¿Cuántos somos ya?

23 de febrero de 2012

Never let you go. {53}

Faltan sólo 7 días para que nuestro Justin de 15 años, pase a ser un adulto de 18. ¿Sabéis?, en el fondo tengo miedo, porque no quiero que se haga mayor, pero, todo el mundo crece, y él tiene derecho a hacerlo. ¿Me prometéis que siempre vais a estar a su lado pase lo que pase? 

4 DE JULIO. FALTAN 4 DÍAS.

Desperté, algo sorprendida por cierto, en mi habitación. No recordaba haber caminado hacia aquí, y menos para ir a dormir. Miré la hora que marcaba mi móvil. Las 9 am. Creo que estoy haciendo bien en despertarme temprano estos últimos días. Así los aprovecho mejor. Me levanté de la cama, y como siempre hacía, la estiraba un poco. Básicamente para que Pattie no tuviese tanto trabajo.

Me asomé a la ventana. El día estaba soleado, como siempre. Pero era bochornoso. Hacía una calor horrible, casi no se podía ir con ropa.
Un toque de nudillos me distrajo de mis pensamientos y me hizo volver a la realidad. Giré la cabeza hacia la puerta y vi entrar a Justin con una bandeja en las manos. Sonreí enternecida y éste se acercó a mí con una amplia sonrisa en la cara.

- Buenos días, bella durmiente.

Se sentó en la cama y le imité. Nos cruzamos de piernas y depositó la bandeja en mis piernas.

- ¿Y esto? –pregunté señalando el desayuno.
- Comida.
- Ya lo veo –reí- ¿Por qué tanta?
- Bueno –dijo mientras tomaba un tazón de cereales-, quería desayunar con la persona más divertida del mundo.
- Pues creo que te has equivocado de habitación.
- Ni lo sueñes, ahí fuera pone tu nombre en neón.

Cogí una cuchara y la hundí en su bol. La acerqué lentamente a mi boca y saboreé cada copito de chocolate que se rompía en ella.

- Están buenos –dije mientras los masticaba.

Justin sonrió y se sentó más cerca de mí, para así poder estar más a mano de la comida y no manchar nada, más que nada. 
Estuvimos desayunando tranquilos durante un rato, y ya empezaba a parecerme extraño tanta tranquilidad.

- ¿Dónde están los chicos?
- Ayudando a mi madre a hacer una tarta de chocolate –me informó.
- ¡¿TARTA DE CHOCOLATE?! –grité eufórica.
- Sí –dijo Justin tartamudeando.
- Oh dios mío –exclamé mientras me tapaba la boca con las manos intentando evitar que no se notase que estaba empezando a babear.
- ¿Tanto te gusta el chocolate?
- Sí –dije saltando en la cama de alegría.
- Oh, vaya –estalló a carcajadas y sacó la bandeja que cubría mis piernas- Cada día me demuestras que estás más loca.

Caminó hacia la puerta con la bandeja entre las manos y le seguí. Bajamos al piso de abajo y ahí estaban los tres buscando los ingredientes necesarios para preparar la súper tarta de chocolate.

- Hola, mamá –saludó Justin seguido de un beso en la mejilla. Dejó la bandeja en la mesa y saludó a los chicos.
- Buenos días, Pattie –imité a Justin y ésta me devolvió el beso a mí en la otra mejilla.

Chaz y Ryan siguieron buscando las cosas mientras contemplaban una pequeña lista que tenían en las manos. Mientras, Pattie iba limpiando la bandeja que Justin y yo habíamos usado.

- Pattie, no encuentro la harina glaseada –dijo Ryan.

La madre de Justin buscó con él pero tampoco pareció encontrarla.

- Voy a comprarla, id haciendo vosotros la tarta de chocolate. 

Cogió las llaves de su coche y se marchó. Nos quedamos solos en casa, y todos nos mirábamos los unos a los otros sin saber qué hacer.
Me senté en la encimera ya limpia, gracias a Pattie, y Justin me imitó.

- ¿Sabéis hacer una tarta sin ayuda de Pattie? –pregunté.

