¿Cuántos somos ya?

29 de abril de 2012

Never let you go. {67}



Terminamos la canción con la respiración agitada. Nos miramos victoriosas con los micrófonos cerca de la boca y el pelo un tanto alborotado. Y justo en ese momento la sala se llenó de aplausos y silbidos. Lo había hecho. Había cumplido mi sueño de cantar con mi inspiración, con Destiny Hope Cyrus.

Bajamos de la barra cogidas de la mano. No había mejor sensación que esa, aparte de besar a la persona más perfecta e increíble de éste mundo, Justin.

Nos alagaban a medida que caminábamos hacia los chicos. Miley soltó mi mano para abrazar y besar a su novio, el cual le decía lo bien que lo había hecho. Yo, en cambio, miré detenidamente las expresiones de mis amigos y las del Team Bieber. Estaban sin habla.

- Madre mía –habló Usher para luego empezar a aplaudir- Madre mía, madre mía.
- ¿Te oyes cuando cantas? –me preguntó Justin.
- Sexo para mis oídos –comentó Ryan.
- ¡Ryan! –le regañamos todos.
- Lo siento, lo siento –dijo haciendo gestos con las manos.
- ¿Has dado clases de canto o baile, o qué? –me preguntó Caitlin.
- No, nunca –me encogí de hombros. La verdad es que aparte de estudiar inglés, nunca había tomado otras clases extraescolares.
- Pues chica, tienes mucho talento –me alagó el manager de mi novio, Scooter.
- Siempre se lo digo, pero no me hace caso –trató de meter cizaña Justin. 

Enarqué una ceja y éste me guiñó un ojo.

- ¿Puedo volver a preguntarte si estarías interesada en entrar en el mundo de la música? –Usher resplandecía mientras formulaba la pregunta.
- Lo siento, Usher –respondí- Pero no estoy interesada.
- Pero, ¿por qué? –preguntó Justin rápidamente.
- Porque no es mi mundo.
- ¡Sí que lo es! –dijeron los chicos a la vez- ___ , cantas demasiado bien como para desperdiciar esta oportunidad –si Justin no conseguía hacerme entrar en razón, menos lo haría Chaz.
- Y no sólo es la voz –habló Scooter-, también es la energía que tienes mientras lo haces, mientras cantas. Te mueves bastante bien.
- Eh, deja de lanzarle indirectas a mi novia, Scoot –así le llamaba Justin a su manager. Scoot.
- No, hablo en serio –el manager dejó de reírse y cambió radicalmente la expresión de su rostro- No te vamos a obligar, ni mucho menos, pero creo que…
- ¿Ahora que justo me voy en menos de veinticuatro horas? –pregunté retóricamente- Aparte de que no encajo en este mundo –me refería al de la música, al de los famosos, al estar saliendo en todas las revistas-, no hay tiempo. ¡Me voy mañana, Scooter! ¿Qué harías en menos de un día?
- Un par de llamadas y tienes la primera entrevista en la radio, ___ –me informó- Las cosas no son tan difíciles como tú crees.
- De todas formas no aceptaría –sé que era ruda, pero no quería decirle adiós a mi vida de chica normal.
- Eres demasiado cabezona –me susurró Justin en el oído. Aunque igualmente los demás se habían enterado.
- ¿De verdad, ___ ? Esta es una oportunidad única –me repitió Usher.
- Habrán más oportunidades, Usher –comentó mi novio- No me daré por vencido, ni yo ni nadie. Conseguiremos que ___ –me miró al pronunciar mi nombre- sea lo que lleva mucho tiempo deseando.

Justin me mataba cuando se proponía algo. Como todo el mundo sabe, lo que quiere lo consigue, y si de verdad quería que mi voz fuese conocida por todo el mundo, lo lograría. Y es que sí, me encanta cantar y bailar. Son dos cosas fundamentales para mi día a día, pero no quiero renunciar a mi vida normal. Aunque ésta esté cambiando muchísimo desde el momento en el que Justin apareció, claro. Pero igualmente, no sería lo mismo. Tendría que ir a miles de entrevistas, sesiones de fotos, conciertos…., y yo no quiero eso. Adoro mi vida y no quiero cambiarla.

- Ya, bueno –habló Caitlin- ¿Vamos a estar hablando todo el rato de trabajo o vamos a disfrutar de la fiesta?
- Creo que… -su hermano se colocó la mano en la barbilla haciéndose el interesante-… ¡vamos a disfrutar de la fiesta!

Negué con la cabeza mientras se me escapaba una sonrisa. Noté las manos de Justin rodear mi cintura fuertemente, como si de eso tratara su vida. Alcé la vista y me topé con unos ojos color miel desnudándome con la mirada. Simplemente adoro cuando me mira así.

- ¿Haría el honor de bailar conmigo, señorita? –preguntó cortésmente mientras la música volvía a sonar.
- Justin, no es un baile lento, precisamente –justo estaba sonando S&M de Rihanna- Pero bueno, acepto.

