¿Cuántos somos ya?

13 de mayo de 2012

Never let you go. {72}


- ¿Papá? –le llamé mientras le tocaba el hombro. No contestaba- Papá, vete a dormir a la cama.

Seguramente anoche al llegar a casa se fue a tomar algo, ya que había un vaso justo delante de él, y se quedó dormido. ¿Por qué mamá no le habría despertado?

- Papá, va –le llamé de nuevo- Vete a la cama con mamá.
- Cállate, me duele la cabeza –su voz sonaba como distorsionada al estar tapándose la boca con los brazos.
- Si no te hubieses tirado toda la noche bebiendo no te dolería –le escupí lo que tanto tiempo me había callado.
- ¿Y quién eres tú para decir esto, eh? –preguntó mientras alzaba la cabeza y me miraba.
- Tu hija.
- Dedícate a limpiar, y déjame hacer lo que a mí me apetezca –dijo levantándose y con los puños apretados. Estaba empezando a tener miedo.
- ¿No crees que eso es ser demasiado machista? –farfullé- Aparte de limpiar, puedo ayudarte a superar la adicción hacia la bebida.
- ¡Yo no tengo ninguna puta adicción! –chilló mientras le daba un 
puñetazo a la mesa.

Del susto tiré un paso hacia atrás.

- ¿Qué pasa aquí? –preguntó mi madre con voz adormilada- ¿A qué vienen estas voces?

Al verme a mí con el rostro pálido por la repentina reacción de mi padre, y a este último con los puños cerrados, se tensó.

- Tu hija –espetó papá- Intenta ir de adulta y sólo es una maldita cría.
- ¡___ (tu padre)! –le regañó mamá- ¡No digas eso de tu hija!
- Déjalo –dije- Ya veo lo que piensa de mí. ¿Intento ir de adulta? No lo sé –hablé mientras le miraba a él con el rostro serio- Pero creo que me estoy comportando como una, no como tú.
- Mira… -dijo acercándose a mí con el dedo índice señalándome a mí.
- Basta –pidió mi madre mientras le sujetaba por el brazo.

Papá me miró con odio. Con el mayor odio que había recibido en toda mi corta vida. Una mirada que proviniendo de otra persona no me habría molestado, pero él me dolió. Que tu padre te mire de esa forma sinceramente es patético.

- Voy a darme una vuelta –anuncié.
- ¿A estas horas de la mañana? –preguntó mi padre retóricamente- 
Déjate de tanta calle y ponte a limpiar.
- ¡Y tú deja de beber tanto y llegar todas las noches borracho y dedícate a cuidar de esta puta familia que se está yendo a la mierda por tu culpa!

Su mano impactó en mi mejilla haciendo que girase el rostro bruscamente. Me llevé la mano a la zona que ahora posiblemente estaría roja y puede que hasta hinchada y cerré los ojos con furia. No lloraría, no le daría el placer de verme débil porque no lo era. Mamá soltó un grito ahogado. Le miré lentamente y aparté mi mano de la zona golpeada.
Le miré con ira, rabia, furia. Una serie de sentimientos que jamás había experimentado hacia alguien, y mucho menos con mi padre.

- Te odio –murmuré.
- Ahí tienes la puerta, entonces –dijo señalándola con la mirada.
- ___ (tu padre), basta, por favor –le pidió mamá con lágrimas en los ojos.
- Créeme que si pudiese lo haría –contesté refiriéndome a su ofrecimiento por largarme- Pero no pienso dejar a mamá sola con el monstruo de su marido.
- ¡¿Quién te crees que eres, eh?! –gritó haciendo que mi madre se sorprendiese y se alarmase mucho más de lo que ya estaba- ¡Vete, entonces! Vete con el gay de tu novio.
- ¡A Justin no te atrevas a meterlo! –alcé el tono de voz.
- ¡¿Y si no qué?! ¿Llamarás a la prensa y le contarás que tienes un padre alcohólico que te pega? –preguntó amenazante.
- Jamás –respondí fríamente- Me avergüenzo de tener un padre como tú.
- Bueno, no se puede escoger a la familia –dijo éste- Si no, cree que no estarías en esta casa.
- ¡___ (tu padre)! ¿Cómo le dices eso a la niña? ¡Eres un insensible! –dijo mi madre llorando.
- No importa, mamá –hablé con el nudo en la garganta.
- ¡Claro que importa! –me contestó- ¡¿Cómo te atreves a decirle esto a nuestra hija?!
- ¡Una hija no sería como ella! –protestó señalándome.
- Pues lo siento si no cumplo tus expectativas de hija perfecta, te lo hubieses pensado antes de tenerme.
- Fuiste un error nada más –espetó con furia y provocando que la primera lágrima descendiera de mis ojos hasta caer en el cuello de mi camiseta.