Los chicos negaron con la cabeza al mismo tiempo. Solté unas carcajadas a la vez que me levantaba.

***

- Así, Ryan, así –dije cogiendo su brazo con fuerza para que lo hiciese mejor
- Vale, vale –dejó la batidora en el bol y alzó los brazos- No me mates.

Justin se comía una bolsa de ganchitos mientras observaba aquél caos en la cocina. Chaz estaba probando el chocolate. 

- ¡Chaz, tío! –le regañé- Vas a terminar todo el chocolate.
- Pues le decimos a Pattie que compre más –explicó.
- Hablando de mi madre –dijo Justin- Tarda mucho, ¿no?
- Se habrá quedado hablando con alguien –pensó Ryan.
- Posiblemente.

Se volvió a sentar en la encimera y siguió comiéndose la bolsa de ganchitos entera.
Observé atentamente lo que hacía Ryan y negué con la cabeza.

- Le falta más harina –dije chasqueando la lengua.

Me acerqué hasta el paquete abierto y decidí tirársela toda a la masa, pero me llevé un chasco cuando comprobé que no quedaba.

- ¿No hay más harina? –pregunté tirando el paquete vació a la basura.
- Ahí queda más –me informó Chaz señalando un pequeño armario que había encima de su cabeza.

Éste se apartó y, al abrirlo, el paquete se vació en mi cabeza. Mantuve los ojos cerrados hasta que noté que ya no quedaba más, y ahí me giré lentamente hacia los chicos. 
Habían dejado de hacer todo lo que estaban haciendo anteriormente. Chaz no comía chocolate, Justin tampoco devoraba su gran bolsa de ganchitos y Ryan había dejado la batidora de lado para contemplarme con la boca abierta.

- Adelante, podéis reíros –anuncié dejando caer los brazos a mis lados.

Los chicos, en menos de un segundo, estallaron a carcajadas. Pero unas carcajadas tan sonoras, que incluso pensaba que se oirían en todo el vecindario. 
Ya llevaban sus cinco minutos riéndose. Entiendo que hago gracia, que la situación ha hecho gracia en general, pero se me está agotando la paciencia. Cogí un huevo y lo rompí en la cabeza de Justin. 
Éste me miró sorprendido y con la boca abierta. Se llevó la mano a su pelo y se quitó la cáscara, que a continuación, la dejó caer al suelo.

- Corre –me susurró Ryan.

Y así hice. La primera vez que le hacía caso a aquél gordo come galletas. Bueno, más bien come de todo. Corrí por todo el salón, evitando a Justin mientras me escondía entre los muebles.

- Bueno, nosotros mejor vamos a quitarnos toda esta mierda –dijo Ryan mientras corríamos, al cual no hicimos mucho caso. 

Chaz le siguió y Justin no hizo más que perseguirme. 
De pronto, resbaló y cayó encima de mí. Sus ojos, igual o más sorprendidos que los míos, se abrieron como platos. Su mirada se posó en la mía, haciendo que me pusiera nerviosa, que empezara a hiperventilar y que poco a poco, comenzaran los balbuceos. Me apartó un grapado de harina que había entre algunos mechones de pelo. Al hacerlo, noté su pulso, nervioso y acelerado. Igual que el mío. Yo le quité algunas pequeñas cascaritas que habían quedado en su pelo y al terminar, dejé caer lentamente mi mano por su mejilla. Acariciándola suavemente. Justin tomó mi mano y me miraba a los ojos. Se fue acercando lentamente a mí mientras se relamía los labios. 
Estábamos a nada de besarnos cuando la puerta se abrió y tuvimos que separarnos rápidamente. Toda la magia que se había formado en menos de 2 minutos, se desvaneció en la misma velocidad que al cerrar un libro. La magia se marchó dejando aún en la sala sus efectos tontos, los efectos de estar encantado, de tener aun la sensación de estar en las nubes. 
Por la puerta salieron 2 personas más de las que esperábamos. Christian y Caitlin acompañaban a Pattie, la cual estaba cargada de bolsas de la compra. Al ver la cocina se le cayeron todas al suelo.

- ¿Pero qué habéis hecho? –preguntó llevándose las manos a la boca.

