¿Cuántos somos ya?

27 de noviembre de 2011

Never let you go. {14}


Subimos al hotel y por las escaleras vi a ___ muy rara. No sé, no hablaba ni nada. ¿Se habrá enfadado?En parte, creo que lo entendería. Desde que es mi amiga, tanto las fans como los paparazis le acosan sin cesar. No quiero que ___ lleve la misma vida que llevo yo. Sin poder hacer todo lo que quiero por miedo a que los periodistas den otra versión o rumores falsos. No poder hacer absolutamente nada.

- ¿Te pasa algo? –pregunté mientras esperaba a que Kenny abriera la puerta de mi habitación.
- No, para nada. ¿Qué me tendría que pasar? –preguntó ella con una sonrisa en la cara.
- No sé, es que como no te he visto hablar ni nada.
- Es que estoy pensando en cómo la podemos liar –dijo enarcando las cejas.
- Me das miedo –entré a la habitación y me encontré a mi madre de pie con las manos en la cintura.
- Oh, oh –susurró ____.
- ¿Cuántas veces te tengo dicho que no salgas a la calle sin Kenny? –preguntó mi madre enfadada.

No sabía qué contestarle. Me quedé callado, pero ___ me dio un codazo en las costillas para que respondiera.

- Eh… ¿Sabes que te quiero mucho, mami? –intenté cambiar de tema, pero mi madre no hizo caso alguno. Siguió con la misma cara de enfadada que antes.
- Justin Drew Bieber Mallette –me dio miedo cuando pronunció mi nombre completo- Que sea la última vez que sales solo, ¿me has escuchado? –asentí temeroso ante la reacción de mi madre- Bien.

Permanecimos en un silencio incómodo. Nos mirábamos los unos a los otros sin decir absolutamente nada.

- No se me ocurre nada para poder liarla, Justin -___ rompió el silencio de una manera que no pude evitar reírme, contagiando la risa a mi madre y a Kenny.
- ¿He dicho algo mal? –preguntó la pobre asustándose
- No, no. Pero me ha hecho gracia la forma en que has roto el silencio –cesé las risas.
- ¿Qué vais a hacer? –preguntó Pattie sentándose en la cama
- Pues no lo sé –miré a mi amiga en busca de ideas pero ella estaba igual que yo.

Recuerdo que cuando no sabía que hacer inmediatamente llamaba a Chaz y a Ryan, y sin olvidarnos del amado de ___, Christian. Ahora que estoy en Atlanta, solo puedo estar con Chris. Extraño a mis dos amigos locos que me sacaban una sonrisa en mis momentos más tristes. Hay veces que olvido incluso su voz, y eso es triste. Inmediatamente tuve una idea.

- Mamá. ¿Este verano pueden venir Chaz y Ryan a Atlanta?
- Claro. Ya hace tiempo que no los ves.
Miré a ____ y enseguida me acordé de lo de hoy con Chris.
- ¿Y ____ también puede? –mi madre alzó la vista para mirarme por si hablaba en broma, pero pudo observar que no, puesto que estaba más serio que nunca.

Me encantaría que mi nueva mejor amiga venga a pasar un tiempecito conmigo a Atlanta, aparte está loca por conocer a Chris, y le haría un favor enorme.

- Si le dejan sus padres, sí. Por mí no hay problema –sentí que algo me recorría el cuerpo. Era una sensación extraña. 

Miré a ___ que estaba que radiaba felicidad por doquier. Fue corriendo hacia la cama y se tiró encima de mi madre abrazándola.

- ¡Pattie, gracias, gracias! De verdad, muchísimas gracias.

Volvió a mi lado y esta vez me abrazó a mí.