Salí de la cocina y caminé rápidamente hacia mi cuarto. Durante el corto trayecto oí como mi padre y mi madre discutían. Ahora mismo lo único que quería era irme de aquí. Cogí el móvil, las llaves y una gorra para después marcharme. Di un gran portazo para que mi ida se hiciese notar. Nada más salir de casa empecé a llorar como jamás lo había hecho. Incluso más que el día que me despedí de Justin y de los chicos.

Empecé a caminar sin rumbo alguno. Divagaba por las calles de mi ciudad mientras mis ojos desbordaban lágrimas sin piedad. Llegué a la plaza del ayuntamiento, en el centro de la ciudad. Hacía mucho tiempo que no pasaba por aquí y me sentía una turista que acababa de verlo por primera vez. A lo lejos divisé un chaval de unos veinte años tocando la guitarra. Me acerqué hasta él lo suficientemente cerca como para poder identificar qué canción tocaba. Al mirarme dejó de cantar y tocar.

- Hola –me saludó con una amplia sonrisa.
- Hola –no le sonreí. No tenía ganas- ¿Qué tocabas?
- “Que nadie” –me informó- ¿Por qué?
- Por nada –le sonreí levemente- ¿Puedo sentarme a tu lado?

Asintió y echó a un lado todas sus pertinencias. Me refería a la funda de la guitarra y a su móvil. Nada más.

- ¿Cómo te llamas? –me preguntó.
- ___ , ¿y tú?
- Lucas. Un placer –me tendió la mano y la estreché- ¿Qué hace una chica como tú a estas horas? Normalmente las chicas de tu edad duermen hasta las tantas.
- Yo no soy como las demás –me limité a responder.
- ¿Eres especial? –preguntó divertidamente.
- Puede. Pero no en el buen sentido –le miré a los ojos y frunció el ceño confundido- Soy más bien rara.
- Todo el mundo es raro –comentó- Sólo que hay distintas rarezas.

Los dos reímos.

- ¿Sabes tocar la guitarra? –me preguntó.
- Sabía.
- ¿Sabías? –estaba confundido.
- Hace algunos años empecé a tocarla, pero después no sé por qué me dio por dejar de hacerlo. Me gustaba y tal, pero no sé. Dejé de tocarla –me encogí de hombros.
- ¿Y la sabes tocar bien? –preguntó mientras me la pasaba.
- Bueno –me pasé la correa de la guitarra por detrás de los hombros y me la acomodé-, algo sé.
- ¿Lo suficiente como para tocarme algo? –sonrió y le sonreí yo también.
- Ehm… veamos –empecé a tocar las primeras notas de ‘favorite girl’. Él me miraba maravillado. No sé si era porque reconoció la canción de mi novio, o porque de verdad la tocaba bien. No canté, no tenía ganas. Pero cuando ya no me sabía más notas de la canción paré- Y bueno, solo es la mitad, pero algo es algo.
- ¿Qué canción es? Creo que me suena.
- Favorite Girl, de Justin Bieber –respondí encogiéndome de hombros.
- Buf, mi hermana está obsesionada con él.
- No me extraña –dije riendo y pasándole el instrumento.
- ¿Tu también eres belieber? –preguntó abriendo los ojos.
- Mhm… más o menos –dije riendo- Pero me gusta mucho.
- No es que me caiga mal, pero tengo que escuchar su nombre tantas veces por culpa de mi hermana que me aburre –opinó riendo- Tiene canciones buenas, incluso me las sé y las toco, pero es eso…
- Que lo tienes demasiado visto –acabé la frase.
- Exacto –admitió riendo.
- ¿Tocas siempre aquí? –pregunté mientras me quitaba la gorra y me la ponía hacia atrás para ver mejor a mi acompañante.
- Sí –respondió mirándome a los ojos- Desde comienzos de verano.
- ¿Y lo haces porque quieres ganarte un dinero extra o porque…?
- Porque me gusta y quiero que la gente conozca mi música y ver como canto algunos covers.
- Así comenzó Justin –pensé en voz alta.
- Ah, sí –dijo riendo- Me sé toda su historia gracias a mi hermana.
- ¿Te la cuenta? –empecé a reírme.
- Sí, Justin cantaba en las escaleras de un pequeño teatro de su pueblo, el teatro Avon. Lo fichó un tal Scooter a través de vídeos que colgaba en Yotube y ahora, míralo, con millones de chicas detrás de él y con sólo dieciséis años.
- Da envidia.
- Mucha –me contestó- A más de uno le gustaría tener su vida. Por mucho que lo odien le tienen demasiada envidia.
- Así son los haters –dije encogiéndome de hombros.
- Sí, supongo –suspiró y miró hacia el suelo, pero segundos más tarde me volvió a mirar- Oye, ¿y qué edad tienes?
- Quince.
- ¿En serio? No los aparentas.
- ¿Cuántos aparento? –no quiero parecer una vieja, por favor.
- Diecisiete.
- Vaya. No sé cómo tomármelo.
- Tómatelo bien, estás muy…. Bien para tu edad –pareció sonrojarse.
- Ehm… Gracias. ¿Y tú?
- Diecinueve.
- Te echaba veinte.
- Los cumplo dentro de dos semanas –me informó riendo.
- Vaya –reí yo también- ¿Por qué te levantas tan temprano para venir a tocar? Casi no hay gente.
- Lo sé, pero me he desvelado y he querido venir.
- ¿Me tocas algo? –le pregunté- Estoy aburrida y ahora mismo mis amigas duermen.
- ¿Qué te parece si termino de tocar contigo la canción “que nadie”?
- Cuando dices de terminar la canción conmigo, ¿te refieres a que la cante?
- ¿Te la sabes? –asentí- ¿Enterita? –volví a asentir- Entonces sí.
- ¿Y si te digo que no quiero cantarla?
- No te enseño a tocar la guitarra –me amenazó.
- ¿Quién te ha dicho que quiera aprender a tocarla? –le pregunté riendo.
- Para pasar el rato, mujer –dijo en tono obvio.
- Bueno, va –acepté.
- ¿Eres una chica fácil?
- No, pero si me insisten tipos pesados como tú, sí.
- Vaya –se encogió de hombros- Bueno, ¿empezamos?
- Mhm...
- ¿Me vas a romper los tímpanos?
- Bueno, no es por echarme flores, pero la gente dice que canto bien.
- ¿Crees que cantas bien? –fue al grano.
- No desafino.
- Me sirve –empezamos a reírnos.