Justin y yo nos levantamos rápidamente y corrimos hacia las escaleras, pero la cortante voz de aquél nuevo dictador –o dictadora en este caso- nos hizo cesar la carrera en menos de un segundo.

- Quiero que limpiéis todo esto –nos mandó mientras señalaba toda la cocina.
- Pero, ¿y Chaz y Ryan? –se quejó Justin- Ellos también han sido.
- He dicho vosotros y lo limpiaréis vosotros –pusimos los ojos en blanco y caminamos de nuevo hacia la cocina.

Empecé a recoger todo lo de la encimera, pero antes de tirarlo o guardarlo todo miré la tarta inacabada 

- Pattie, ¿y la tarta? –pregunté- No está acabada.
- Esta noche la acabaré yo –me informó- Guarda el bol ese en la nevera.

Le hice caso y después seguí guardando todos los comestibles en sus respectivos sitios. Justin barría y limpiaba las encimeras que, por desgracia, habían sido partícipes de nuestra mini batalla de comida.
Cait y Chris habían subido con los chicos mientras nosotros nos dedicábamos a recogerlo todo. 
Un rato después, tras haber sudado y quejarnos mucho, acabamos. 
Cada uno corrió a la ducha de su habitación a una velocidad casi inigualable. Me encerré en la habitación y entré directa a la ducha. Me enjaboné como tres veces el pelo. Lo tenía asquerosamente lleno de harina, y lo peor era que no se iba. Mierda pensé mientras comprobaba que el jabón no se marchaba.
Cuando salí –milagrosamente 15 minutos después-, abrí el armario dispuesta a pensar qué modelito me pondría hoy. Al final opté por éste.
{81} NLYG ~ 53
Esta vez dejé mi pelo al aire, no tenía muchas ganas de recogérmelo, y a parte, hoy quería lucirlo.
Recogí el lavabo y guardé la ropa sucia en el cesto de mimbre que había en el lavabo.
Bajé las escaleras de dos en dos y me encontré con Justin atándose los zapatos en el último escalón. Loa abracé por la espalda y éste se sobresaltó.

- Me has asustado –dijo mirándome mientras soltaba unas carcajadas.
- Eso quería –le di un beso en la mejilla, y al hacerlo mi pelo le tapó la cara.
- Ui, ui –exclamó Ryan- Mira como se tapan, seguro que se están besando.

Aparté mi pelo hacia atrás, pero seguí abrazándole. 

- ¿Pero qué dices, idiota? –pregunté riendo.
- Nada, olvídalo –contestó moviendo la mano con desinterés.
- Oye, pásame el móvil, Chris –le pidió Justin.

Christian buscó a sus alrededores y localizó el móvil de Justin en la mesita que tenía delante de él. Se lo dio y después se sentó a mi lado.

- ¿Cómo estás? –me preguntó.
- Bien –contesté sonriendo- ¿Y tú?
- Contigo siempre estoy bien.
- Awww ¡qué mono! –exclamé mientras le abrazaba.

Cuando me separé de él, Justin nos miraba con el ceño fruncido, pero al notar mi mirada en la suya, volvió a su móvil.

- ¿Qué vamos a hacer hoy? –le pregunté a Christian mientras me apoyaba en su hombro y jugaba con las costuras de su camiseta.
- Pues no lo sé –contestó mirándome- ¿Qué os apetece hacer, chicos?

Éstos miraron a Christian y permanecieron callados durante un rato. Después Caitlin abrió la boca para decir algo pero la cerró segundos más tarde.

- ¿Qué ibas a decir? –preguntó su hermano.
- Ir al centro comercial.
- ¡No, lo tengo demasiado aburrido! –exclamé.
- Bueno, bueno –dijo haciéndose la víctima- No me mates.
- No, tranquila –reí- Estás un poquito lejos.
- Lo que pasa es que eres una vaga.

Me apoyé en el hombro de Christian de nuevo y me la quedé mirando.