- Gracias, Justin –me susurró al oído.


|| ___ ||

No puedo creérmelo. Voy a ir a Atlanta. Espera, no. Primero me tienen que dejar mis padres. ¡Que seguramente me dejarán! Dios, voy a ir a Atlanta, y ahí vive Christian Beadles. Respira, ___, respira. Tan sólo es un chico normal y corriente, como Justin. Igual que supiste reaccionar bien cuando conociste a JB lo sabrás hacer cuando veas a Christian. Dios, aun no lo he visto y ya me estoy poniendo nerviosa. Es que no necesito ni verlo; cuando escucho su nombre, pongo sus iniciales, oigo su adorable voz de ardilla que tanto me gusta, su pelo, sus ojos. Todo. Cuando veo, siento, noto y escucho algo relacionado con él mi cuerpo actúa de una manera rarísima. Me pongo nerviosa, mi corazón se acelera… Creo que más o menos, comprendo a las beliebers cuando ven o escuchan algo sobre Justin.

- __, sal de tu mundo de Christian –Justin chasqueó los dedos y bajé al mundo de las personas normales. Donde en teoría tendría que estar.
- No estaba en el mundo de Christian –mentí. Hay veces que me creen, otras que no, y creo que esta es una de las que no. Justin enarcó una ceja- Ok, sí, lo admito. Estaba en mi mundo de Christian.
- ¿Te gusta el chiquitín? –preguntó Pattie con una sonrisa
- No, mamá. Lo ama –Justin imitó mi voz en las últimas dos palabras.
- Te odio –le susurré al oído.
- Sabes que no –contestó con una sonrisa.
- Tienes razón. ¿Cómo puedo odiar a la persona que me va a llevar a Atlanta? –lo abracé de nuevo y vi como Pattie y Kenny sonreían al ver la tierna imagen de dos amigos abrazados.
-Awww ¡Sois tan tiernos! –exclamó Pattie

Justin se separó de mí y miró a su madre con una mirada amenazante.

- Lo siento hijo, pero lo tenía que decir –se excusó ella con una sonrisa y un brillo en los ojos que era inevitable enfadarse con ella.
- Qué ojazos tenéis los dos –se me escapó. No quise demostrar la envidia que me daban con ese par de ojos que tenían. Tanto madre como hijo, los dos tenían unos preciosos ojos.
- Tú no te quedas corta –dijo Justin pasando un brazo por mis hombros.
- Pero los tuyos molan más, hombre –le alagué mientras le cogía de la barbilla
- Te pareces a mi madre haciendo eso –se quejó, haciendo que le soltara.
- ¿Y qué tiene de malo? –preguntó Pattie enarcando una ceja pero con una sonrisa burlona en la cara.
- ¡Nada! En absoluto. Todo lo contrario. Me encanta que se parezca a ti –a veces Justin se pasa de pelota. En ocasiones te lo crees, pero, cuando sigue, te das cuenta que es pura falsedad.
- Justin, que no pica –le susurré al oído.
- Me he dado cuenta –contestó él imitándome- Pero cállate y no digas nada, a ver si se va a dar cuenta.

Justin y yo estábamos hablando así a propósito. Sabíamos perfectamente que Pattie nos estaba observando, y eso nos divertía.

- ¿Qué hacemos? Me estoy aburriendo –dije mientras me zafaba del brazo de Justin y comenzaba a pasearme por la habitación.
- No lo sé. Es que si salimos nos acosaran los paparazis –contestó Justin sentándose en la cama.
- Sí, ¿pero algún día tendremos que salir, no? –dijo Kenny
- Oye, cielo –me llamó Pattie- ¿Y tus padres?

Mis padres. Oh shit. No me acordé de dejarles una nota de que me marchaba. Saqué el móvil del bolsillo del pantalón para comprobar la hora. Las 13:20. ¿Las 13:20? ¿Tan rápido me ha pasado la mañana?

- Estarán acabando de trabajar. ¿Por qué?
- ¿Qué te parece si los llamas y nos vamos a comer todos juntos? –propuso Pattie con una encantadora sonrisa.
- Claro –acepté- Ahora llamo a mi padre.

Busqué en mi agenda de contactos el número de mi padre y pulsé el botón verde, el de llamada.