Soltó un par de carcajadas y me tendió la mano. La cogí encantada, y 
mientras mi cuerpo se tensaba porque pensaba que me sacaría a bailar un vals, cambió radicalmente y empezó a bailar al son de la música. Me lo quedé mirando detenidamente, pero mi cuerpo ya empezaba a marcar pasos de baile.


|| Unas horas más tarde ||

- ¡Claro que sé bailar! –me gritó Caitlin picada porque le había dicho que sus bailes eran un tanto raros.
- No sabes, Cait –reí después de haberle dado un sorbo a mi refresco- Admítelo.
- No, Caitlin, no sabes –le hizo saber Alfredo Flores.
- Fredo, calla –le mandó mi amiga.
- Está enfadada –murmuró Justin.
- ¡No lo estoy! –al parecer mi amiga le había escuchado- Simplemente no entiendo por qué dice que bailo mal. Tampoco son tan diferentes mis pasos de los suyos.
- ¡Claro que lo son! –me hice la ofendida- Cuando bailo tengo swag. Tú no.
- ¿Y dónde dice que tienes swag bailando, eh? –preguntó cruzándose de brazos.
- Pues… -busqué algo a mi alrededor. Me encontré un permanente. Lo cogí y puse la palabra “swag” en mi cintura. Como la camiseta dejaba al descubierto el ombligo, mi “tatuaje” podía ser visible- ¿Ves? Tengo swag, Caitlin, tengo swag.
- ¿No había otro sitio para tatuarte la palabrita? –preguntó Justin un tanto celoso.
- ¿Qué pasa? –reí- No tiene nada de malo.
- Ya, ahora destacas más y te mirarán más que antes –informó.
- Oh, qué celosidad se respira en el ambiente –bromeó Christian.
- ¿Celosidad? –preguntamos Justin y yo a la vez.
- Eh, próximamente en los mejores diccionarios –dijo alzando los brazos.
- Está loco –negamos Justin y yo con la cabeza.
- ¿Queréis algo de beber, chicos? –nos preguntó Chaz.
- Sí –respondí- Trae cualquier cosa.
- Vale –asintió con la cabeza- ¿Tú, Justin?
- Oh, no, no quiero nada.
- Bueno, ¿me acompañáis, chicos? –creo que lo hacía para dejarnos solos a mí y a Justin.
- Oh, sí, sí –contestó Caitlin por los demás.

Los chicos se marcharon y Justin y yo nos quedamos solos. Bueno, había gente a nuestro alrededor, pero solos más o menos. Me recosté en la pared que tenía detrás y cogí las manos de Justin. Entrelacé los dedos lentamente, con nerviosismo. Él miraba nuestras manos por fin unidas.

- Y pensar que en unas horas ya no podré hacer esto –Justin alzó la vista enseguida.
- Sabes que no será por mucho tiempo –se acercó más a mí, pero sin soltar nuestras manos- Que en menos de lo que tú pienses yo estaré contigo. Te lo prometo.
- No me prometas cosas que posiblemente no se cumplirán –dije mirándole a los ojos.
- Claro que se cumplirá, shawty –solté sus manos y le abracé por la cintura para luego apoyar la cabeza en su cuello- Aparte, no creo que aguante ni una semana sin ti.
- Yo estaré histérica nada más subir al avión.
- Me haces sentir mal –dijo riendo.
- ¿Por qué? En parte tú tienes la culpa –se separó de mí confundido- Si no fueses tan jodidamente perfecto no harías que estuviese desesperada por pasar cada minuto de mi vida a tu lado.
- Eres tontita –me acarició la mejilla dulcemente- Te he dicho mil veces que no soy perfecto.
- Estoy cansada de decirte que no tienes razón.
- Bueno –suspiró y me sonrió-, si soy perfecto es porque estoy contigo. Tú haces que llegue a la perfección.

Cerré los ojos unos segundos para tratar que mi cuerpo analizara esas palabras. Jamás nadie me había tratado como él. Me recosté en la pared de nuevo y él apoyó las manos a cada lado de mi cuerpo. Aproximó su rostro al mío e hizo que nuestros labios se rozaran. Como era un poco más alto que yo, tenía que alzar un poco la cabeza para mirarle. Abracé su cintura de nuevo y cerré los ojos para besar esos labios que tenía a tan pocos centímetros. Los juntamos, pero enseguida los separamos cuando notamos unos flashes impactar en nosotros.

- Alfredo –le regañó Justin con voz cansina.
- Eh, vosotros seguid –dijo riendo- Como si no estuviese.

Escondí la cabeza en el pecho de Justin un tanto avergonzada y el segundo flash impactó de nuevo. No estaba acostumbrada a este tipo de cosas.

- Si al menos avisaras de que haces la foto… -pidió Justin.
- Venga, va –Fredo sonrió- Foto.