- Puede.
- No, eres una vaga –dijo remarcando la palabra eres.
- Bueno, vale –reí- Tienes razón.
- Siempre la tengo.
- Ya tenemos dos ___ –murmuró Christian.
- ¿Por qué lo dices? –separé mi cabeza de su hombro para mirarlo a los ojos.
- Pues porque las dos pensáis que siempre lleváis la razón y no es así –dijo tocándome la nariz al decir la última palabra.
- Yo sí –le saqué la lengua.

Justin seguía viciado en su móvil sin decir nada. Prácticamente era como si no existiese.

- Justin, estás muy callado –le toqué un hombro-, ¿qué te pasa?
- ¿A mí? –despegó la vista de la pantalla- No, nada estoy normal.
- Es que como no dices nada –me excusé.
- Es que estoy con el Twitter.

Como siempre, pensé.
Permanecimos un rato en silencio. Algo incomodo, por no decir bastante. Todos miraban a cualquier lado y, de vez en cuando nos mirábamos los unos a los otros esperando que la inspiración divina nos dijese qué hacer o como entretenernos. 

- Ya sé que vamos a hacer –dijo Chaz rompiendo el silencio y de paso asustándome.
- Ofú –exclamé.
- No, no. Esta vez es buena.
- No sé por qué –habló Christian- pero siempre tengo más miedo cuando nos avisas de que esta vez es buena.
- Es buena –dijo con voz cansina.

Justin se guardó el móvil en el bolsillo y apoyó los codos en las rodillas para luego poder sujetar la cabeza con las manos. Miró a Chaz atento, moviendo la cabeza como signo de que Chaz podía proseguir.

- ¿Por qué no vamos a la playa? –propuso.

Playa. Esa palabra me animó el día, me excitó el cuerpo. Fue como si me hubiese chutado heroína en el cuerpo. Me había revolucionado. Era algo extraño. Llevaba sin ir a la playa desde… pues desde la última vez que fui con Justin, en mi país.

- ¡A la playa! –dije levantándome de golpe.
- Qué ilusión me hace que te haya hecho ilusión –se emocionó Chaz.
- Ai, amigo –hice ver que lloraba- Es la mejor idea que has tenido en la vida.
- Gracias, amiga –extendió los brazos y corrí hacia él a darle un abrazo.

Estallamos a carcajadas y nos dejamos caer en el sofá, aun entre sonoras risotadas.

- Bueno, pues vamos a buscar el bañador –dijo Caitlin.
- Os esperamos aquí –contestó Justin.

Christian se levantó y siguió a su hermana. Salieron por la puerta y después nos dejaron solos.

- ¡Mamá! –chilló Justin. 

Pattie vino al segundo.

- ¿Qué pasa?
- ¿Podemos ir a la playa? –preguntó Justin.
- Claro –contestó sonriente, lo que hizo que su hijo también lo estuviera- Pero ir con cuidado.
- Sí, sí –dijo Justin con desinterés.

En cuanto Pattie volvió a sus quehaceres, Justin y yo nos pusimos a bailar como siempre solíamos hacer cuando alguien nos salía bien.

- Oh yeah, vamos a la playa –grité.
- Ves a ponerte el bañador –me ordenó Justin.
- A mí no me das ordenes –dije poniendo las manos en mi cintura.
- ¿Por qué no? Soy mayor que tú –se acercó a mí con el rostro serio, pero en el fondo esbozaba media sonrisa, al igual que yo.
- Tengo más fuerza que tú.

Justin soltó unas fuertes risas.

- Más quisieras.
- He podido romper un huevo en tu cabeza.
- Pero si un huevo no cuesta nada de romper, idiota –exclamó riendo.
- Claro que sí, se necesitan… 176 músculos para romper un huevo.
- Te lo acabas de inventar –afirmó.
- Sí –dije frunciendo los labios.

Los dos nos reímos.

- Anda, ves a cambiarte –dijo riendo.
- Voy –hice un saludo militar y corrí escaleras arriba. 

Subí a mi habitación y abrí el armario decidida a coger el primer bikini que se topara con mis rápidos dedos. Cerré la puerta y me puse el bikini. Encima llevaba la misma ropa que me había puesto antes, pero las Vans las substituí por unas chanclas.