Tocó un par de notas para afinar la guitarra y me miró para empezar a cantar. Carraspeé la garganta a lo cantante profesional y rió. Asentí con la cabeza para comenzar definitivamente y entonó la canción.


- Empezaron los problemas,
se enganchó a la pena.
Se aferró a la soledad. –movía los labios a medida que él cantaba la canción, pero de mi garganta no salía ninguna nota.
Ya no mira las estrellas
mira sus ojeras
cansada de pelear.

Olvidándose de todo –esta era la parte en la que tenía que cantar yo.
busca algún modo
de encontrar su libertad.
El cerrojo que le aprieta
le pone cadenas
y nunca descansa en paz.
Y tu dignidad se ha quedado esperando a que vuelvas –nuestras voces se unieron y con ella, la gente que paseaba por delante de nosotros, también. Se quedaron a escucharnos cantar.

Que nadie calle tu verdad,
que nadie te ahogue el corazón.
Que nadie te haga mas llorar
hundiéndote en silencio.
Que nadie te obligue a morir
cortando tu alas al volar
que vuelvan tus ganas de vivir –alargué la nota final y me miró sonriente al ver que mi voz duraba y duraba, sin parar a descansar o a tomar aire. El primer sonido de que alguna cámara grababa me alarmó.

En el túnel del espanto –ahora el solo era mío. Él tocaba su instrumento con ganas y motivación mientras asentía lentamente con la cabeza al compás de la canción.
todo se hace largo,
¿cuándo se iluminará?
Amarrado a su destino
va sin ser testigo
de su lento caminar.

Tienen hambre sus latidos –dejé que su voz fuera protagonista.
pero son sumisos
y suenan a su compás.
La alegría traicionera –los dos comenzamos de nuevo a cantar.
le cierra la puerta
o se sienta en su sofá.
Y tu dignidad se ha quedado esperando a que vuelva –ya había mucha gente a nuestro alrededor. Pero a nosotros no nos importaba, seguíamos haciendo lo que más nos gustaba. Cantar.

Que nadie calle tu verdad,
que nadie te ahogue el corazón.
Que nadie te haga mas llorar
mintiéndote en silencio.
Que nadie te obligue a morir
cortando tus alas al volar
que vuelvan tus ganas de vivir.

Que nadie calle tu verdad,
que nadie te ahogue el corazón,
que nadie te haga más llorar
hundiéndote en silencio.
Que nadie te obligue a morir
cortando tus alas al volar
que vuelvan tus ganas de vivir... –terminamos la canción y ambos sonreímos victoriosos. La gente empezó a aplaudir. Alzó la mano y se la choqué mientras que en mi rostro se dibujaba una amplia sonrisa.

La gente se fue marchando y nosotros nos quedamos ahí en el suelo sentados como desde el principio.

- ¿Te apetece desayunar? –me ofreció mientras se levantaba y guardaba la guitarra en su funda.
- No llevo dinero.
- Pero yo te invito –se ofreció.
- ¿Me acabas de conocer y ya me invitas a tomar algo? –pregunté algo divertida.
- Bueno, si quieres morirte de hambre, tú misma.
- Vale, vale –acepté riendo- Sólo porque insistes.