Aún en la misma posición, Justin y yo miramos a la cara sonrientes. El flash nos avisó de que la foto estaba hecha. Justin besó mi mejilla e involuntariamente cerré los ojos. Siempre hago lo mismo cuando Justin me toca o me besa, aunque sea un beso en la mejilla. Un nuevo flash volvió a deslumbrarnos.

- Ya, Fredo, no seas pesado –dijo Justin riendo.
- Cuando te las enseñes no dirás lo mismo –comentó sacudiendo la cámara con las manos.
- ¡Vete, Fredo, invades la poca intimidad que tengo! –le pidió mi novio entre risas.
- Ya, ya –Flores rió- No me mates.
- Te mataré yo, entonces –le amenacé divertida.
- Bueno, pues os dejo –aceptó riendo.
- Por fin intimidad –carraspeé la garganta y miré a mi alrededor- Bueno, están a su bola, ni se enteran de que existimos.
- ¿Eso crees? –le pregunté- Tu madre y Scooter nos miran como si fuésemos la primera pareja que hayan visto en su vida.
- Puede que no seamos la primera pareja que hayan visto en su vida, pero sí somos la más bonita.-
- Aww, Bieber –me enternecí.
- ¡Qué tierno! –imitó mi voz.
- Eh, que yo no tengo esa voz –me hice la ofendida.
- Ya, la tuya es más sexy –me guiñó un ojo.
- Uh, Bieber, que perver estás hoy.
- Tú me vuelves perver con esa ropa –dijo mirándome de arriba abajo.
-  Cuando te veo sin camiseta yo no me pongo perver –le hice saber. En realidad, sí, me ponía perver.
- Sabes que es mentira –rió- Tú y yo somos pervers.
- ¿No te está sonando rara la palabra perver? –pregunté riendo.
- Un poco sí –admitió- ¡Pero si parases de repetirla no me sonaría rara!
- Oh, ¿yo? Pero si eres tú el que no calla.
- Sucia, te pones perver cuando me ves sin camiseta.
- ¡Y tú te pones perver cuando me ves con esta ropa, chaval!
- Los dos por igual, ¿sí? –propuso con una sonrisa de niño inocente.
- Ya –besé sus labios- Pero tú más.
- Boba –dijo riendo.

***

Las tres de la mañana. Eran las tres de la mañana y yo tenia energía para aguantar hasta las ocho de la mañana. Obviamente, los chicos estaban ya muertos. Chaz y Ryan dormían en el sofá. Cait y Christian ya se habían largado hace rato, y los demás invitados también se habían ido. Miley me deseó lo mejor y que volviera pronto a Estados Unidos, ya que le había caído realmente bien. Scooter y Usher me preguntaron de nuevo si estaba interesada en entrar en el mismo mundo que Justin, pero me negué de nuevo. Pattie, Justin y yo estábamos limpiando un poco. Biebs se negaba a que lo hiciera, ya que me repetía una y otra vez que era mi fiesta y que no debía, pero como era MI FIESTA yo mandaba. Al final acabé ganando.

- Eh, chicos –Justin despertó a Chaz y a Ryan una vez que terminamos de limpiar todo- Iros ya a la cama, es tarde –nos dieron las cuatro recogiendo todo.
- Mhm, vale –se levantaron y subieron a sus habitaciones.

Pattie se despidió de nosotros y subió a su habitación a dormir, nos avisó de que no tardáramos mucho en acostarnos, pero nos íbamos a quedar un rato más charlando.

- Vamos al jardín –dijo cogiéndome de la mano.
- ¿Por qué?
- Sólo vamos –sonrió.
- Bueno –me encogí de hombros y caminamos hacia el jardín.

Justin abrió la puerta de cristal y di un paso hacia adelante, pero rápidamente me cargó. Rodeé su cuello con los brazos mientras él me apretaba fuertemente por la cintura para no caerme. Se acercaba a la piscina, y ya me temía lo peor. Me acurruqué en su pecho mientras cerraba los ojos. Alomejor así se pasaba rápido el mal rato.

- Princesa, no te voy a tirar –me avisó Justin riendo.
- ¿Ah no? –pregunté alzando la cabeza.
- No –me sentó cuidadosamente en el borde de la piscina y él hizo lo mismo.

Me quité los zapatos, ya que quería mojarme un poco los pies. El agua estaba helada, pero aun así era confortable. Dejé los zapatos a un lado y miré a Justin. Éste me miró y después se llevó la mano al bolsillo. Sacó una caja negra de terciopelo.

- Ehm… Shawty –dijo sentándose más cerca de mí y abriendo la pequeña caja.
- Oh, Dios mío –murmuré incrédula.
- Sé de sobras que no estaremos mucho tiempo separados, que en cuanto tenga algunos días libres iré a verte. Que igualmente no me olvidarías y ni yo a ti, pero igualmente quiero que tengas algo que te recuerde a mí –sacó el pequeño colgante y dejó la caja a un lado.
- Es precioso, Just –dije sonriendo.
- ¿Puedo ponértelo? –preguntó mientras hacia un gesto con la cabeza para que me girase.