***

Íbamos en el coche de Justin. Se había ofrecido voluntario. Le avisemos de que se lo pondríamos perdido de arena, pero aceptó de todas maneras. Lo bueno de tener un amigo cabezota. Llegamos a la playa, y sacamos nuestras cosas. Mientras buscábamos sitio en ella, Justin aparcaba bien el coche. 
Localizamos un sitio cerca de las rocas. Los chicos querían que no pusiéramos ahí, que querían escalarlas. Inmaduros pensé.

Dejamos las mochilas en la arena caliente y la abrí para sacar mi toalla. La extendí y justo llegó Justin con su mochila colgando de un lado. En parte, habíamos escogido este sitio porque era el más apartado de todos, y queríamos pasar un día tranquilo. 

- Habéis escogido un buen lugar –dijo Justin contemplándolo.
- Apartado de tus fans fanáticas.
- Mis beliebers –remarcó esa palabra- fanáticas.

Aww que tierno. No las llama fans, las llama beliebers. Sin duda, tienen el mejor ídolo del mundo, de eso estoy completamente segura, vamos.
Le sonreí a Justin y éste me sonrió a mí. Me di cuenta que aun llevaba la ropa puesta, así que me la quité y la guardé en la mochila. Cait y yo corrimos al agua una vez que estuvimos solo en bikini. El agua estaba helada, pero las ganas de bañarnos no impidieron que nos quedásemos en la arena tomando el sol como cualquiera habría hecho. Cuando el agua me llegaba a la altura de la cintura, cogí de mi muñeca la goma elástica y me hice un moño mal hecho. Cuando terminé de hacérmelo me zambullí. Al salir a la superficie, noté como alguien me cogía en brazos y caminaba mar adentro conmigo encima. Aun sorprendida, abrí los ojos bien y vi que era Christian.

- Chris, ¿qué haces? –pregunté aferrándome a su cuello para no caer.
- Vamos a ver las sirenas.
- ¿Te has comido la crema solar? 
- No, está demasiado sosa.
- Tampoco es comestible.
- Tú tampoco eres comestible y tengo ganas de comerte.

Esbocé media sonrisa y le mordí el lóbulo de la oreja, a lo que respondió con un auch demasiado sexy. Le miré a sus ojos color aceitunas hasta que el agua nos llegaba al cuello, ahí se hundió conmigo en brazos. Me solté de sus brazos y nadé hasta tocar la arena con las manos. Cogí un poco de arena y al salir se la lancé en la cara a Christian.

- Ahora verás –dijo cuando se quitó la arena de los ojos.

Iba a empezar a nadar, pero me cogió del tobillo y me atrajo hacia él. 

- ¿Ahora qué, sirenita? –me preguntó riendo.
- Llamaré a Sebastián y te pellizcará el dedo gordo –dije intentando zafarme de sus brazos.
- Pues yo llamaré a Chuck Norris –me lo miré por un segundo y me eché a reír.
- Vaya conversaciones –dije soltando unas carcajadas.
- Las que a ti te gustan –me guiñó un ojo.
- Y las que tú –le di un golpecito en el pecho con mi dedo- continúas con mucho gusto.

Soltó unas carcajadas y después se puso serio.

- ¿Qué harás cuando te vayas a tu país? –preguntó.

En ese momento me acordé de los pocos días que quedaban. Se me formó un nudo en la garganta. Fui incapaz de hacerlo pasar, y tuve miedo del tono de voz que me saldría si contestaba.

- Os extrañaré. 

Y en cierta parte, era verdad. Los iba a extrañar a full. Sobre todo a él y a Justin. Que son los únicos que me han podido sacar una sonrisa en los momentos más difíciles. 

- Pero no llorarás el día que te marches, ¿verdad? –dijo sonriendo- que yo no te quiero ver llorar.
- Christian, ¿Cómo no quieres que llore cuando no os voy a volver a ver más? –pregunté casi deshaciéndome del nudo para substituirlo por un mar de lágrimas.
- Oye, oye –me paró el carro- que existen las vacaciones, los aviones y sobretodo las ganas de volver a ver a tus amigos.

Sonreí.

- No quiero perderte.
- Ni yo a ti –contestó- Ni yo ni ninguno de los chicos.