#Llamada telefónica#
- Hola hija
- Hola papá. ¿Habéis llegado ya a casa?
- Estamos de camino, ¿por qué?
- Es que yo estoy en el hotel con Justin y su madre.
- ¿Y qué pasa?
- Pues que Pattie, la madre de Justin, ha pensado que quizás podríamos ir a comer juntos los seis.
- ¿Los seis? ¿No has dicho que con Justin y su madre?
- Ah, sí, pero también viene Kenny
- ¿Quién es Kenny?
- Es el escolta, el guardaespaldas de Justin.
- Ah. ¿Y dónde quedamos?
- Venid al hotel y hablamos.
- ¿Qué habitación es?
- La 1046.
- De acuerdo. En unos minutos estamos ahí.
- Vale, adiós.
- Adiós, hija.
#Fin de la llamada telefónica#

- ¿Y bien? ¿Qué han dicho? –preguntó Justin
- Que vienen en unos minutos.
- ¿Ellos saben hablar inglés? –preguntó mi amigo
- Claro. En la empresa les han obligado, puesto que tienen que viajar mucho y eso.
- ¿Saben hablar igual de bien que tú?
- No. Yo llevo más años que ellos.

Poco después sonaron unos golpecitos en la puerta. Pattie abrió la puerta y saludó a mis padres.

- Hola hija –dijeron los dos al unísono.
- Papá, mamá. Estos son Pattie, Kenny y supongo que ya sabréis quién es él. Justin –los señalé para que pudiesen saber de quién hablaba, aunque creo que no fue necesario- Y ellos son ___(tu padre) y ___(tu madre) -añadí

Todos se saludaron con dos besos. Pude notar como se caían bien mutuamente.

- Bien, ¿vamos a comer algo? –propuso Kenny- Tengo hambre
- Gordo –dijo Justin en voz baja y riendo
- ¿Y a qué restaurante vamos? –preguntó mi madre
- Italiano por favor –dijo Justin riendo
- Qué obsesión, hijo –contestó Pattie
- Lo sé –se llevó una mano al bolsillo y puso cara de niño bueno.
- ¿Estamos todos de acuerdo en ir a un restaurante italiano? –preguntó mi padre. Todos asentimos- Pues marchando.

Salimos de la habitación y todos, excepto Justin y yo, cogieron el ascensor.

- ¿Cuándo superarás tu fobia a los ascensores? –me preguntó mientras bajábamos las escaleras.
- Cuando encuentre alguno sin espejo o que no me recuerde a ninguna película de miedo –contesté riendo
- En ese caso creo que nunca superarás esa fobia.

Nos encontremos con nuestros padres y Kenny en el recibidor del hotel y salimos.

- Que raro que no haya ningún paparazi –dijo Justin
- Ya se habrán cansado –respondí.

Justin y yo nos subimos a nuestros respectivos coches y fuimos al restaurante.

- Hija, ¿por qué no nos habías presentado antes a Pattie? –preguntó mi madre
- No lo sé
- Es muy simpática –dijo mi padre- y a Justin se le ve buen chaval.
- Lo es –contesté

Vi como Kenny aparcaba el coche delante del restaurante y mi padre lo imitó. Justin y yo salimos del coche al mismo tiempo y eso nos hizo reír.

- ¿De qué os reís? –preguntó Pattie una vez que todos estuvimos dentro del restaurante.
- De nada –respondimos los dos a la vez. Y de nuevo, otra vez a reír.
- ¿Estáis enamorados o algo? –preguntó Kenny
- ¡No! –contestamos
- No sé si creérmelo, bro’ –dijo Kenny
- Pues no te lo creas –Justin se cruzó de brazos y yo miré a Kenny con el ceño fruncido.
- Hola, buenos días –nos saludó una señora de unos 40 años, con una camisa blanca y unos pantalones negros de pinza.
- Mesa para seis, por favor –dijo mi padre
- Muy bien. Seguidme.

Aquella amable señora con pinta de abuelita del cuento de caperucita roja nos guió hasta una mesa que justo estaba en medio del restaurante, donde muchas miradas se posaban en mí y sobre todo en Justin.