Le sonreí como aceptación a su propuesta y le di un poco la espalda para que pudiese ponerme mejor el collar. Aparté un poco el pelo, poniéndomelo a un lado. Noté las manos de Justin rozar mi nuca temblorosamente. Se le notaba nervioso. Cuando el frío corazón tocó mi pecho, llevé mis dedos a él.

Le miré y una pequeña sonrisa se esbozaba en ambos rostros. En el mío y en el de él.

- ¿Te gusta? –preguntó pasándome un brazo por los hombros.
- Me encanta –alcé un poco la cabeza y me topé con sus labios recién mojados.
- ¡Bésala, bro’! –se escuchó desde la ventana.

Ambos miramos arriba y vimos a Chaz y a Ryan asomados en la ventana de su habitación. Habían estado espiándonos, pero me hizo gracia. Al fin y al cabo, pasaría mucho tiempo sin reírme de las bromas de esos dos estúpidos.

- ¡Iros ya a dormir, pesados! –les gritó Justin riendo. Aun así él nunca perdía la sonrisa.

Las cabezas de nuestros amigos desaparecieron y por fin nos quedamos solos. Justin volvió a mirarme de nuevo. Se me escapó una pequeña carcajada al recordar a los chicos interrumpiendo el beso segundos atrás. Él pareció contagiarse de ellas y acabamos riendo juntos. No había beso, pero el momento era igual de precioso.

Bajó su brazo hasta reposar en mi cintura. La aferró con firmeza, clavando sus dedos en ellas, pero en ningún momento sin hacerme daño. Apoyé la cabeza en su hombro y alcé un poco la vista. Me contemplaba con estupefacción, igual que yo a él. Ambos nos mirábamos con ese brillo en los ojos que describe si estás o no enamorado de la persona a la que miras. Y claramente, los dos lo estábamos el uno del otro.

- Gracias por aparecer en mi vida, Justin –seguidamente solté un suspiro.
- Gracias por cambiarme la mía, shawty –miraba el cielo, y ahora había agachado un poco la cabeza para mirarme a mí- Quiero que sepas una cosa –calló por unos segundos para luego continuar-: nunca, nunca dejaré de amarte.

Me incliné u poco para poder llegar mejor a sus labios. Cerramos los ojos al mismo tiempo, casi con coordinación. Él rozó los míos, pero me hice la difícil y me aparté un poco de él, haciéndole sufrir. Me iba a acercar a él para que su “sufrimiento” cesara, pero él rápidamente con una mano me cogió de la nuca y, con la otra, agarró mi cintura firmemente. Nuestros labios chocaron provocando que una fuerte oleada de sensaciones recorriese mi cuerpo. Justin dejó caer su peso encima de mí, mas no pesaba. Acabé tumbada en el césped y él apoyando firmemente los brazos a cada uno de mis lados. Quizás era un tanto precipitado actuar de esta manera cuando apenas llevábamos un día saliendo, pero para mí era como si llevásemos un mes y medio. El tiempo que yo había estado conviviendo con él. Mis piernas ya no colgaban por la piscina, ahora estaban estiradas, así que rodeé la cintura de Justin con ellas, atrayendo su anatomía más a la mía. Vale, quizás ahí si que me precipité, pero 
Justin no pareció molestarse ni nada, así que, ¿por qué iba a parar?
Justin siguió besándome. Noté su precipitado actuar, su respiración acelerada y sobre todo, sus manos temblorosas que masajeaban mi cintura. Todo esto era muy nuevo para él al igual que para mí. Aunque claro, él ya había tenido novia anteriormente. Yo ni siquiera había besado a nadie. Bueno, olvidaba al chico del centro comercial y a Christian.

La falta de aire se hizo presente en nuestros pulmones y con ello nos tuvimos que separar. La respiración de Justin y la mía era un sin vivir. Se podían oír perfectamente desde la puerta del jardín. Quizás sí que nos hayamos precipitado con este tal alocado beso.

- ¿Hemos ido muy rápido? –preguntó Justin confundido.
- Puede –me encogí de hombros- Pero a mí me ha gustado.
- ¿Crees que a mí no? –rodeé su cuello con mis brazos y dejé que estos colgaran por su espalda, acariciándola por debajo del cuello de la camiseta- Me haces cosquillas.
- Lo sé –dije riendo. Juntó su frente con la mía y besó mis labios de nuevo- Vamos a la cama.
- ¿A hacer qué? –preguntó con una ceja alzada y la sonrisa presente en su rostro.
- Bieber, eres un pervertido –le informé riendo- Puede que éste beso haya sido un tanto…
- ¿Excitante? –estallé a risas ya que esa no era la palabra que buscaba- ¿Qué pasa?
- Iba a decir apasionado –seguí riéndome- Pero bueno, si lo ha sido para ti, no hay problema.
- Aish –suspiró. Se levantó y me tendió la mano- ¿A qué esperas? ¿Tengo que subirte yo, o qué?
- Bueno, si yo fuese tú y mi novia fuese tan, tan, pero tan preciosa y además estuviese tan cansada, obviamente la llevaría en brazos –le sonreí inocentemente como una niña pequeña y al fin aceptó- En el fondo sabes que te quiero.
- ¿Muy en el fondo? –preguntó mientras subía las escaleras conmigo en brazos. Con las manos rodeando su cuello, sujetaba mis supras.
- No, idiota, ni fondos ni nada –le besé- Está claro que te amo.
- Me habías asustado –comentó riendo.