Me revolvió el pelo y caminamos juntos hacia la primera cafetería que viésemos.

- ¿Puedo preguntarte algo? –rompió el silencio cuando ya nos estábamos sentando en una de las terrazas de la gran cafetería.
- Sí, claro –me saqué la gorra e hice un hairflip como Justin. Cuanto le extrañaba.
- ¿Qué hacías a estas horas despierta?
- Qué cotilla –dije riendo.
- Lo siento, es que… me ha parecido raro –comentó- Mi hermana tiene tu edad y se tira hasta la una del medio día durmiendo. No hay quién la despierte.
- Supongo que hoy no tenía ganas de estar en casa –dije encogiéndome de hombros y recordando la mala escena en la cocina con papá.
- ¿Problemas en casa?
- La palabra problema se queda corta.
- Puedes contármelo si quieres –se ofreció- Sé que no me conoces, que quizás estés pensando que soy un idiota que me quiero aprovechar de ti. Pero nada de eso. ¿Sabes? Me caes bien, y a parte compartes una pasión conmigo. La pasión por la música.
- Sí, lo sé. Y para nada pienso que te quieres aprovechar de mí, aparte, tengo novio y no te daría bola –él rió. Al parecer no se esperaba mi respuesta- Sólo es que no lo sabe nadie y….
- ¿Tienes miedo de que se entere más gente?
- Es vergonzoso.
- Cuéntame.
- Me fui a Atlanta de vacaciones con un amigo –suspiré. Me acordé de Justin y lo mucho que lo extrañaba, de las ganas que tenía de que me diese un abrazo y de que me dijera que todo estaría bien. Pero por desgracia la puta distancia siempre interviniendo- durante un mes y medio. A las tres semanas de estar ahí, mi padre empezó a beber. Cuando llegué ya era un completo alcohólico de mierda. He tratado de hablar con mi madre, con él. Pero nada –suspiré. Él sólo fruncía el ceño esperando a que continuara con la historia- Él seguía exactamente igual, haciendo lo mismo noche tras noche. Hasta que hoy por la mañana, al desvelarme, me he hartado de él y hemos empezado a discutir.
- ¿Y qué ha pasado? –preguntó preocupado. Justo llegó la camarera y calló.
- ¿Qué van a pedir? –al parecer habíamos escogido la cafetería más fina de toda la ciudad.
- Un café con leche y unos cruasanes –contestó Lucas- ¿Y tú?
- Un zumo de naranja y una ensaimada, por favor –pedí amablemente.
- En un minuto lo tenéis.
- Gracias –contestamos él y yo a la vez.
- Has escogido la cafetería más pija de todas, tío –me quejé.
- Da igual –se encogió de hombros- ¿Olvidas que pago yo?
- No me gusta que me paguen las cosas –refunfuñé- Me siento una mantenida.
- Apuesto a que tu novio sí que le dejas que te pague las cosas –dijo riendo.
- No, siempre acabamos discutiendo por eso.
- Las señoritas nunca pagan –defendió su opinión.
- Yo no soy una señorita –me crucé de brazos.
- Con esa voz tan dulce que tienes no me lo creo –me halagó- Por cierto, cantas bien.
- Te estás yendo del tema, ¿lo sabes, no? –en el fondo quería desahogarme y quitarme este peso de encima.
- Ah, sí –reaccionó- Lo siento.
- Bueno, pues que me dijo que yo era un error, que él no había escogido tenerme, en fin. Y me pegó.
- ¿TE PEGÓ? –le miré atónita y rápidamente comprendió mi reacción. 
Casi toda la gente que nos rodeaba se había girado a mirarnos- Lo siento.
- No importa –me dejé caer en la silla- No pienso volver a casa. No mientras él esté ahí.
- ¿A qué hora se va a trabajar?
- Hoy es sábado. No trabaja –respondí cruzándome de brazos- Tendré que dormir en casa de una amiga.
- Eres orgullosa por lo que veo –qué observador de su parte.
- Mucho. Pero no es cuestión de orgullo o no –me incorporé mejor para hablar y estás más cerca de él. Entrelacé los dedos y lo miré nerviosa- Me da miedo.
- ¿Tanto como para no volver a entrar en casa?
- Tanto como para convencer a mi madre de cambiarnos de casa.
- Joder, esto es serio –dijo.
- Y tan serio –me uní a su objeción- Mamá dice que no le ha puesto la mano encima, pero cuando una persona está ebria pierde los nervios rápidamente. Y…
- Se vuelve agresivo –terminó mi oración- Lo sé.
- Y tengo miedo. No sólo de lo que me haga a mí, sino de lo que le habría hecho durante mi ausencia.
- Tu madre habría hecho algo, mujer –dijo tratando de tranquilizarme- No creo que fuese tan idiota como para callarse.
- Mamá no está llevando bien este tema. Creo que me miente, que sí que ha sufrido algún abuso o maltrato por parte de mi padre, pero no lo dice. Tampoco tengo pruebas, así que no puedo hacer nada.
- ¿Estás diciendo que tu madre puede haber sufrido maltrato de género? –susurró.
- Sí.
- Sabes que puede ir a la cárcel por eso, ¿no? –suspiré- Tu padre, digo.
- Sí, lo sé –asentí con la cabeza- Pero para eso debe de haber una denuncia.
- Y una prueba de que de verdad le ha pegado o maltratado.
- Y no la tengo –pensé en voz alta.
- ¿Qué piensas hacer? –me preguntó.
- Tengo que sacarle toda la información posible a mi madre –dije.