- ¿No te incomodan? –preguntó Justin
- No mucho –mentí. En realidad no me gusta que me miren tanto, y menos de la manera que lo hacían aquellos desconocidos.

La mujer se paró delante de la mesa y la señaló para que nos pudiéramos sentar. Era una mesa redonda, con un mantel blanco y un bordado precioso. Tenía 6 platos blancos sencillos y los cubiertos eran de plata fina. Al lado, seis copas relucientes reposaban boca abajo.
Justin me retiró la silla para que me pudiera sentar y me la aceró a la mesa conmigo encima. Mis padres, Pattie y yo incluida lo miremos maravillado. A mí nunca me habían tratado así. No me lo esperaba, y mucho menos de un amigo. Justin sonrió avergonzado por nuestras miradas y yo me reí. Un camarero nos entregó unas carpetas cubiertas por piel de un tono cobrizo que le daban al restaurante un toque algo fino.

- ¿Tú que vas a pedir? –me preguntó Justin.
- En cuanto escuché “restaurante italiano” pensé en spaghetti a la bolognesa –respondí con una sonrisa.
- ¿Tú me lees la mente? –preguntó Justin riendo.
- No, ¿por qué? –dije imitándole.
- Porque yo pensé  lo mismo.
- Perdón que me meta –interrumpió Kenny. Lo miremos con el ceño fruncido esperando su respuesta troll- Pero sois tal para cual.

Pattie y mis padres rieron.

- Pesado –dijimos los dos a la vez.
- ¿Veis? Si es que decís todo a la vez, tenéis los mismos gustos –hizo una breve pausa para ver si contestaríamos algo al respecto, pero como no lo hacíamos prosiguió- ¿Por qué no salís juntos? Si lo estáis deseando.
- Kenny, te despido por pesado –dijo Justin señalándolo
- Sería lo mejor, Just –respondí con voz cansina.
- Sería lo mejor, Just –me imitó Kenny con voz de pito.
- Ei, que yo no hablo así –me crucé de brazos y puse morritos.
- No cuela, ___. Sabemos que no te has enfadado –dijo Justin riendo.

Lo miré y me reí. Me fijé que llegaba el mismo camarero de antes y se paraba delante de nosotros con una libretita en una mano y con la otra un bolígrafo, el cual estaba ya inclinado para comenzar a escribir en el papel.

- ¿Qué van a pedir? –preguntó

Todos le dijimos al camarero lo que queríamos comer y él lo apuntaba todo a una velocidad increíble. Mientras esperábamos a que nos sirvieran la comida nos pusimos a hablar. Estaba deseando que Pattie le sacara a mis padres el tema de Atlanta. Justin, que se dio cuenta, lanzó una mirada a Pattie y enseguida esta comprendió que su hijo le quería decir.

- ___(tu madre), ___(tu padre). No sé si sabéis, pero la semana que viene, Justin y yo nos vamos de España y regresamos a Atlanta –les informó Pattie.
- No, no lo sabíamos –contestó mi madre.
- Bien, pues me preguntaba si dejaríais que vuestra hija pasara conmigo y con Justin una temporada en Atlanta.

Pattie miró a mis padres esperando una respuesta que no obtenía. Estos se miraron dudosos. Justin y yo teníamos las manos debajo de la mesa. Estaba nerviosa. Tenía miedo de que mis padres dijeran que no. Crucé los dedos pensando que si hacía eso tendría más suerte. Mi pierna empezó a moverse en señal de nerviosismo.  Mi amigo me miró y me cogió de la mano, dándome así más tranquilidad. Entrelazó los dedos con los míos. Mi piel ardía al contacto con la suya.

- ¿Qué dices, ___(tu padre) –preguntó mi madre- ¿La dejamos ir?
- Yo creo que sí. Que tenemos que dejarla ir.