Justin caminó hacia mi habitación, pero yo no quería ir hacia allí.

- Eh, eh, ¿dónde vas? –pregunté. Él frenó en seco.
- A tu habitación –respondió en tono obvio.
- Tira a la tuya, anda.
- Pero…
- Que tires, corre –le obligué.
- Aish, mujeres –murmuró.
- Mira que ya no te quiero, ¿eh? –le amenacé falsamente.
- Los dos sabemos que no serías capaz de hacerlo.
- Ya –comenté riendo.

Retrocedió un par de pasos y abrí la puerta de su habitación ya que él tenía las manos ocupadas. Me tumbó en la cama con sumo cuidado y después se sentó a mi lado, apoyando los brazos en mis rodillas.

- ¿Quieres que te deje un pijama mío? –propuso.

Asentí con la cabeza y éste abrió su armario. Sacó una camiseta en la que aparecían dos micrófonos de prensa. Me la tiró y caminé hacia el cuarto de baño que había a mi derecha.

Me desvestí y me puse la camiseta de Justin. No me iba excesivamente grande. Me tapaba el culo y un poco más, pero bueno, más vale eso que nada. Salí con la ropa colgada del brazo y con las supras en la mano.

- ¿Te importa que deje mi ropa aquí? –pregunté antes de dejarla en el respaldo de la silla.
- No, sin problema –le sonreí y volví a la cama, donde él estaba.

Llevaba sólo unos pantalones negros de deporte. Se veía… bien. Sí, bastante bien.

- ¿Qué pasa? –preguntó desviando la mirada de su móvil y posándose en mis ojos.
- Nada, nada –miré su móvil para intentar evadir el tema y me topé con su Twitter. Había escrito un tweet- ¿Qué has escrito?

Le quité el móvil de las manos y al parecer ponía lo siguiente 

“@justinbieber he conocido a muchas personas, pero sólo una ha cambiado radicalmente mi vida. Te amo.”

- Das asco –dije seriamente.
- ¿Por qué? –preguntó alarmado mientras me cogía el móvil.
- De lo perfecto que eres. En serio, deja algo para mí, ¿no? –dije pegándole un golpe en el brazo.
- Tonta, ¿quieres infartarme? –preguntó colocando la mano en su pecho- Creí que te habías enfadado conmigo, o algo.
- No, bobo, ¿enfadarme contigo por ser el mejor novio del mundo? Qué hipócrita de mi parte.
- Ya, bueno. El tema es que me has asustado –suspiró. Me miró la camiseta- Por cierto, te queda bien esa camiseta.
- ¿Sí? –la estiré más para que se viera mejor el dibujo- Me la ha dejado un tal… Justin Bieber.
- Dicen que es muy apuesto.
- Muy gay de tu parte decir eso –y acto seguido eché a reír.
- ¡Eh! –se ofendió- ¿Acaso niegas que soy apuesto?

Me lo quedé mirando y cogí el cojín que tenia a mi lado. Lo abracé.

- Puede que si lo niega –dije dudando- Pero…, entonces mentiría.
- Puede que diga que eres una tontaca –se quedó callad y me quitó el cojín para ponerlo sobre mi regazo. Se tumbó en él- Pero lo diré de todas formas: eres una tontaca.
- Pues esta tontaca te está dejando tumbarte en su regazo –dije aproximando mi cara a la suya.
- Y amo a la tontaca que deja que me tumbe en su regazo –comentó rozando mis labios.
- Pues la tontaca tiene sueño.
- Oh, no ¡___! –dijo alzando los brazos para después dejarlos caer sobre la cama- Justo ahora que te iba a besar.
- No he dicho nada de que no me beses.

Justin se sentó correctamente a mi lado, como estaba anteriormente. Cogió el cojín que descansaba en mis piernas y me golpeó en el pecho con él.

- ¿Cómo te atreves a pegarme? ¿A MÍ? –cogí el cojín y le golpeé en el brazo- Soy campeona mundial de peleas de almohadas, ¿lo sabías?

Me puse de pie y empecé a dar saltitos mientras le daba a Justin en el brazo. Éste se reía, pero no hacía nada. No me devolvía los golpes. Era extraño, pero yo seguí pegándole. Se tumbó en la cama, colocando los brazos detrás de la cabeza. Estaba realmente infartante. O lo violaba o me desahogaba pegándole con la almohada.  Opté por la segunda opción.