Ahí me acordé de ellos. Los había dejado de lado por estar solo con Christian. ¿Qué clase de amiga soy? Me sentí fatal. Yo aquí sufriendo por no querer irme y no disfruto lo poco que me queda con todos. Soy de lo que no hay.

- Vamos ya a la orilla –dije señalándola con la cabeza- Quiero estar con los chicos.

Asintió con la cabeza y nademos hasta los chicos, los cuales estaban en la orilla haciendo figuras con la arena.

- ¿No sois un poco mayorcitos para jugar a esto? –pregunté sentándome al lado de Ryan a contemplar lo que estaba haciendo.

Parecía un plátano. Pero luego, conforme jugaba con la arena le dio la forma de un pene.

- Eres un cerdo –le di una colleja en la nuca.

Los chicos miraron lo que Ryan había hecho con la arena y estallaron a risas.

- Pues lo he hecho a tamaño real –dijo fardando.

Caitlin y yo negamos con la cabeza como signo de desaprobación mientras los chicos no paraban de reírse.

- Sois todos iguales –murmuré.

En ese momento, las carcajadas cesaron y me miraron atentos.

- ¿Qué me miráis así? –pregunté encogiéndome de hombros- Tengo razón.
- No la tienes –me contradijo Justin.
- Claro que sí. Los chicos siempre estáis pensando en –señalé la cosa que había hecho el cerdo de mi amigo- esto…
- Porque ha sido una pequeña broma –dijo Christian- Pero no estamos todo el día pensando en sexo.

Caitlin tosió, dejando ver que esa teoría no concordaba con su hermano pequeño.

- Cait, calla –le amenazó Chris.

Los chicos rieron.

- ¿Veis a lo que me refiero? –pregunté señalando a Christian con la mirada.
- No –dijeron todos a la vez menos Caitlin.

___________

Capítulo chorra a full. No sabía que escribir, y no quería dejaros sin capítulo, así que hice lo que pude.
Es largo, pero no adelanta mucho. Quiero que sean largos, para que así no se haga tan corto lo poco que queda para que se acabe la primera temporada. Joder, me he liado hasta yo al releerlo. Jiji:$
Bueno, al menos comentad, ¿sí?
Os quiero mucho mucho mucho.
Por cierto, quizás subo capítulo en la otra novela, ¿okei? 
Os quiero de nueeeeevo :)

MUUUUUUUUUUUUACS!

13 comentarios:

  1. Meee gusto mucho Yasmii :)
    AIIIIIINSSS CASII NOS BESAMOS -.- casi...
    Publicaa prontooo pliss que quiero pasar esos días con Jus jajaja
    Un beso lindaaa!:D

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  2. ¡¡¡Es genial!!! Pero ¡Porque rayos tuvo que parecer Pattie!!! ¬¬ Pero bueno....
    Me gusto mucho :D
    Ahora me estoy leyendo la otra novela, la de Gisela y Daniel, por ahora voy en el capitulo 17, pero ya me la terminare de leer :D bueno, lo que llevas hasta ahora...
    Espero que puedas subir prontito :)
    Saludines :P

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  3. ¿Pero que dices? Este capítulo es la puta hostia, Yasmina.
    Me tenía que haber besao' con Justin, si esque.. Ains, Pattie, te amo, pero coño llega mas tarde.
    Y mi Chirs *___________________________________________* Dios, pero que ardillita más tierna que es.
    Gordi, te quiero mucho mucho mucho MUUUUUUUUUUUSHO.
    Un besazo, adiós!







    TEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEQQQQQQQQQQQUIIIIIIIIIIIEEEEEEEEEEEERRRRRRRRRRRRRRROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO MUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUCCCCCCCCCCCCCCCHHHHHHHHHHHHHHHHOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.

