo nunca te olvidaría ni nada –dijo con los ojos aguosos- Te pagaría los pasajes para que vinieras a verme y así tú poder conocer la ciudad.
- Pero no quiero que te vayas –dijo llorando.
- Julia por favor, no llores –se levantó de su silla y fue a abrazar a su amiga.

___ (tu madre) miraba la escena con cierta pena y tristeza. Odiaba la idea de separar a su hija de su amiga. Lo sé porque eso le pasó a mi madre cuando yo me tuve que ir de Stratford para ir a cumplir mi sueño. 
Recuerdo que ella también lloró, no sólo porque se iba de su hogar, si no porque sabía que me ponía mal despegarme de mi familia y amigos. Pero al fin y al cabo los sigo viendo. No con la misma frecuencia que antes, pero sí que mantengo siempre el contacto con ellos.

- Chicas –habló mi suegra con la voz quebradiza-, no os vais a separar.
- ¿Qué? –preguntaron las dos confundidas casi en llanto.
- No pienso hacer que te separes de tu mejor amiga –contestó poniéndose de pie para coger el teléfono.
- ¿Qué dices, mamá? –cuestionó su hija extrañada quitándose las lágrimas que corrían mejillas abajo.
- Pienso convencer a tu madre –miró a Julia- para que te deje venirte conmigo a Atlanta a vivir.

20 comentarios:

  1. Cabrona. Me ha echo llorar. Aww :''''''c
    Mas os vale, bitches, que yo sea la primera.
    Me ha encantado este capítulo, sinceramente. Justin es muy mono con tigo :") En serio me encanta.

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  2. YEAH, BITCHES. JULIA IS BACK. AHORA SOY LA PRIMERA EN COMENTAR.

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  3. Dios mioooooo, sube los otros ya ya ya ya yaaaaaa. La amo a la novela, MUCHOOOOOOOOOOOO. Me encanta enserio. Besooooos.

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  4. ¡AAAAAAAAAAAAAAAH! MUERO. POR FIN HAS SUBIDO CAPÍTULO. ASDFGHJKL. Jo, me ha encantado mucho. En serio. Es tan...cuqui. Justin es tan...cuqui. Todo es tan...cuqui. JAJAJA. No, en serio. Tengo ganas de leer el siguiente. :3
    Te quiero, sobadora de sabanas de Justin.

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  5. Joder iaaa:) que Julia se vendría a vivir con nosotros.
    Que decirte? Que me ha encantado el capítulo menos por el padre cabron, seguro que ganan el juicio.
    Eres tan asjfihebslfiwgevdieyeh y tus capítulos son taaan édjwjevlfogywwnlffih que me eencaaantaais:D
    Sigue con la maratón preciosa:)

    El collar con la J<3

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  6. askdfjsafkjask MORI Seguirito Qe Ganan El Juicio y El Collar Con La J aksfjaks Ahorita Leo El Otro e_é

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  7. Me encanta la pareja que hacen Chaz y Julia.
    Y espero que Julia se pueda ir con ellos

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  8. vi 5 capitulos y dije AAAAAAAAAAAAAAAAAAAH LA MIERDA TENGO PARA UN AÑO. de tan largos que los hacesss

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  9. SNVKSJDNVAKLNMDLKADMKDSVWNJRG ME ENCANTAAAA ME VOOY A VIVIR CON JUSTIN *_* Voy a leer el siguiente :)

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  10. Siii Atlanta me espera :)
    Me encanta<3

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  11. uhrjgnmyuhjerdxhujnmwqauhjehsjfhjwa<gyhjdyuhbjwaseyuhjbwagshb Que cuquis todos. Enserio*-* Me encanta enserio. HIJO DE PUTA EL PADRE *Perdón JAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJJAA* Bueno que me encanta, lo sabes. Y voy a seguir leyendo. Besis ieurkdgxiokjerdgx. <3

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  12. Por Fin puedo Coger el ordenador y comentarte!!! AJSAKDP0ASFADGF Ya tengo el collar con la J de Justin :3 me encanta aunque la tia de la tienda no mucho ¬¬
    Y ME VOY A CANADÁ CON JUSTIN!!!

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  13. siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii me dejaron usar la compu q bueno ya me estaba estresando ajajjajjajaj q demas este capitulo por dis me quiero ira a atlanta q deamas estario no!!awwwwwwwww ya ma de verdad esria lo mas !!! ojala ganemos el juisio bueno te voy a contar algo q lo mas seguro es q sea gralcioso (para mi lo es) cundo estaba haciendo un dever en la compu mama subio y yo entre rapido para ver so habias subido y me aparecio lo de yep y entonces lo lei lo mas rapido q pude y me re emocione :D pero despues (no se si te acordas q dije q unos mes grandes q yo /mellisos "los ferreira"/ siempre memiran y se rien entonses justo me tube q ir a gimnacia y estaba uno sentado y yo ovbio gritando como una lok es un dia feliz :D con una sorisade ojo a ojo jajjajja y lo vi solo y le dije "no se cual de los ferreira sos pero no te veo sonreir y hoy es un dia feliz" ajjajajja tenias q verle la cara cuando le dije eso pero no me importo mucho por q estaba re contanta por q ibas a subir capitulos de nochee.lo malo es q justo tenia q estudiar pila para 7463256378 materias distintas y no los pude leer jajajaja bueno no comento mas por q boy a leer los otros SOL

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  14. aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaw qué ternura de novio y madre y amigas que tengo ♥♥

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  15. YEEEEAAAh, menos mal que han puesto la denuncia, ahora a ganar el juicio y el otro a la carcel nanananananan:3 Bueno, eso espero por que sino se liará una gorda. Ojala se vayan a Atlanta. Seria slakfdkjgadkjgfakjdfh Voy por el siguiente, lovee<3

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  16. seeeeeeeeeeeeeeeeeeee:) me encanta *-* es tan tyu6aywthyukua6ywthjukiuethdhjuuawszthdyjhegzdbghnyhetzdhyjhsenyaekjhyzjudsj tía cuando he visto la maraton me ha dao un chungoo un beso:)

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  17. ay pero que tieeeeeeeeeeeeeeeeerna, por dios, que julia se viene conmigo, jajajaja y bueno pusieron la denuncia, por fin!!! y e, collar con la j de justin, ay mi dioooooooooooooooos peor que ternuraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa :3 te amo ppor hacer una novela tan linda que cumple mi sueño SI SEÑOR! jajajaajjajajaja bueeno que me encanto el capitulo, que sigo leyendo lindisima!!

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  18. OH si que se venga Julia o si no me los cargo a todos.Y el juizo lo tenemos requete ganodo.
    Besos!

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