Yo seguí y seguí hasta que Justin me cogió del tobillo y me hizo caerme. Encima suyo. Encima de Justin. Justin Bieber sin camiseta. Él sólo reía. Yo estaba que me saldría el corazón. El pulso se me aceleró y con él la respiración.

Quería levantarme y ponerme aunque sea a su lado, no quería que mi nerviosismo se hiciera notorio. Pero nada, él me retuvo sujetándome por la cintura. Mis rodillas se hundían en el colchón. Por lo tanto, sí, estaba abierta de piernas encima de Justin. Todo muy oc, la verdad.

Apoyé las manos en su pecho para acercarme a él y besar sus labios. Sus manos, mientras, se metían por dentro de la camiseta y acariciaban mi espalda suavemente. Nuestras bocas, deseosas por juntarse, al final cumplieron su deseo y se unieron para sellar un profundo y largo beso.

Dibujé pequeños circulitos en su pecho con las yemas de mis dedos. Era simplemente embriagador. Su aroma era adictivo y me impulsaban a besarle con más fuerza y ganas todavía. Las manos de Justin temblaban, pero aun así lo hacía con confianza y seguridad. Dejó mi cintura y se dedicó a masajear mis muslos, cosa que hizo que perdiera el control completamente. Los pulmones me ardían, pedían oxígeno urgentemente, pero mis labios pedían más y más de los de Justin. Y como si me hubiese leído la mente, él se separó antes que yo, pero llevándose mi labio inferior entre los suyos. Mordisqueándolo, pero sin ser doloroso.

Aún separados, nuestras respiraciones seguían estando igual de alteradas que cuando nos besábamos. El corazón me latía a una velocidad indefinible, y algún que otro jadeo se escapaba de mi garganta. Justin me miraba atento a los ojos. No quería que se le escapase ningún movimiento proveniente de mi cuerpo.

- Creo que quizás nos hemos pasado un poco –comenté rompiendo el silencio.

Justin permaneció callado. Sus manos descansaban ahora en mis rodillas. Las mías seguían en su pecho. Temblaban igual que al principio de aquél inocente beso.

- ¿Te has molestado? –preguntó temeroso por la respuesta.
- No –fui sincera. Aunque quizás hayamos llevado este beso más allá de lo que esperábamos- Sólo creo que…
- Hemos sido un poco inconscientes.
- ¿Crees que habríamos llegado a…
- No –me interrumpió- Es demasiado pronto.
- Tan sólo llevamos un día y mira como acabamos.
- Shawty –me cogió las manos- Sé que llevamos poquísimo, pero no te preocupes con esto, ¿vale? No quiero que pienses en ningún segundo que me intento aprovechar de ti o cualquier cosa.
- No pienso eso, Justin –no, claro que no pensaba eso de él. Porque igual, yo había continuado el beso.
- Pero siento que llevo contigo toda mi vida.
- Al parecer no soy la única –me salí de encima suyo y me tumbé a su lado- No sé, es extraño. Pero me da la impresión que llevo contigo meses.
- A mí me pasa lo mismo –cogió mi mano y la besó cortésmente.
- Eres tan tierno conmigo –pensé en voz alta.
- Sólo soy lo que te mereces, mi amor –se giró, apoyando todo su pecho en un costado y sujetándose la cabeza con la mano- Ojalá pudiese clonarme e ir contigo a España.
- No hablemos de eso ahora –le pedí- Gracias a ti se me había olvidado que en un par de horas nos tenemos que decir adiós.
- Sí, mejor evadimos el tema –aceptó mientras acariciaba mi mejilla.

Imité su posición. Ambos nos mirábamos fijamente a los ojos, sin saber qué decir, pero las palabras sobraban en ese momento. Las miradas eran partícipes y las más importantes. Suspiré. Fue un suspiro largo y profundo. Pero dicen que cuando estás enamorada lo haces mucho. Sí, lo hacía mucho últimamente. Concretamente desde que conocí a Justin.

- Tantas chicas en el mundo y te tienes que fijar en mí –rompí el silencio.
- Ninguna me ha cambiado la vida tanto como tú.
- Te amo, Justin.
- Y no olvides nunca que yo más.

Acaricié su mejilla y me acerqué a él. Besé sus labios tiernamente y me separé de él. Cogí la goma que tenía en la muñeca y me hice una coleta alta. El pelo me molestaba y estaba empezando a coger calor por culpa de éste. Justin cogió su móvil y preparó la aplicación de la cámara.

- Ven, hagámonos una foto –dijo cogiéndome por la cintura y haciendo que me sentara mejor.

Alzó el brazo hasta una posición en que la cámara nos enfocaba a los dos. Sonreí y éste también lo hizo. El móvil emitió un pequeño sonido que avisaba de que la foto ya estaba hecha. Justin bajó el móvil y lo colocó a la altura de su pecho, para que la pudiese ver.