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  4. skfalflasfklas Siguela Me Encanta Como Escribes Me Encanta Tu Nove♥

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  5. wooooooow, tan poquito falta para que termine :(
    Ame el capitulo, se que no adelanto mucho pero igual lo ame, solo una cosa, espero que por lo menos se besen antes de que termine la primera temporada.
    Me encanta como escribis ya te lo dije 6846336464686 veces
    pero igual, por favor seguila minaaaaa
    te amo muchoo♥
    nos leemos, estoy por subir mi maraton. besitoooos. :)

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  6. Eres mala:( por que nos haces esto?? Desde los primeros capítulos esperamos beso, pero se esta acabando la temporada y aun no TT por que, eh, dimelo.. ok no vv' pero es verdad, ¿QUE QUEREMOS TODAS? BESO, BESO, BESO, BESO (corearon todas las masas) jojojo:)
    Por otra parte, Chris*-* mi pequeñito Chris, te juro que lo adoro, tanto el de tu novela como el real*-* estoy pilladisima por él:$
    Bueno cariño, sigue pronto, si? Besos (L)
    PD: acuerdate del twitter @Judiit_1D

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  7. PRIIIIIIIIIIIIIIIIIMAAAAAAAAAAAAAA!!!!!! ESTOY VIVAAAAA!!!! NO MORÍ!!!!!!!! :D LA OPERACIÓN ME SALVÓ :)
    ESTOY DE VUELTA. siento haberte dejado por taanto, prima. Extrañaba leer tus capítulos, tus otro blog. Extrañaba a todas mis lectoras y los blogs hermosos que tienen. ¿Sabes? Me daban ganas de que terminaran esas vacaciones, pero después me daba cuenta de que se tienen una vez al año, ¿no? Mira, no sé para que mierda te hablo de esto que me voy del tema de lo que te quiero decir xD.

    ¡HERMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOSO CAPÍTULO! Me ha encantado, como tdos los tuyos :D. ¡Yo quiero mi primer beso con Justin! Oh yeah, man Ven guapísimo, que te como enterito :D. ¡prima quiero ese beso, encerio! :D. ojalás sea pronto, mira que estoy anciosa :D.


    Bueno preciosa, me voy, que tengo que escribir y seguir leyendo blogs :D.

    ¡BESOOOOOOOOOOOS!
    ¡TE REQUIEROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! ¡BYE! :D.

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  8. aaaaaaaaaaaaaaa pero miniña no nos hagas esto sabes es perjudicial para mi salud mental y eso pq me voy a volver loquiiiisima, cuando me bese sabes lo q pasara no? *party hard* sehhh
    pues eso siguela YAYAYAYAYAYAYAYAYYAYAYA plis
    cmo pretendes q cambiemos a mas mayor q se haga bieber mas sexy y eso significa mas violable (ohsi) okno pero q vamos a cambiar la verdaderas believers estamos ahí pase lo q pase y haga lo q haga el churro nuestro cari

    besitos 'amiga' mia

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  9. En la foto del principio Justin sale guapísimo. Pero guapísimo, guapísimo. *-*
    ERGBVFDRTYUIKJHGR67UIKJHGFDE. SIEMPRE HACES LO MISMO. SE ESTÁN APUNTO DE BESAR Y ¡PUM! APARECE ALGUIEN.
    Aish, Yasmi, ya sabes que yo siempre me fijo en los mínimos errores. Hay una parte en la que pone: "Loa abracé por la espalda y éste se sobresaltó." La sobra la 'a'. También le falta una 's' a: "Los chicos querían que no pusiéramos ahí, que querían escalarlas." ¿Sabes donde pone 'no'? Pues ahí.
    Y eso, que el capitulo me ha gustado mucho. ^^

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  10. - ¿No sois un poco mayorcitos para jugar a esto? –pregunté sentándome al lado de Ryan a contemplar lo que estaba haciendo.

    Parecía un plátano. Pero luego, conforme jugaba con la arena le dio la forma de un pene.

    - Eres un cerdo –le di una colleja en la nuca.

    Los chicos miraron lo que Ryan había hecho con la arena y estallaron a risas.

    - Pues lo he hecho a tamaño real –dijo fardando.

    xDDDDDDDDDDDDDDDD ESERIOOOOOOOOO NO PUEDOOOOOOOOOOOOOO

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  11. CUANDO SE VAN A BESAAAR? JUSTIN Y YO= BESO YAA!!

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