La camarera llegó con nuestro almuerzo y lo dejó en la mesa con cuidado. Ambos le dedicamos una sonrisa de agradecimiento y se marchó. Lucas abrió el sobrecito de azúcar que reposaba a un lado del platito de café y lo vertió todo en el café. Cogió la cuchara y removió el café. Le dio un sorbo a la taza y yo hice lo mismo con mi zumo.

- Pero si no te ha dicho la verdad desde un principio dudo mucho que te lo diga todo de sopetón ahora –opinó al darle otro sorbo a su bebida caliente- No sé, digo yo.

Me rasqué la barbilla con las uñas mientras soltaba un largo y profundo suspiro. Cerré los ojos y apoyé los codos en la mesa para después tapar mi rostro con las manos. Esto me quedaba demasiado grande. ¿Qué hacía una niñata como yo queriendo hacer de policía?

- Eh, vamos –me animó frotándome el brazo- Todo se solucionará. Habla con tu madre.
- Este papel de detective me queda muy grande, Lucas –dije con la voz rota. Me destapé la cara.
- De momento te estás comportando como tal –me halagó con una amplia sonrisa- Créeme que si yo estuviese en tu lugar no habría tardado en llorar al contar la historia. Pero mírate. Eres fuerte, ___ . Jamás había conocido a alguien como tú.
- Aún no me conoces.
- Pero tengo la esperanza de que lo haré –me sonrió. Le devolví el amable gesto- Anda, tómate tu desayuno y damos un paseo. Así te despejas un poco.

Asentí con la cabeza y empecé a comer. Lo hicimos en silencio, nadie de los dos hablaba. Lo haríamos después mientras camináramos. Después del repentino grito de Lucas la gente nos observaba y no me gustaba que se enteraran de mis conversaciones. Me sentía incomoda.

Terminamos de desayunar y pagó la cuenta. La verdad es que era algo cara, pero él llevaba el dinero suficiente. Le dije y traté de convencerlo que le devolvería el dinero, pero se negaba rotundamente.

- Siento si soy pesado, pero de verdad quiero ayudarte con esto de tu padre.
- Tranquilo –estaba siendo demasiado humilde conmigo.
- Es que… Es demasiado fuerte lo que estás viviendo para sólo tener quince años –suspiré y asentí pesadamente dándole la razón- ¿Y tu novio sabe algo de esto?
- No –respondí- Y de momento no sabrá nada.
- ¿Y por qué no se lo dices? Él es el único que más te podría ayudar –me avisó- No hay nada mejor que recibir ayuda de las personas que más te quieren. ¿Y quién te quiere más que tu novio en estos momentos?
- Digamos que él ahora está un pelín lejos de mí y estos temas no le tocan –no creo que sepa quién soy, así que da igual lo que le diga. No captará la indirecta.
- Pero no le tocan porque tú no le dices nada, sino seguramente trataría de ayudarte –me miró y frunció los labios- O al menos es lo yo haría si a mi novia le pasara algo.
- Es que está ocupado en cosas y no quiero preocuparle –y la verdad es que más que nada era eso. Si le contaba todo esto a Justin él lo dejaría todo y se vendría aquí conmigo para tratar de solucionarlo. Y él tiene que estar centrado en su música y en sus beliebers.
- ¿Te da miedo que lo deje todo por ti? –me leyó la mente.
- Sí –me sinceré.
- Entonces es porque sabes que él sería capaz de hacer cualquier cosa.
- Estoy segura que cruzaría el charco que nos separa para venir a ayudarme –Justin atravesaría el océano, la galaxia. Haría cualquier cosa por estar a mi lado. Y yo lo sé. El problema es que no quiero que haga ninguna tontería.
- Pues estate orgullosa de tu novio –dijo sonriendo- No quedan muchos que harían ese tipo de cosas por sus chicas.
- ¿Lo dices por ti? –pregunté enarcando una ceja.
- No –rió- Pero muchos son así, supongo que lo sabrás.
- La verdad es que nunca he tenido novio –confesé- Él es mi primera relación.
- Vaya, ¿en serio? –preguntó incrédulo. Yo asentí- Pues con lo guapa que eres…
- Ya me estás tirando la caña.
- No, no para nada –dijo rápidamente- Me recuerdas a una hermana menor.
- ¿Sí? –pregunté sonriendo.
- Sí –asintió riendo. De repente sacó su móvil del bolsillo y lo miró- Y hablando de hermanas…

Contestó al mensaje que al parecer le había enviado y me miró.