- Es preciosa –dije admirando sus ojos. Realmente destacaban.
- ¿Te importa si la subo a Instagram? –preguntó dulcemente- Quiero compartir la hermosura de novia que tengo con todo el mundo.
- Vale, cielo –besé su mejilla.

Justin subió la foto a Internet y esperamos unos minutos para ver si ésta hacia polémica o no. Como en todos los casos, había gente a la que le agradaba la foto, y a otra que no tanto. Gustosamente no hubieron insultos hacia mí. Por suerte. Agradecí que respetaran la relación y que sobretodo les cayera bien. Me quitaba un peso menos de encima.

- ¿Dormimos ya? –propuse- Tengo sueño.
- Ya, mi amor –se tumbó correctamente y colocó las manos detrás de la cabeza.
- Justin, apaga la luz.
- Es que me da pereza mover el brazo, apágala tú –me pidió entre risas.
- ¡Justin, eres un vago! –dije riendo.
- Va, porfaplis, shawty –pidió haciendo pucheritos.
- Bah, lo que sea para dormir ya. Tengo sueño –me incliné hacia el segundo interruptor que había en la habitación, que estaba al lado de Justin, y lo apagué. Para ello tenía que pasar por delante de Justin, y él, para hacer la gracia, me palmeó el culo- ¡Justin!
- Se me escapó.
- Ya –me volví a mi sitio y le miré- Como a mí se me escape la mano veremos quién ríe o no.
- Lo siento, amor –me dio un pico estando a oscuras, cosa que me gustó- No tengo la culpa de que tengas cuerpazo.
- Ya, Justin. No pasa nada –besé su mejilla y me recosté en la cama dándole la espalda. Éste la abrazó y me besó en el cuello- Buenas noches, mi niño.
- Que descanses, princesa.

Cerré los ojos y dejé que mi cuerpo se sumiera en un profundo sueño. Aunque en realidad me costaba, ya que tenía la respiración de Justin clavada en mi nuca. No era que me molestase, es que me impedía reconciliar el sueño.

- Shawty, ¿ya te has dormido? –preguntó veinte minutos más tarde.
- Lo estaría si no hubieses hablado.
- Ah, lo siento, amor.
- Ya. Duérmete, Drew.

Se movió un poco en la cama buscando la posición perfecta, todo sin dejar de rodearme la cintura.

- ¿No tienes calor? –preguntó.
- No, Justin –me estaba empezando a cansar- Estoy bien así.
- Pues yo tengo calor.
- Pon el aire acondicionado.

Justin se levantó de la cama, pero al estar a oscuras chocó con la mesita de noche e hizo que los móviles se cayeran al suelo.

- Por el amor de Dios, Justin –qué ruidoso era- Enciende la luz, bobo.

La encendí yo por él y ahí estaba él riéndose en el suelo.

- Y pensar que tú fuiste el espermatozoide más rápido.
- Anda, calla y ayúdame a buscar el mando del aire –pidió mientras se levantaba.

Me levanté a regañadientes de la cama y lo busqué. Estaba debajo de mi ropa. Le di al botón que hacía que la maquina se pusiera en marcha y le di el mando a Justin.

- Gracias, shawty –sonrió de oreja a oreja. No sé qué gracia le hacía. Estaba muerta de sueño- No sé qué haría sin ti.
- ¡Dormirte, eso harías! –le informé mientras apagaba la luz y me tumbaba de nuevo en la cama.
- Ya, mi amor –se tumbó en la cama y me besó la mejilla mientras me abrazaba- No te enfades.
- Si te callas y te duermes no me enfado –le pedí mientras volvía a cerrar los ojos.
- De acuerdo.
- Buenas noches, Just –dije en mitad de un bostezo, cosa que hizo reír a Justin.
- Buenas noches, mi vida –me besó de nuevo y se volvió a tumbar para no volver a moverse.

Y así pues, vencida por el sueño, cerré los ojos y dejé que mi cuerpo se relajara. Que empezara a recapitular minuto por minuto todo lo ocurrido en este largo día. Y finalmente, mis recuerdos se helaron en el momento en el que Justin me entregaba el colgante. Lo cogí con la punta de mis dedos y lo besé. Sentí a Justin más dentro de mí, más cercano de lo que en esos momentos estaba. 

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No tengo tiempo de escribir alguna dedicatoria o simplemente alguna chorrada mía, pues mi padre me quiere matar. Son las doce menos diez de la noche y me quiere quitar el ordenador. Sólo os quería comentar que he disfrutado muchísimo escribiendo este capítulo.
Comentad mucho, ¿sí?

Os amo,

19 comentarios:

  1. Owwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww.
    Este capítulo es muy tierno ^^.
    Somos muy pervers. Y ya, si me toca el culo skjndskf pa que. JAJAJAAJA.
    Bueno, me encanta el capítulo, en serio.
    Te amo mucho, Yasmina. Mucho.