Al escuchar esas palabras mi pulso se aceleró, los ojos me brillaban y le apreté la mano a Justin más fuerte. Lo miré. Vi que también estaba contento, que sus ojos brillaban con la misma intensidad que los míos.

- Oh Dios mío –logré decir- ¿Enserio?
- Sí, hija, en serio –respondió mi padre riendo.
- Justin. ¡Que me voy contigo a Canadá! –dije con una sonrisa de oreja a oreja.

Justin me soltó la mano y me abrazó.

- ¿Por cuánto tiempo, mamá? –pregunté ansiosa por saber la respuesta.
- ¿Por qué no la dejáis un mes? –propuso Pattie
- Mes y medio –dijo Justin sonriendo
- ¿Por favor? –rogué poniendo voz de pito
- De acuerdo –aceptó mi padre- Mes y medio.
- ¡Sí! ¡Toma! –levanté el puño como signo de victoria.


___________


Heeeeeello :D
¿Cómo os va todo? ¿Genial? Eso espero, porque yo sí que lo estoy.
Aquí el capítulo 14. ¿Os ha gustado? Ojalá que sí, porque me costó un poquito escribirlo. Pero solo un poquito, eh.
Agradezco muhísimo los comentarios del capítulo anterior. Me sacáis una sonrisa en cada uno, en serio.
Un besazo a todas y no os olvidéis de comentar, que gracias a esos maravillosos comentarios me dais fuerzas para continuar escribiendo.

10 comentarios:

  1. Que majo Justin y Pattie, etuvo muy bien el capitulo.Publica pronto.
    Besos, cuidate

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  2. ¡Me ha encantado el capitulo! Pero mis padres NUNCA son tan buenos..., ¿que querrán? xdxd
    Oye en esta frase, has puesto Atlanta sin t:
    - Tienes razón. ¿Cómo puedo odiar a la persona que me va a llevar a Atlana? –lo abracé de nuevo y vi como Pattie y Kenny sonreían al ver la tierna imagen de dos amigos abrazados.
    Bueno, publica pronto, porque ya quiero irme a conocer a mi novio, jajaja. Un beso muy grande. :D

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  3. Bieeeeeen, me voy con Justiiiin :)
    Que guachi publica pronnntooooo!!!!!!!! :)
    Poorfa
    Un beso guapisima,te quiero!

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  4. Vale, amo a Justin Bieber, enserio. Así que este blog me fascina. Y la historia va genial. El cap. igual. Cuelga pronto.
    Kisses.
    Nos leemos.

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  5. Yupiii!!! me voy con Justin!!!! :D.
    ¿Como estas prima? ojalas que bien haha :D.
    Me dio mucha risa cuando Justin dijo: kenny, te despido por pesado hahahahah, morí de la risa jaja.


    Prima, me a encantado el capítulo, como todos :D.

    Bueno...cuidate mucho, y te envio besitos y abrazos con cariño :D.

    byeee


    PD: Porfiiis sube pronto :D.

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  6. MUY buena tu nove, me encanto este capitulo!!!
    seguila pronto pliss
    y si podes pasa por la mia
    http://160111-novelasdejustinbieber.blogspot.com/
    besooo

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  7. siiiiiii, ame este capitulo encerioooo, wow me voy con justin!!!! bueno cuando puedas seguila, sabes que tenes todo mi apoyo, besos yas :)

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  8. OMG! *-*
    Creo que me acabo de hacer adicta a tu novela :3
    En serio, tiene algo que hace que no pueda parar de leerla ^^
    Asi que sube pronto otro capi, que quiero conocer a mi Chris YAA! :DD

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  9. Oye en esta capitulo pusiste que la rayos se va a Atlanta y abajo dice
    -Justin ¡Me voy contigo a Canadá!
    Pusiste Canadá y es Atlanta, y Atlanta no esta en Canadá
    Pero como quiera me encanto el capitulo:)

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  10. Aaaaaaaah me gusta tu nove aaa arre qe recien voi x aca & ya me emosiono pero qe va jaksjdhjkajhsdhsa Te amo jiji

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