- Quiere que vaya a buscarla a un sitio, ¿me acompañas?
- Mhm… claro.

Con su guitarra colgando caminamos unas calles más y nos subimos a su coche. Condujo hasta llegar a un parque. Aparcó y bajamos del vehículo. Caminamos y me señaló con la cabeza a una chica sentada en un banco. Al parecer era su hermana cual esperaba a Lucas. La chica, alta, morena y con pecas en la cara tenía los mismos rasgos que su hermano mayor.

Nos acercamos a esta y no pareció percatarse de nuestra llegada pues estaba atenta a su móvil.

- Encima que vengo a recogerte, ni me miras –le regañó su hermano mayor burlonamente.

Ella alzó la vista y le miró, posó la mirada en mí y rápidamente me la esquivó. Segundos más tarde abrió la boca anonadada y volvió a mirarme.

- ¡Oh Dios mío, yo a ti te conozco! –se levantó del banco y me abrazó tan fuerte que del impulso casi caigo hacia atrás.
- Un momento, ¿os conocéis? –preguntó Lucas incrédulo.
- No me lo puedo creer –ignoró la pregunta la chica que tenia ahora delante de mí- Dios, tienes una suerte, ¡no me creo que…!
- ¡Adriana, contéstame! –gritó Lucas- ¿De qué la conoces?
- ¡Es la novia de Justin Bieber, Lucas! ¡ES LA NOVIA DE MI ÍDOLO! –gritó con todas sus fuerzas mientras saltaba y le entraba el típico ataque de belieber que había visto más de una vez en la ciudad de mi novio.
- ¿Que tu qué? –yo sólo sonreí tímidamente y me encogí de hombros.

___________

¡Hola, preciosas mías! ¿Qué, os ha gustado el capítulo de hoy? Creo que la cosa se está poniendo MUY, MUY interesante. Vamos, digo yo. Me he esforzado en escribir este capítulo, chicas, así que me gustaría que comentarais con vuestra opinión. Me ayudan mucho. Os quiero, mucho, ¿sí? ¡Besos! Por cierto, limpiad la baba después de ver la foto del capítulo. Es sexy, eh e.e 
¡Bye!

Cris: A mí también me gustan los ositos Haribo, por eso los he puesto. Iba a poner chocolate, pero eso cuando llegue a España estará súper derretido y como que no. Y gracias por la opinión, pensaba que este capítulo iba a aburrir. Es que no tiene nada de dialogo. En fin, que ya sabes que me gusta dejar las cosas con intriga MUAHAHAHA. Oc. Besos:)
AntoLoveBieber: No sé que estabas pensando qué pasaría con tu padre, pero bueno, ahora te he sacado de dudas. ¡Besos!
Blue Shoes: Mhm, no. Eres tercera JAJAJAJA.Y no soy malvada, simplemente os dejo con ganas de más para el siguiente capítulo. ¡Besos!
deвora ♥: Bueno, se acabó la intriga, aquí tienes el capítulo. Espero que te haya gustado. ¡Besos!
RUBIA:): Pronto sabrás qué pasará cuándo abras el regalo. Jijijiji:$ ¡besos!
jυѕтιn вιeвer ιѕ a parт oғ мe∞: ¡Gracias bonita! Me encantan tus comentarios, siempre me sacas una sonrisa. ¡Besos!
Jυlιa: Julia, que te cambias todo el rato de nombre y no sé quién eres. Ahora eres 'Swag', ¿no? En fin, que no, que no se ha muerto tu padre. EHTÁ VIVICO Y COLEANDOH ajskajskajsk c: ¡Te amo, bonita!
Anónimo: ¡Hola! Gracias, vida. Si sabes poner imágenes sabrás poner gifs. Hay una opción que dice skjdlasd URL, pegas la URL de la foto y te sale. Si tienes alguna duda más, pregunta, ¿sí? Besos :)
BELEN LLANOS: Gracias, amor. Un beso desde España c:
Mony Bieber: Creo que todo el mundo desearía tener un novio como él, es demasiado tierno. Tanto en la novela como en la vida real. No hay más que ver la letra de sus canciones, ES UN TIERNO jasdkahsd :3 Besos!
Alejandra:): JAJAJA. Todo el mundo piensa que el padre muere ._. De momento no tengo planeada ninguna muerte en esta novela JAJAJA. ¡Gracias por el comentario, amor!
NiNu♥: JAJAJA, merci Ninu. Tú también eres sexy, entonces. ¡Te quiero bonita! 
Me haces Grande: Lo que daría yo por tener una camiseta de él ajshaksdghkdfg MUEROME. Sí, a mí también me gusta Niall. A parte de por ser belieber boy, porque es muy majo y tierno, el chaval. ¡Besos!
Anónimo: ¡Gracias!
Belieber: Ahora mismo no tengo mucho tiempo para leerme todas tus novelas, tienes demasiadas y aparte, no sé cuál es la que publicas más seguido. Me he hecho seguidora de una, no recuerdo exactamente qué blog era. En fin, que cuando tenga tiempo me las leo. ¡Un beso, y gracias por comentar!