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  2. Tiaaaaaaaaaaaaaaaa ame el capitulo <3
    Te quedo super hiper mega ultra requeteBIENNNN!!!*O*
    No quiero que llege la hora de irme haha.
    Publica prontito si?
    Te quiero mucho feita miaaaa :3

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  3. Me ha encantado! :D Que mono es Justin *_* :D Publica pronto :D Un besazoo! :)

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  4. taaa amo tu novela es la mejorrrr
    SEGUILAAA pliss
    brso
    P.D: me mori de la risa con chaz y ryan son lo mas

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  5. No faltan horas solo para irme.Pero justin es skdjkfhjk tiene mucho SWAG! igual q yo.
    BESOS GUAPA!

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  6. Peerooo tuuuu como COÑO puedes escribir taaaann perfectamente bieeeeeeeeeen?? Yasmina te amooo!! *.* Me tooca el culo y soomos pervers! Wahahahahaha somos taaaann cuckiiiiss! :D

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  7. Madre mía, escribes genial, que lo sepas. Y bueno, como yo, opinan muchas que leen tu novela, es genial que lo sepas. Te expresas de una forma magnífica :) Por cierto, han habido muchos puntos de este capítulo que me han encantado, sigue así, enserio. ¡Muchos besos!

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  8. Me encaaaaaaaantoooo.
    Publica pronto porfavor!!!
    Vale:)

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  9. A mi me ha encantado!!!Tiene tanto sus partes tiernas*baba* como sus partes graciosas.
    No he comentado antes, pero leo tu historia desde el principio y que me ha enamorado cada palabra que escribías y cada momento:)
    Ya quiero el siguiente!!!Un besito muy grandeee...!!

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  10. sIENTO NO HABERME PASADO ANTES!!!
    No podia(castiga hasta que recupere la que me a caido )pero e conseguido algo y e publido publicar y pasarme :)
    Me encanta!!!!! dios amo a Justin!! lo amo!!! y esque él tambien me ama a mi!!! jajajaja xD
    Sigue, cielo. plis
    Besossssss

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  11. los capitulos son perfectos, <3 aunque escribas algo sobre basura sera perfecto, es natural c: asdfasdfasd espero que salga tu libro (?) siguelaaaaaa c:

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  12. Me encanta, ha sido precioso*-* me ha encantado la parte del colgante, ha sido muy bonita. Y las partes mas.. Bueno, mas pervers me han encantado también, para variar Jajjajjaj el capítulo esta muy muy muy muy pero que muy bien :) ya espero el siguiente, besos<33

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  13. Hola! Siento no haberte comentado antes, esque Blogger está idiota y no me aviso de que publicaste pero igual lo vi por Twitter.
    Me haaa ENCANTADO, y cuando lo del mando del Aire acondicionado ahí morí de la Risa Jajajaja Y qué Justin...
    Que pena que me tenga que ir Ya :'( Me fata na' para llorar.
    En fin.. Sigue pronto Cielo. Un beso!

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  14. Lamento no haber comentado :( pero aveces no tengo demasiado tiempo .... Aunque ti novela esta dsghcvsdjhcbsdjhcbf tiene exeso de SWAG ..... Enserio siguela, esta hermosisisisisisima, fue una de las primeras novelas que empeze a leer, la leo desde que ibas por el capitulo 36 o 37 , si, todavia me acuerdo, esque esta tan hermosa, que no se me olvida, por cierto ... Gracias por escribir
    Besos, cuidate y siguela hehe

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  15. aaaaaaaaaah morí morí morrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrí. recién puedo comentar, si no sabés que lo haría :)
    y bueno, la cosa es que LO AMÉ.
    nueva entradita :) http://160111-novelasdejustinbieber.blogspot.com.ar/2012/05/estoy-muerta.html
    ah! y ahora vas a publicar? si? si? si? si?! si?! SI?! SIII!?!?!?!? ah, re desesperada jajajajajajajajajajajajajaja en serio.
    ahora
    ya
    en este moment
    right now
    yaaaaa
    besos :)
    PD: cada día estoy peor, imaginate cuando conozca a Justin ;)

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  16. cada día los capítulos son mejores enserio dile a tu papi q no te mate q nos quedamos sin yasmi y por lo tanto sin nove una razón de mi existencia enserio eres la OSTIA chica ya me muero por otro

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  17. He muerto. Hoy no doy a basto con los infartos. Que me ha encantado el capítulo, cada día escribes mejor. No sé que pasaba antes que no me dejaba comentar :/ Espero leer prontito el siguiente :)
    Un beso.
    PD: Sigo esperando mi poni.

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  18. esta novela la lei mas de dos veces la amo♥♥ jojojojo ultimamante me he quedado muy anormal jajajajaj amoo como escribis y tu "spanish" ajajajajajaj ohh pues soy uruguayaaa saludos ¿y eso quien me pregunto? jajajajja ok ok me retirooo saludoossss bey bey ♥♥♥

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