21 comentarios:

  1. Uiiuuiuuuii vaya gilipollaaaas de padre! -.-" Tss .

    Ohhh a conocido a Lucas, como deje a Juus por ese me mato oc?

    Wahahahahaha xdd me hace gracia Adriana! :D

    Escribe pronto guapa! Un beso! :D

    ResponderEliminar
  2. HOOOLAA<3 Me ha encantado, ha sido.... inesperado. ¿LE HA PEGADO? Que fuerte, ojala se atragante comiendo olivas. Eso o que le lleven a la carcel:3 ¿Y Lucas? Que mono*-* Y que peligro, me encanta este chico pero Justin esta por encima de él, espero que no se meta por en medio. Tengo ganas de que Justin se entere de lo que le ha pasado con su padre y se la lleve con él, y consiga salvar a su madre de esa tortura, en serio.

    Bueno preciosa, espero el siguiente con muchísimas muchísimas ganas, besos<3

    ResponderEliminar
  3. Q fuerte... Y el lucas q majo el tío aun así Justin es mío ... :D Tambien el padre es un .... mejor me lo callo...
    Me gustó la reaccion de Adriana y el " que tu que? " De Lucas. ;)^_^
    FDO: Cris

    ResponderEliminar
  4. Nena, ¿Pero como Narices lo haces tan bien? Búf, enserio, te Envidio.
    Joder con el Padre :'( la verdad que es mu' triste que esté asi, ¿sabes? pensaba que se habia muerto al final del capitulo anterior x) pero alegra de que no haya sido asi aunque casi lloro de verdad en la parte que me Pega.
    Y Lucas... Aww <3 que tierno ¿No? Y su Hermanita aún más.
    Sigue Pronto, que me tienes enganchada con tu Novela!
    Besos Cielo, Cuuidate! ;)

    ResponderEliminar
  5. Mima mi padre me pegó si soy yo es que le lo mato pero hay que vivrlo para hacerlo la verdad me necanto caundo la hermana de Lucas ha dicho que soy la novia de su ídolo jajaja.
    BESOS Y LA FOTO VA QUE ME PONGO MEJOR UN BABERO!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. me encantaaaaaaaa segui!!!!!!! que muero ♥
      asdasdasdasdasd
      te quiero
      besossss

      Eliminar
  6. ME ENCANTAAAA! jjajajaja odio al padre!! -.- y Lucas!!!!! ^^ ME gusta mucho, espero que no le kite el sitio a justin *__*

    ResponderEliminar
  7. WAESFSDFGSEGFAUWREFICWNORMXUMXNQRXWQXLOERLWECWE
    si no he podido recorrer la ciudad sola en esta vida, en la novela todo es tan totally awesome :3 soy la novia de mi idolo y la gente me admira *-* y aca soy una forever alone que inspira foreveralonidad(?) y para ser mas miserable estaba comiendo helado y para que no se me cayera en el piso lo tome con la mano y corri hacia el baño gritando como una nutria dando a luz (?) bueno, muchos abrazos psicologicos!

    ResponderEliminar
  8. HOLIIS!! <3 Me encanto el capitulo!! Segui así, Besos!!

    ResponderEliminar
  9. Me ha encantado enserio, me ha recordado mucho lo de los padres, pero no era tan asi :$ Me ha encantado mucho joder jajaja, un besaso Yasmii :) tequiie(L)

    ResponderEliminar
  10. Por fin me deja comentar! :3 ASDFGHJKL te mato. Siempre me dejas con intriga, ts. Pueeees...yo quiero volver a estar con Justin, que mi padre me cae mal. Esta novela es demasiado awesome, en serio. Voy a morir por contenerme las ganas de violarte. JAJAJA. Si, hoy tengo la perversión a tope.
    Un beso.
    Cris.

    ResponderEliminar
  11. Ö ME PEGO!! MUERO!!
    Me cae super bien Lucas y sus consejos jaja
    Ya tengo ganas de que llege el regalo de Just jajaja
    El capitulo hermosisisissisisisismooo :D
    Publica pronto
    TE QUIERO!

    ResponderEliminar
  12. por dioosss..!!!!
    amo tu novelaa..!!!
    es una de las mejores que e leido
    seguila prontooo que la intriga me esta matandooo..!!!
    se ve q Lucas es un amor..!!
    pasat x mi novela si?? te espero =)
    un besoooo..!!!!

    ResponderEliminar
  13. Yasmi,gran capitulo!
    Yo lo hubiera matado,pegarle a su hija,no le da verguenza? que gente eh..,pobre la mama,haber tenido que soportar eso por un tiempo :_
    Despues,Lucas! que simpatico,me cayo genial! cuando cantaron,aaaaaaaaaaah,Justin va a ver el video estoy segura!
    te que dices se pone un poquitin celoso?
    jejox.
    La ultima parte fue genial,la descubrieron :O quiero saber la reaccion de Lucas!
    Bueno,ia tu sabe' te leo desde el cel,por eso no comento :_ pero el anterior tambien lo lei,y me encanto!
    Que andes geeeeenial♥ besos!

    ResponderEliminar
  14. Dios!, estuvo ncjncvjdfvhfbvcb el capitulo jaja. Mi papá es un idiota, me cae mal, ¿quien se cree para pegarme, ah?,
    Lucas es un chico muy lindo conmigo...aunque su hermana muy efusiva jaja.
    Bueno, yasmina. Te quiero mucho, besitos.

    Con cariño Mony

    ResponderEliminar
  15. sdfnksjdfnkdfkn me eeeeeeeeeeeeeeeeeeencanta.
    Pero, hijo puta el padre tío. Oye, la 'Adriana' esta, no se no me da buena espina. Ni el tío este. Como la adriana sea la mejor amiga de _____(Tu nombre), la mato ¬¬
    Bueno, aquí arriba a todo el mundo le cae bien. Yo soy negra o que e.e
    sjdf kjsdf JUSTIN NO HA APARECIDO 8(
    knjfs ¡Adios enana! te amo musho, amol. Y si, soy yo, tu melona. Me cambio el nombre siempre JEJEJEJE este mola mas.

    ResponderEliminar
  16. TATATATTATATATTATATATA. ME ENCANTOOO ESTE CAPITULOOO, TE PASASTEEE, ME MORI DE LA RISA CUANDO SE ENCONTRARON CON LA HERMANA DE LUCAS JAJAJJJAAJAJAJA TATATATATA SEGUILAA PORFAVORRRR
    beso♥ :)

    ResponderEliminar
  17. Siguiente, ya!! Me encanta tu nove <3

    ResponderEliminar
  18. Nueva lectora^^ Me encanta como escribes y la imaginación que usas para escribir todo*-*
    Espero que puedas seguir pronto; yo quiero que Justin sepa lo que me pasa con papá, pero no quiero que lo deje todo por mi culpa y mis problemas que ni tan sólo son los suyos, es demasiado cariñoso y eso/: ¿Qué pasará con lo de Ariadna que me ha reconocido? ¿Lucas no me había reconocido antes? Ash que intrigante que lo dejas.__.
    ~ Besos, Sandy, tu nueva lectora♥

    ResponderEliminar
  19. OH MEU DEUS!!! me mueroooo, pordios! COMO MI PADRE ME PEGO!!!!? no lo puedo creer.. que tierno ese chico lucas, seria genial eso, que hubiera gente asi por todos lados :) JAJAJJAJAJA EL TE TIRA ONDAAAAAA, LA VERDAD AMOOO TU NOVE, NO PUEDEEEE SER....
    LA NOMINARE COMO LA MEJOR NOVELA EN EL MUNDO!!!!
    ajajajjaj encerio :) lo hare en mi pagina cuando el puto blogger me deje escribir y no me diga error 2464672 y esas cosas que me sacan de quiciooooo
    TE AMO MUCHOOOOOOOO SERSIIIIIII, SIGUIENTE CAPITULO YAAAAA
    ESTE COMENTARIO TERMINARA EN 3, 2, 1.... YA!

    ResponderEliminar
  20. RUISGNDFUGBDFUIGNUDFGDFN. Que bien escribes, Dios. Siento haberme leido los capitulos tan tarde, pero no he tenido mucho tiempo de leer. Bueno, Yasmina, que me ha encantado. No sé como tienes tanta inspiración para hacer capítulos. Y cuando cantan la cancion (que es una de mis favoritas) fndjfgndjnsdf. Muero.
    ¿Has llamado a la hermana de Lucas como yo? No sé que decirte jaja. Gracias (:
    ¡Besos!

    ResponderEliminar

¿Por qué no me sacas una sonrisa con un comentario tuyo? Vamos, es gratis.